Caso Pérez Becerra: Del error al horror, hay un solo paso.

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.

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ANNCOL

Por Ingrid Storgen

Aún consternada, sin ánimo de demonización ni beatificación, creo que la izquierda latinoamericana quedó en medio de un debate que de no resolverse a tiempo, mucho daño podría causar en este continente tan dañado.
El caso Pérez Becerra pasó sobre nuestras humanidades como un tren, dejándonos además de destruidos moralmente, presos de una gran conmoción. Ni bien tomó estado público pudimos presenciar que la respuesta del campo popular internacional, fue indudablemente de reclamo y protesta frente a una injusticia que no terminamos de asumir, viniendo como vino, de parte de un hombre que  después de Fidel, logró ser nuestro referente en países con características diferentes a las de Cuba y en una latitud compleja donde se instalaron siete bases militares para controlar la región sin  perder pisada de lo que en ésta, está ocurriendo.
Luego, tímidamente, comenzaron a levantarse voces de respaldo y argumentaciones, sobre lo que considero un tremendo error táctico, estratégico y hasta geopolítico de quien llamara mi Camarada y a quien, debo confesar, me resisto en dejar de llamarlo así.
Con la misma indignación  que me enroscó en el momento en que supe lo que sucedía contra un compañero periodista, también bolivariano, que aportara desde su espacio con la tesis y teoría de apoyo a la revolución que puso en marcha el Comandante Chávez, para al final terminar siendo detenido en esa tierra y como si fuera poco enviado a Colombia por pedido de un tipo como Santos, que bien sabemos jamás será amigo, aliado ni siquiera buen vecino, para los venezolanos.
Algunos compañeros salieron al cruce de la indignación mayoritaria, esbozando criterios que a mi juicio, poco aportan frente a la realidad innegable de la entrega, fuera ésta producida por la cuestión que fuera.
Decían, en sus notas, que quiero responder ítem por ítem, con el solo fin de instigar a un debate que debe ser realizado con premura para evitar sorpresas mayores y sin afán, como mencioné al principio, de demonización ni beatificación, simplemente como disparador de análisis profundo e impostergable.
·         …”un mártir obligado para ganar en el tiempo…”
Respondo: a los mártires los provoca el enemigo, no podemos bajo nuestra condición de internacionalistas, si es que realmente lo somos, dejar de recordar que para que haya un mártir, debe existir un brazo ejecutor de ese martirologio. Este siempre es alzado por el enemigo, un compañero debe ser capaz de dar la vida por el hermano en desgracia.
 
·         “…que al Comandante le enviaron una papa caliente que le quema y que no había otra salida (la entrega de Pérez Becerra) para la existencia misma del proceso revolucionario bolivariano…”
Respondo: si para que un proceso se sostenga, debe existir la entrega de un compañero, estamos frente al proceso equivocado, además de no poder creer que un solo hombre, pueda arrojar proyecto semejante, al cesto de basura.
 
·         …”dicen que Pérez Becerra fue utilizado sin saberlo él ni el presidente Chávez, para montarle al presidente una trampa.
Respondo: Cuidado, que desde ahora en más cualquier personalidad amiga que quiera, por el motivo que fuere, visitar una tierra abierta a los revolucionarios del mundo, puede correr el mismo destino ya que el presidente accede a una detención sin saber antes a quién es que va a detener, para luego extraditarlo al país, por más genocida que sea, que pide le sea entregado.
 
·         Siguen diciendo: “…no podemos echar la cabeza de Chávez a la jauría de perros…”
Respondo: Claro que no pero¿será que a partir de ahora habrá que echar cabezas aliadas?
 
·         …la alerta roja que supuestamente fue lanzada contra Pérez, no se activó ni en el aeropuerto más seguro del mundo: Alemania, ni en Suecia…”
Respondo: en caso de necesidad de urgencia, habría que haber devuelto al compañero a Suecia, por ser éste ciudadano sueco desde hace más de una década. Y previo chequeo de la situación que obligara a ello, cosa de fácil acceso para cualquier gobierno y para evitar que otro país ordene la detención de cualquier luchador, en momentos en que el Plan Cóndor que enlutó al cono sur en la década del ’70, parecía desterrado, al menos desde las aperturas “democráticas” que lograron los pueblos.
 
