Carta de Chavez a la ONU: Venezuela llama a la constitución de una gran alianza por la paz

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.

El presidente venezolano, Hugo Chávez pidió a los países miembro de Naciones Unidas conformar una Alianza para derrotar política guerrerista

Señoras y señores:

Dirijo estas palabras a la Asamblea General de las Naciones Unidas, a este gran foro donde se encuentran representados todos los pueblos de la tierra, para expresar las verdades de la Venezuela bolivariana y reafirmar nuestro compromiso irrenunciable con la justicia y la igualdad, esto es, con la paz.

La paz, la paz, la paz… No buscamos la paz de los cementerios, como decía Kant con ironía, sino una paz asentada en el más celoso respeto al derecho internacional. Lamentablemente, la ONU, a lo largo de toda su historia, en lugar de sumar y multiplicar esfuerzos por la paz entre las Naciones, termina avalando -unas veces, por acción y, otras, por omisión- las más despiadadas injusticias.

Siempre hay que recordar que el Preámbulo de la Carta de las Naciones Unidas, se habla de salvar a las generaciones venideras del flagelo de la guerra… Pura letra muerta. Desde 1945 para acá, las guerras no han hecho sino crecer y multiplicarse inexorablemente. Veamos, una vez más, hacia Libia destruida y ensangrentada por voluntad de los poderosos de este mundo.

Quiero hacer un llamado a la reflexión a los gobiernos del mundo: desde el 11 de septiembre de 2001, comenzó una nueva guerra imperialista que no tiene precedentes históricos: una guerra permanente, a perpetuidad.

Debemos mirar de frente la aterradora realidad del mundo en que vivimos. Necesario es formular un conjunto de inquietudes a partir de los peligros y las amenazas que nos acechan: ¿por qué Estados Unidos es el único país que siembra el planeta con bases militares?; ¿a qué le teme para tener tan escalofriante presupuesto destinado a aumentar cada vez más su poderío militar?; ¿por qué ha desencadenado tantas guerras, violando la soberanía de otras naciones que tienen los mismos derechos sobre sus destinos?; ¿cómo hacer valer el derecho internacional contra su insensata aspiración de hegemonizar militarmente al mundo en garantía de fuentes energéticas para sostener su modelo depredador y consumista?; ¿por qué la ONU no hace nada para detener a Washington? Si respondiéramos, con absoluta sinceridad, a estas interrogantes, comprenderíamos que el imperio se ha adjudicado el papel de juez del mundo, sin que nadie le haya otorgado tal responsabilidad, y que, por tanto, la guerra imperialista nos amenaza a todos.

Washington sabe que el mundo multipolar es ya una realidad irreversible. Su estrategia consiste en detener, a toda costa, el ascenso sostenido de un conjunto de países emergentes, negociando grandes intereses, con sus socios y secuaces, para darle a la multipolaridad el rumbo que el imperio quiera. Pero esto no es todo: se trata de una reconfiguración del mundo que se sustenta en la hegemonía militar yanqui.

La humanidad se está enfrentando a la amenaza cierta de la guerra permanente. En cualquier escenario, y Libia lo demuestra, el imperio está dispuesto a crear las condiciones políticas para ir a la guerra. En la visión imperial del mundo, se está invirtiendo el célebre axioma de Clausewitz: la política es la continuación de la guerra por otros medios.

¿Qué hay en el trasfondo de este nuevo Armageddon?: el poder omnímodo de la cúpula militar-financiera que está destruyendo al mundo para acumular cada vez más ganancias; la cúpula militar-financiera que está subordinando, de facto, a un conjunto, cada vez más grande, de Estados. Téngase en cuenta que el modo de existir del capital financiero es la guerra: la guerra que arruina a los más, enriquece, hasta lo impensable, a unos pocos.

En lo inmediato existe una gravísima amenaza para la paz mundial: el desencadenamiento de un nuevo ciclo de guerras coloniales, que comenzó en Libia, con el siniestro objetivo de darle un segundo aire al sistema-mundo capitalista, hoy en crisis estructural, pero sin ponerle ninguna clase de límites a su voracidad consumista y destructiva. El caso de Libia debe alertarnos sobre la pretensión de implementar un nuevo formato imperial de coloniaje: el del intervencionismo militar avalado por los órganos antidemocráticos de las Naciones Unidas y justificado en base a mentiras mediáticas prefabricadas.

