Bolivia: Varios casos muestran injerencia de los EEUU

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.

Un vistazo a las publicaciones noticiosas desde 2006 dan cuenta de al menos una decena de denuncias de intromisión, chantaje y espionaje contra el gobierno del presidente Evo Morales.

Un vistazo a los archivos de prensa desde 2006 dan cuenta de al menos una decena de denuncias de injerencia, intromisión y conspiración contra el gobierno del presidente Evo Morales por parte de organismos de Estados Unidos. 

Morales sumó el domingo otro hecho de injerencia en la marcha que protagoniza un grupo de indígenas de tierras bajas en rechazo a la construcción de la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos.

“Es una estrategia del imperialismo y de Estados Unidos a través de sus agencias (Usaid) para impedir la integración nacional y provocar un enfrentamiento entre los pueblos”, aseveró Morales.

La oposición para la ejecución de ese proyecto es porque la vía supuestamente afecta el Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis). Morales mostró registros de comunicaciones telefónicas entre líderes de la marcha con funcionarios de la Embajada de EEUU.

INJERENCIA ETERNA


La argentina Premio Latinoamericano de Periodismo, Stella Calloni, en la introducción de su libro Evo en la mira. CIA y DEA en Bolivia menciona que el ingreso de organismos de inteligencia a Bolivia a partir de los años 50, del siglo pasado, marca el inicio de la injerencia eterna.

Un artículo publicado por Prensa Latina recuerda que Washington se apropió del verdadero poder en Bolivia, donde los gobernantes  eran simples “gerenciadores” de ese poder externo. Esa injerencia se profundizó con el neoliberalismo.

Bajo esas circunstancias, señala, “nació un nuevo proceso de emancipación que encuentra en el líder cocalero Evo Morales Ayma al hombre capaz de encauzar esas luchas, desafiar el neocolonialismo y desde entonces está en la mira de atentados, espionajes y conspiraciones”.

La politóloga Helena Argirakis, en una entrevista anterior, afirmó que la derecha estadounidense en complicidad con la oposición boliviana también recurre a la guerra de la “cuarta generación” que consiste en lanzar rumores mediáticos para afectar la imagen del presidente Morales y su gestión presidencial. Eso sucedió con el avión presidencial, el cual, según información falsa de ciertos medios, estuvo detenido en Estados Unidos por cargar droga, cuando la aeronave estaba en La Paz.

El atizar conflictos referidos al alza de precios de algunos alimentos también fue parte de esa estrategia conspirativa, según analistas. 

CHANTAJE Y ESPIONAJE

Esas acciones conspirativas están acompañadas también con chantajes. El 22 abril de 2006, el presidente Evo Morales denunció que EEUU negó la visa a su ministro de Aguas de entonces, René Orellana.

A esto se suma el espionaje. El 9 de febrero de 2009, la Agencia Boliviana de Información, citando a la Associated Press, reveló que un becario denunció a funcionarios de la Embajada de espiar a ciudadanos venezolanos y cubanos en Bolivia.

El Gobierno, en 2009, emplazó a Estados Unidos para que explique qué hace en Bolivia el ciudadano de origen mexicano Francisco Martínez, e insistió en que la Agencia Central de Inteligencia estadounidense (CIA) confabula contra la gestión del presidente Morales.


Desactivó treinta misiles


El 24 de octubre de 2006, el entonces embajador de los Estados Unidos, Philip S. Goldberg, pidió olvidar el asunto de la desactivación de los misiles chinos y argumentó que, como resultado de lo que se hizo con esas armas, “Bolivia y el mundo son más seguros ahora”.

Consultado sobre la posibilidad de que su Gobierno coadyuve en las investigaciones para esclarecer la desactivación de una treintena de misiles de fabricación china durante el Gobierno del ex presidente Eduardo Rodríguez Veltzé, Goldberg explicó que todo lo que hizo Estados Unidos fue  dentro de los parámetros de los acuerdos mutuos.

“De hecho, Bolivia y el mundo son más seguros hoy como resultado de lo que pasó con los misiles. Me gustaría, como nuevo embajador, dejar este asunto como superado y del pasado. No le sirve a nadie continuar hablando de algo que ha mejorado la seguridad en Bolivia”, dijo en la ocasión.

