El azogue la vida y la muerte en Huancavelica

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.

Santa Barbara: the long legacy of Peru’s “Mine of Death”.

En carta escrita en 1764 por el fiscal de la Real Audiencia de Lima, Diego de Holgado a los reyes de España, habla de que “La mina de Huancavelica, no produce plata, ni oro; pero produce el azogue, un ingrediente tan necesario, para el beneficio de todas las minas de oro, y plata del Reino. Es la única que se trabaja en este metal, y es propia, y perteneciente a Vuestra Majestad. Provee al Perú, y ha proveído a México, a donde en muchas ocasiones se han remitido cantidades crecidas de Azogue”.


 

La Mina Santa Bárbara es un yacimiento minero rico en mercurio,  en el cerro Chacllatana, en Huancavelica, en el corazón del Perú, a alturas entre los 3,800 msnm y 4,400 msnm.

Los españoles comenzaron a explotar la mina de mercurio en 1566, cuando, de acuerdo a la leyenda, el nativo Ñahuincopa mostró al español Amador Cabrera su existencia. Era una mina explotada y abandonada en épocas anteriores a la Colonia. Los antiguos peruanos ya utilizaban el sulfuro de mercurio, que ellos llamaban “llimpi”, para tratar el oro.

 


El yacimiento huancavelicano Santa Bárbara es el mayor depósito de mercurio de América y el cuarto del mundo, habiendo producido a lo largo de sus casi 450 años de actividad más de millón y medio de frascos de mercurio (52.000 t), y todavía quedan reservas, condenadas por el menguante uso de este metal. Sin elmercurio de Huancavelica no se hubieran podido recuperar la plata y el oro del virreinato del Perú que contribuyeron a modificar el orden económico europeo y mundial en los siglos XVI y XVII.


Lake pollution holds clues to the long history of mercury mining in the Andes. nature.com

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La Mina Santa Bárbara se constituyó en una de las minas más imponentes de la época. Se sabe que a sus socavones se podía ingresar montado a caballo y que en el interior existía una verdadera ciudad, con casas, calles y hasta una plaza de toros de la que no quedan vestigios, los socavones fueron llamados Chaclatacana, San Francisco y la Santa Bárbara de una longitud de 501 metros de largo.

Por la alta toxicidad del mercurio, la mina de Santa Bárbara tuvo uno de los índices de mortalidad más elevados de toda América.

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Spaniards mining Huancavelica

Note the crushing-mill (B), the patio (C), and the distillation of mercury from the ore (H). From A. F. Frezier, A Voyage to the South Sea (London 1717). ANU. epress.anu.edu.au/…/ch07s04.html

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A pocos metros de la mina se encuentra el pueblo, hoy fantasma, de Santa Bárbara y unos metros más adelante, la iglesia de Santa Bárbara, en donde los enfermos próximos a morir, recibían la extremaunción..

Lost Secrets of the Sunbird Quicksilver MineSanta Barbara

19 Apr 2009 It’s the adventurous-sounding name for mercury, the heavy, The trail to the old Sunbird Quicksilver Mine goes up the Santa Ynez River
www.independent.com/…/lost-secrets-sunbird-quicksilver-mine/ En caché Similares
  • Over three millennia of mercury pollution in the Peruvian Andes

    2 Jun 2009 Cinnabar (HgS) is the primary mineralogical source of mercury (Hg), from the
    Santa Bárbara mine, immediately south of Huancavelica (5).
  • Mercury Mines Hike, Huancavelica

    Mercury Mines Hike, Huancavelica, tourist attractions, information, The
    entrance to the original mine can still be seen past Santa Barbara on the way to
    www.planetware.com/huancavelica/mercury-mines-hike-per-hc-hch.htm En caché Similares
  • 19 HISTORIC MAPS USED IN NEW GEOLOGICAL AND ENGINEERING EVALUATION

    ABSTRACT. The famous Santa Bárbara mine of the Huancavelica mercury district,
    central Perú, is briefly described for geology and mining history.
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    Cinnabar, Cinnabarite, HgS.

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    Puesta en valor del patrimonio minero huancavelicano

    En Huancavelica, las minas fueron explotadas de forma prácticamente continua desde su descubrimiento en 1563 hasta 1821, año de la independencia de Perú, casi siempre por minería subterránea. Ya en época republicana los trabajos se reanudaron entre 1830 y 1860 y después ocasionalmente entre1900 y 1950. Finalmente, se utilizó la explotación a cielo abierto entre 1968 y1975, año en que se paralizaron completamente las labores por una drástica caída del precio del mercurio.Los restos de la mina colonial de Santa Bárbara, son abundantes y de tipo muy variado.

