EE.UU: Desigualdad en el paraíso. Por Orestes Martí*

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.

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EE.UU: Desigualdad en el paraíso


Por Orestes Martí*

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Canarias, 23 de Julio de 2011 

Según Wikipedia, la palabra paraíso procede del griego παράδεισος, paradeisos (en latín paradisus), usado en la Septuaginta para aludir al Jardín del Edén. El término griego procede a su vez del persa پرديس paerdís, ‘cercado’, que es un compuesto de paer-, ‘alrededor’ (un cognado del griego peri-) y -dis, ‘crear’, ‘hacer’. Fuentes tan antiguas como Jenofonte en su Anábasis (siglo IV a. C.) aluden al famoso jardín «paraíso» persa. Así, su significado original hace referencia a un jardín extenso y bien arreglado, que se presenta como un lugar bello y agradable, donde además de árboles y flores se ven animales enjaulados o en libertad".

Desde tiempo inmemorial, el pensamiento único nos ha querido "vender la idea" de que los Estados Unidos de América es la tierra prometida, la sociedad de las oportunidades; una especie de "paraíso" sobre nuestro depauperado "medio" ambiente (ya se los he dicho, el otro "medio", se lo "cargaron").

Poco importa que en aquel "paraíso", al "angelito" Adolfo Hitler no le faltaran amigos como Rockefeller y su Fundación -que financió investigaciones raciales y racistas de la medicina nazi- o que allí se inventara un conocido refresco, de una muy conocida empresa transnacional, para el mercado alemán, cuando ya millones de personas habían muerto -y continuaban muriendo- en la Segunda Guerra Mundial; tampoco que la tecnología de las tarjetitas perforadas contribuyera a identificar y clasificar judíos; incluso se ha abordado en Internet el tema de "
como el abuelo de Bush ayudó a Hitler a llegar al poder". Hay mucho escrito sobre el tema, pero sin dudas "¿Quiénes financiaron a Hitler?", puede serle útil para conocer más sobre aquél "paraíso" en la tierra y sus vínculos con el infierno nazi.

Del "paraíso" que nos ocupa, también han salido invasiones, intervenciones, ocupaciones y hasta el único bombardeo de la historia donde se haya empleado armas atómicas sobre la población civil.

No quiero mencionarle el asuntillo de las cárceles secretas ni de las torturas; y aunque le recomiende la lectura "
Informe ONU denuncia que EEUU sigue torturando a prisioneros en varias cárceles secretas de la CIA"; lo hago recordándole que según Hollywood la "Compañía", al igual que el FBI y otras "agencias", son los buenos; algo así como los ángeles guardianes del paraíso.

Al interior del "paraíso", sus habitantes han disfrutado -disfrutan- de sus extraordinarias bondades. La propia Wikipedia -basada en el
Informe sobre el tráfico de personas 2008, Departamento de Estado de los Estados Unidos- dice que "la esclavitud en los Estados Unidos comenzó poco tiempo después de la colonización británica, iniciada en Colonia de Virginia en 1607 y durando como institución legal hasta la aprobación de la Decimotercera Enmienda a la Constitución de los Estados Unidos en 1865. Continúa de forma ilegal en la actualidad"

Ya para el siglo XIX apareció en nuestro paraíso multiétnico el Ku Klux Klan, conocido por la sigla KKK (después de la Guerra de  Secesión, fue fundada por veteranos -a finales de 1865- que querían resistirse a la Reconstrucción); entonces los angelitos negros, además de la desigualdad social, sintieron en carne propia el "calor" que les brindaban los angelitos blancos.

El KKK fue formalmente disuelto en 1870 por Ulysses S. Grant, a través del Acta de derechos civiles de 1871 (conocida como "El Acta Ku-Klux Klan"). En 1915 se fundó una nueva asociación que utilizaba el mismo nombre, inspirada por el poder que tenían los "medios" (el número de miembros llegó a ser de 4 a 5 millones); durante la Segunda Guerra Mundial, algunos miembros destacados del Klan apoyaron a la Alemania nazi. Varias agrupaciones diferentes han utilizado esa denominación, incluyendo a las que se oponían al Acta de Derechos Civiles, y a la de segregación en las décadas de 1950 y 1960.

Pero aunque docenas de organizaciones (son consideradas grupos de odio extremo) emplean hoy todo o parte del nombre en sus títulos y la membresía total se estima en unos cuantos miles, son "repudiadas por los medios de comunicación de masas y líderes políticos y religiosos de Estados Unidos": el terrorismo, la violencia y los actos intimidatorios -como la quema de cruces-, para oprimir a sus víctimas, gracias a Dios, es asunto del pasado y temas como el que cuenta Democracy Now (madre afroestadounidense enfrenta más años de prisión que conductor alcoholizado que mató a su hijo: "una afligida madre afroestadounidense de Georgia se enfrenta a una posible condena en prisión seis veces mayor que el conductor que golpeó y mató a su hijo y luego se dio a la fuga. Raquel Nelson perdió a su hijo de cuatro años de edad mientras intentaba cruzar una autopista de cinco vías junto a dos de sus otros hijos. Jerry Guy, un hombre parcialmente ciego que admitió haber consumido alcohol y calmantes antes del accidente, atropelló al niño con su vehículo. El niño falleció posteriormente a causa de las heridas. Nelson y su hija también fueron embestidas y sufrieron heridas. Un jurado cuyos miembros son todos blancos sentenció a Nelson por homicidio en segundo grado con vehículo y conducta imprudente y peligrosa al cruzar la calle. Podría ir a la cárcel por tres años. Mientras tanto, el conductor alcoholizado, Guy, que ya había sido procesado en 1997 por dos accidentes de los que se dio a la fuga el mismo día, fue acusado inicialmente por atropellar a una persona y huir, homicidio en primer grado con vehículo y trato cruel a un niño. Sin embargo, más tarde, los cargos se redujeron simplemente a accidente y posterior fuga. Guy estuvo en prisión por un período de seis meses y pasará el resto de su condena de cinco años bajo palabra"), es pura anécdota.

Cierto es que también en nuestro "paraíso" -en la actualidad- el sistema presenta sus fallitos y que la "
mayoría de estadounidenses considera que situación económica de su país empeora, pero no hay que darle mucha "cancha" a eso: tenemos las maquinitas que poniéndolas a imprimir adecuadamente solucionarán la falta de billetes color esperanza.

La historia del paraíso que les cuento es interesante y complicada, por eso sería bueno que viera la versión que le ofrece un gran especialista en la materia.

 

 


 

 

 

*Orestes Martí, periodista y escritor cubano residente en Canarias.

Fuente original: HERMES
 
 
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