·         …se compara “la situación del periodista de ANNCOL, con la que llevó a la muerte a nuestro inolvidable Che, diciendo que “cae en esas soledades que les toca vivir a los verdaderos combatientes”, agregando en un razonamiento inentendible que “…(cae) sin poder ser socorrido por un batallón de fuerzas especiales cubanas, enviadas por Fidel, pués esto hubiese significado quizás, el fin para la Revolución Cubana.
 
Respondo: ¿estamos diciendo, subliminalmente, que la Revolución cubana permitió que se asesine al Che para mantenerse? ¡Este argumento es el más parecido al que sostuvieron los gusanos durante décadas! Nada más erróneo ni fuera de contexto con la realidad histórica. Fidel, compañeros, jamás entregó a un luchador, jamás se convirtió en verdugo de sus aliados. Por favor, hablemos con conciencia y sostengamos con madurez el debate. Que responda este criterio quien pueda decir algo que afecte a la incuestionable posición de Cuba respecto a los luchadores antiimperialistas. Quiero creer que este llamado sólo podrán responderlo los pro imperialistas.
 
 
 Horas después de aparecidas notas similares, aunque en menor cuantía, respecto a las que contenían el más profundo repudio frente al hecho y de inclaudicable solidaridad con el periodista, sobreviviente del genocidio de la Unión Patriótica y recibido en Suecia como ciudadano, muchas cosas siguieron sucediendo.
En Venezuela, la quema de muñecos representativos del Canciller Maduro y del Ministro Isarra, por compañeros sorprendidos por la intempestiva respuesta del Comandante Chávez, a un pedido de su par colombiano, J M Santos, personaje reconocido por su genuflexión frente al más criminal de los imperios, con siete bases apuntando a la República Bolivariana y al resto del continente centro y suramericano, inserto en el proyecto más patriótico que hayamos visto en  nuestra historia.
El presidente Chávez, profundamente indignado, quiso dejar sentada su posición en defensa, como es lógico, de sus compañeros de gobierno. Pero noté que en sus dichos, en vez de aclarar, oscurecía.
Por ejemplo:
 
·         Comparando al compañero bolivariano, Pérez Becerra, con el terrorista Chávez Abarca, a quién Cuba solicitó dado que cuenta con un historial nefasto, subordinado al Terrorismo Internacional. Pero que en este mundo donde la tortilla parece volverse contra los pueblos que seguirán comiendo mierda, mierda, mientras los poderes oligárquicos acaparan todo el pan, resulta imperioso que sepamos distinguir las diferencias para no parecernos a los ideólogos de Washington.
 
·         Según el presidente “el primer responsable (de su detención) es ese caballero que viene sabiendo que lo está solicitando Interpol con código rojo (que no advirtieron en Alemania ni en Suecia). Cuando uno viaja, lo debe hacer con pasaporte y muchas veces con visa. El pasaporte “canta” al pasar el escáner de los aeropuertos, el de Pérez Becerra enmudeció. En este mundo complejo y sorprendente, los únicos que hablan y dicen fuerte, son los computadores bombardeados, por esos milagros de la tecnología de punta…
 
 
·         Continuó afirmando el presidente “ …que al periodista (bolivariano) le montaron una trampa…”
Cuidado con eso, porque la trampa se activó, nada menos, que en Venezuela…Habrá otras, sin dudas.
·         Dice, además “así que si yo lo agarro, soy malo y si no lo agarro, también soy malo”.
 
Creo que el título de malo, según quien me lo aplique sabré qué es lo que soy, realmente. Creo, además, que si lo hace Santos o EE.UU, me recostaría a dormir con un solo ojo, pero con la conciencia bien en calma, como corresponde a un revolucionario.
 
·         “…cumplí mi responsabilidad y lo capturamos…” reiteró.
 
