67 años de la victoria de los pueblos sobre el fascismo

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.

Como divisiones invencibles, los anhelos de paz y fraternidad de los pueblos del mundo marchan hoy junto al ejército ruso por la Plaza Roja de Moscú, en la celebración el 67 aniversario de la derrota del fascismo. 

Y es que el 9 de mayo de 1945, en Berlín, el jefe de los ejércitos del frente oriental de la Alemania nazi, mariscal Wilhem Keitel, capituló oficialmente ante el mariscal soviético Georgi Zhúkov.

La entonces Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) ganaba así la Gran Guerra Patria y terminaba para siempre la peligrosa aventura hegemonista del fascismo alemán, que tanto sufrimiento y dolor causó la humanidad y, especialmente, a la Europa de su tiempo.

La Alemania nazi, el Imperio nazi, la Alemania nacionalsocialista o el Tercer Reich son términos que definen el período de 12 años, comprendido entre 1933 y 1945, cuando Adolfo Hitler gobernó ese país bajo los postulados ideológicos del nazismo.

El inicio

Esta aventura comenzó a gestarse el 30 de enero de 1933, cuando el presidente Paul von Hindenburg nombró canciller de Alemania a Adolfo Hitler, producto de un pacto entre el gobierno alemán y el Partido Nacional Socialista alemán de los trabajadores (PNSAT) que, luego de perder las elecciones en 1932, desató una ola de violencia callejera.

Las revueltas evidenciaron la debilidad del gobierno y para evitar el colapso éste pactó con Hitler nombrándolo canciller, cargo que en Alemania es el de jefe del ejecutivo.

Una vez en el cargo Hitler convoca a nuevas elecciones, pero poco tiempo antes de los comicios incendian el parlamento (Reichstag).

Hitler culpó a los comunistas de este hecho y para obtener más votos en los comicios la propaganda nazi aterrorizó a la población señalando que ese incendio fue el primer paso de una revolución comunista.

Como consecuencia, el PNSAT logró el control del parlamento que, poco después, aprobó una ley para establecer una dictadura con aparentes visos democráticos.

Desde ese momento Hitler impuso un gobierno que tenía como eje su figura, basado en el principio de liderazgo del “Fûhrer”.

Conviene recordar que la palabra nazi es la apócope (reducción) de las palabras: Nacionalsocialismo en alemán y sus postulados ideológicos fueron instituidos por el Partido Nacional socialista alemán de los trabajadores.

La propaganda nazi definió este período como Tercer Reich (o tercer imperio), tratando de vincular emocionalmente su gobierno a la gloria del primer imperio Sacro Romano Germánico (962-1806) y al imperio alemán que se sostuvo entre 1871 y 1919 hasta la instauración de la República de Weimar, que se extendió hasta 1933.

Un símbolo

El partido nazi procuró siempre la unidad de sus ideales y los de Alemania. Para ello trató de mezclar símbolos tradicionales del país con los del partido, siendo un símbolo común la esvástica, cruz de origen sánscrito utilizada por los primeros arios de la India, de cuyas tradiciones védicas surge.

La ideología del nazismo tiene su fundamento en una simbiosis de la primacía de la “raza aria” (racismo), una especie de linaje noreuropeo, de raza blanca, y el militarismo, el nacionalismo y el anticomunismo.

El empleo por parte de los nazis de la violencia y de fuerzas paramilitares condujo al exterminio de socialistas, comunistas y cualquier otro tipo de opositores políticos, al tiempo que, en procura de la pureza de la raza, eliminó a los alemanes de origen judío, negros y gitanos.

El exterminio de judíos, a los que consideraba una raza inferior, alcanzó el genocidio de cerca de 11 millones de individuos, en lo que se conoce como el Holocausto. También eliminaron a cerca de un millón de gitanos.

Políticamente el partido nazi empleó la violencia para inhibir al Estado y atemorizar al resto de partidos políticos: socialistas, comunistas y demócratas, usando fuerzas paramilitares de asalto.

La gran Alemania

Los nazis se plantearon el concepto de la Gran Alemania en la perspectiva de unificar a los pueblos de origen ario diseminados por toda Europa en una sola nación.

