Argentina: Los "Kilmes" una historia increible

Publicado en por Ivonne Levites. - Atea y sublevada.

 
Este post es sobre los pobladores originales de los Valles Calchaquíes y las guerras que llevaron a su desaparición casi total. Además explica el origen de la "Quilmes" bonaerense y su relación con unas ruinas indígenas próximas a la Ruta Nacional 40 en la provincia de Tucumán.

Los calchaquíes

Calchaquí es una palabra de un idioma ya desaparecido, el kakán y es el nombre de un río, del valle que atraviesa y de la gente que allí vivió y le dió ese nombre.

Al sur de los nativos omaguacas que habitaban la quebrada de Humahuaca, vivían nativos que los españoles llamaban Diaguitas.

Hoy sabemos que eran grupos distintos que hablaban distintos dialectos de la misma lengua (caca, kakán o cacana), hoy perdida.

Estos pueblos originarios eran los pulares cercanos a Salta (ver post sobre la Cuesta del Obispo), los calchaquíes que dieron su nombre al valle donde vivían y al río que lo atraviesa. El último grupo eran los diaguitas en Catamarca y la Rioja.

Más hacia el sur, en los valles de Vinchina y Guandacol en La Rioja (al sur de la Cuesta de Miranda) y en Jachal, en San Juan vivia un grupo que hablaba la lengua capayana. Se estima que llegaron a sumar entre todos no más de 40 mil habitantes y es probable que esta cifra sea muy elevada ya que “según Sotelo de Narváz (1583), el valle de Calchaqui tenía 2.500 indios, es decir una población total de 12.500 personas”. [1]

Su idioma está extinto desde finales del siglo XVII, luego de las terribles Guerras Calchaquies, los españoles erradicaron a esta gente de manera cruel y despiadada, de modo que ya no quedan hablantes de esta lengua indígena.

Los sobrevivientes del grupo étnico hoy en día hablan castellano y suman unas 62.000 personas. [2]

Carecemos de datos lingüisticos de la lengua kakán y solamente queda registrado en los nombres de lugares (toponímicos) como: Pular, Luracatao, Chicoana, Tolombón, Yocavi, Tafí, Hualfin y, la famosa Quilmes (por sus ruinas, su valerosa resistencia en las Guerras Calchaquíes y por la localidad bonaerense homónima a donde fueron obligados a asentarse los derrotados Quilmes luego de la guerra).

Las Guerras Calchaquíes

En estas bellas tierras, el afán de los españoles y el abusivo sistema de la "encomienda" (virtual esclavitud o servidumbre de los nativos) hizo que estos se sublevasen y llevó a una serie de guerras a lo largo de los siglos XVI y XVII, las "Guerras Calchaquíes".

Hubo tres guerras entre los españoles y los habitantes de los Valles Calchaquíes.

La Primera Guerra Calchaquí comenzó en 1560, y fue liderada por el cacique Juan Calchaquí, de los pacciocas. Asedió las ciudades recientemente fundadas por los conquistadores (Cañe en Tucumán, Córdoba del Calchaquí y Londres (en Catamarca), que fue abandonada por los europeos. Esta guerra llevó al Rey de España a separar al Tucumán de Chile y crear una nueva gobernación dependiente del Virrey del Perú, esto permitió a los españoles organizarse mejor y derrotar a los nativos (1563).

Para evitar la recurrencia de estas insurreciones, se funda Tucumán en 1565 pero lo que luego sería la ciudad de Salta no logra concretarse hasta 1582. Fue una lucha despiadada; los indios resistín en las alturas (donde los peninsulares se apunaban) pero éstos contraatacaban tomando las mejores tierras para los cultivos (en los valles de menor altitud).[3]

La política de tributos, ocupación de tierras y trabajos forzados (el nefasto sistema de la encomienda) lleva a los indígenas a volver a la violencia. Comienza entonces:

