Colombia: El abrazo del oso de Uribe

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.

Álvaro Uribe contó siempre con un aliado incondicional en el Valle del Cauca: el destituido gobernador Juan Carlos Abadía.

Opinión |23 Oct 2011 María Elvira Bonilla

Por: María Elvira Bonilla

Abadía se aprovechó electoralmente de la bandera de la seguridad para su campaña a la Gobernación del Valle y, de la mano del exsenador Juan Carlos Martínez, arrasó electoralmente en las elecciones del 2007. La nefasta dupleta Abadía-Martínez logró controlar la asamblea y cerca de la mitad de las alcaldías. Era tal la obsecuencia del exgobernador Abadía con Uribe y sus pupilos que arriesgó hasta perder su investidura por impulsar abierta y descaradamente la precandidatura presidencial de Andrés Felipe Arias, el ungido por Uribe para sucederlo en la presidencia al fracasarle su intento de segunda reelección. Su cercanía era tal, que ya sancionado disciplinariamente por la Procuraduría, Abadía desafío al Ministerio Público y, en un homenaje público, le impuso a su mentor Uribe la máxima condecoración de Ciudades Confederadas, que el entonces presidente aceptó sin reparos.

Por su parte, la Corte condenó al exsenador Martínez a ocho años de cárcel por sus nexos con el paramilitar H.H., con la consecuente sanción que lo colocó por fuera de la arena política legal. Sin embargo, los Juan Carlos son huesos duros de roer. En su obsesión por mantener el control político del Valle, con bastiones claves para sus propósitos personalistas y turbios, como el manejo del puerto de Buenaventura, donde pelechan las mafias de todas los pelambres, se inventaron un candidato para la Gobernación del Departamento: Héctor Fabio Useche, quien fuera el secretario de Salud en la gobernación de Abadía.

En el Valle del Cauca hay conciencia del retroceso que significaría la retoma de la Gobernación por Abadía y su socio Juan Carlos Martínez, después del esfuerzo de depuración realizado en año y medio por Francisco José Lourido. Por esto, desde hace varias semanas se venía buscando una alianza entre el candidato conservador, Ubeimar Delgado, y el liberal, Jorge Homero Giraldo. Delgado estaba decidido a declinar su candidatura para unir fuerzas con el candidato liberal y dar la pelea con miras a frenar a Useche, alumno aventajado en las prácticas non sanctas de sus dos tutores.

Sin embargo, a finales de la semana pasada, Álvaro Uribe entró a jugar en el ajedrez político del Valle. Y de una manera perversa. Sin consideración por los acuerdos locales a que habían llegado los dirigentes de la U, su partido, en el Valle, dio su apoyo a Ubeimar Delgado, con lo cual el candidato conservador se envalentonó y deshonró el acuerdo. Madrugó a pagar avisos de prensa con su foto al lado de Uribe y decidió llevar su candidatura hasta el final.

Nadie cree en la ingenuidad de Uribe. Se trató del abrazo del oso a Ubeimar, un candidato sin ninguna opción de triunfo pero con el que consiguió matar una alianza que ha podido resultar ganadora, y le abrió el camino del triunfo a Useche. El expresidente, con su sonrisa socarrona, conservará a sus viejos amigos políticos en el Valle del Cauca, pero comprometiendo el futuro de una región que empezaba a dar señales de vida.

Elespectador.com

El expresidente Uribe y el candidato a la Gobernación del Valle Ubeimar Delgado se reunieron la noche del jueves.

Especial para Elpaís.com.co

Comentar este post