Colombia: La vida que vivimos.- Por Ruben Suarez Riaño

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.

 

Comparto un fragmento que recibí del libro “La vida que vivimos”, de mi amigo Ruben Suarez Riaño


De mi libro: La vida que vivimos

24 años de mentiras

Hace algunas fechas un amigo del sur me pregunto, quienes eran los desplazados, quienes sufrían el horror de la Guerra en Colombia. El se refería a que tipo de gente, origen, estrato social, cultural, tendencia política etc. …mi respuesta fue, todos, la única diferencia es que algunos se niegan a ver el ojo propio lleno de lagañas, para así minimizar la realidad. Yo nací en Santiago de Tunja tal vez la ciudad más alejada de la guerra en Colombia con una referencia histórica gloriosa y una activad cultural constante, mi familia tradicional y reconocida me permitieron gozar del aprecio y un ambiente familiar espectacular, en esta ciudad los sobrinos de mis abuelos, tíos y primos acompañados con sus familias llegarían fácilmente a 100 cercano a mi linaje, el hecho cierto es que la primera vez que percibí el hedor a guerra fue el 6 de noviembre del 85 cuando una excursión del colegio salesiano partió para la capital Bogotá en visita a los museos del centro de la ciudad, yo me quedaría en la puerta de abordaje pues una rubeola no me permitiría viajar, a los 13 años y con solo dos canales de tv seria evidente y temprana la información, el palacio de justicia había sido tomado por el m19 y el ejército se apresuraba a rodear la zona,mis amigos salieron acostados en el suelo del bus, ilesos, mas no así la gloria de las altas cortes, aquí los militares realizaron una masacre constitucional, impusieron un golpe de estado y nunca negociaron. Solo dispararon con tanques de guerra hacía el edificio y así la gente recuerda una columna de humo salir por donde entro el disparo, cuando llego mi tía, juez de la república en Chiquinquira le pregunte si conocía a alguien de la toma del palacio, ella me contesto eso fue una carnicería y siguió su paso, años después el poder oscuro del narcotráfico asesinaría a Luis Carlos Galán y de aquí en adelante la nueva moral se tomaría el país, el narcotráfico lograría incrustarse en la sociedad colombiana, hasta el punto de imponer un prototipo de mujer plástico, así también acabaría corrompiendo incluso las guerrillas guevaristas.

En 1987 vía a Villavicencio la guerrilla se toma el peaje, mi primo Juan y yo a escasos 3 camiones, presenciaríamos la voladura de este. El viernes 22 de enero 1988 A LAS 10:15 AM mi tía la juez es asesinada, MARIA EUGENIA RIANNO SANABRIA caería en un café del centro de chiquinquira liquidada por la espalda por uno de los sicarios de los carteles, para mí a partir de esa fecha y con el asesinato de Galán se preparaban los carteles para llevar al poder al presidente Álvaro Uribe,.. en las estadísticas colombianas ella seria la juez numero 30 asesinada, para nosotros una sonrisa continental irrecuperable (a la fecha ya hay más de 250 funcionarios de la rama judicial asesinados) esta fue la década más dura en términos de líderes políticos, periodistas, sindicalistas etc. Ahora mueren muchos mas pero, menos publicitados y los alcahuetas de la apariencia como los medios de comunicación ocultan la situación, que triste es que el colombiano promedio satanice mis palabras y la de mis colegas por denunciar una realidad, se ha alimentado un ambiente patriotero que dice que Colombia es pasión y aquí no pasa nada o mejor deje así, o desde que no me toque a mi…

Aquí entendí que la memoria histórica en Colombia no existe, por eso se repiten y repiten los mismos errores, los monumentos a los caídos son escasos y los que hay, están abandonados, la cátedra en los colegios está destinada a borrar esos hechos históricos que deberíamos recordar pero lo único que se inculca es una democracia ridícula en la cual han caído más humanos que en cualquier dictadura del continente. Mi amigo el maestro Hollman Morris afirma “los colombianos no hemos vivido un solo día sin guerra, mis abuelos, mis padres, mis hijos sabemos lo que es esto” como él pocos reporteros hay en Colombia, la constante es una Claudia Gurisate o un remedo de Jaime Belis que están muy distantes de la verdad, mas no así del poder, este que les dan los libretos para engatusar al pueblo….

La gente buena aprende a vivir con este sistema que lo quieran o no los convierte en monumentos móviles de la mentira, los pocos que presentan su inconformismo son perseguidos políticamente, asesinados y otros asilados alrededor del mundo, o dentro de la sociedad.

La década de las bombas “80” dejaría a manos de estas a cualquiera que estuviera en las calles de las grandes metrópolis, es el caso de Johana olvidada por la historia, esa pequeña niña viajaría a Bogotá en busca de superación académica y lo único que encontraría es un pasaje a la muerte, cortesía de los carteles, yo la recuerdo como sinónimo de solidaridad y lealtad, acompañaría a sus amigos en las buenas y malas.