Esta consideración sirvió como pretexto para invadir a otras naciones bajo el argumento de “proteger a las minorías étnicas” y estuvo aparejada a la doctrina del “espacio vital”, entendida esta como el derecho de Alemania de apropiarse de aquellos territorios para impulsar su desarrollo y prosperidad.

Expansión y colonización

Así, entre 1935 y 1939, el Tercer Reich se anexa Austria, con el objetivo de unir a dos naciones de un mismo origen étnico, y destruye buena parte de Checoslovaquia, luego de los acuerdos de Múnich, con el pretexto de “proteger la minoría étnica.

Los referidos acuerdos se establecieron en concierto con varias naciones europeas, con el objetivo de proteger a las minorías germanas que vivían en provincias checoslovacas, como Bohemia, Moravia, Silesia Oriental y Sajonia, denominadas “Sudetes” por la Alemania nazi.

El ímpetu de la Alemania nazi parecía indetenible y en procura de sus objetivos de unión de la raza aria y “espacio vital” para esta, envalentonada por sus triunfos militares sobre Austria y Checoslovaquia, Hitler proyecta la colonización de Polonia, Rusia y Ucrania con campesinos alemanes, para lo cual esclavizaría a las poblaciones nativas y luego deportaría o eliminaría a la “población excedente”.

Viraje al Este

En 1939 los nazis invaden Polonia y tal acción provoca el estallido de la Segunda Guerra Mundial.

En 1940 invaden Dinamarca y Noruega, se inicia la ocupación de Francia a través de Bélgica, Luxemburgo y Holanda; además arranca la campaña de África del Norte.

En abril de 1941 invade Yugoslavia y Grecia, y el 22 de junio ataca a la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS).

En plena guerra, Hitler decide dar un vuelco a las acciones y se plantea la invasión de la Unión Soviética ocupando Ucrania, Bielorrusia, Letonia, Lituania y Estonia, así como la mitad occidental de la Rusia europea.

La conducta del Tercer Reich no obedecía ni se limitaba a tratar de recuperar las fronteras pérdidas después de la Primera Guerra Mundial con el Tratado de Versalles, sino ampliar sus fronteras al Este de Europa, a expensas de “razas inferiores” como la eslava.

Poco antes de la invasión a Rusia, Hitler escribió en su libro Mi Lucha lo siguiente: “Los alemanes tienen el derecho moral de adquirir territorios ajenos, gracias a los cuales se espera atender el crecimiento de la población”.

Operación Barbarroja

Este fue el nombre clave del plan de invasión a la Unión Soviética por parte de las tropas alemanas, las cuales, por efecto sorpresa, lograron ventajas bélicas iniciales.

El plan estaba concebido como una operación relámpago de apenas dos meses de duración, tiempo suficiente para, según el alto mando militar del Reich, aniquilar a la Unión Soviética.

El territorio conquistado en esta guerra se convertiría en el espacio vital para satisfacer las necesidades de tierra y materias primas para la población alemana durante siglos.

El plan de Hitler era avanzar hacia el Este, de manera simultánea, tres ejércitos, que debían girar a continuación sobre ellos mismos para cercar a los ejércitos soviéticos en enormes maniobras de tenaza para posteriormente aniquilarlos.

Para el momento de iniciarse esta ofensiva el Tercer Reich controlaba militarmente a Bélgica, Checoslovaquia, Dinamarca, Francia, Grecia, Holanda, Luxemburgo, Noruega, Polonia y Yugoslavia; además tenía el respaldo de Bulgaria, Finlandia,Hungria, Italia y Rumanía.

El eje alemán comenzó su ofensiva con un ejército de 4 millones y medio de hombres, desplegados a lo largo de una línea de 1.800 kilómetros.

Tras la sorpresa inicial, la Unión Soviética responde y Stalin declara la Gran Guerra Patria para enfrentar a la invasión germana.
Las tropas alemanas avanzan con facilidad sobre territorio soviético hasta que la presencia del frío invernal y la resistencia ofrecida por Leningrado, al norte, donde mueren dos millones de rusos por hambre debido al sitio de la ciudad, y Moscú al centro, le hacen perder la iniciativa en la guerra.

Stalingrado

El nombre de Stalingrado (hoy Volgogrado) entró en la historia de las guerras como la batalla más larga y sangrienta de la historia de la humanidad.