La humanidad está al borde de una catástrofe inimaginable: el planeta marcha inexorablemente hacia el más devastador ecocidio; el calentamiento global lo anuncia, a través de sus pavorosas consecuencias, pero la ideología de los Cortés y los Pizarro respecto del ecosistema, como bien dice el notable pensador francés Edgar Morin, los lleva a seguir depredando y destruyendo. La crisis energética y la crisis alimentaria se agudizan, pero el capitalismo sigue traspasando impunemente todos los límites.

Frente a este panorama tan desolador, el gran científico estadounidense Linus Pauling, galardonado en dos ocasiones con el Premio Nobel, nos sigue iluminando el camino: Creo que existe en el mundo un poder mayor que el poder negativo de la fuerza militar y de las bombas nucleares: el poder del bien, de la moralidad, del humanitarismo. Creo en el poder del espíritu humano. Movilicemos, entonces, todo el poder del espíritu humano: es tiempo ya. Se impone desatar una gran contraofensiva política para impedir que los poderes de las tinieblas encuentren justificaciones para ir a la guerra: para desatar la guerra global generalizada con la que pretenden salvar al capital de Occidente.

Venezuela llama a la constitución de una gran alianza contra la guerra y por la paz: con el supremo objetivo de evitar la guerra a como dé lugar. Hay que derrotar políticamente a los guerreristas y, más aún, a la cúpula militar-financiera que los auspicia y manda.

Construyamos el equilibrio del universo que avizorara el Libertador Simón Bolívar: el equilibrio que, según sus palabras, no puede hallarse en el seno de la guerra; el equilibrio que nace de la paz.

Necesario es hacer memoria y memoria inmediata: Venezuela, junto a los países miembros de la Alianza Bolivariana para los pueblos de Nuestra América (ALBA), estuvo abogando activamente por una solución pacífica y negociada al conflicto libio. Así lo hizo, también, la Unión Africana. Pero, a la postre, se impuso la lógica bélica decretada desde el Consejo de Seguridad de la ONU y puesta en práctica por la OTAN, ese brazo armado del imperio yanqui. La lógica bélica que tuvo su punta de lanza en las transnacionales de la comunicación: recuérdese que el “caso Libia” fue llevado al Consejo de Seguridad sobre la base de la intensa propaganda de medios de comunicación, que mintieron al afirmar que la aviación libia bombardeaba a civiles inocentes, por no mencionar la grotesca escenificación mediática en la Plaza Verde de Trípoli. Esta campaña premeditada de mentiras, justificó medidas apresuradas e irresponsables del Consejo de Seguridad de la ONU, que abrieron el camino para que la OTAN implementara, por la vía militar, su política de cambio de régimen en ese país.

Vale la pena preguntarse: ¿en qué se ha convertido la zona de exclusión aérea establecida por la resolución 1973 del Consejo de Seguridad? ¿Acaso las más de 20.000 misiones aéreas de la OTAN contra Libia, muchas de ellas con el fin de bombardear al pueblo libio, no son la negación misma de esa Zona de Exclusión? Aniquilada completamente la fuerza aérea libia, la continuidad de los bombardeos “humanitarios” demuestra que Occidente, a través de la OTAN, impone sus intereses en el Norte de África, convirtiendo a Libia en un protectorado colonial.

Es una burla afirmar que se ha impuesto desde la ONU un embargo de armas en Libia, cuando la misma OTAN introdujo miles de armas pesadas para apoyar a la insurrección violenta contra el gobierno legítimo de ese país. El embargo, por supuesto, solo debía impedir que el gobierno libio defendiera su soberanía, validando una vez más ese cruel modo de funcionamiento internacional según el cual la ley solo se impone al débil.

¿Cuál es el motivo real de esta intervención militar?: recolonizar a Libia para apoderarse de sus riquezas. Todo lo demás se subordina a este objetivo. Nadie coloniza inocentemente, decía, con toda razón, el gran poeta martiniqués Aimé Césaire en su extraordinario Discurso sobre el colonialismo.