El país se debate entre el amor y el odio a un mortal, Pablo Escobar, ante la evidente falta de estado y el inoperante gobierno, la masa ve una salida económica en el narcotráfico, al punto que la gente afirma el día de la muerte de este “ahora si el dinero se acabo, esté país se jodio” yo me encontraba en la isla de San Andrés y vi como unos lo lloraban y otros festejaban su muerte, igual el proyecto narco no se detendría ya tenían sus fichas listas para llevarlas al poder político, el poder económico de los carteles es incalculable, les recuerdo que estos ofrecieron pagar la deuda externa de Colombia, hoy en día sabemos que el asesinato del futbolista autor del desafortunado autogol en el mundial del 94 Andrés Escobar seria ordenada por un narco que aposto dinero para ese partido, su nombre Gustavo Gallón hoy socio, “que curioso”, del hermano del ex -presidente de Colombia Álvaro Uribe.

Entre tanta bazofia siempre surgen elementos que rescatan la dignidad de un pueblo, el periodista y humorista Jaime Garzón, utilizando un lenguaje burlesco, ridiculiza y critica la sociedad colombiana entre risas y picantes denuncia una verdad que es ocultada por la mayoría, él sería el primero en afirmar “ si hablar de Uribe es peligrosísimo” en una intervención propia de Nostradamus el vaticino que este fulano presidente corrompería al país con los paramilitares y entregaría al glorioso ejército norteamericano la soberanía nacional, unos meses después sería asesinado por esbirros de Carlos Castaño (jefe paramilitar colombiano)

Para la entrada de nuevo siglo Andrés Pastrana delfín político de Colombia cumple su sueño de infancia, ser presidente de Colombia, aprovechando el escandaloso proceso 8000 y con la ayuda de los medios, este logra ridiculizar al saliente presidente Ernesto Samper, para así dar paso a la desmedida zona de despeje del Caguán; en ese momento las carreteras fueron seguras, pues el termino de pesca milagrosa se había vuelto cotidiano y destapaban una nueva y desgraciada forma de financiamiento de las guerrillas y cuanto desalmado necesitara dinero, en este panorama me aventuro a atravesar el país para llegar al Ecuador, mis compatriotas en ese período se creían los colosos del norte, la constante afirmación era “para que van donde esos indios, allí no hay nada que ver”, aun no se escuchaban ataques desde la casa de Nariño hacia este hermoso país, señalándolo de paraíso de las FARC “termino uribestia para ocultar en ese momento las falencias en la hacienda curiguana”. Fue aquí bajando de Cali cuando percibí el aroma a latifundio y pobreza, las rejas en las tiendas y los desplazados en las esquina son parte del paisaje, como no encontramos bus directo la cacerola o el escalera que nos llevaría a Pasto sería el mejor laboratorio móvil en términos sociales, aquí las plantaciones de caña son inmensas, la expresión cortero es utilizada para señalar una clase social, la baja, que es la que predomina en tierras de estos pocos cristianos, entre ellos Ardilla Lulle y el sindicato antiqueño.

Si usted vive pendiente de vivir en el país más lindo del mundo es que Colombia; es muy lindo como me contestara una fulana en Cali cuando le pregunte como se llegaba al puerto de Buena Aventura, lo que no me contó es que el principal puerto de Colombia está casi que incomunicado, el acueducto lo administra San Pedro y esa gracia de dios no permite que padezcan sed, las regalías que produce la explotación de oro las administra Antioquia y es la zona de mayor analfabetismo del país, aquí los paramilitares encontraron suministro de almas para reclutar y corromper a los nativos. Tal vez este viaje cambiaría mi forma de ver mi tierra, ya había estado en España, pero Europa solo me mostró lo que ya sabía de ella “que la memoria histórica vale”, mi entrada al Ecuador fue a las 2 de la madrugada hora en la que los empleados públicos no trabajan, por eso el vocablo indocumentados seria la constante, mi amigo Leonardo Salazar compañero de esta odisea me señalo al tomar el transporte a Quito, es barato y a los 5 minutos nuevamente señalo, y buenas carreteras tienen, era irrebatible la sorpresa pues como todo los coterráneos habían degradado la tierra de los dos hemisferios. Para ese momento los ecuatorianos ya habían derrocado a mas de 3 presidentes en 10 años, y era evidente la democracia en estado puro, sencillamente gobernante que no funcione debe ser derrocado y así las cosas, para nosotros acostumbrados a aguantarnos a cuanto gamonal gobierne este evento era una novedad, para ellos un derecho.

Salimos escoltados de la U de Quito por dos maestras quienes se preocuparon por la suerte de estos dos indocumentados.

