Estado español: El Ministro de economía abre el camino para el fin de la sanidad pública "gratuita" y "universal": ¿Conoce usted alguien que gane más de 100.000 euros y no tenga sanidad privada?

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.

por Kaos. Tijeretazos y recortes sociales

Lunes, 09 de Abril de 2012
El Ministro de economía abre el camino para el fin de la sanidad pública "gratuita" y "universal": ¿Conoce usted alguien que gane más de 100.000 euros y no tenga sanidad privada?
"Tenemos que abrir un debate entre la Administración central y las CCAA y pensar, por ejemplo, si tenemos que proveer los servicios sanitarios gratuitos por ejemplo a quien gane más de 100.000 euros", dice el Ministro. Pero el debate real es: ¿cobrando 100.000 euros se usa la sanidad pública?

Agencias/Kaosenlared

La derecha, como siempre, mintiendo y engañando al pueblo para llevar a cabo sus macabros planes privatizadores. Dice el Ministro que hay que introducir el debate sobre la progresividad en el pago de la sanidad pública, y que para aquellas personas con rentas altas esta deje de ser "gratuita". Si bien, tras ese enunciado populista y demagogo lo que se esconde es una terrible confesión: el gobierno ya tiene sobre la mesa el fin de la sanidad pública como algo "gratuito" (sin repago), y universal (al alcance de todos). 

Primero, los debates sobre "progresividad", para ser efectivos, válidos, y eficientes, deben darse en el ámbito fiscal, pues es allí donde las personas (físicas y jurídicas) deben tributar según sus ingresos, y es allí donde el estado debiera asegurar que los que más ganan, paguen más, y que cuanto más se gane, más se pague. Es allí donde se deben hacer las reformas para que los ingresos del estado, en una situación de crisis recaudatoria, puedan aumentar por el lado de los que más tienen, tanto de personas físicas como de empresas. No es el ámbito de la sanidad o la educación pública donde tales debates pueden tener cabida, salvo que, como se intuye, lo que se esconda tras un debate así no sea más que el anuncio de que las próximas reformas pondrán fin a la gratuitdad de la sanidad pública. En qué términos se fije luego el desarrollo de tal medida, está por ver, pero que es eso, y solo eso, lo que hoy nos ha anunciado el Ministro, parece claro. Y ya pueden apostar a que no será precisamente los ricos quienes salgan perjudicados por ello. 

Segundo, ¿alguien conoce alguna persona que, cobrando más de 100.000 euros anuales, no tenga contratado un seguro privado, o no haga uso de tal sanidad privada en caso de necesidad urgente? Por tanto, ¿qué nos está queriendo decir el Ministro?, ¿acaso lo que se ha puesto sobre la mesa hoy es, más bien, el hecho de que aquellas personas con estas rentas extremadamente altas, no debería pagar por una sanidad pública que rara vez utilizan más allá de un servicio de urgencia o una consulta a un médico de cabecera?, ¿acaso lo que busca el Ministro es precisamente acabar con el actual modelo de sanidad pública, e ir hacia un modelo donde todos los trabajadores/as, independientemente de su nivel de renta, puedan elegir entre cotizar para la sanidad pública, o el pago de un seguro privado, como ya ocurre en el caso de los funcionarios? Desde luego, las palabras del ministro hoy suenan más a cambios desde esta óptica, que a una verdadera preocupación porque los ricos paguen unos servicios que es bien sabido que no usan salvo en casos muy concretos y excepcionales, que, desde luego, no son los que más gastos le suponen al estado. 

Tercero, De Guindos ha afirmado que la reforma del sistema sanitario es "imprescindible" para garantizar su sostenibilidad, con la eliminación de gastos "improductivos" y la racionalización de "cuestiones que no funcionan bien". "Tenemos que ver si un sistema que genera déficit estructural podemos mantenerlo en las actuales circunstancias, es un debate importante en el que nos jugamos la calidad del sistema sanitario de España", ha señalado De Guindos. Y nosotros sencillamente nos preguntamos, ¿a cuánto asciende dicho déficit? Según lo ha cifrado el gobierno en unos 15.000 millones de euros. Teniendo en cuenta que los ciudadanos afirman estar satisfechos y contentos con el sistema de sanidad pública actual, ¿no sería bueno pensar que es más importante afrontar tal deficit como un gasto de estado, haciendo ajustes básicos en aspectos muy concretos que no vayan contra la calidad del servicio, y que se usen los 28.000 millones de euros que se pagan en intereses a los bancos, o los 50.000 millones de euros que el nuevo plan de ayudas contempla para salvar a esos mismos bancos, para hacer frente a los efectos de tal déficit, en lugar de para engordar el negocio privado de los bancos y especuladores varios?

 

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