Por cierto: la Residencia de nuestro Embajador en Trípoli fue invadida y saqueada, pero la ONU hizo mutis por el foro, guardando un silencio ignominioso.

Exigimos el cese inmediato de los bombardeos sobre territorio libio. Igualmente, seguiremos exigiendo respeto al derecho internacional en el caso de esta Nación hermana: no nos quedaremos callados ante la intención perversa de destrozar las bases que le dan sentido y razón. Por eso mismo, lanzamos la siguiente pregunta a esta Asamblea: ¿Por qué se le concede el escaño de Libia en la ONU al autodenominado “Consejo Nacional de Transición”, mientras se bloquea el ingreso de Palestina, desconociendo, no sólo su legítima aspiración, sino lo que es ya voluntad mayoritaria de la Asamblea General? Venezuela ratifica aquí, con todas sus fuerzas y con la autoridad moral que otorga la voluntad mayoritaria de los pueblos del mundo, su solidaridad incondicional con el pueblo palestino y su apoyo irrestricto a la causa nacional palestina, incluyendo desde luego la admisión inmediata de un Estado palestino de pleno derecho en el seno de la Organización de las Naciones Unidas.

Y el mismo formato imperialista se está repitiendo en el caso de Siria. A no ser porque algunos miembros permanentes del Consejo de Seguridad hacen muestra hoy de la firmeza que les faltó en el caso de Libia, todo estaría definido para que el Consejo de Seguridad diera su aval a la OTAN para disparar misiles y enviar bombarderos contra Siria.

Es intolerable que los poderosos de este mundo pretendan arrogarse el derecho de ordenar a gobernantes legítimos y soberanos que renuncien en lo inmediato. Así sucedió con Libia, de igual forma quieren proceder contra Siria. Tales son las asimetrías existentes en el escenario internacional y tales son los atropellos contra las Naciones independientes.

No somos quienes para adelantar un juicio sobre la situación interna de Siria, primero, por la complejidad inherente a toda realidad nacional, y segundo porque sólo el pueblo sirio puede resolver sus problemas y decidir su destino en atención al derecho a la autodeterminación de los pueblos, un derecho inalienable en todos los sentidos. Pero eso no nos impide pensar que es cien veces mejor apostar por el éxito del amplio diálogo nacional al que ha convocado el Presidente Bashar Al Assad, que imponer sanciones y gritar como hienas por una intervención militar. Desde la Venezuela bolivariana respaldamos, sin ambigüedades, los ingentes esfuerzos que hace el Presidente Bashar Al Assad por preservar la unidad y la estabilidad de su patria, ante el asedio del imperialismo voraz.

Señor Presidente,

Dirijamos nuestra atención ahora al Cuerno de África y tendremos un ejemplo desgarrador del fracaso histórico de la ONU: la mayoría de agencias de noticias serias sostienen que entre 20 mil y 29 mil niños menores de 5 años han muerto en los últimos tres meses.

La gran periodista Frida Modak, en su artículo Morir en Somalia, deja al descubierto toda la miseria que, peor que la que devasta la extensa región del Cuerno de África, carcome a las principales organizaciones internacionales, en primerísimo termino a la ONU: Lo que se necesita para hacer frente a esta situación son un mil 400 millones de dólares, no para solucionar el problema, sino para atender la emergencia en que se encuentran Somalia, Kenia, Djibouti y Etiopía. Según todas las informaciones los próximos dos meses serán decisivos para evitar la muerte de más de 12 millones de personas y la situación más grave es la de Somalia.

No puede ser más atroz esta realidad, si al mismo tiempo no nos preguntamos cuánto se está gastando en destruir a Libia. Así responde el congresista estadounidense Dennis Kucinich: Esta nueva Guerra nos costará 500 millones de dólares solo durante la primera semana. Claro está que no tenemos recursos financieros para eso y acabaremos reduciendo la financiación de otros importantes programas domésticos. Según el mismo Kucinich, con lo gastado en las tres primeras semanas al norte del continente africano, para masacrar al pueblo libio, en mucho se podría haber ayudado a toda la región del Cuerno de África, salvando decenas de miles de vidas.

