Argentina: Carta abierta a José Pablo Feinmann

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.

Algunas de las cuestiones que se mencionan en esta carta están relacionanadas a dos notas de José P.Feinman:-Fragmento de su ultimo libro “El Flaco. Diálogos irreverentes con Néstor Kirchner”[1]

 Y contratapa de PAGINA 12 del 24 de Octubre del 2010: “Sobre el uso politico de los muertos”[2]


Carta abierta a José Pablo Feinmann:

Hace tiempo que como jóvenes venimos siguiendo las declaraciones que por distintos medios usted publica acerca del caso del asesinato de Mariano Ferreyra, y otras de sus constantes ataques a diferentes (muy diferentes) corrientes de la izquierda en nuestro país, tanto del pasado como actuales. Las hemos leído en los artículos sobre el peronismo publicados en Página12, en alguna contratapa del mismo, en varios de sus libros, y más recientemente en su último trabajo que hoy viene a presentar a la ciudad de La Plata. También seguimos el debate público con Altamira, y decidimos participar con nuestra voz, sin intermediarios ni dirigentes, sin pedir permiso.

Nosotros escuchamos y seguimos atentamente lo que un hombre como usted dice porque ha construido una carrera y una identidad personal que a nuestro juicio, merece por lo menos respeto.

Y decidimos escribirle porque sentimos que esto ultimo, el respeto, es lo que usted perdió hace algún tiempo, o lo deja en la mesita de luz a la hora de hablar de gente o corrientes con las que usted no comulga; y esta falta de respeto está dirigida fundamentalmente a los jóvenes que, pensando con cabeza propia, decidimos dedicar nuestra “edad de oro” a la militancia socialista, como lo hacia Mariano y como lo hacemos miles de jóvenes en todo el país.

Estamos hablando, José Pablo, de las constantes subestimaciones que usted hace a los jóvenes militantes, tratándonos de “perejiles” que no sabemos que estamos haciendo, de pobres ilusos funcionales a la restauración conservadora de la que alguna vez habló su amigo “el flaco” en Página12, persona a la cual usted adora, defiende y reivindica, como nosotros lo reivindicamos a Santucho, y por la que como mínimo tenemos eso que a usted le falta, respeto.

¿Acaso usted piensa que salir a la calle a luchar para que se termine el trabajo tercerizado, estrellita del menemismo que hasta hoy brilla con la misma intensidad, es hacerle el juego a la derecha?

¿O qué los trabajadores del diario clarín que pelean por sus derechos sindicales más elementales también le hacen el juego a la derecha, como afirman en 6-7-8?

¿Acaso no es el pueblo el único que salvará al pueblo?

Si no es el pueblo, y piensa que son Cristina y Hugo, dígalo sin miedo, plantéelo: no hay que pelear por los derechos de cada quien, hay que esperar a que el gobierno nos resuelva los problemas, porque toda lucha indirectamente desgasta al gobierno y eso no sirve.

Sería más digno que agarrársela con Altamira o con el comandante Roby Santucho, que también dio su vida por el socialismo, aunque a usted no le guste, y a los que constantemente descalifica poniendo la crítica política en un segundo o tercer plano.

Porque cuando uno critica de forma constructiva lo hace porque quiere avanzar, sumar, convencer, pero usted destruye, destruye y destruye a todos los que hablamos de las contradicciones de este gobierno y de la necesidad de cambiar el modelo de país por uno realmente popular.

Usted pertenece a esta corriente en la que han caído muchas figuras interesantes del periodismo y la política argentina, la intolerancia progre kirchnerista, donde toman el té Galasso, Verbitsky, los periodistas 6-7-8  y usted, la gente que esta “holgada” con este modelo. Y critican a los que no estando así salen a la calle a pedir por ser escuchados.