·         ¿Cuál y con quién era la responsabilidad? Estiro un poco la tolerancia y agrego: por lo menos averiguar antes de hacer la entrega, no confiaría, ni por putas, solamente en la palabra de un asesino. Pérez fue enviado a Colombia en pocas horas, tuvo apenas un minuto para comunicarse y despedirse de su compañera que ignoraba el destino sufrido por su esposo, el que pese a ser ciudadano sueco, nadie informó a Suecia la situación que estaba padeciendo alguien cobijado bajo su bandera.
 
 
·         Apela Chávez: “…los que me quieran quemar por eso y llamarme contrarrevolucionario, traidor a la causa marxista leninista internacional…”
 
·         No quiero quemarlo, tampoco llamarlo traidor, el día que así lo sienta será para siempre. Se dé su profunda tarea con su pueblo, con Latinoamérica y de su condición revolucionaria y socialista.
Sin embargo, Comandante, tengamos cuidado, el daño causado es irreversible, deja sembrada la duda, la conmoción y embarga de tristeza. Veamos cómo, entre todos, podemos dar vuelta esta historia porque, sinceramente, muchos sentimos que del horror, al error, hay sólo una letra diferenciadora –la hache no suena-
 
Y a los compañeros que quieren defender lo indefendible, los invito a debatir sin estigmatizaciones apresuradas, pero bajo la convicción de que hechos como el sucedido, no deben repetirse jamás.
Un solo hombre, en este caso Pérez Becerra, no abría ninguna puerta para ataque del imperio contra la Revolución Bolivariana. No seamos ilusos.
El ataque está ahí nomás y seguirá estando, a menos que Venezuela prefiera volver a ser la República de Venezuela y no la Bolivariana, que tanta esperanza generó para los luchadores del mundo entre los que me incluyo.
 
Tampoco seamos los compañeros de izquierda tildados de ultraizquierdistas, implícitamente, de desestabilizadores, no tenemos interés en ello y mucho menos fuerza, pueden dormir tranquilos.
 
No será la izquierda la que derrumbe el proceso, en esto soy terminante.  La Revolución se caería y deseo de corazón, nunca llegar a verlo, sólo si comenzamos a hacer el juego sucio que beneficia al enemigo. Mientras por un lado se entrega, por otro, hay quienes se están frotando sus manos concientes de que la primera etapa fue impecable.
Vendrán más, según como nos paremos así será el resultado. De momento van uno arriba.
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Cuba en 52 años de bloqueo, sin petróleo, NUNCA entregó a un perseguido político.
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¡El que se quemó fue usted, presidente Chávez!
Cito horrorizado al presidente Chávez: “Yo soy el responsable, no es Nicolás, Nicolás cumplió una orden, Tarek El Aissami, cumplió una orden, mía. ¡Por que yo tomo las decisiones y asumo mis responsabilidades!”
Juan Carlos Vallejo | Para Kaos en la Red


 
Cito horrorizado al presidente Chávez: “Yo soy el responsable, no es Nicolás, Nicolás cumplió una orden, Tarek El Aissami, cumplió una orden, mía. ¡Por que yo tomo las decisiones y asumo mis responsabilidades!”

Joaquín Pérez Becerra no fue capturado ni en Suecia ni en Alemania por que en ambos países se conocen y se aplican las normas del Derecho Internacional Humanitario y del Derecho Internacional de los Derechos Humanos. Esto es, que siendo un asilado político no podia ser arrestado por un requerimiento del país del cual huyó para salvar su vida puesto que era obvio el matiz político y vindicativo de éste. Por esa simple razón, estos dos países seguro se abstuvieron de hacerlo. Aunque en verdad yo dudo mucho que la tal circular roja haya existido en el momento en que Joaquín Pérez transitaba por esos lares. Yo creo que la circular roja fue expedida durante el vuelo hacia Venezuela para soltarle la papa caliente a su gobierno, como bien usted lo reconoce. Pero resulta que usted, presuroso por quedar bien con su buen amigo “Chucky”, corrió dizque a “deportarlo”. La deportación no operaba hacia Colombia pues Joaquín Pérez Becerra no era Colombiano ni se embarcó en Colombia. Operaba legalmente hacia Suecia, su país, o hacia Alemania, puerto de embarque. En eso, usted falló presidente Chávez. La trampa era para usted y no para Joaquín Pérez Becerra. Además que a Joaquín Pérez Becerra lo maltrataron y le negaron todos sus derechos humanos e incluso los consagrados en la Constitución Bolivariana que usted juró obedecer y cumplir.