Las razones que motivaron la criminal intervención en Libia para nada son humanitarias: se fundamentan en el postulado maltusiano de que “sobra gente en el mundo” y hay que eliminarla, generando más hambre, destrucción e incertidumbre. Generando, al mismo tiempo, más ganancias financieras. En este sentido, es francamente lamentable que en el mensaje de apertura de la 66 Asamblea General de la ONU no se llamó a la acción inmediata para solucionar la crisis humanitaria que padece el Cuerno de África, mientras se asegura que “ha llegado el momento de actuar” sobre Siria.

Señoras y Señores,

Clamamos, igualmente, por el fin del vergonzoso y criminal bloqueo a la hermana República de Cuba: bloqueo que, desde hace más de cincuenta años, ejerce el imperio, con crueldad y sevicia, contra el heroico pueblo de José Martí.

Hasta 2010, ya van diecinueve votaciones en la Asamblea General de la ONU que confirman la voluntad universal de exigirle a los Estados Unidos que cese el bloqueo económico y comercial contra Cuba. Agotados todos los argumentos de la sensatez internacional, sólo resta creer que tal ensañamiento contra la Revolución Cubana es consecuencia de la soberbia imperial ante la dignidad y la valentía que ha mostrado el insumiso pueblo cubano en la soberana decisión de regir su destino y luchar por su felicidad.

Desde Venezuela, creemos que ha llegado la hora de exigirle a los Estados Unidos no solo el fin inmediato y sin condiciones del criminal bloqueo impuesto contra el pueblo cubano, sino la puesta en libertad de los 5 luchadores antiterroristas cubanos secuestrados en las cárceles del Imperio, por el único motivo de buscar impedir las acciones ilegales que grupos terroristas preparan contra Cuba, bajo el cobijo del gobierno de los Estados Unidos.

Señor Presidente de la Asamblea General y distinguidos representantes de los pueblos del mundo:

Queremos reiterarlo: es imposible ignorar la crisis de Naciones Unidas. Ante esta misma Asamblea General sostuvimos, en el año 2005, que el modelo de Naciones Unidas se había agotado. En aquella ocasión, planteamos, también, la necesidad impostergable de su refundación.

Desde entonces hasta acá, nada se ha hecho: la voluntad política de los poderosos se ha impuesto. Claro: la ONU, tal como hoy funciona, sirve dócilmente a sus intereses. Para nosotros, es claro que Naciones Unidas no mejora ni va a mejorar desde adentro. Si su Secretario General junto con el Fiscal de la Corte Penal Internacional, participan en un acto de guerra, como en el caso de Libia, no hay nada que esperar del actual formato de esta organización. Y ya no hay tiempo para reformas: la ONU no acepta reforma alguna; la enfermedad que lleva por dentro es mortal.

Resulta intolerable que exista un Consejo de Seguridad que le dé la espalda, cada vez que quiere, al clamor mayoritario de las naciones, desconociendo deliberadamente la voluntad de la Asamblea General. Si el Consejo de Seguridad es una suerte de club con miembros privilegiados, ¿qué puede hacer la Asamblea General, cuál es su margen de maniobra, cuando éstos violen el derecho internacional?

Parafraseando a Bolívar -cuando se refería concretamente al naciente imperialismo yanqui en 1818- basta ya de que las leyes las practique el débil y los abusos los practique el fuerte. No podemos ser los Pueblos del Sur quienes respetemos el derecho internacional, mientras el Norte nos destruye y saquea, violándolo.

Si no asumimos, de una buena vez, el compromiso de refundar Naciones Unidas, esta organización perderá definitivamente la poca credibilidad que le queda. Su crisis de legitimidad se acelerará hasta la implosión final. De hecho, así ocurrió con el organismo que fue su antecedente inmediato: la Liga de Naciones.

