Civitas, este movimiento cristiano salido de la sombra / Civitas, ce mouvement chrétien sorti de l'ombre

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.

 

Autor: Julien Licourt, Caroline Bruneau.

Fuente: Le Figaro - Francia.


El instituto Civitas llamó a manifestaciones contra la obra de teatro Golgota Picnic. Enfoque sobre un movimiento cristiano que hace hablar cada vez más de él.

Una manifestación el 29 de noviembre en Villeneuve-d'Ascq contra una obra de teatro. Civitas reivindica a 1000 adherentes y una red de 100.000 personas. Créditos foto: PHILIPPE HUGUEN / AFP

 

¿ De donde viene Civitas?

El instituto Civitas encuentra su origen en el grupo contra-revolucionario la Cité Catholique (la Ciudad Católica), dirigida por Jean Ousset, que, según el politólogo Pierre Milza, luchó contra « todas las formas pasadas y presentes de la Revolución: la Reforma, las Luces, el liberalismo, la democracia, la laicidad, el socialismo, el comunismo, la " judeo-masonería" ». Después del cisma lefevrista (1988), la Ciudad católica se escinde en dos: por un lado Ichtus, por el otro Civitas, que se acerca a integristas de la Fraternidad sacerdotal Santo Pío X (FSSPX).

¿ • Cuál es su modo de acción?

Con la aparición de Civitas, los integristas reanudan con el activismo. En 1988, católicos integristas fueron sospechosos de estar al origen de un atentado perpetrado en un cine que difundía La Última tentación de Cristo de Martin Scorsese. Pero después, la movida se había concentrado sobre la acción jurídica, particularmente contra las obras que consideran como de " racismo anticristiano ".

Civitas niega la violencia, pero no las acciones fuertes. En la última primavera, la obra de Andres Serrano, Piss Christ, presentada en Aviñón, pago la factura : fue destruida a martillazos. El Instituto había organizado manifestaciones los días precedentes y lanzado una petición contra la presentación de esta obra.

En octubre, la movilización prosigue, esta vez contra una obra de teatro juzgada blasfematoria, Sobre el concepto de la cara del hijo de Dios. Durante diez días, cristianos extremistas se reúnen delante del Théâtre de la Cité para protestar, siendo respaldados por formaciones de extrema derecha tales como Action Française, (monárquicos) o el Renouveau français (petainistas). Manifestantes que consiguen varias veces penetrar en el teatro y perturbar la representación. El hito de la movilización se logra el sábado, 30 de octubre, donde el instituto Civitas consigue reunir varios miles de personas en París para una manifestación contra la «christianofobia». Movilizaciones que serán organizadas por otra parte cada tarde hasta el 17 de diciembre antes de la representación de Golgota Picnic delante del teatro de la Rotonda « con una alternancia de cantos y eslóganes ».

¿ • Quién es el secretario general Alain Escada?

Alain Escada habla poco de mismo. Sabemos que es Belga, que se reparte entre ambos países. « Hago la ida y vuelta tres veces a la semana entre Francia y Bélgica ». ¿ El diario Le Soir lo entrevistó en su casa en Bruselas: este bouquinista de 41 años (compra/venta de libros usados) es un antiguo del Front National de Belgique (FNB). Fue candidato a las legislativas belgas en las listas del partido de extrema-derecha Zut. Presentándose como un antiguo " lobbyista-cristiano al Parlamento europeo ", Alain Escada se hizo secretario general de Civitas hace dos años. " Era un simple adherente, y me pidieron de tomar la dirección », explicó al Figaro. Le pidieron aportar al movimiento, que él mismo define como " un lobby ", más visibilidad y vigor. Desde su llegada, el movimiento efectivamente se ha distinguido por manifestaciones y protestas repetidas en los medios de comunicación. Alain Escada ha tratado de « coaligar todos esos que podrían querer participar a una réplica católica ». Con éxito visiblemente, ya que Civitas reivindica en lo sucesivo a 1000 adherentes, « y una caja de resonancia con 100.000 inscritos a nuestro mailing-lista ».

¿ • Cuál es el lazo con la Iglesia?

