Derrota significativa de la mafia cubanoamericana en comicios para alcaldía del Condado Miami-Dade

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.

 

Carlos Giménez y Julio Robaina durante un debate en la Universidad de Miami.

 

JEAN-GUY ALARD – Derrota significativa de la mafia cubanoamericana de Miami: por primera vez, un candidato identificado a este clan de extrema derecha que recibió un apoyo masivo de todo su aparato político y mediático no llega a imponerse en comicios locales.


Este fracaso de los cabecillas cubanoamericanos de la metropolí floridana ocurre cuando en Washington, sus representantes en el Congreso atacan con fanatismo los derechos del cubanoamericano de a pié a visitar su familia en la Isla caribeña. 

El ex comisionado Carlos Giménez ganó el martes la alcaldía del Condado Miami-Dade frente al ex alcalde de Hialeah, Julio Robaina, municipio de Miami donde viven mayoramente ciudadanos de origen cubano. El voto fue marcado por una escasa participación, con una abstención de cerca del 83.64 por ciento, algo que fuera totalmente anormal en otro país pero que se ve de manera corriente en la nación que tanto promueve su forma de “democracia”.

Es de conocimiento general en Miami, que entre los personeros que han manejado la campaña de Robaina se encuentren los hermanos Díaz-Balart, el de Washington y el de Miami, el congresista David Rivera, el ex gobernador Jeb Bush, y nada menos que el terrorista internacional Luis Posada Carriles y su cofradía de veteranos del terror.

Robaina se aseguró así de un presupuesto de campaña que, en este país donde los fondos cuenten más que las ideas, tenía que garantizarle de manera absoluta el triunfo.

En una crónica reciente de “El Duende”, el periodista Max Lesnick de Radio-Miami, explicaba la importancia en estos muy “democráticos” comicios, de las “Boletas Ausentes” donde existe mayor posibilidad de fraudes y compraventa de votos, “algo en que son expertos algunos cubanos con vasta experiencia en ello”. Una experiencia heredada del régimen corrupto de Fulgencio Batista.

“El Duende” recordaba “una denuncia que hiciera el ex alcalde de Hialeah Raúl Martínez según la cual en las elecciones para el Congreso Federal, en las que el aspiró por el Partido Demócrata contra el Republicano Lincoln Díaz Balart , operativos de la campaña de Díaz Balart se hicieron pasar por simpatizantes de Martínez para recolectar “Boletas Ausentes” que fueron marcadas a favor del candidato Republicano, que fue quien ganó aquella elección”.

En ese caso, a pesar de las pruebas presentadas por Martínez, no se levantaron cargos contra los acusados. Sin embargo, señala “El Duende” la Jefa de Despacho del candidato a la reelección Lincoln Díaz Balart era la señora Ana Carbonell. La misma Ana Carbonell que tiene el cargo de vocera de la campaña política de Julio Robaina.

Los cubanoamericanos de Miami, por otro lado, son siempre más decepcionados de las maniobras del congresista Mario Díaz-Balart que intenta, en el Congreso, acabar con sus derechos a viajar a su país de origen y a mandar remesas.

Díaz-Balart afirma que sus compatriotas cubano-americanos están disfrutando demasiado de su libertad para visitar a familiares en la isla y enviando demasiado dinero a sus familiares.

Para combatir estos “excesos”, Díaz-Balart insertó una enmienda en el proyecto de ley de servicios financieros del año fiscal 2012 para “evitar” que los 400.000 cubano-americanos que visitaron a su familia en la isla el año pasado, vuelvan a hacerlo.

Los residentes de Hialeah tampoco tienen motivos para venerar a Robaina: además de los rumores de corrupción que rodean al político, las calles rotas y hasta la presencia siempre más notable de mendigos en el centro, producto de la crisis, son manifestaciones del evidente deterioro de un municipio que se presentaba como parte del “sueño americano”.

 

Tomado de

Contrainjerencia

Etiquetado en U.S.A - Canadá

Comentar este post