Un primer y decisivo paso para que comencemos a refundar Naciones Unidas sería eliminar la categoría de miembros permanentes y el derecho a veto en el Consejo de Seguridad. Igualmente, habría que maximizar democráticamente el poder de decisión de la Asamblea General. También se impone, en lo inmediato, la revisión a fondo de la Carta de Naciones Unidas con el objetivo de proceder a la redacción de una nueva Carta.

Pueblos del mundo:

El futuro de un mundo multipolar en paz, reside en nosotros. En la articulación de los pueblos mayoritarios del planeta para defendernos del nuevo colonialismo y alcanzar el equilibrio del universo que neutralice al imperialismo y a la arrogancia.

Este llamado amplio, generoso, respetuoso, sin exclusiones, se dirige a todos los pueblos del mundo, pero muy especialmente a las potencias emergentes del Sur, que deben asumir con valentía el rol que están llamadas a desempeñar en lo inmediato.

Desde América latina y el Caribe han surgido poderosas y dinámicas alianzas regionales, que buscan configurar un espacio regional democrático, respetuoso de las particularidades, y deseoso de poner el acento en la solidaridad y la complementariedad, potenciando lo que nos une y resolviendo políticamente lo que nos divide. Y este nuevo regionalismo admite la diversidad y respeta los ritmos de cada quien. Así, la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) avanza como experimento de vanguardia de gobiernos progresistas y antiimperialistas, buscando fórmulas de ruptura con el orden internacional imperante y fortaleciendo la capacidad de los pueblos de hacer frente, colectivamente, a los poderes fácticos. Pero esto no impide que sus miembros den un impulso decidido y entusiasta a la consolidación de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), bloque político que federa a los 12 Estados soberanos de Suramérica, con el fin de agruparlas en lo que El Libertador Simón Bolívar llamó “una Nación de Repúblicas”. Y más allá, los 33 países de América Latina y el Caribe nos preparamos para dar el paso histórico de fundar una gran entidad regional que nos agrupe a todos, sin exclusiones, donde podamos diseñar juntos las políticas que habrán de garantizar nuestro bienestar, nuestra independencia y nuestra soberanía, con base en la igualdad, la solidaridad y la complementariedad. Caracas, la capital de la República Bolivariana de Venezuela, se enorgullece desde ya en albergar, los próximos 2 y 3 de diciembre, la Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno que fundará definitivamente nuestra Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC).

Los venezolanos ciframos nuestras esperanzas en una gran alianza de los ensambles regionales del Sur, como la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), la CARICOM, el SICA, la Unión Africana, la ASEAN o la ECO y, muy especialmente, en las instancias interregionales de articulación de potencias emergentes como el BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) que debe convertirse en un polo de atracción articulado con los pueblos del Sur.

Quiero finalizar recordando al gran cantor del pueblo venezolano: a Alí Primera. En una de sus canciones nos interpela así: ¿Cuál es la lucha de/ los hombres, para lograr/ la paz?/ ¿Y cuál paz?/ Si quieren dejar/ el mundo como está. Hoy más que nunca, el peor crimen contra la paz es dejar al mundo como está: si lo dejamos como está, el presente y el porvenir están y estarán determinados por la guerra perpetua. Por el contrario, lograr la paz supone revertir radicalmente todo lo que impide, para decirlo con el mismo Alí Primera, que sea humana/ la humanidad.

Hugo Chávez Frías
Presidente de la República Bolivariana de Venezuela

(Con información de VTV)


Canciller venezolano lee carta de Chávez en ONU: Denuncia bloqueo estadounidense contra Cuba

 


 

Nicolás Maduro en ONU

Nicolás Maduro en ONU

El canciller venezolano, Nicolás Maduro, intervino este martes en la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU) para leer una carta del presidente Hugo Chávez, donde el mandatario entre otros temas, denuncia la política agresiva de Estados Unidos contra Cuba.

En el documento, el líder bolivariano clamó por el fin del vergonzoso y criminal bloqueo a la Isla caribeña, que ejerce por más de 50 años el imperio con crueldad, informó Prensa Latina.

El texto precisa que la comunidad internacional se ha pronunciado, en el marco de la ONU, 19 veces en contra de esa política norteamericana.