"Ninguno", responde claramente el obispado de París. El capellán de Civitas es un sacerdote lefebvrista, es decir que no es reconocido por la jerarquía católica, habiendo Monseñor Lefebvre cortado todos los puentes con Roma en los años 1980. A pesar de todo, el secretario general de Civitas mantiene la confusión: sobre en su blog, Alain Escada llama en 2010 a sostener Benedicto XVI, quien obra desde hace varios años a la aproximación de los tradicionalistas con el Vaticano. Para las manifestaciones contra la obra Golgota Picnic el 8 de diciembre, Alain Escada se asocia a las comitivas que vienen de la velada de oración de Notre Dame de Paris. « En nuestras manifestaciones, hay un público muy diverso, tradicionalistas, caldeos, católicos diocesanos, cristianos ofendidos », asegura el secretario general.

¿ Cuáles son las reivindicaciones de Civitas?

« Queremos que los medios de comunicación que hacen la opinión se interesen por la Doctrina de la Iglesia y por el Bien común », explica Alain Escada. Civitas no es « un partido, ni el porta-maleta para un candidato », sino bien un lobby que trata de reunir a sus causas decidores/directivos y de los elegidos. Civitas pide entonces a los parlamentarios una ley que prohíbe a los organismos que reciben subvenciones públicas de producir « espectáculos o exposiciones que ponen las creencias fundamentales de la población en humillación ». El lobbying del Instituto compensa, ya que un mes más tarde, el diputado Jacques Remiller consigue hacer firmar a 57 de sus colegas un texto que condena «christianofobia en Oriente pero también en Occidente» .En París, el Nuevo Centro se ha unido a la petición de Escada: El senador Yves Pozzo di Borgo va a depositar ante el próximo Consejo de París una enmienda « en nombre de la laicidad » pidiéndole al ayuntamiento de París reducir sus subvenciones al teatro que acoge la obra de teatro Golgota Picnic.



 

Tomado de

LaicismoEs curioso observar que precisamente estas últimas semana con la victoria del PP como Monseñor Rouco Varela insiste en recordar a la sociedad en general y a los políticos y dirigentes de todos los horizontes socioeconómicos que ya es hora de volver a los buenos tiempos de antaño, dejándose iluminar por Dios y poniéndose a pensar y actuar según los valores de la Santa Madre la Iglesia.

Igualito que las reflexiones de los marginados integristas franceses con la diferencia que aquí se trata de la Iglesia Oficial/Conferencia Episcopal que presiona y revindica.

 



Civitas, ce mouvement chrétien sorti de l'ombre

 

  Par Julien Licourt, Caroline Bruneau Publié le 08/12/2011 

Une manifestation le 29 ovembre à Villeneuve-d'Ascq contre une pièce de théâtre. civitas revendique 1000 adhérents et un réseau de 100.000 personnes.
Une manifestation le 29 ovembre à Villeneuve-d'Ascq contre une pièce de théâtre. civitas revendique 1000 adhérents et un réseau de 100.000 personnes. Crédits photo : PHILIPPE HUGUEN/AFP

FOCUS - L'institut Civitas a appelé à des manifestations contre la pièce Golgota Picnic. Eclairage sur un mouvement chrétien qui fait de plus en plus parler de lui.

• D'où vient Civitas?

L'institut Civitas trouve son origine chez le groupe contre-révolutionnaire la Cité catholique, dirigé par Jean Ousset, qui, selon le politologue Pierre Milza, lutta contre «toutes les formes passées et présentes de la Révolution: la Réforme, les Lumières, le libéralisme, la démocratie, la laïcité, le socialisme, le communisme, la “judéo-maçonnerie”». Après le schisme lefevriste (1988), la Cité catholique se scinde en deux : d'un côté Ichtus, de l'autre Civitas, qui se rapproche des intégristes de la Fraternité sacerdotale Saint Pie X (FSSPX).

• Quel est leur mode d'action ?

Avec l'apparition de Civitas, les intégristes renouent avec l'activisme. En 1988, des catholiques intégristes avaient été soupçonnés d'être à l'origine d'un attentat perpétré dans un cinéma diffusant La Dernière tentation du Christ de Martin Scorsese. Mais depuis, la mouvance s'était concentrée sur l'action juridique, notamment contre les œuvres qu'ils considèrent comme du «racisme anti-chrétien». Civitas refuse la violence, mais pas les actions fortes. Au printemps dernier, l'œuvre d'Andres Serrano, Piss Christ, présentée à Avignon, en fait les frais : elle est détruite à coups de marteau. L'Institut avait organisé des manifestations les jours précédents et lancé une pétition contre la présentation de cette œuvre.