La batalla duró 200 días y sus noches, entre junio de 1942 y febrero de 1943, y en ella murieron entre 3 y 4 millones de combatientes de ambos bandos.

Stalingrado es el punto de entrada a la rica región petrolífera del Cáucaso y era un objetivo central del mando alemán, pero la heroica resistencia de los soldados y pueblo soviéticos, también demostrada aquí, lo impidieron.

La derrota de Stalingrado fue un punto de inflexión en la guerra, pues el ejército rojo pasó a la ofensiva.

La Batalla de Kursk

El último esfuerzo ofensivo de las ya maltrechas tropas alemanas ocurre sobre la ciudad de Kursk el 5 de julio de 1943, pero, tras poco más de un mes de hostilidades, los alemanes son derrotados.

Ofensiva soviética

Después del heroico triunfo de Stalingrado, los mandos soviéticos empiezan una ofensiva destinada a barrer a las fuerzas alemanas que, luego del fracaso de Kursk, se repliegan desordenadamente hacia el oeste, al mismo tiempo los aliados contra Alemania bombardean los territorios ocupados por el Reich en Europa Occidental.

La capitulación

A principios de 1945 los tropas soviéticas rodeaban Berlín, mientras que las de Estados Unidos e Inglaterra ocupaban Alemania occidental.

El ejército rojo penetra en la ciudad y sostiene enfrentamientos con la población civil adepta al régimen nazi, y Hitler se suicida en su búnker el 30 de abril de ese año.

Dos días después, el 2 de mayo de 1945, el general alemán Helmuth Weidiling se rindió incondicionalmente al general ruso Vasili Chuikov y más tarde, el 9 del mismo mes, el mariscal alemán Wilhem Keitel capituló oficialmente ante el mariscal ruso Georgi Zhúkov. Fue el fin de la Alemania nazi.

Aurelio Gil Beroes/LibreRed.Net


Artículo de opinión

El socialismo libró al mundo de Hitler

El Ejército Rojo fue determinante en la derrota del nazismo. (Foto: Archivo).
YVKE Mundial/ Tribuna Popular

El 9 de mayo de 1945, la humanidad celebró el fin oficial del conflicto bélico más destructivo de la historia: la Segunda Guerra Mundial. Ese día, el general alemán Wilhelm Keitel firmó ante el mariscal soviético Georgi Zhúkov, el Acta de capitulación incondicional y total de la Alemania nazi.

El documento estipulaba la rendición de todas las fuerzas alemanas; el cese de las hostilidades; el desarme completo; el traspaso de todas las armas a los representantes del Mando Supremo del Ejército Soviético; y el cumplimiento de todas las órdenes del comando soviético, así como las de la Fuerza Expedicionaria Aliada.

El papel de la extinta Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) y de sus fuerzas armadas es incuestionable en el logro de ese objetivo, aunque la historiografía burguesa por razones ideológicas se empeña en ocultarlo. El socialismo libró a la humanidad de Hitler y del nazismo, surgidos al calor del gran capital europeo.

“Hablando de la Gran Guerra Patria se discute ampliamente el rol en esos sucesos el entonces dirigente máximo de URSS, Iosif Stalin. En su capacidad de Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas y Presidente del Consejo de Comisarios del Pueblo, él aportó una mayor contribución a la victoria. Pero no fue Stalin el que ganó la guerra sino los pueblos de la URSS, que pagaban las cuentas de la inconsistencia de la política europea de la preguerra”, dijo Vladimir Zaemskiy, embajador extraordinario y plenipotenciario de Rusia en Venezuela, en un folleto editado en 2010 para divulgar en nuestro país este período de la historia rusa.

“Las tentativas de ocultar estos hechos no se pueden explicar de la manera que no sea por la falta de un deseo de reconocer la grandeza y la superioridad moral de los pueblos de la URSS, los cuales a precio de sus víctimas inmensas y destrucción de sus grandes ciudades garantizaron la conservación de la mayor parte del patrimonio material de la civilización europea. La Segunda Guerra Mundial ha sido la más grave en la historia de la humanidad. En ella participaron 61 países, con población de 1,7 mil millones de personas. El total de los perecidos fue de 50 millones”, prosigue el diplomático en el texto.