Chávez puntualizó que ya agotados todos los argumentos de la sensatez internacional, solo resta creer que tal ensañamiento contra la Revolución Cubana es consecuencia de la soberbia imperial ante la dignidad y la valentía de un pueblo en decidir su destino y luchar por su felicidad.

El mandatario planteó que llegó la hora de reclamarle al gobierno estadounidense el cese del bloqueo, así como la excarcelación de los cinco antiterroristas cubanos.

Advierte la misiva que Fernando González, René González, Gerardo Hernández, Antonio Guerrero y Ramón Labañino, presos desde 1998, sufren castigos adicionales, como la imposibilidad o los obstáculos para recibir visitas familiares.

Los patriotas cubanos permanecen secuestrados en las cárceles del imperio, por el único motivo de impedir acciones criminales que grupos terroristas preparan contra Cuba bajo el cobijo estadounidense, indicó.

 

Cubadebate

 

Canciller ruso se manifiesta en ONU contra el bloqueo de EEUU a Cuba

 

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El Canciller ruso Serguéi Lavrov se pronunció hoy a favor de la eliminación del bloqueo a Cuba durante su intervención en la 66º sesión de la Asamblea General de la ONU.

“Cooperar y no aislar - este es el método para guiarse a la hora de arreglar los conflictos del siglo XXI”, añadió.

La situación en Medio Oriente, la posible constitución de Palestina como Estado, el despliegue de los misiles estadounidenses en Europa, la reducción del armamento nuclear, y los intentos de falsificar la historia fueron los principales temas que abordó el canciller.

Reproducimos algunos de los aspectos más importantes de su discurso:

Papel de la ONU en el mundo actual

Refiriéndose al papel de la ONU en el mundo, el canciller ruso destacó, entre otras cosas que “las Naciones Unidas deben continuar ejerciendo un liderazgo político, moral y legal en la lucha contra los retos globales, establecer principios y estándares justos de colaboración, así como controlar su implementación y proporcionar ayuda a los estados que la necesiten”.

Terrorismo

“El 11 de septiembre se cumplieron 10 años desde que se cometió un horroroso acto terrorista en la ciudad donde nos encontramos. Estamos convencidos de la necesidad de fortalecer una cooperación multifacética en la lucha contra el terrorismo internacional, tanto global como regional”, prosiguió.

Colaboración en el ámbito económico y financiero

Para mantener bajo control la situación económica y financiera, el ministro ruso destacó la importancia que revisten algunas asociaciones de estados en el mundo actual.

“No se puede rechazar la importancia del Grupo de los 20 para restablecer la economía mundial después de la crisis financiera. Hoy por hoy es importante culminar el proceso de reformas de la arquitectura económico-financiera y llevar a cabo todo lo acordado, sin dejar este proceso a medias (…) Un aporte sustancial en la reforma de la economía global introduce a los BRICS, la unión de cinco potentes estados con mercados en rápido crecimiento, que tiene un carácter global y refleja las realidades del mundo que se encuentra en formación”, dijo.

Seguridad energética

Lavrov recordó que el desarrollo sostenible requiere una sólida base energética.

“Rusia ha propuesto preparar una Convención de Seguridad Energética, tomando en consideración el balance de intereses de todos los participantes del mercado mundial”, recordó. También instó a que se proceda a redactar tal documento.

El tratado START contribuyó al avance de Rusia y EE.UU. en el desarme nuclear

Rusia y EE.UU. han cumplido una nueva etapa en el campo del desarme nuclear tras concluir el Tratado de Reducción de Armas Estratégicas (START, por sus siglas en inglés) y empezar aplicarlo. El modo en que el tratado será puesto en práctica mostrará si el documento es eficaz y viable y permitirá ver cómo se guardan sus postulados básicos.

Escudo antimisiles de EE.UU. cambia equilibrio de seguridad mundial

El despliegue de los elementos del sistema antimisiles estratégico en varias regiones del mundo cambia la situación general en la seguridad mundial. No es suficiente declarar que la ampliación de las capacidades del sistema antimisiles global no perjudicará al fundamento de la seguridad estratégica del mundo. El caso es muy serio. Se necesitan unas garantías jurídicas firmes de que el potencial del sistema estará dentro de los marcos y objetivos declarados y no desestabilizará los equilibrios globales y regionales.