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  • Algunos elementos ser utilizaron en época republicana; otros, se han ido degradando lentamente debido a una climatología muy dura y a unas condiciones sociales muy difíciles. No obstante, todavía existen innumerables vestigios patrimoniales de gran interés. Dada la importancia de Huancavelica en la historia de la minería, tanto a nivel nacional como mundial, se propone considerar el proyecto de conservación y puesta en valor del patrimonio minero huancavelicano, como proyecto piloto de las intervenciones de este tipo encaminadas a convertir, en aquellos casos quesean posibles y deseables, un PMA en un activo ambiental minero, queademás pueda contribuir al desarrollo económico y social de la zona. Huancavelica puede constituir el primer Polo de Turismo Minero a imitar por Cerro de Pasco, Apurimac, La Libertad, Cuzco, Arequipa, Puno, Ayacucho, Ica, Cajamarca, Ancash y Lima, al ser regiones de larga tradición minera,contribuyéndose de esta forma a recuperar el rico patrimonio geológico yminero del Perú.

    Como consecuencia de su rica y dilatada historia, el patrimonio minero que se conserva en Huancavelica pertenece a distintas épocas. Gran parte de las labores subterráneas coloniales fueron reexplotadas a cielo abierto en los añossesenta y setenta del siglo pasado por la Sociedad Minera El Brocal, S.A.,encontrándose destruidas muchas de ellas. Sin embargo, todavía puedenenumerarse bastantes elementos patrimoniales.La recuperación de este rico patrimonio minero tiene perfecta cabida en un proyecto más ambicioso de recuperación del patrimonio completo de la ciudad. Este patrimonio integra, además de los elementos mineros, elementos culturales, históricos y naturales, tanto tangibles como intangibles, cuya puesta en valor y posterior gestión sostenible puede significar el relanzamiento económico de la ciudad.De acuerdo con el programa de valorización patrimonial, la propuesta general de recuperación del patrimonio minero de Huancavelica es la siguiente:1. Inventario de los elementos patrimonialesLos elementos patrimoniales considerados patrimonio histórico- minero (minaSanta Bárbara), se pueden resumir en los siguientes, a falta de un inventario detallado:- Socavón de Nuestra Señora de Belén: es una labor emblemática de acceso,de 560 m. de longitud, construida entre 1606 y 1642. Fue recuperada en 1917,pero actualmente está colapsada excepto los 100 primeros metros. Fue elprimer lugar de América en el que se utilizó la pólvora en minería (noviembrede 1631), prácticamente a la vez que en las minas europeas más avanzadas(Schemnitz, 1627, Horz, 1632) y antes que en España (Almadén, 1703).

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    Posible socavón de la Santísima Trinidad: es uno de los primeros socavones realizados en la mina; se cerró en 1604 debido a su peligrosidad.- Posible socavón de Juan de Sotomayor.- Socavón de San Javier.- Restos de hornos para la destilación del cinabrio (existen más de un centenar).- Restos del poblado minero colonial: se encuentra en ruinas.- Iglesia de Santa Bárbara, construida en el siglo XVII y restauradarecientemente.El patrimonio minero colonial de Santa Bárbara, tiene la posibilidad de adherirse, en un futuro, a la Ruta del Mercurio del Camino RealIntercontinental, presentada por Almadén (España), San Luis Potosí (Méjico) eIdria (Eslovenia), para ser declarada Patrimonio Mundial de la UNESCO.Como elementos patrimoniales considerados patrimonio minero-industrial, setiene:- Socavón Fernandini: fue construido entre 1918 y 1926; tiene una longitud de1180 m. – Instalaciones mineras pertenecientes a la Sociedad Minera El Brocal,S.A. consistentes en la mina a cielo abierto de Chacllatacana (en actividad de1968 a 1975), la tolva de carga en bocamina, los postes del teleférico, la tolva receptora de mineral, la planta de tratamiento y el poblado minero (viviendas,instalaciones, etc.).