En octobre, la mobilisation reprend, cette fois contre une pièce de théâtre jugée blasphématoire, Sur le concept du visage du fils de Dieu. Pendant dix jours, des chrétiens ultras se réunissent devant le théâtre de la Ville pour protester, rejoints par des formations d'extrême droite telles que l'Action française (royalistes) ou le Renouveau français (pétainistes). Des manifestants réussissent plusieurs fois à pénétrer dans le théâtre et à perturber la représentation. Le point d'orgue de la mobilisation a lieu le samedi 30 octobre, où l'institut Civitas réussit à réunir plusieurs milliers de personnes à Paris pour une manifestation contre la «christianophobie». Des mobilisations seront d'ailleurs organisées tous les soirs jusqu'au 17 décembre avant la représentation de Golgota Picnic devant le théâtre du Rond-Point «avec une alternance de chants et de slogans».

 

Alain Escada à genoux lors d'une manifestation à Villeneuve-d'Ascq.
Alain Escada à genoux lors d'une manifestation à Villeneuve-d'Ascq. Crédits photo : PHILIPPE HUGUEN/AFP

 

• Qui est le secrétaire général Alain Escada ?

Alain Escada parle peu de lui-même. On sait qu'il est Belge, qu'il se partage entre les deux pays. «Je fais l'aller-retour trois fois par semaine entre la France et la Belgique». Le quotidien Le Soir l'a rencontré chez lui à Bruxelles : ce bouquiniste de 41 ans est un ancien du Front National de Belgique (FNB). Il a été candidat aux législatives belges sur les listes du parti d'extrême-droite Zut. Se présentant comme un ancien «lobbyiste-chrétien au Parlement européen», Alain Escada est devenu secrétaire général de Civitas il y a deux ans. «J'étais un simple adhérent, et on m'a demandé d'en prendre la direction», a-t-il expliqué au Figaro. On lui a demandé d'apporter au mouvement, qu'il définit lui-même comme «un lobby», plus de visibilité et de vigueur. Depuis son arrivée, le mouvement s'est en effet distingué par des manifestations et des protestations reprises dans les médias. Alain Escada a essayé de «coaliser tous ceux qui pourraient vouloir participer à une riposte catholique». Avec succès visiblement, puisque Civitas revendique désormais 1000 adhérents, «et une caisse de résonance avec 100.000 inscrits à notre mailing-liste».

• Quel est le lien avec l'Église ?

«Aucun», répond clairement l'évêché de Paris. L'aumônier de Civitas est un prêtre lefebvriste, c'est-à-dire qu'il n'est pas reconnu par la hiérarchie catholique, Mgr Lefebvre ayant coupé tous les ponts avec Rome dans les années 1980. Malgré tout, le secrétaire général de Civitas entretient la confusion : sur son blog, Alain Escada appelle en 2010 à soutenir Benoît XVI, qui œuvre depuis plusieurs années au rapprochement des traditionnalistes avec le Vatican. Pour les manifestations contre la pièce Golgota Picnic le 8 décembre, Alain Escada s'associe aux cortèges venant de la veillée de prière de Notre-Dame. «Dans nos manifestations, il y a un public très divers, des traditionnalistes, des chaldéens, des catholiques diocésains, des chrétiens offensés», assure le secrétaire général.

• Quelles sont les revendications de Civitas ?

«Nous voulons que les milieux faiseurs d'opinion s'intéressent à la Doctrine de l'Église et au Bien commun», explique Alain Escada. Civitas n'est «ni un parti, ni un porte-valise pour un candidat», mais bien un lobby qui essaye de rallier à ses causes des décideurs et des élus. Civitas demande alors aux parlementaires une loi interdisant aux organismes recevant des subventions publiques de produire «des spectacles ou expositions mettant les croyances fondamentales de la population en humiliation». Le lobbying de l'Institut paye, puisqu'un mois plus tard, le député Jacques Remiller réussit à faire signer à 57 de ses collègues un texte condamnant la « christianophobie en Orient mais aussi en Occident».À Paris, le Nouveau Centre s'est rallié à la demande d'Escada : le sénateurYves Pozzo di Borgo va déposer au prochain Conseil de Paris un amendement «au nom de la laïcité» demandant à la mairie de Paris de réduire ses subventions au théâtre qui accueille la pièce Golgota Picnic.

 

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