La URSS aportó cerca de 20 millones de vidas para librar al mundo del nazismo, por eso para ellos se convirtió en una Guerra Patria y esta fecha es recordada en todo el espacio post-soviético.

“El Ejército Rojo no rompió el espinazo a la fuerza fascista con armas extranjeras sino con armas propias forjadas por las manos del pueblo soviético”, relata V. Riábov en su libro Las Fuerzas Armadas de la URSS. Todas y todos trabajaron para derrotar a la Alemania nazi. Mientras los hombres partieron al frente, las mujeres, las niñas y los niños, las ancianas y los ancianos, toda la sociedad mantuvo la economía y fabricó las armas y dotó de provisiones a su ejército para el combate.

“Las fuerzas de la agresión del fascismo y la reacción que representaba la Alemania nazi y sus satélites sufrieron una demoledora derrota en la lucha contra los pueblos de los países de la coalición antihitleriana cuya fuerza principal era la Unión Soviética. La experiencia de la historia nos enseña que los pueblos y los ejércitos que defienden una causa justa, su libertad e independencia tienen todo el fundamento para contar con la victoria por más difícil y largo que sea el camino para el logro de su objetivo justo”, destaca Riábov en su obra.

En la URSS la guerra dejó en ruinas 1.710 ciudades, más de 70 mil aldeas y pueblos. La parte de la población masculina disminuyó drásticamente. De los hombres nacidos en 1923, al final de la guerra quedaron vivos sólo el 3%, lo que afectó durante muchos años la situación demográfica.

TESTIMONIO DE UN SOLDADO

“Después del desfile de la victoria en la Plaza Roja de Moscú viajaba yo en tren rumbo a mi unidad. Por la ventanilla del vagón veía mi tierra natal cicatrizada por la guerra: trincheras, obstáculos antitanques, árboles carbonizados. El fascismo acarreó a Europa a la muerte y la destrucción. Yo miraba y pensaba que aquello jamás debía repetirse. Al poco tiempo, en agosto de 1945, cuando la Segunda Guerra Mundial ya tocaba su fin, bombas atómicas norteamericanas cayeron sobre las pacíficas ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki, de nuevo perecieron millones de seres humanos. Tampoco puedo olvidar lo ocurrido en febrero en la ciudad alemana de Dresde que dormía. Bajo los escombros de edificios, fábricas, centrales eléctricas, encontraron la muerte 270 mil personas en su mayoría niños, ancianos y mujeres. Algunos generales norteamericanos calificaron posteriormente ese bombardero como un acto de represalia. Como hombre que he estado en la guerra desde el primer hasta el último día, sé perfectamente que el aniquilamiento de una población pacífica es una barbarie injustificable”, escribió David Dragunski, general de tropas blindadas, dos veces héroe de la Unión Soviética, en su libro Memorias de un soldado.

Hoy se realizó en Rusia el desfile nacional más importante: el del Día de la Victoria, un legado de paz del socialismo soviético.

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Rusia conmemoró ayer la victoria en la Plaza Roja

Rusia conmemoró ayer el 67° aniversario de la victoria sobre el fascismo. El evento principal es el tradicional desfile militar en la Plaza Roja de Moscú, capital de la extinta Unión Soviética.

Más de 14 mil soldados y oficiales de distintas formaciones del Ejército ruso marcharon por la plaza acompañados en el acto por la banda militar, compuesta por unos mil 500 músicos.

Participaron, además, unas 100 unidades de tecnología militar, entre ellas vehículos blindados, tanques T-90 y sistemas móviles de misiles S-400, Tópol-M e Iskander-M. En la parte aérea de la celebración intervinieron tanto cazas como helicópteros.

El primer desfile militar de la victoria en Moscú tuvo lugar en 1945, un mes y medio después de la firma de la capitulación alemana. Volvió a repetirse en determinados aniversarios: en 1965, 1975, 1985 y 1990.

Tras la desintegración de la URSS, el 9 de mayo dejó de celebrarse a gran escala, pero con el 50º aniversario de la victoria en 1995 la fiesta recuperó parte de su esplendor.

El desfile de 2005 marcó el comienzo de una nueva etapa, con la exhibición de todo el potencial militar de las Fuerzas Armadas en la Plaza Roja.

