Cruzada ultra conservadora en algunos miembros de iglesias chilenas.

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.

Las semejanzas entre el obispo evangélico y el cardenal Medina son más de las que se cree: ambos califican a los homosexuales como "enfermos".

Por Teresa Frías K.

Un vendaval de críticas originó las inusuales expresiones del pastor Hédito Espinoza, quien además dijo "mañana tendremos que orientar al pedófilo o a aquel que le gusta el incesto", al criticar desde la Ley de Divorcio hasta el Acuerdo de Vida en Pareja.

El Te Deum Evangélico se ha transformado en toda una tradición, el domingo anterior a las Fiestas Patrias, el que cuenta como invitado estelar al Presidente de la República desde los tiempos de Augusto Pinochet.


Este año la ceremonia, a la cual asistieron además del Presidente Piñera, ministros, parlamentarios y autoridades judiciales del país, abrió una polémica producto de las declaraciones del obispo evangélico Hédito Espinoza, quien se refirió a los homosexuales como enfermos. Así tal cual: "Se nos acusa de homofóbicos, no señores, si hay alguien que tiene abiertas las puertas de nuestros templos para recibir a las personas que tienen problemas sexuales, a los gay, somos nosotros, que tenemos las puertas abiertas para curar sus heridas". ¿Qué tal?


Pero esa no fue la única "frase polémica" de Espinoza. El obispo señaló también: "Luego vino la ley del divorcio, hoy día se está luchando por las minorías sexuales, para que pueda haber una orientación sexual y mañana tendremos que orientar al pedófilo o a aquel que le gusta el incesto", continuó en su prédica el líder de las iglesias evangélicas ante la mirada incrédula de muchos de los asistentes.

 

Como si lo anterior fuera poco, en sus discursos frente a los máximos representantes del Estado los pastores calificaron  las propuestas y demandas de las minorías sociales como "un capricho" y llegaron al extremo de asociar a la diversidad sexual con la "pedofilia, el Diablo y la podredumbre moral", en claro rechazo al Acuerdo de Vida en Pareja.


El tema es que no solo la iglesia evangélica ha sido crítica en relación a la homosexualidad. La Iglesia Católica está a favor de la despenalización de la homosexualidad, pero es contraria a los matrimonios de personas del mismo sexo, afirmó el vocero del Vaticano Federico Lombardi.


Además, considera que "no todos los comportamientos sexuales se pueden colocar en el mismo plano, en todas las situaciones y en todas las normas. Un ejemplo en este sentido es el del matrimonio. La Iglesia sólo reconoce el matrimonio entre un hombre y una mujer y no acepta poner al mismo nivel el de personas del mismo sexo".

 

Pese a ello, en nuestro país hay sacerdotes que definitivamente no comulgan con los homosexuales, como es el caso del Cardenal Jorge Medina, quien en varias oportunidades ha declarado a la homosexualidad como inaceptable.

 

Las declaraciones del Cardenal Medina

 

Medina se ha caracterizado, entre otras cosas, por la rudeza al momento de hablar de ciertos temas. Sin pelos en la lengua, se ha referido a la homosexualidad, manifestando que "la tendencia homosexual es algo que la ciencia no ha aclarado de donde procede. Una persona puede tenerla, pero vivir conforme a la moral, es decir, no vivir con una pareja, no dejarse llevar por esa compulsión de la homosexualidad que es muy fuerte".


Agregó que "cuando una persona tiene la tendencia homosexual muy fuerte, no debería contraer matrimonio, porque está viciado al punto que un tribunal eclesiástico podría declararlo nulo, por estar considerado en el Derecho Canónico".


Según Medina el Acuerdo de Vida en Pareja "significa, desde el punto de vista de la ley, darle un golpe al matrimonio e introducir un elemento más para debilitar esta institución esencial para toda sociedad que es el matrimonio entre un hombre y una mujer para toda la vida", agregó.

 


Cortados con la misma tijera


Medina y Espinoza, no pertenecen a la misma religión, pero coinciden en más de algún tema. Recordemos que el Cardenal, hace algunos meses, en el programa Podría Ser Peor de Radio Biobío que conduce el periodista Julio César Rodríguez sostuvo que "la convivencia homosexual es inaceptable, los que practican la sodomía no verán el Reino de Dios, no se pueden acercar a los sacramentos, lo dice San Pablo".


