Estado español: La muerte de una inmigrante en el CIE provoca otro auto contra el "hacinamiento" en Aluche

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.

La muerte de una interna en el Centro de Extranjeros de Aluche, dependiente del Ministerio del Interior, ha provocado que el titular del juzgado de Instrucción número 6 de Madrid haya denunciado en un auto el “palmario hacinamiento” y la ausencia de instalaciones médicas necesarias para tratar a quienes allí se encuentran retenidos.

CIEs no

La Jefatura Superior de Policía de Madrid ha confirmado la muerte el pasado lunes 19 de noviembre de una mujer de 41 años que ingresó en el centro por no tener su documentación y permiso de residencia en regla. La mujer, que podría ser originaria de la República Democrática del Congo, falleció de meningitis después de ser trasladada horas antes al hospital 12 de Octubre.

La Policía puso el deceso en conocimiento del juzgado, uno de los tres que se ocupan del control jurisdiccional del CIE. A continuación, y según aseguraron fuentes policiales a 20minutos.es, se puso en marcha el protocolo recomendado contra enfermedades infecciosas y se verificó que no se hubiesen producido contagios al resto de las ingresadas en el módulo femenino.

El auto judicial, conocido este lunes y avanzado por la Cadena Ser, tiene su origen en la muerte de esta ciudadana. El texto, al que tuvo acceso 20minutos.es, no entra a valorar si la fallecida perdió la vida por falta de atención médica. Sin embargo, sí pone de manifiesto las condiciones en las que viven los extranjeros trasladados al CIE, unas situaciones que han sido denunciadas en reiteradas ocasiones por el Defensor del Pueblo, Amnistía Internacional, Cruz Roja o la ONG Pueblos Unidos.

El CIE de Aluche, como el resto de los existentes en España, sirve como centro de detención temporal de personas indocumentadas que han agotado sus permisos de residencia o trabajo y han permanecido en territorio nacional o que no cumplen con la Ley de Extranjería.

Se carece de cuartos de aseoEn sus instalaciones de la Avenida de los Poblados suele acoger hasta a 280 personas en celdas para entre seis y ocho detenidos. Allí permanecen un máximo de dos meses (60 días) hasta que son deportados a su país.

Según el juez, las habitaciones del CIE son “absolutamente inapropiadas” para el internamiento de personas, ya que en la mayoría “se carece de cuartos de aseo”, por lo que no resulta “extraño” que puedan propagarse “con extrema y alta facilidad” enfermedades infecciosas como la que causó la muerte de la mujer congoleña.

El magistrado, incluso, sitúa en un plano de “especial gravedad” el caso de Aluche, en el cual, según narra, ni siquiera existe una habitación de enfermería donde tratar a los aislados.

Por todo ello, ordena al director del centro la separación de las internas que hubiesen tenido contacto con la fallecida si así lo establecen los servicios médicos, así como el traslado al hospital de cualquier ciudadano que presente síntomas de alguna enfermedad infecciosa para su correcta atención.
Maltrato “generalizado”

Para la ONG Pueblos Unidos, el auto judicial no es más que la constatación de los hechos denunciados por los propios inmigrantes y quienes les atienden y que quedaron reflejados en el reciente informe ‘Miradas tras las rejas’. En el mismo, la ONG asegura que los internos son sometidos a un “maltrato generalizado” que deriva en situaciones como castigos colectivos, maltrato físico, la privación de salir al patio o la imposibilidad de ir al baño durante la noche.

La restricción para ir al abaño solo se ha levantado tras otra orden judicialCristina Manzanedo, abogada de Pueblos Unidos, explicó a 20minutos.es que no fue hasta la semana pasada, y a raíz de una comunicación enviada por los tres juzgados que ejercen la vigilancia sobre el CIE, cuando el director del centro autorizó a los policías a sacar de las celdas a los internos durante la noche para que pudiesen hacer sus necesidades.

“No podemos funcionar a golpe de orden judicial. Se tienen que respetar los derechos y libertades de estas personas”, añadió Manzanedo, que recordó que aún hoy los CIE funcionan sin un mínimo reglamento y con opacidad de cara al resto de la sociedad. “La Ley de Extranjería contempla desde 2009 el desarrollo de un reglamento, pero no se ha hecho nada. Todo es arbitrario. Esta es una tarea que reclamamos al nuevo Gobierno”, concluyó.