A pesar de ello, estas figuras merecen nuestro mayor respeto y nos gustaría discutir también con ellos estas cosas, porque deben sentirse realmente parte de esta propuesta política y las pasiones a veces nos llevan a malos entendidos a afirmar cosas de las cuales después nos arrepentimos. Pero usted viene siendo muy claro.

Si solo fueran estas cosas las que queremos discutir, no valdría la pena esta carta. Pero usted dio un paso más profundo que es necesario señalar, y quiero citar textualmente: “Lo peor que puede pasar es la violencia. El descontrol que se busca con los motines, con los escándalos. Altamoria tiene a sus pibes a un paso de los fierros o a un paso de justificar los fierros de los otros, algo que ya ocurrió el pibe Ferreyra”

Primero. Usted plantea que cortar el ferrocarril como medida de lucha de los trabajadores tercerizados es un motín. Una cosa es no estar de acuerdo con el método de lucha, lo podemos discutir, pero otra es poner a la victima de todo esto, que es el trabajador con sus derechos vulnerados que reclama, en el lugar del delincuente, al decir indirectamente que es un motín. Primera mentira, José Pablo.

Segundo. Se ve que conoce poco de la línea política del P.O., ya que son bastantes críticos de la cuestión de las armas, lo fueron en los 70, y lo siguen siendo ahora. Para hablar hay que conocer, y dudo que usted no conozca esto, así que segunda mentira.

Tercero. ¿Qué significa a un paso de justificar los fierros de los otros? ¿Significa que salir a pelear justifica las balas de la represión? ¿Para quién justifica eso? Porque para la sociedad entera no es así, que condeno este brutal asesinato. Lo justifica para los poderosos y mafiosos como Pedraza que no quieren perder el poder que tienen desde hace muchos años y que desde el 2003 hasta el trágico día que murió mariano no disminuyó, todo lo contrario; ¿lo justifica para usted? Esperemos que no, pero la sensación de esos párrafos es otra. Parece que a usted le hubiese gustado que los activistas disparen a los barras bravas para justificar las balas del otro lado. Pero aunque eso no paso, el muerto se lo tira a Altamira. Otra vez pone a la victima en el lugar del culpable, recurso muy habitual en usted.

Por último, ¿Por qué le molesta tanto que haya gente que se sienta socialista, luche por el socialismo y defienda el socialismo? Al mejor estilo Lanata, usted está harto que le hablen de socialismo. Está obsesionado, hasta cuando no le hablan de eso crea figuras “zurdas” inexistentes que discuten con usted desde lo ultra para justificar sus argumentos. Aunque muchas veces esos argumentos han sido utilizados en la realidad, usted debe ponerlos en boca de quien los dijo como muy bien hizo con Zamora. Pero nos encontramos con simplismos, o lo que es peor, con cosas que no se dijeron sino que usted pone en boca de los protagonistas de la historia en sus “novelas históricas”, y buscan tergiversar las  cosas, como lo hizo con Salvador Allende al cual lo pone en el lugar de un pobre sonso, para ser suaves. Que casualidad que Allende también quería el socialismo, por otras vías, pero el socialismo al fin.

Cuando ocurrió lo de Mariano investigamos acerca del origen militante de José Pedraza. Nos sorprendimos al constatar su origen político en la militancia revolucionaria, leer varios de sus discursos combativos, y después identificar en varios momentos de la historia como lo fue cooptando el sistema para convertirse en un defensor del las injusticias, de la burocracia, de las empresas, eso mismo que había empezado combatiendo. Esta transformación termina con un Pedraza asesinando a un pibe que peleaba por lo mismo que él peleaba cuando era joven.

Esa el la tragedia de Pedraza, pero no es la única.

Usted tiene su propia tragedia.

Empezó militando contra las injusticias para cambiar este sistema, y hoy lo esta defendiendo; Empezó militando contra el miedo que aplicaban la triple A y los golpes militares contra los activistas, y hoy se dedica a sembrar miedo planteando que no hay que luchar porque sino nos mata la burocracia, haciendo responsables a los que luchan y no a los asesinos; nadó contra la corriente en los casi 30 años del “no te metas” y hoy nos decís que no hay que meterse si es por izquierda al gobierno, que nos pueden matar y además que nos manejan los dirigentes.

