Desmantelar los arsenales nucleares: la única opción coherente

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.

 

En las últimas semanas la situación respecto a la guerra con Irán ha variado, y parece alejarse. Hay varios factores que han influido en esto. El primero y mas importante, es que Obama no está interesado en entrar en este momento en una  nueva guerra que le haría perder influencia y aliados en el mundo árabe. El segundo es que las acusaciones israelíes acerca de la intención de  Irán de fabricar armas atómicas, están siendo desmontadas incluso dentro del estado de Israel. El tercero es la oposición a esta guerra que se ha extendido en el interior de los EEUU, en Europa, e incluso entre un sector importante de la población de Israel. Han aparecido movimientos novedosos, como el de “Iran loves Israel”, en el que ciudadanos  iraníes e israelíes han manifestado su deseo de convivir en paz y de rechazar la guerra. Intelectuales como Günter Grass se han destacado denunciando a las facciones interesadas en una guerra catastrófica. 

 

Sin embargo mientras existan en Oriente Medio armas nucleares, o la intención de tenerlas, el peligro está muy presente. El hecho de que un país posea armas nucleares, como es el caso de Israel, constituye un reto permanente para el resto de los  países de la zona que no las poseen.  Si Israel posee armas nucleares, ¿por qué no  pueden tenerlas Irán, o Egipto, o Turquía, o cualquier otro país? Y si siguen proliferando las armas nucleares, el riesgo seguirá creciendo.

La única solución coherente y segura es construir una zona libre de armas nucleares en Oriente Medio.  Esta opción es la que tomaron los países latinoamericanos, a propuesta del  presidente mexicano Díaz Ordáz  tras la crisis de los misiles en Cuba  de 1962 que estuvo a punto de llevar a región a vivir una guerra nuclear y que se concretó en el Tratado de Tlatelolco, que entró en vigencia en 1969.

Pero en la actualidad, son muchos los intereses a favor de las guerras y muchos los medios de comunicación que alimentan el belicismo en las poblaciones. El desmantelamiento de las armas nucleares y la creación de zonas libres de armas nucleares son propuestas que necesitan de un apoyo masivo y decidido de las poblaciones.

Sin embargo, para muchos, el tema de la guerra y del desarme, está muy alejado de sus intereses mas inmediatos y no se considera un tema prioritario. Aun no se capta que las guerras son la expresión mas brutal de un sistema cuya metodología es la violencia y cuyo valor central es el dinero.

En un mundo donde el dinero es el valor central, la guerra es un negocio más. El más lucrativo,  un estimulo para salir de una crisis y repartir beneficios, o una apuesta por el control de los recursos energéticos. Es la cara más inmoral de la búsqueda de beneficios económicos, insensible hacia el sufrimiento humano y la catástrofe ecológica. Por eso, actuar para desarmar el sistema no sólo significa parar la principal fábrica de sufrimiento en el mundo, también significa cambiar el sistema de valores. Trabajar por el desarme tiene sentido personal porque pone por delante la propia coherencia personal  que se niega a ser cómplice de la violencia y tiene sentido social porque cambia la dirección destructiva del sistema orientándose en otra dirección, hacia un mundo nuevo.

 

malditosbastardos.net

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