La Segunda Guerra (1630 a 1637) fue liderada por el jefe Chalamín y los nativos arrasaron con las ciudades de Londres (la segunda) y Nuestra Señora de Guadalupe. La guerra terminó cuando los españoles capturaron y ejecutaron a Chalamín (lo llamaban “el tigre de los Andes”). Los aborígenes fueron deportados y encomendados por los victoriosos españoles. [3]

Finalmente un aventurero español, Pedro Bohórquez se hizo pasar por inca bajo el nombre de Inca Hualpa. Este organizo a sus súbditos Calchaquíes y comenzó la Tercera Guerra (1658-1667). Sin embargo cuando se presentó ante los españoles buscando su reconocimiento y perdón, lo apresaron (1657) y ejecutaron (1667) en Lima. La guerra prosiguió hasta la victoria final de los españoles sobre los últimos rebeldes.[3]

Pero antes de la victoria final, fueron sometidos los valerosos indios Quilmes (o Kilmes), que fueron derrotados en 1665.

Como ellos habín conducido esta guerra, se dispuso su exilio y desarraigo en una comarca cercana a Buenos Aires, donde hoy se encuentra la ciudad de Quilmes.

Ruinas de los Quilmes

En Tucumán, a pocos kilómetros de la Ruta Nacional 40, recostado contra la ladera occidental del Valle del río Santa María, se encuentra, al pie del cerro Alto del Rey, la ciudadela de los valientes indios Quilmes.

Ubicada a 1978 m.s.n.m., esta población estuvo habitada desde el año 800 después de Cristo hasta el desarraigo de sus habitantes en 1665.

Hasta ese momento, vivían unas 3.000 personas en la zona urbana y otras 10.000 en los alrededores y cultivaban unas 1.300 ha. de tierra.

ruinas de los Quilmes, TucumanRuinas de los Indios Quilmes, Tucumán
Fuente: [4]



Los Kilmes en Buenos Aires

Los Kilmes habían habitado hasta entonces los Valles Calchaquíes, adonde llegaron escapando de la dominación Inca. Estos fueron inicialmente resistidos por los locales pero luego, llegaron a convivir de manera pacífica. Cuando llegaron los españoles, encontraron un grupo de pueblos agricultores habitando esta comarca. Los sucesivos intentos de someterlos a la esclavitud llevaron a las distintas guerras ya mencionadas pero no lograron la doblegación de los Kilmes hasta que a su llegada, los españoles encontraron un único pueblo o, mejor, una única familia de pueblos habitando aquella región.

En 1664, el Gobernador de Tucumán, Mercado y Villacorta dirigió el ataque a los Kilmes. Los arrinconó y cortó su provisión de agua. Debieron rendirse. Las previsiones de la rendición indicaban el destierro.

Unas 260 familias fueron obligadas a caminar desde su tierra hasta la actual Quilmes en 1666. Al poco tiempo se levantó una capilla para la “cristianización”, se llamó La Santa Cruz de los Quilmes.

A lo largo de los años, la población de Kilmes se iba reduciendo en la Reducción (si se permite el juego de palabras). Se aportaron nuevos aborígenes pero la tendencia se mantuvo hasta que, en 1812, se extinguió la Reducción de los Quilmes. En esa fecha de las doce familias del poblado, apenas tres eran descendientes de los valerosos guerreros Calchaquíes.

los ultimos KilmesDescendientes del pueblo Kilmes, hacia el año 1900.
Fuente: [6]



¿Kilmes o Quilmes?