Solamente los gobiernos totalitarios consideran “chantaje” el que los pueblos pidan derechos. Porque el gran número de personas que se manifestó en las afueras de SEBIN, de la Cancillería y de la Asamblea Nacional –y que a propósito fueron gaseados- sólo pedían derechos para un ciudadano extranjero. Pero esos derechos usted los negó sin el más mínimo sentimiento humanitario. Y no sólo eso, se le negaron derechos a diputados de la Asamblea Nacional y se censuró a los medios alternativos y oficiales. Usted con su proceder, nos hizo recordar los peores tiempos de las dictaduras de América Latina. ¿No le dijeron a usted presidente Chávez que Joaquín había ingresado varias veces a Venezuela a eventos académicos y sociales sin ningún problema? ¿No le resultó a usted o a las autoridades venezolanas sospechoso que para esas fechas no existiera esto de la circular roja?

¿Cree usted presidente Chávez que la quema de sus dos ministros fue solamente por el caso de Joaquín Pérez Becerra? Usted sabe que no. Hay descontento en la base y simplemente lo de Joaquín sirvió de catarsis a una rabia que se está acumulando día a día. Lo que pasa es que a usted sus áulicos no le dejan ver ni le dejan oír ni le dejan hablar con esa base. Usted está rodeado de gente pero está muy solo. No es haciendo la labor del “papá chequera” que los problemas en la base se van a solucionar. La prueba es que muchas de las manifestaciones de repudio a su accionar contra Joaquín vienen acompañadas de expresiones que ven sus aumentos salariales como algo cosmético para los reales cambios estructurales que el pueblo revolucionario espera y que al pasar los años no se han concretado.

Presidente Chávez, yo veo que usted está siguiendo los pasos de Muamar el Gadafi. Gadafi se ha entregado de lleno a su pueblo (lo que está muy bien), pero pecó en creer que acercándose a los viejos y actual imperios para levantar el infame bloqueo iban a perdonarle su socialismo. Gadafi entregó revolucionarios, se desarmó, depositó los dineros de su pueblo en bancos de los imperios y hoy, usted mismo lo ha denunciado, Libia es salvajemente invadida y atacada por quienes Gadafi consideraba sus nuevos amigos. Ahora vemos a Gadafi pidiendo solidaridad e invitando a visitar Libia a muchos de los amigos de los que él expulsó y entregó para que veamos con nuestros propios ojos lo que allí está pasando. Ojalá presidente Chávez no veamos esto en Venezuela porque entonces usted va a necesitar a los verdaderos amigos y a algunos de los cuales ha entregado y deportado, como mi amigo Joaquín Pérez Becerra.

Presidente Chávez, esta nueva versión, a la bolivariana, del tenebroso Plan Cóndor debe parar ahora porque mucho me temo que la próxima víctima pueda ser usted o uno de los miembros de su gabinete. Me explico: Es cierto que la INTERPOL ahora opera como el siniestro DAS de Colombia. Mientras la INTERPOL se ha negado a expedir la circular roja ordenada por un Juez de la Audiencia Nacional de España contra los asesinos estadounidenses del periodista José Couso, violando sus propios principios, mientras la INTERPOL también se negó a expedirla para los banqueros venezolanos pedidos por la Fiscalía venezolana y en cuyos casos la INTERPOL adujo que no lo hacía porque los consideraba casos de “persecución política”, con lo de Joaquín Pérez Becerra fueron extrañamente demasiado presurosos y muy clandestinos. ¿Acaso lo de Joaquín Pérez Becerra no es de contenido político? Claro que lo es y la INTERPOL se ha prestado para este juego, a sabiendas que supo que la CADENA DE CUSTODIA de los tales computadores de Reyes se rompió y eso viciaba la prueba sin descontar que esa INTERPOL confirmaba la manipulación de archivos. Además, un informe de Noticias UNO, telenoticiero colombiano independiente, en su emisión del primero de diciembre de 2008, mostraba el contenido del expediente sobre los “indestructibles” supercomputadores en los que un oficial de inteligencia de la policía colombiana declaraba bajo juramento:

