El error de los artríticos: volverse inactivos

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.

 

BBC Mundo

 Viernes, 12 de agosto de 2011
Osteoartritis de la rodilla

El camino más corto a un empeoramiento de la artritis es la inactividad.

Un estudio que trabajó con pacientes con artritis entre los 49 y los 84 años descubrió que la actividad física permite controlar e incluso reducir el dolor, aparte de incentivar un mejor funcionamiento general del cuerpo.

Sin embargo, el estudio llevado a cabo por Feinberg School of Medicine, de Chicago, Estados Unidos, demostró que más de la mitad de las mujeres y el 40% de los hombres que sufren de artritis llevan una vida sedentaria en extremo.

Este estudio aporta la novedad de aplicar un aparato que mide objetivamente la actividad física realizada por el paciente. Las investigaciones anteriores reposaban todas en los recuentos de los propios pacientes.

Los investigadores les aplicaron a 1.000 pacientes de osteoartritis radiográfica de la rodilla un acelerómetro - un pequeño y sofisticado aparato para registrar su actividad física durate la vigilia, por el plazo de una semana.

La doctora Dorothy Dunlop, profesora asociada de medicina en Feinberg y principal autora del estudio, afirma que no dejó de sorprenderla la discrepancia entre el nivel de actividad "referido" y el nivel real.

"Suponíamos que la gente podría haber exagerado su nivel de actividad al reportarlo en estudios anteriores, pero nuestra sorpresa fue grande al comprobar que las tasas de actividad física eran muchísimo menores de lo que se afirmaba antes".

La medición

Algunos estudios indican que el ejercicio moderado puede demorar y hasta prevenir la inmovilidad en la gente afectada por la artritis.

Los participantes en el estudio forman parte de una evaluación mayor, a nivel nacional, llamada Osteoarthritis Initiative.

"Suponíamos que la gente podría haber exagerado su nivel de actividad al reportarlo en estudios anteriores, pero nuestra sorpresa fue grande al comprobar que las tasas de actividad física eran muchísimo menores de lo que se afirmaba antes."

Dra. Dorothy Dunlop, Feinberg University School of Medicine, EE.UU

Las pautas generales en Estados Unidos recomiendan que la persona artrítica participe en unas dos horas y media, a la semana, en ejercicios de moderada intensidad y de bajo impacto.

Los estudios anteriores daban por hecho que un 25% de la gente con artritis cumplía con las exigencias de unos veinte minutos diarios. La doctora Dunlop desmiente

"El estudio estableció que menos de uno de cada siete hombres y una de cada doce mujeres cumplían con estas pautas cuando se les aplicó esta medición objetiva que permite el acelerómetro.

"Pero el descubrimiento más alarmante es que tanta gente haya caído en la categoría de los inactivos".

Los participantes eran catalogados como inactivos si no cumplían con mantener un período de 10 minutos de actividad física entre moderada a vigorosa.

"El hecho de que tanta gente con artritis se deja estar debe ser un llamado de atención para nosotros, los médicos", aseguró.

Una alternativa muy segura para ejercitarse es llevar a cabo actividades de bajo impacto como nadar o andar en bicicleta.

"Como todo en la vida el ejercicio es bueno siempre y cuando se haga en los límites justos", le dijo a la BBC el doctor Jesús Tornero, portavoz de la Sociedad Española de Reumatología.

"Una sobrecarga excesiva física o mecánica sobre las articulaciones -y sobre todo las articulaciones de la rodilla- puede acabar lesionándolas y produciendo daño al cartílago", afirma el experto.

Etiquetado en Salud y Medio Ambiente

Comentar este post