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  • El tesoro de Santa Bárbara: la mina que se convirtió en ciudad

    Estudian poner en valor antigua mina de mercurio para fines turísticos. Un guardián es el único habitante de este singular vestigio

    Domingo 07 de agosto de 2011

    Huancavelica, Mina Santa Bárbara

    Turistas. A pesar de la poco promoción que tiene la mina Santa Bárbara, al lugar llegan algunos visitantes atraidos por las historiaas que se tejen alrededor de la también llamada mina de la muerte. (Foto: Dante Piaggio)

  • RAÚL MAYO

    De la mina Santa Bárbara se extrajo azogue por más de cuatro siglos desde la época española. Esta mina, ubicada a 15 kilómetros de la ciudad de Huancavelica, permanece abandonada con sus misterios esperando ser develados. Pero sus riquezas, olvidadas por muchos años, pronto saldrán a la luz porque el Gobierno Regional de Huancavelica se ha propuesto llevar adelante un proyecto de puesta en valor de este enigmático socavón.

    En la época de máximo esplendor, se construyeron alrededor de la mina tres iglesias, numerosas calles y hasta una plaza de toros. Según las historias que se han transmitido a través del tiempo, se construyó esta ciudadela para que los trabajadores no tuvieran pretextos para salir del lugar. A esta valiosa mina se la conoció también como la mina de la muerte, porque el que ingresaba a trabajar moría dentro. La tradición señala que la ciudadela tenía incluso su cementerio.

    Santa Bárbara fue descubierta por los antiguos peruanos: fue un nativo llamado Ñahuincopa quien, en el año 1563, les mostró el yacimiento a los conquistadores. Uno de ellos, el encomendero de Huamanga Amador Cabrera, se hizo propietario del terreno pero la corona española se la arrebató debido a las grandes ganancias que proporcionaba. Santa Bárbara fue considerada como una de las minas más preciadas de la corona española, al igual que las minas de plata de Potosí (Bolivia).

    EL SOCAVÓN BUSCA TURISTAS
    Cientos de años después, una gran puerta de hierro fundido resguarda el ingreso principal. En la parte superior del grueso pórtico se aprecia el escudo del rey Carlos III y la figura de San Cristóbal en alto relieve. Para evitar que fuera robada se instalaron gruesas rejas que impiden incluso observar con facilidad el ingreso a esta antigua mina.

    Ahora solo un guardián permanece alerta para que nadie intente franquear la entrada e ingrese, pues los gases que provienen del interior de la tierra, y que se han acumulado con el tiempo, pueden ser fatales para cualquier curioso que intente una aventura.

    Pero la Dirección Regional de Cultura de Huancavelica, ahora decidida a desentrañar el misterio, señala que hay una ciudad subterránea en su interior. Se dice que en una de las calles, llamada Jáuregui, se realizaban corridas de toros y en cinco capillas, con sus respectivos altares, se celebraba la misa para los empleados y operarios. Uno de sus socavones, el denominado Belén, se comenzó a construir en 1601 y se terminó 40 años después, con una extensión de 508 metros.

    Los especialistas del gobierno regional señalan que de sus socavones se extrajeron más de un millón y medio de frascos de mercurio, es decir, unas 52 mil toneladas durante sus 450 años de actividad. La mina fue cerrada en 1975 porque ya no era rentable.

    Esta ciudadela fue declarada Patrimonio Cultural de la Nación el 18 de diciembre del 2008. Ahora el reto de las autoridades regionales y de la Municipalidad Provincial de Huancavelica es inscribirla en el registro de patrimonios de la humanidad de la Unesco. Visse Centeno, director regional de Comercio Exterior y Turismo de Huancavelica, manifestó que se trata de terminar el expediente lo más pronto posible. Además se ha diseñado un proyecto de puesta en valor por un monto de más de 7 millones de soles, a fin de convertirla en un centro turístico que sería único en toda Sudamérica.

    http://elcomercio.pe/peru/991479/noticia-tesoro-santa-barbara-mina-que-se-convirtio-ciudad

    foto

    Pumita Artificial 1 / Artificial Pumice 1
    Residuo de la quema de minerales de oro (Au) y plata (Ag) en hornos, desechado siglos atrás por indígenas locales. Podría contener valores recuperables de oro y plata.

    Residue of gold (Au) and silver (Ag) heating in old furnaces, left by indian populations centuries ago. It may contain recoverable concentrations of gold and silver.

    foto

    Mena de Ag 1 / Ag Ore 1
    Con galena, baritina, y minerales de plata (Ag). Alto contenido de plata. Mina San Genaro, Huancavelica, Perú.

    With galena, barite, and silver (Ag) minerals. High silver content. San Genaro mine, Huancavelica, Peru.