El viaje de retorno estaría marcado por otro evento histórico “la silla vacía” el pequeño delfín al ver la altanería y poder de las FARC da 48 horas a estas para que salgan de la zona de despeje, esa invariable marcaría el paso de cuanta flota, bus, semoviente se movilizara a Cali, nadie quería quedar en medio de la carretera con estos enfurecidos muchachos, el paso de las tierras ecuatorianas me recordaron mi tierra natal (Boyacá) con ese color verde y las imponentes montañas, dejarían en mi un recuerdo de paz y libertad que tengo que reconocer, me dolió el bombardeo que hiciera Uribe a estas tierras, los colombianos estamos acostumbrados a no ponernos en los zapatos de los demás, por eso nos limitamos a decir “ah qué bueno, uno menos” pero no caímos en cuenta de la incuestionable invasión y violación de soberanía, él maltrato a la pacha mama, lo cual fue un irrespeto al pueblo indígena del ecuador y una bofetada a la dignidad del pueblo ecuatoriano que por lo demás es buen cliente de la industria nacional.

De este bombardeo hay muchas cosas que decir, la sagacidad del presidente Uribe para acomodar las cosas; en la desatada intervención del presidente Chávez este afirma “si a Venezuela le hicieran esto, despegarían los zukois y sería motivo de causus bellis, guerra señores”. El presidente Uribe acomoda las ediciones en las cadenas de tv nacionales y afirma que es Venezuela la culpable de tan malas relaciones, a bárbaro, y aquí se comprueba “quien maneje los medios maneja el poder” pues a la fecha si no llueve en Venezuela es culpa de Chávez pero si pasa lo mismo en Colombia es culpa del fenómeno del niño.

Entre tanta distracción manipulada y acomodada mis paisanos están más pendientes de Venezuela que de nuestro país, en ese momento la gasolina sube a la par con las tarifas internacionales, sin considerar si quiera que este es un país productor, el pueblo paga satisfecho para que el tirano gobierne otros cuatro años, aprovechando esta coyuntura mediática el país se convierte en una fosa común descomunal, los paras toman las tierras productivas para entregarlas a los grandes grupos industriales del país y el termino palmero se hace común es estas tierras, hasta el punto que el detestable personaje del ministro de agricultura prefiere entregar las tierras incautadas de los narcos a los industriales señalando que estas son ácidas y no son buenas para el campesino. 140.000 hectáreas serian donadas a los hombres más ricos del país.

Tal vez ese momento, cautivo en mi los derechos fundamentales del hombre, recordé a ese comerciante de quina llamado Antonio Nariño quien paso más tiempo protegiéndose que viviendo, él fue el primer granadino en traer y traducir los derechos del hombre, propuestos en Francia, financio una imprenta y le dio a la masa, la información valiéndose de juglares y amigos que sabían leer, los hizo públicos, con este medio llamado La Bagatela; fue así como casi 15 años antes la información permanecería en la memoria de colectiva y un campesino sería el primero en exigir sus derechos, José Antonio Galán reunió al pueblo y estuvo a punto de derrocar el gobierno español en Bogotá, el fue el primer colombiano victima de amansamiento, la corona coloca a un monseñor para que dialogue con él, los hace desistir de seguir su marcha, así Bogotá, y así los deja a disposición de los tiranos, para la desmembración de su cuerpo “a cual estilo paramilitar” mandan las partes de su cuerpo a cada una de las provincias donde logro recolectar más gente y así intimidar a un pueblo que se empezaba a reconocer como una raza nueva.

Pero a qué viene el enlace histórico, es claro que cada generación en Colombia a tenido su líder masacrado para así lograr el proceso de amansamiento, retomando la memoria histórica les hablare de Gaitán (el negro) como lo llamarían las élites políticas de la época y la CIA, este abogado, reconocido en el país por lidiar contra una de las multinacionales más poderosas de la época, seria masacrado cuando había logrado desmantelar el odio político y sacar la unidad nacional, evidentemente seria el presidente de Colombia, él fue el primero de hablar de dignidad, su muerte acabaría la esperanza de la generación de mis abuelos y de ahí en adelante el desaliento se apoderaría de la provincia. Cuatro años más tarde un Boyacense llamado Gustavo Rojas Pinilla da un golpe de estado y retorna la esperanza al país, la época de “la violencia marcaría las generaciones de los 40” este dictador, curiosamente es el presidente que mas infraestructura ha entregado, retornaría la confianza en el estado y demostraría que el país podía funcionar sin los partidos políticos de siempre, romper ese esquema le costaría el fin de su gobierno. Un día en la plazoleta principal de San Gil Santander un viejo campesino que está sentado en la misma banca me dice; señor turista, usted sabe cómo se llama el puente por el cual cruzo para llegar hasta aquí? el pausadamente como hablan los caballeros que han sobrevivido a todo, me contó; un día llego a la plaza del pueblo un militar que se había tomado el poder afirmando no mas plomo entre compatriotas “pacificación del país” y nos pregunto pueblo de San Gil que necesitan ...gritamos, general un puente para pasar el Fonce y por eso ese puente se llama Rojas Pinilla, lo construyeron en 3 meses y aun hoy en día es la arteria principal de estas regiones, imposible no recordar los archivos desclasificados de la CIA donde es evidente el golpe de estado a Allende y la complacencia de Nixon “miembro del Comité de Actividades Antiamericanas” por el asesinato de Gaitán.

Ruben Suarez Riaño

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