Medina añadió que las personas que mantienen relaciones con otras de su mismo sexo "deben acercarse a un sacerdote, reconocer sus pecados y hacer un esfuerzo para no recaer. Hay un dicho que dice que la ocasión hace al ladrón. Si una persona tiene tendencia al trago, no debe ir a un bar. Un homosexual no puede tener contacto con otro homosexual", señaló.


Ambos, se han mostrado contrarios a la ley de divorcio. Medina dice que el matrimonio "ya fue debilitado con un golpe feroz al aprobarse la ley de divorcio", por lo que a su juicio "este es un primer paso y seguramente luego otros querrán que vengan otros", en alusión a la posibilidad de un matrimonio homosexual.


Espinoza en su prédica del domingo, también se mostró molesto por la existencia de esta ley, manifestando que como esta ya se aprobó si se sigue por esta línea, no le extrañaría que se tuviese que orientar a los pedófilos o a los zoofílicos.


Reacciones para todos los gustos


Como en todo orden de cosas, las reacciones a favor y en contra no se hicieron esperar tras el Te Deum Evángelico. Uno de los asistentes, el presidente del Senado Guido Girardi (PPD) señaló que en Chile debe primar la diversidad, tanto para las iglesias y los homosexuales, como para quienes se quieren divorciar y quienes quieren postergar su paternidad a través de la píldora del día después.


Además valora la discusión sobre el aborto terapéutico, como una medida que se debe retomar luego que fuera derogada en dictadura.


"Somos el único país del mundo donde no existe este instrumento de salud y que además fue derogado por alguien que lo hizo a nombre de la vida, pero que había sido uno de los principales mancilladores de la vida, que eran el almirante Merino y Pinochet, y por lo tanto me parece legítimo que la sociedad discuta, pero con todas las opiniones. Me parece también legítimo las posturas de todos los sectores, de todas las iglesias, pero también de toda la sociedad", enfatizó el parlamentario.


Por su parte, el jefe de la bancada de diputados DC, Aldo Cornejo, señaló que "este tipo de declaraciones no contribuyen a la búsqueda de una mayor tolerancia y respeto en el país".


Cornejo agregó que "lo que debiera primar es el esfuerzo de todos los sectores por lograr un país más inclusivo, desterrando las discriminaciones por razones sociales, religiosas o de género entre otras; una comunidad donde el respeto a los demás sea fundamental. Además, es en el Congreso donde se deben debatir todas las iniciativas, sin exclusiones a priori; lo contrario constituye una censura al debate colectivo y público de temas que importan a todo el país".


Finalmente, Cornejo señaló que "para la Democracia Cristiana, nadie tiene derecho a imponer sus convicciones, por muy legítimas que sean, a quienes no las comparte, en eso se sustenta el respeto básico a la pluralidad y por ello, formulamos un llamado categórico a la tolerancia".


Por otro lado, el presidente de la UDI, senador Juan Antonio Coloma, quien si bien coincide con la crítica de la Iglesia Evangélica al aborto terapéutico y el Acuerdo de Vida en Pareja, no está de acuerdo con los ejemplos que entregó el obispo.

 

Mientras que el diputado Enrique Estay (UDI) defendió el derecho de los pastores evangélicos a hacer ver las aprensiones que les merecen algunos conflictivos proyectos de ley, actualmente en trámite legislativo, como el aborto terapéutico.

 

"Ellos son guías espirituales de la cuarta parte de los chilenos y desde ese punto de vista, tienen pleno derecho a expresar las dudas que tienen acerca de la conveniencia o inconveniencia de iniciativas que impactan en el ámbito de lo valórico. Y su mensaje fue muy consistente, toda vez que no sólo fue vertido en Santiago, sino que se repitió en los Te Deum cristianos a lo largo de todo el país", sentenció el parlamentario.


El parlamentario oficialista concluyó señalando que "la democracia permite este libre juego de ideas y su respetuosa confrontación. Lo que no es conveniente, sin embargo, es que se ataque y se pretenda silenciar al mundo evangélico y coartar su derecho a soñar con una sociedad basada en los valores cristianos que sustenta", concluyó.

 

Cambio21 | Más que noticias

Comentar este post