El nombre Kilmes provine de las palabras Kil que indica pluralidad y me origen étnico.[5] Al respecto del nombre, dice el historiador Lafone Quevedo (descubridor de las ruinas):

Se escribe Kilme con K y no con Qu porque así conviene por lo que sería el alfabeto propio del idioma; los nombres "Kilme" y "Quilme" leídos parecen propios de dos, dichos, sonarían como de una y la misma nación: para los efectos de estudios de etnología comparada la forma Quilme con Qu desdista, desde luego se descarta aquí.[5]



Como comentario final, quisieramos apuntar que hubo una “Cédula Real” fechada en 1716 que:

“fue entregada en 1716 al cacique de Quilmes Don Diego Utibaitina, reconociéndole La titularidad de los territorios que abarcaban la comunidad de Amaicha y lo que hoy es la comunidad de Quilmes, desde El Paso hasta Anchillos en el limite con Salta. Es en esta fecha en que se labró el algarrobo en El Paso y que mucha de nuestra gente conoció y conocio como el "palo escrito". [7]



Hoy en día los últimos Kilmes siguen peleando pacíficamente por la titularidad de sus tierras, arrebatadas por la conquista y refrendada por los sucesivos gobiernos argentinos.



Fuentes citadas y Bibliografía.


[1] Hidalgo Lehuedé J. (2004) Historia Andina en Chile. Ed. Univ. pp.44
[2] Fabre, A., (2005). Diccionario etnolingüístico y guía bibliográfica de los pueblos indígenas sudamericanos. Calchaqui.
[3] Ibáñez, G., (2008). Los Collas. Buenos Aires: De. Sol. pp. 57+
[4] Ente Tucumán Turismo. Fotografía
[5] Lafone Quevedo, S., (1919). Las migraciones de los Kilmes. La historia de las mismas. Revista de la Universidad de Buenos Aires, tomo XLIII. pp 342+.
[6] Desde 1666 hasta hoy….La historia de la Catedral.
[7] Comunidad Indigena Quilmes, QIC.


Tucuman Turismo

Ente de Turismo de la provincia de Tucumán


ViajarRuta40.blogspot.com.

 

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Avenida de los Pueblos Originarios

En esta campaña cultural por nombrarnos, aquí se reproduce un aporte. Se trata del proyecto de Ordenanza Municipal para ser presentado ante el Consejo Deliberante de Quilmes. Fue redactado por Demian Konfino y aún no ha tenido tratamiento por los ediles.

Si te interesa, envía tu adhesión a avenidapueblosoriginarios@gmail.com

A militarlo! A difundirlo!


Proyecto de Ordenanza

Por la presente, se eleva proyecto de Ordenanza para que los Pueblos Originarios tengan el reconocimiento histórico a través de una avenida que los cobije, en reemplazo de la avenida 12 de Octubre de esta ciudad, y de toda una tradición que soslayaba la sabiduría indígena, destacando por sobre ella a la civilización europea que conquistó el continente en que vivimos, ocultando la riqueza cultural preexistente.

“VISTO que nuestra ciudad posee como una de sus principales arterias de tránsito vehicular a la Avenida 12 de Octubre, en homenaje a la fecha que recuerda el llamado “descubrimiento de América”; Que nuestra ciudad lleva por nombre “Quilmes”, denominación que se le debe a un pueblo originario que tras más de cien años de resistencia ante el ejército español en los valles calchaquíes es dominado y llevado sus integrantes a pie hasta el territorio en que hoy se emplaza nuestro distrito, pereciendo muchos de ellos en el camino; Que en nuestra ciudad residen varias comunidades indígenas;