    Stibnite from San Genaro Mine, Huancavelica, Peru

    Mineral: Stibnite 
    Locality: San Genaro Mine, Huancavelica, Peru
    Description: Dense group of intersecting gray metallic stibnite crystals with no matrix attached. Ex. M. D. Cohan collection.
    Overall Size: 4.5×3.5×2 cm

    Silver mining required mercury, which was soon found at Huancavelica, Peru. Private mine owners were required to pay large governmental taxes.

    These mines created a foundation for the creation of towns and settlments.

    Colonial ruins litter the landscape around the Huancavelica mercury deposit.
    Laguna Warmicocha, high in the Peruvian Andes, served as base camp for researchers studying the history of mercury mining and pollution in the Andes.

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    Pasivo ambiental
    Un estudio de la Universidad Nacional de Ingeniería señala que en Huancavelica hay 50 minas abandonadas y 7.522 toneladas de restos, la mayoría tóxicos.

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    The long legacy of Peru’s “Mine of Death”

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    The Inca knew there was something sinister about the cinnabar they hauled out of the ground at Huancavelica in Peru hundreds of years ago. They called the mine the Mine of Death. Now, a new study has exposed a 3,500-year history of mercury pollution from the cinnabar mines, a much longer legacy than researchers had previously realized.

     
    Sediments at the bottom of a small lake 4,600 meters high in the Peruvian Andes archive the history of mining and metallurgy at Huancavelica, the largest mercury deposit in the New World.

    Huancavelica, Peru, located 450 kilometers southeast of Lima, has been known as one of the world’s most abundant sources of mercury since the Spaniards assumed control of the Peruvian mines in A.D. 1564. Since then, an estimated 36,000 tons of mercury were mined from the region’s cinnabar ore until the mines were closed in 1974 due to diminishing production. But little had been known about the mine’s pre-colonial productivity.

    Colin Cooke, an environmental geologist at the University of Alberta in Edmonton, Canada, and lead author of the new study published in Proceedings of the National Academy of Sciences, exhumed sediment cores from two lakes near the Huancavelica mines and one several hundred kilometers away to monitor the extent of the historic mercury pollution.

    Cores from the lakes closest to the mine show evidence of mercury pollution from mining dating back as early as 1400 B.C., making these the earliest and longest-exploited mines in the Andes. The earliest people probably were not after the liquid mercury, Cooke says, but more likely ground up the cinnabar, a red mercury-sulfide ore, to make vermilion, a red pigment used for body paint and for adorning ceremonial gold objects.

    According to the sediment core record, cinnabar mining at Huancavelica remained slow but steady, with mercury levels three to five times greater than the lakes’ natural pre-mining mercury content until it spiked 30 times above pre-mining background levels with the rise of the Incan empire in A.D. 1450. The first appearance of mercury pollution in sediments from Lake Negrilla, located 225 kilometers east of Huancavelica near Machu Picchu, not only record the rise of the Incan empire, but also record a shift in mercury refining techniques.

    “Prior to the Inca, they were just mining the ore, grinding it up and turning it into pigment,” Cooke says. “But after the Inca moved in, they started heating the ore, which releases gaseous mercury vapors. Those vapors can be transported over very long distances.” To date, no archaeological evidence has been found to indicate that the Incas used liquid mercury, but Cooke suggests they may have used it to polish gold and silver objects.

    “This is the first evidence we have that the Incas were smelting the cinnabar,” says Kendall Brown, a historian at Brigham Young University in Provo, Utah, who was not involved in the new study. “So widespread mercury pollution dates back much further than we thought. It wasn’t a problem that began with the Spaniards.” However, he says, the Spanish certainly made the problem worse: They spread the mercury pollution all over South America because they used the mercury to amalgamate silver, which they were mining elsewhere in Peru and in Bolivia.

    The mercury levels recorded in the three lakes continued to rise through modern times and peaked at 105 times greater than background levels during Huancavelica’s strip mining heyday in the 1970s, just before the mine shut down, Cooke says. Today, small-scale artisanal miners continue to extract mercury from the mine in small quantities, and pollution levels are currently around five times greater than pre-mining background levels. “To my knowledge nobody has done a systematic study of the effects of mercury on the 40,000 people living in Huancavelica today,” Brown says. “But I’ve heard they have very high numbers of stillbirths, so it seems the mines will continue to affect people there for generations to come.”

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    Mary Caperton Morton
    Morton is a contributing writer to EARTH.
    Originally Posted: 05 Aug 2009

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