“PREGUNTADO: Informe al despacho si ustedes hallaron en los elementos electrónicos incautados a Raúl Reyes archivos correspondientes a los correos electrónicos enviados y recibidos por él. RONALD HAYDEN COY ORTIZ: Pantallazo de correo electrónico no se ha hallado hasta el momento. Se han hallado gran cantidad de direcciones que pertenecen a correos electrónicos. Pero Reyes almacenaba la información en Word y en programas de Microsoft”.

Vale recordar los párrafos 66 y 67 del “Informe forense de INTERPOL sobre los ordenadores y equipos informáticos de las FARC decomisados por Colombia – Informe Público”. Estos, efectivamente, no hablan de correos electrónicos, aunque sí de direcciones electrónicas.

Pero los dos discos duros externos aparecieron a mitad de camino, aunque hay que aclarar que éstos supuestamente sólo contienen música, videos e imágenes, y todo fue ingresado a ambas piezas con fecha futura. También registra fecha futura uno de los computadores, que a su vez alberga sólo un archivo.

En la sección de Anexos del mismo informe, en la primera comunicación a INTERPOL, con el asunto “Solicitud experto técnico forense”, el general Oscar Naranjo, director de la Policía Nacional, solicita la valoración oficial de “tres (3) computadores y tres (3) dispositivos USB”. El secretario generadle INTERPOL, Ronald K. Noble, contesta el 5 de marzo a la entonces directora del servicio secreto, DAS, María del Pilar Hurtado, confirmando por escrito una previa conversación telefónica: “Concretamente, han pedido Vds. a INTERPOL que les proporcione ayuda especializada en materia de investigación informática forense en relación con los datos almacenados en tres (3) ordenadores y tres (3) USB que fueron decomisados en el marco de una operación…”

Al día siguiente, la misma directora del polémico DAS le escribe a Noble, con la referencia “Solicitud de asistencia técnica”, “establecer el origen y manejo técnico dado a la información obtenida de los procesos de búsqueda de los archivos almacenados en los tres computadores portátiles, tres memorias USB, y dos discos externos, que son objeto de análisis por parte de la Policía Nacional de Colombia…”.

El 28 de agosto, la lectora Lucy Roessler acertadamente comenta: “En la página 53 del informe Interpol se lee que se le solicitó oficialmente al organismo: ‘la valoración oficial de tres (3) computadores y tres (3) dispositivos de almacenamiento USB…’”, y remite a un artículo suyo en Indymedia.

(Fuente: El fin justifica los medios, El poder, Fronteras, La guerra y la paz)

Recuerde presidente Chávez que María del Pilar Hurtado, exdirectora del DAS, es prófuga de la justicia colombiana por serios delitos y que usted y su gobierno han sido acusados innumerables veces de estar en los computadores de marras. Y eso no ha parado de ser utilizado en su contra. Conociendo ahora el modus operandi de la INTERPOL, nada raro que le aplique en el futuro la misma sucia maniobra a usted o uno de los suyos.