Y CONSIDERANDO que el homenaje al período que el 12 de octubre de 1492 inaugura en estas tierras merece ser severamente cuestionado; Que el historiador Tzvetan Todorov calcula el genocidio que los españoles impetraron en América, en alrededor de 70 millones de personas, entre exterminio directo, guerras, torturas, hambre, y plagas que los indios padecieron por causa española, agregando que “Ninguna de las grandes matanzas del siglo XX puede compararse con esta hecatombe”; Que en igual dirección el padre Bartolomé de las Casas al observar la matanza de Caonao, de la que fue testigo, describe que “(…) Al llegar a la aldea después de ese almuerzo campestre, a los españoles se les ocurre una nueva idea: comprobar si las espadas están tan afiladas como parece (…) comienzan a desbarrigar y acuchillar y matar de aquellas ovejas y corderos, hombres y mujeres, niños y viejos, que estaban sentados descuidados, mirando a las yeguas y los españoles, pasmados, y dentro de dos credos no queda hombre vivo de cuantos allí estaban(…)”; Que previamente a la instauración de este genocidio, el continente era habitado por distintos Pueblos Originarios, con culturas de elevada sabiduría. Prueba de ello son las gallardas obras arquitectónicas que se alzan en las alturas del Machu Pichu en el Cuzco, los Templos de Tikal, o la Ciudad Sagrada de Los Quilmes; sus esculturas; su música; sus artes medicinales; sus lenguas; Que nuestra ciudad, más que ninguna otra, debe un reconocimiento histórico a los Pueblos Originarios, debido a sus orígenes que se remontan a su fundación, y por la utilización como nombre de una nación aborigen; Que la Constitución Nacional reconoce la preexistencia étnica y cultural de los Pueblos Originarios respecto de la Nación Argentina, por su artículo 75 inciso 17; Que el Art. 36 inc.9 de la Constitución de la Provincia de Buenos Aires “reivindica la existencia de los pueblos indígenas en su territorio, garantizando el respeto a sus identidades étnicas, el desarrollo de sus culturas (…)”; Que la Ley Provincial N° 13.115 establece en su primer artículo que “La Provincia de Buenos Aires adhiere al régimen de la Ley Nacional 25.607, sancionada el 12 de junio de 2002, promulgada el 4 de julio de 2002 y publicada en el Boletín Oficial de la República Argentina Nº 29.936 del día lunes 8 de julio de 2002; a través de la cual se establece la realización de una campaña de difusión de los derechos de los Pueblos Indígenas contenidos en el inciso 17) del artículo 75 de la Constitución Nacional”; Que con fecha 13 de septiembre de 2007 la 107° Asamblea General de Naciones Unidas aprobó la “Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas”, la que afirma “(…) que todas las doctrinas, políticas y prácticas basadas en la superioridad de determinados pueblos o personas o que la propugnan aduciendo razones de origen nacional o diferencias raciales, religiosas, étnicas o culturales son racistas, científicamente falsas, jurídicamente inválidas, moralmente condenables y socialmente injustas”; Que las Organización de Naciones Unidas se declara, en dicho acto, “(…)Preocupada por el hecho de que los pueblos indígenas hayan sufrido injusticias históricas como resultado, entre otras cosas, de la colonización y enajenación de sus tierras, territorios y recursos, lo que les ha impedido ejercer, en particular, su derecho al desarrollo de conformidad con sus propias necesidades e intereses” Que el artículo 13 de la mencionada Resolución indica que “Los pueblos indígenas tienen derecho (…) a atribuir nombres a sus comunidades, lugares y personas y mantenerlos.”; Que, por su parte el artículo 15, inciso 2 ordena que “Los Estados adoptarán medidas eficaces, en consulta y cooperación con los pueblos indígenas interesados, para combatir los prejuicios y eliminar la discriminación y promover la tolerancia, la comprensión y las buenas relaciones entre los pueblos indígenas y todos los demás sectores de la sociedad”; Que, en tal sentido, el homenaje a una fecha que inauguró el genocidio étnico y cultural más importante de la historia de la humanidad, luce obsoleto y dañino respecto a los pueblos Originarios; Que, por el contrario, se considera oportuno reparar a las naciones que son nuestros orígenes, desde su incorporación a la nomenclatura pública municipal; Que por lo antes argumentado, este Honorable Concejo Deliberante aprueba y sanciona la siguiente Ordenanza:

Art. 1. Se reformula la denominación de la Avenida 12 de Octubre de la ciudad de Quilmes en todo su trazado, pasándose a llamar Avenida de los Pueblos Originarios en un plazo de 30 días de sancionada la presente Ordenanza.

Art. 2. De forma.

Art. 3. Regístrese, cúmplase, publíquese y archívese.

 

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