Aborto en Chile, una practica reconocida implícitamente y la urgencia de Legislar

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.

 

En Chile el día 5 de Septiembre/2011 se discutía moción de abrir el debate y legislar Aborto Terapéutico. Siendo este un tema sobre el cual mujeres somos primera voz, exijo Derechos Reproductivos
Elena Dettoni Nova | 8-9-2011

El día de Ayer, desde la plaza publica que es twitter, éramos observadores de la moción de abrir el debate y legislar sobre un derecho reproductivo, poniendo énfasis en “restablecer” el derecho a la inducción de un parto; “Aborto Terapéutico”. Para comenzar hago mención a un tweet de @marilynpoblete: “Si usted no quiere abortar, no lo haga. Pero no me obligue a tener un neonato acéfalo por 9 meses por sus ideologías” frase que he citado, puesto que a mi juicio es una declaración certera que cruza nuestras creencias y derechos cuando la sobre vivencia del feto no es viable in útero ni ex útero.

Es ese contexto, se ha retomado la urgencia de reestablecer y/o redefinir las disposiciones del Código Sanitario, Artículo 119 (derogado en el año 1989) el cual por aproximadamente medio siglo había permitido el aborto terapéutico en nuestro país, en caso de grave riesgo para la vida o la salud de la mujer.

Para referirme a un tema que transversalmente refiere valores morales, derechos y valores sociales comenzaré por clarificar mi posición, me declaro “pro-aborto, sin apellidar” y agradeciendo el espacio ofrecido en este blog, enuncio algunos puntos que me parecen relevante colectivizar;

Es obligación de un Estado Laico, gobernar para la ciudadanía en su conjunto, por sobre nuestras creencias religiosas. Entender que las necesidades colectivas no están supeditadas   a nuestras conjunciones morales es un ejercicio de sana convivencia.

 

Son dos argumentos contrapuntos los mas parafraseados;

 

Derecho a la vida del ser por sor sobre los derechos reproductivos de la madre superponiendo credos religiosos: No esta en nuestros derechos interrumpir el desarrollo embrionario de un ser que al término de su desarrollo fetal constituye un ser humano.

 

Derecho a decidir sobre mi sexualidad y tarea reproductiva, siendo sujeto critica y juiciosa, lo cual constituye derechos de mi cuerpo por sobre.

 

Por una parte, sobre los preceptos religiosos, estos no suponen la responsabilidad colectiva de nuestros actos, contrariamente, se reconoce el libre albedrío “yo decido si mis conductas son afines a los parámetros morales que mi doctrina religiosa instituye”

 

Por otro lado, el Código Civil Chileno asume a la persona sólo desde el nacimiento, en ese sentido, también es valido “yo decido, es mi cuerpo”

 

Para mi gusto, lo más significativo se relaciona con el cambio de enfoque y diagnostico sobre el aborto, legislar sobre una necesidad de salud pública, no es concomitante a obligar su práctica.

 

Sobre la Penalización de esta practica, (reconocida implícitamente), se hace necesario normar sobre las condiciones en que se desarrolla, y legislar al respecto, no es concomitante a incremento tasa de abortos. 

 

Claramente, entre otros tópicos, también es urgente abordar la necesidad de educar tempranamente, a la población infanto-juvenil sobre una sexualidad responsable.

 

Los factores argumentativos que puedo sostener para manifestar mi posición frente a la temática derecho a Aborto Seguro, obedecen a una mirada absolutamente corriente,   puesto no tengo el expertis cualificado en materia sanitaria y/o sociológica para validar mis parecer, sin embargo, puedo referir, lo que a mi juicio, es el impacto social que esta practica realizada en firma clandestina, supone en las mujeres y específicamente en aquellas que por condiciones socioeconómicas, acuden a practicas insalubres,   muchas veces con resultados letales.

 

A modo de delimitar mis aprehensiones sobre la penalización de una practica que atenta contra las libertades individuales y la salud de un sector de la población, expreso que entender la pobreza como una situación de privación de capacidades y no simplemente de ingreso o necesidades básicas insatisfechas, es un enfoque que abre las puertas al análisis de la pobreza femenina y contribuye a mejor entender las especificidades que constituyen en contextos de pobreza, es en ese contexto, que debemos reconocer la injusta segregación en dos polos; puesto que quienes cuentan con recursos monetarios y redes de ayuda pueden interrumpir un embarazo no deseado con celeridad y sin poner en riesgo su salud, sin embargo son aquellas mujeres que en situación de vulnerabilidad económica, se enfrenan al peligro de practicas abortivas en condiciones de insalubridad, lo cual se traduce en mortandad materna y en supervivencia no cuentan con redes de salud mental, para realizar un trabajo piscologia clínica sobre la experiencia del aborto, lo cual dificulta su elaboración en términos psíquicos.

 

Extrapolandome a un posible juicio de valor de las razones, como sociedad, como nos hacemos cargo de situaciones   que se desprenden como consecuencia de esta imposición   a aquellas mujeres que no desean   prolongar un embarazo   hasta su termino?  

 

Por una parte, nacidos vivos que fenecen en mano de su progenitora y son desechados en contenedores de basura.

 

Por otra, aquellos infantes que sobreviven al desapego afectivo, pueden ser abandonados en la vía publica, “depositados” en hogares que cumplen rol de guardadores, creciendo en la orfandad, u otros, que finalmente pasan a ser sujetos integrantes de un grupo familiar,   crecen en implícito abandono. Claramente en el mejor de los escenarios, hay infantes que logran consagrar su derecho y bienestar en un núcleo familiar, pero en este tópico, mi grito pone el acento en aquellos pequeños que sus derechos no solo no están garantizados, si no que crecen violentados física y sicológicamente.

 

Impedir una práctica abortiva aquieta su moralidad, pero no se hace cargo de infanticidio   o   incuria del infante.

 

Con firmeza y juiciosa expreso soy Pro aborto, me alegra se avance lentamente sobre este tópico que se cruza con nuestras susceptibilidades, demando se continúe avanzando y se constituyan sin preceptos moralistas nuestros derechos reproductivos.

 

Elena Dettoni Nova.

en twitter @ele_dettoni

Etiquetado en Salud y Medio Ambiente

Comentar este post