El problema central, José Pablo, es que cuando se lucha siembre hay riesgos, y los jóvenes estamos, otra vez, dispuestos a asumirlos. Y eso a usted le cuesta entenderlo, pero lo va a tener que entender, porque estamos dispuestos a no claudicar, como el Roby, el Che, Allende y no como usted.

Y la historia va a ajustar cuentas con Pedraza, pero con usted también.

Y no estamos hablando de violencia, los marxistas somos amantes de la paz, por eso luchamos, pero la paz se conquista con la voluntad de un pueblo, y en el camino pasan estas cosas, como lo de Mariano, que no nos hace retroceder, que es lo que le gustaría, sino salir mas convencidos hacia la victoria.

Cuando hablamos de ajustar cuentas estamos diciendo que los jóvenes lo vamos a recordar como lo que es, un intelectual orgánico al capitalismo argentino, que siempre le tuvo miedo a la lucha, que odia la acción directa del pueblo y que se dedicó a destruir a los que eligieron ese camino, hasta a sus propios viejos compañeros.

Este sistema es tuyo. Hacete cargo José Pablo. Y punto.


Camilo Traverso, miembro de la Juventud Guevarista.

 

Capital Federal (Agencia Paco Urondo)
A continuación, un fragmento del flamante libro de José Pablo Feinmann "El Flaco. Diálogos irreverentes con Néstor Kirchner". En él, JPF se refiere al escenario político ideológico del asesinato de Mariano Ferreyra.

   Para la derecha, el gobierno de Kirchner es el «zurdaje». Para el «zurdaje» es apenas otro experimento nacional-burgués-populista que, aliado a la alta burguesía y a las burocracias sindicales, pretende mantener el modelo capitalista sometido al imperialismo. Uno de los que conducen a los pibes que vocean este dislate y hasta arriesgan la vida por él es un tipo que se llama Jorge Altamira. Un curioso revolucionario. Un revolucionario jodón. En pleno menemismo, en plena fiesta impune, en plena joda farandulesca, la vedette Moria Casan, que se confesó después admiradora de Videla, algo que se podía más que sospechar desde hacía largo tiempo, inauguró un programa de tele: A la cama con Moria. Fueron todos los políticos del país. Algunos, como Carlos Auyero, no. Carlos Auyero sabía muy bien quién era quién. Además, su estilo sobrio, y, desde luego, su inteligencia le hacían detectar que el jueguito propuesto por la vedette era parte de la ética y la estética del menemismo. Pero no faltó nadie del inconmensurable boludaje político de los noventa. Y ahí estuvo Altamira. El punto álgido del programa era meterse en una cama con Moria, en la cama de Moria, los dos vestidos, pero haciéndose los piolas, los pícaros, y jugar al juego de la doble intención. Bravo, Altamira. Ni Marx, ni Trotsky ni Lenin se hubieran perdido una joda así. Imaginate, ¡a la cama con ese pedazo de mina! A partir de ese día a Altamira lo bautizaron Altamoria. Altamoria es el que dice que el gobierno de Cristina Fernández es un engendro sindical-burgués y se acerca a Duhalde y a la Pando que nos van dar, qué duda cabe, un Gobierno socialdemócrata y, si Altamoria logra imponer sus criterios, socialista nomás, sin vueltas. Entre tanto, los pibes de este activista meten el cuerpo, arriesgan la vida, y siempre piensan que la revolución (por creer vivir incesantemente en medio de situaciones prerrevolucionarias) está a la vuelta de la esquina. Es la historia de siempre. La historia de la falta de sutileza política de la llamada izquierda argentina, su elemental, constitutiva tosquedad. Todos son iguales porque ninguno se propone derrocar al imperialismo. ¿Por qué? Porque todos son la burguesía. El 7 de mayo de 2003, Luis Zamora dice que es lo mismo votar a Kirchner o a Menem. ¿O acaso alguna de ellos se propone hacer la reforma agraria? En el pasado, el ideologismo extremo los llevó a opciones trágicas para todos, para ellos y para los que recibieron las represalias de los militares. Cuando los militares dieron el golpe del 76, el Robi Santucho lanzó una Proclama que decía: “¡argentinos a las armas! El ataque a Monte Chingolo aceleró el golpe de Videla y le tendió una alfombra roja hacia el horror. Santucho no tenía la menor idea de nada. Estaba infiltrado hasta en los bolsillos del pantalón. Se abría la bragueta para hacer pipí y en lugar de su pirulín, aparecía un tipo de la S1DE con un walkie-talkie. “Por ahora no abran fuego. El Robi está meando”.Como sea, el Robi Santucho - a pesar del cambio de los tiempos – no habría ido a la cama con Moria. Era un pésimo estratega, un estratega delirante, pero ponía el cuerpo y tenía una moral. Lo mataron aquí luego de una implacable - aunque atrozmente tardía - autocrítica que supo hacer. Firmenich, en México. Vestido de milico. En medio de estos tipos, los que quieren hacer política, los que rechazan los fierros, tienen que moverse con gran sabiduría. Lo peor que puede pasar es la violencia. El descontrol que se busca con los motines, con los escándalos. Altamoria tiene a sus pibes a un paso de los fierros o a un paso de justificar los fierros de los otros, algo que ya ocurrió el pibe Ferreyra. Ese cadáver es tuyo, Altamoria. Hacete cargo. Y punto. (Agencia Paco Urondo)

