Chile: Déjame hacer las leyes, no importa quien nos gobierne

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.

Circula una información en los medios de comunicación virtuales sobre que el cuñado de Piñera es miembro del directorio de Hidroaysén y que participa en el directorio en representación de Colbún, noticia que está dejando al descubierto la poca transparencia y falta de ética del Gobierno. También circula la información de que la hija de Laurence Golborne trabaja en las termoeléctricas entre otras.

Esta denuncia vale para hacerles una acusación constitucional a estos personajes del Gobierno y solo lo pueden hacer los diputados y senadores, y sorprendentemente se ha mantenido en silencio y en bajo perfil en los medios masivos y tradicionales de información. Por supuesto que estas novedades del actual gobierno ponen en jaque su reputación y deja claro que no se están respetando los valores institucionales tan relevantes como la probidad. Sin ellos, mal puede hablarse de Estado de Derecho y, aún menos, de desarrollo para el país.

Respecto a este controvertido conflicto nacional mucha gente duda de las fuentes de información, ya que consideran que todo esto fue planificado en los gobiernos de la Concertación y que ahora sólo se concreta lo que nos legaron.

Es verdad, todo fue planificado durante la “concertraición”, pero debemos refrescarnos la memoria histórica, y es que todo este aparataje político corrupto y avasallador viene de la “dictadura”, la cual hizo una Constitución tan siniestra de tal manera que daba lo mismo que lado gobernara, dejando todo atado y bien atado en manos del sistema neoliberal inhumano de mercado desregulado mundial, que implica que los intereses económicos de esta globalización o mejor dicho de esta “dictadura económica global” se llevará todas las riquezas de la nación; como el cobre sin impuestos; las pescas de arrastre, por mostrar algunos de los ejemplos más brutales entre otros, y permitiendo también que vengan grandes capitales a destruir y a contaminar del medio ambiente y la calidad de vida de los ciudadanos, en aumentar la brecha social de distribución de ingresos, a plagarnos de transnacionales y monopolios -cuya verdadera esencia es lo moderno y lo in-, las cuales barrieron con todos los negocios del pueblo, con el propósito de no dejar más opción a la gente que empezar a trabajar como esclavo, etc. etc. etc.

Concentración y derecha son la misma mierda con distinto olor; ahora bien cabe destacar que somos nosotros mismos los que tenemos que apoyar y validar los derechos humanos fundamentales del hombre, que significa nunca más matar y torturar a ningún ser humano, pues eso no es negociable porque este valor inalienable del hombre nos hace distinguirnos como civilidad de la barbarie. Es una pena que nunca se hayan aclarado todos los crímenes ocurridos durante la dictadura -quedando impunes los victimarios- ya que siempre las “democracias son blandas con las dictaduras” y porque en el fondo son la continuación de la dictadura, valga la redundancia.

Solución, se debe tomar conciencia de esto e informarnos de nuestra realidad social y ambiental, unirnos como nación, crear otra base política y social y hacer una constitución de nuevo, idónea, sin un falso show como nos vendió la Concertación.

Lamentablemente hay un gran problema, y es que nosotros somos las ovejas y estamos siendo esclavizados por los cerdos que nos gobiernan y los perros han crecido una enormidad (“guardianes del orden”), por lo cual la única solución es que desfile todo Chile por las calles y comience de una vez una nueva era.

 

Por Teresa Aguila

Texto -de origen externo- incorporado a este medio por (no es el autor):

Cristián Andrés Sotomayor Demuth

El Ciudadano

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