Universalización de la no proliferación

Llamamos a universalizar el Tratado de No Proliferación Nuclear (NPT), reforzar el sistema de garantías de OIEA (Organismo Internacional de Energía Atómica) y aprobar un tratado universal de prohibición de las pruebas de armas nucleares.

Problemas nucleares de Irán y la Península de Corea

Un arreglo más rápido de los problemas nucleares de Irán y la Península de Corea podría contribuir en el cumplimiento de los objetivos de no proliferación nuclear. La situación acerca de la central nuclear Fukushima -ha mostrado la necesidad de perfeccionar la base global jurídica de la seguridad de los objetos de la energética nuclear.

La seguridad indivisible

Lavróv expresó que el garante de la seguridad podrían ser los bloques regionales. “La tarea prioritaria es garantizar la seguridad indivisible, la transparencia, el respeto mutuo y el respeto hacia los intereses de cada uno. Esto es lo que propuso el presidente Dmitri Medvédev en el Tratado sobre la Seguridad Europea, cuyo cumplimiento permitiría poner punto final al período posterior a la Guerra Fría, crear reglas universales para resolver problemas, tales como el escudo antimisiles y el control sobre el armamento, así como formar un espacio común de seguridad.

Situación en el mundo árabe

El canciller reiteró que Rusia condena la violencia contra la población civil, apoya la intención de los pueblos árabes de reformar sus estados, garantizar su desarrollo democrático y el bienestar social económico. Al mismo tiempo recordó que “cualquier medida por parte de las fuerzas exteriores tiene que tomarse a base de respeto del derecho internacional y contribuir a la elaboración de las soluciones políticas entre el gobierno y la oposición”.

La ONU tiene que desempeñar el papel predominante en Libia

Según el canciller ruso, la ONU y el Consejo de la Seguridad tienen que desempeñar el papel predominante en la elaboración de los parámetros de la regularización de la situación en Libia. “Creemos que llegó la hora de tomar medidas complementarias, como la eliminación de la zona de exclusión”, declaró.

Es inadmisible provocar la violencia en Siria

Con respecto a la situación en Siria dijo que “es inadmisible menospreciar las propuestas sobre el diálogo nacional, incitar a la confrontación y provocar la violencia, hacer caso omiso a las reformas, que ofrece el presidente Bashar al Asad, que son tardías, pero reales”.

Israel y Palestina

Lavróv subrayó que la pacificación de la situación en los países árabes podría impulsar el desarrollo de las negociaciones sobre la regularización en el Oriente Medio.

“La única base de la regularización es la coexistencia en las condiciones de paz y seguridad de los estados israelí y palestino. Respaldamos el reclamo palestino en el Consejo de Seguridad de la ONU y saludamos la intención de la Autoridad Palestina, confirmada por Mahmud Abbas, de negociar con Israel cumpliendo el derecho internacional”, anunció.

Mediador

Estamos dispuestos a hacer todo lo necesario para no permitir la repetición del guión desarrollado en el Cáucaso en agosto del 2008 tras la aventura del régimen de Tbilisi. Rusia está dispuesta a ser garante del cumplimiento de los acuerdos sobre la represión de la fuerza entre Abjasia, Georgia y Osetia del Sur. Aplaudiríamos si EE.UU. y la Unión Europea se comprometieran a las mismas obligaciones.

Los intentos de falsificar la historia son inadmisibles

Al referirse al peligro del ultranacionalismo, el titular de la cartera de Relaciones Exteriores de Rusia afirmó, en una clara alusión a algunos estados del Báltico y Ucrania que “los intentos de falsificar la historia y presentarla en forma inversa son inadmisibles, más aún en el año del 65º aniversario del fallo que dictó el Juicio de Núremberg. No debemos escondernos detrás de la cortesía política y eslóganes sobre la libertad de la expresión cuando en varios estados europeos hablan y publican en tono más exaltado sobre aquellos que se mancharon con la colaboración con los nazis”, expresó.

(Con información de RT Noticias)

 

Tomado de

Organizacion Politica Los Necios

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