Mientras que para el desfile de 2010, en el que se celebraba el 65º aniversario de la victoria, se recuperó la tradición del desfile en tres partes: marcha de tropas a pie, armamento pesado y vuelo en formación de vehículos de la Fuerza Aérea.

Yvke

Rusia celebra los 67 años de la victoria sobre el fascismo

 

Rusia celebra los 67 años de la victoria sobre el fascismo
Imagen: RIA Novosti / Mijaíl Mokrushin

Este 9 de mayo Rusia conmemora el 67 aniversario de la victoria sobre la Alemania fascista en la Segunda Guerra Mundial. En todas las ciudades del país tienen lugar ceremonias solemnes y desfiles militares, siendo el principal el de la Plaza Roja de Moscú.

Más de 14.000 soldados y oficiales de distintas formaciones del Ejército ruso han marchado por la Plaza acompañados en el acto por la orquesta militar, compuesta por unos 1.500 músicos. Participan, además, unas 100 unidades de tecnología militar, entre ellas vehículos blindados, tanques T -90, y sistemas móviles de misiles S-400, Tópol-M e Iskander-M. En la parte aérea del 'show' toman parte tanto cazas como helicópteros.

Habrá también un minuto de silencio en honor a los caídos en las batallas de la Guerra, según cifras oficiales, unos 27 millones de soviéticos entre militares y población civil fueron víctimas mortales de la agresión nazi.

El 8 de mayo de 1945 a las 22:43, hora central europea, el III Reich firmó su capitulación ante representantes de EE. UU., Reino Unido, Francia y la URSS. Por la diferencia horaria, en territorio soviético ya era 9 de mayo. 67 años más tarde, la guerra más desastrosa de la historia sigue marcada de forma profunda y dolorosa en la memoria de la humanidad.

El 90% de los rusos de todas las edades y situaciones económicas considera el Día de la Victoria una fiesta para todos los ciudadanos, según VCIOM (Centro Panruso de Investigación de Opinión Pública). Solo un 9%, sobre todo menores de edad, piensa que se trata de una fiesta solo para los veteranos de la guerra. Un 37% de los rusos va a participar en persona en los eventos relacionados con esta fecha, mientras que un 28% aprovechará que el día es no laborable para ir a pasear y un 25%, para reunirse con los amigos.

Para un 91% de los encuestados, la parte culmen de las celebraciones es el desfile de la Plaza Roja de Moscú. Insisten en que esta tradición debe seguir existiendo, sea cual sea el gasto que ello requiera. Sin embargo, hay un 7% que comenta que sería oportuno cancelar el desfile y dirigir este dinero, en cambio, a los más pobres.

El 9 de mayo fue declarado una fiesta nacional y un día no laborable en la URSS en 1945. En 1948 la fecha volvió a ser un día laborable, pero conservó su carácter festivo: las autoridades soviéticas seguían dirigiendo sus felicitaciones a los veteranos, se imprimían tarjetas postales conmemorativas y se celebraban conciertos con canciones de la guerra. En el 20 aniversario de la victoria, en 1965, el 9 de mayo volvió a declararse día no laborable.

El primer desfile militar de la Victoria en Moscú tuvo lugar en 1945, un mes y medio después de la firma de la capitulación alemana. Volvió a repetirse en determinados aniversarios: en 1965, 1975, 1985 y 1990. Tras la desintegración de la URSS, el 9 de mayo dejó de celebrarse a gran escala, pero con el 50.º aniversario de la victoria en 1995 la fiesta recuperó parte de su esplendor.

El desfile de 2005 marcó el comienzo de una nueva etapa, con la exhibición de todo el potencial militar de las Fuerzas Armadas en la Plaza Roja, y para el desfile de 2010, en el que se celebraba el 65.º aniversario de la Victoria, se recuperó la tradición del desfile en tres partes: marcha de tropas a pie, armamento pesado y vuelo en formación de vehículos de la Fuerza Aérea.

 

Ver Galeria: Escenas de los efectivos soviéticos en combate

 

 


 

 

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Rusia celebra el Día de la Victoria con gran desfile militar en la Plaza Roja

Rusia celebra el Día de la Victoria con gran desfile militar en la Plaza Roja
 
Rusia celebra el Día de la Victoria con gran desfile militar en la Plaza Roja

Ria Novosti

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