Estado español: El gobierno sólo convocará oposiciones a policías y guardias civiles

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.

  ¿A que no adivinan para que?

¿Por qué será?

El anuncio de Mariano Rajoy de congelar el acceso a la función pública, excepto para los Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado no ha merecido comentario alguno en la prensa del régimen. Deben ver con lógica que ante la crisis se adelgace el Estado (las jubilaciones y defunciones no serán cubiertas) y que haya más policía y Guardia Civil. Ante lo dicho nos invaden algunas preguntas, ¿para qué quiere el sistema capitalista más efectivos armados a sus órdenes? ¿qué prevén que va a suceder? ¿no alcanza con los que tienen?

El tema es especialmente relevante porque el señor Rajoy ha repetido varias veces en el debate de investidura, que uno de sus objetivos es el mantenimiento de la “paz social”, es decir, que piensa negociar con los dos sindicatos mayoritarios la manutención de miles de liberados a cambio de que las calles no ardan, a lo sumo, una manifestación controlada con los eslóganes de siempre, y a la mesa a negociar (lo de siempre). ¿Entonces? ¿Por qué ese miedo a lo que pueda ocurrir? El líder del PP sabe que los recortes serán duros y que habrá un sector de la población que va a salir a protestar y a cuestionar de arriba abajo el sistema, saltándose los diques de contención de sindicatos y cámaras de televisión, y contra ellos no hay mejor terapia –piensa Don Mariano y la oposición mayoritaria- que un buen número de antidisturbios que apaleen en nombre de lo que ellos llaman democracia pero que deberíamos llamar capitalismo a secas, es su medicina contra la rebeldía.

  

Hace unas semanas una mujer mayor con un cartel del KKE se detenía ante un cordón de antidisturbios en Atenas. Al ver una cámara se acercó y casi tocando la cabeza (es un decir) del policía, le dijo al objetivo “ve, este es un desgraciado, yo llevo cuatro meses sin cobrar y estoy aquí, pero este hombre lleva seis meses mal comiendo en un cuartel y sin cobrar salario, y aunque no se lo crea está dispuesto a pegar a los manifestantes, es lo más parecido a una mala persona”.

 

  Quizás en esas oposiciones para entrar en el Ministerio del Interior con uniforme que preparará el gobierno – y a la que acudirán miles de jóvenes desesperados por un empleo- no pregunten nada sobre la vergüenza y la dignidad, y sí mucho sobre el servilismo.
Vienen tiempos duros, ellos también lo saben.
Insurgente

Comentar este post

Leda Méndez 12/21/2011 03:04


Pues los de oposiciónn ya deben estar haciendo la fila para ser incluidos en esas fuerzas de represión Si son listos lo estarán pensando...  Hay que meterse en las filas del
opresor.  No pueden controlar todo