Dice el Preámbulo de la Declaración Universal de los Derechos Humanos:

“Considerando esencial que los derechos humanos sean protegidos por un régimen de Derecho, a fin de que el hombre no se vea compelido al supremo recurso de la rebelión contra la tiranía y la opresión”

En el anterior acápite se sustenta el Derecho a la Rebelión. Un considerable número de colombianos(as) empuñan las armas y se alzaron contra un régimen despótico y asesino (“La más vieja democracia en América Latina”) hace más de 50 años. Colombia es considerada en el concierto mundial como una de las naciones con mayor índice de violaciones a los derechos humanos e inequidad social; como uno de los países con mayor número de asilados, refugiados y desplazados internos. Un país con los más azarosos registros de ejecuciones extrajudiciales, genocidios, etnocidios, mutilaciones, torturas, desapariciones forzadas. Un país en que los criminales amparados por el Estado, llegaron hasta jugar fútbol con la cabeza de una víctima. Un país en dónde se quemó a las víctimas vivas en hornos para fabricar tejas. Un país con el mayor número de fosas comunes. Un país en donde tres candidatos presidenciables fueron asesinados y un partido político exterminado. Un país en el que hasta un cercano amigo de Pablo Escobar y del Cartel de Medellín llegó a ser presidente. Un país en que el cerebro de las ejecuciones extrajudiciales de jóvenes humildes oficia como presidente. Un país donde militares violan niños y luego los descuartizan y no pasa nada. Un país con el récord imbatible de sindicalistas y periodistas asesinados. De ese país salió al exilio Joaquín Pérez Becerra y nunca más regresó. A ese país Joaquín Pérez Becerra le renunció a su nacionalidad y se hizo sueco. A ese país Venezuela lo deportó a sabiendas que era asilado político y ciudadano sueco. Y que por lo tanto la deportación no operaba hacia la criminal y mafiosa Colombia.

Continúa diciendo el preámbulo: “Considerando que los Estados Miembros se han comprometido a asegurar, en cooperación con la Organización de las Naciones Unidas, el respeto universal y efectivo a los derechos y libertades fundamentales del hombre”

El respeto efectivo a los derechos y libertades fundamentales de Joaquín Pérez Becerra fue conculcado por el Estado venezolano. El principio bona fides fue desconocido a Joaquín Pérez Becerra por cuanto éste exhibía su pasaporte sueco, recordaba su calidad de asilado politico, de periodista y el riesgo que para él representaba ser enviado a Colombia. Además que hacía su ingreso legal al país.

Artículo 1. “Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros”.

Las dignidad y derechos de Joaquín Pérez Becerra fueron violentados al negarle el acceso a su representante consular como extranjero que es. Se le condenó sin ser vencido en juicio, se le deportó a un país que ya no era el suyo y del cual huyó para salvar su vida. Se le destruyó la honra y buen nombre, su dignidad de periodista y hombre libre.

Artículo 2. “Toda persona tiene los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición. Además, no se hará distinción alguna fundada en la condición política, jurídica o internacional del país o territorio de cuya jurisdicción dependa una persona, tanto si se trata de un país independiente, como de un territorio bajo administración fiduciaria, no autónomo o sometido a cualquier otra limitación de soberanía”.

Es claro que en Colombia existe el delito de opinión. En Venezuela lo saben porque periodistas de TELESUR lo sufrieron en carne propia. A Joaquín Pérez Becerra lo persiguen por su opinión política en ANNCOL, porque ANNCOL llama las cosas por su nombre, “Chucky” a “Chucky”. En la narcodemocracia colombiana se está penalizando leer o ser parte de ANNCOL. Ciegamente relacionan a ANNCOL con las insurgencia colombiana. El establecimiento colombiano no perdona que ANNCOL sea desobediente, que los desenmascare, que los deje en evidencia ante el mundo. Entonces cualquiera que ose allí escribir o leer es sujeto de judicialización. Un caso para ilustrar lo aberrante de esta realidad fue el del profesor Miguel Angel Beltrán a quien deportaron de México de una manera sucia y repudiable, muy parecida a la que sufrió Joaquín Pérez Becerra, lo acusaron de escribir en ANNCOL bajo un seudónimo y por ende ser de las FARC-EP. Es decir, de ser esto cierto, que no lo es, se le estaría juzgando por escribir en un medio alternativo de comunicación.

Finalmente, señor presidente Chávez, a quien montaron en una trampa fue a usted y no a Joaquín Pérez Becerra. Por lo tanto, no hay que hacer un muñeco para quemarlo a usted pues usted mismo se quemó.

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*Escritor, periodista y analista político internacional

 

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