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Néstor 07/12/2011 02:34



Sr. Feinman sin duda creo usted sea merecedor de la carta abierta con la cual coincido plenamente, le envía este joven luchador social, y por lo tanto tan respetable como sin duda lo es Camilo
Traverso.


Créame Feinman lo que he leído en ese trozo, por llamarlo así, de su libro "El Flaco (con mayúscula,sí??).Diálogos irreverentes con Néstor Kirchner", me pareció con toda honestidad, irreverente a
personas como Santucho, o como Altamira, que usted haciendo gala de esa irreverencia o irrespetuosidad recalca continuamente con el mote de Altamoria, tal vez usted también lo crea gracioso o
adecuado, verdad?


Irreverente: dícese de lo irrepetuoso, sin duda veo que es una forma frecuente de comentar hechos y situaciones, así como personas incluyendo ideologías, por usted Sr. Feinman.


Créame Feinman otra muestra inequívoca de irreverecia e irrespeto, es la forma como usted califica a los jóvenes del "zurdaje", los cree usados por otra persona, lo que de hecho estaría hablando
de la ignorancia y estupidez de estos jóvenes, y yo creo firmemente que nada mas lejano de ello, al punto tal que aseguro que el tenor de la carta abierta que justamente (de justicia) le envia
este joven Camilo Traverso hace justicia en cuanto a lo desdichado (por ser suave) de sus opiniones.


Sin más le sugiero Sr. Feinman sea mas respetuoso por aquellos que luchan por un mundo mejor, mas justo y solidario, arriesgando inclusive sus propias vidas en ello, cosa que usted no hace, ya
que creo en que aquello de Martin Fierro le va muy bien a usted:


Hacéte amigo del juez,                                                
                                no le des de que quejarse,                
                                                       
    y cuando quiera enojarse,                                            
                                  vos te debés encoger                
                                                       
            pues siempre es güeno tener,                                  
                                      palenque ande ir a rascarse.        
                                                       
                                                       
  Un abrazo compañero a Camilo         



Volar libremente 07/11/2011 20:25



he puesto un enlace a este post, aquí


http://volarlibremente.blogspot.com/search/label/Debates