El caso de la desactivación de los misiles chinos que adquirió ribetes de escándalo debido a la falta de transparencia y por ser traición a la patria fue derivado al ex Congreso.


Tres casos referidos a extranjeros

En 2006, el ciudadano estadounidense Lestat Claudio de Orleans realizó atentados con bombas en hoteles de La Paz que causaron dos muertos.

En 2007, la estadounidense Donna Thin fue detenida en el aeropuerto de El Alto con  cinco paquetes que contenían 100 balas cada uno.

En 2008, el becario del programa Fulbright John van Schaick denunció a la prensa internacional y ante la Cancillería boliviana haber recibido una solicitud de información   o espionaje (de parte de la embajada de Estados Unidos en Bolivia) a ciudadanos venezolanos y cubanos en el país.


Embajador echado por conspirar

“Sin miedo a nadie, sin miedo al imperio, declaro ante el pueblo boliviano persona no grata al embajador de Estados Unidos”, Philip Goldberg. Con esa frase el presidente Evo Morales expulsó el 11 de septiembre de 2008 al diplomático por “conspirar para buscar la división de Bolivia”.

Durante un acto en el Palacio de Gobierno,  Morales recordó que Goldberg es un “experto en dirigir conflictos separatistas”.  Entre 1994 y 1996, durante la guerra separatista de los Balcanes, fue “jefe de oficinas del Departamento de Estado para Bosnia”.

Morales justificó la salida de Goldberg arguyendo que sostuvo  reiteradas reuniones con partidarios de la oposición antes y durante la toma de instituciones, cuando se gestó la intención del llamado golpe cívico-prefectural, encabezado por cívicos y prefectos de la ex media luna.


El atpdea para la intromisión  polÍtica

El 5 de julio de 2009, el entonces ministro de Defensa, Wálker San Miguel, declaró que los argumentos de EEUU para suspender la Ley de Preferencias Arancelarias Andinas y Erradicación de Drogas (ATPDEA, por sus siglas en inglés) a las exportaciones bolivianas revelan en sí mismos su carácter injerencista.

“Ningún Estado tiene derecho de referirse de manera unilateral y arrogante respecto a la política de otro Estado”, sostuvo. En su criterio, los  argumentos expuestos por Washington “son la muestra de una franca y abierta intromisión en los asuntos del Estado de Bolivia”, denunció.

EEUU justificó su decisión y reprochó la administración del presidente Evo Morales por alejarse del Centro Internacional de Arreglo de Diferencias relativas a Inversiones (Ciadi).


labor de espionaje de la dea 

El 1 de noviembre de 2008, el presidente Evo Morales anunció la expulsión de la oficina Antidroga de Estados Unidos (DEA) por “espionaje” y “conspiración” contra el Gobierno.

El Jefe de Estado denunció que la DEA apoyó económicamente el golpe cívico-prefectural fallido contra su Gobierno entre agosto y septiembre de 2008, por lo cual ordenó la suspensión indefinida de sus actividades en Bolivia.

“Tenemos la obligación de defender la soberanía del pueblo boliviano“, sentenció Morales, quien reveló que la DEA al parecer financió las tomas de los aeropuertos de Santa Cruz, Pando, Beni y Tarija, en septiembre de ese año, cuando éstos impulsaban un golpe cívico-prefectural contra su Gobierno.


Presencia de ong y usaid

El 17 de junio de 2010, el viceministro de Coordinación con Movimientos Sociales, César  Navarro, mostró en el Palacio de Gobierno el libro titulado Plan Estratégico Institucional 2008-2012 de la Central de Pueblos Indígenas de La Paz (CPILAP), en el cual aparece la agencia estadounidense Usaid como una de las entidades que apoyó ese trabajo.

Antes de esa acusación, el presidente Evo Morales denunció la infiltración de Estados Unidos en organizaciones sociales a través de sus agencias operadoras para  alentar movimientos de desestabilización de la democracia en Bolivia y de su Gobierno.

En la marcha de la Confederación de Pueblos Indígenas del Oriente Boliviano (Cidob) que exigía la modificación del proyecto de Ley de Autonomía, y en el bloqueo de la carretera de Caranavi (La Paz) el Gobierno ya denunció injerencia de las ONG.

El Ejecutivo, en la última marcha de la Cidob, también denunció la participación de las ONG a través de demandas que atentan el medio ambiente como el Fondo Verde.

 

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