 

Migrantelatino

 

Ver también comunicado del Sindicato Unificado de Policía:

Los "mini-guantánamos" de detención temporal preventiva en España


Madrid, 20 de Diciembre de 2011

Pueblos Unidos presenta el Informe 2011 sobre el CIE de Aluche

"Miradas tras las rejas"

 

 En el 60% de los casos, el tiempo de internamiento supera los 40 días, y el 53% de las personas internadas finalmente son expulsadas.

Por segundo año consecutivo, la ONG jesuita Pueblos Unidos ha presentado esta mañana su Informe Anual sobre el Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) con el que busca poner de manifiesto y mejorar la terrible realidad que se vive en los CIE de España y, más concretamente, en el de Aluche (Madrid).

 Durante el año 2011 Pueblos Unidos ha mantenido un equipo de personas voluntarias dedicadas a apoyar, diariamente y de manera estable, a las personas internadas en el CIE de Madrid lo que ha permitido visitar a lo largo de todo el año a  248 internos, realizando un total de 1.049 visitas. Este número supone algo más del 7% del total de las personas internadas, que en lo que llevamos de año 2011 asciende a un total de 3.432.

Fruto de este trabajo constante, silencioso y abnegado, es el presente informe, que se divide en dos secciones:

1-¿Qué ocurre tras las rejas? que analiza con detalle las condiciones de vida en el CIE de Aluche y las principales quejas manifestadas por los propios internos.

2-¿Quién está tras las rejas? que presenta “Doce miradas sobre doce vidas rotas”, testimonios recogidos por diversos profesionales: los escritores jesuitas Pedro Miguel Lamet y Norberto Alcover; los periodistas de radio Minerva Oso (RNE), Nicolás Castellano (SER) y Noelia Vizcarra (RAI); los periodistas de prensa escrita Daniel Ayllón (Público), Pedro Simón y Olga R. Sanmartín (El Mundo); y los escritores de medios especializados Lydia Molina (Peridismo Humano), Fran Otero (Vida Nueva), África González (Mundo Negro) y José Luis Palacios (Noticias Obreras).

El informe constata la arbitrariedad, discrecionalidad y falta de información en torno a la gestión del CIE, detectada tanto por los voluntarios como por los propios internos. Algunos de los principales puntos que se desarrollan en el documento presentado esta mañana son:

-De las 248 personas visitadas, se han detectado 173 situaciones de particular vulnerabilidad, como por ejemplo: personas enfermas o con menores a su cargo, mujeres embarazadas, internos que no entienden el idioma y no comprenden su situación jurídica ni qué hacen allí.

-En torno al 60% de los casos, el tiempo de internamiento supera los 40 días; siendo el 53% de las personas internadas finalmente expulsadas. Por tanto, en palabras del jesuita director de Pueblos Unidos, Daniel Izuzquiza: “Para el 60% de los que están entre 40-60 días finalmente no se ejecuta su expulsión. Eso significa que el sistema, además de inhumano, es ineficaz, porque no cumple el objetivo para el que estaba pensado; si la policía y el gobierno saben que no va a poder expulsar a una persona, no deberían internar a esa persona. Esto solo genera más sufrimiento y más miedo”.

-A lo largo del año, Pueblos Unidos ha presentado 24 quejas ante distintos órganos de control de los CIE, lo que supone, como media, una situación susceptible de sospecha, cada 15 días. Las agresiones denunciadas se centran sobre todo en los traslados y las estancias en Barajas de los internos cuando se les intenta expulsar del país.

-Dos años después de la publicación de la Ley de Extranjería (LOEX) aún NO SE HA PUBLICADO EL REGLAMENTO sobre los CIE que se constata con la arbitrariedad, discrecionalidad y falta de información en torno a su gestión detectada tanto por los voluntarios como por los propios internos.

-Desde la experiencia de Pueblos Unidos el CIE de Madrid recoge personas de distintos puntos  de la península y eso dificulta mucho a esos internos las visitas y la comunicación con su entorno.

 -A los internos no se les explica bien por qué están ahí. La arbitrariedad en la gestión del internamiento genera muchas situaciones de sufrimiento innecesario.

 -Hay problemas de higiene y alimentación. El acceso a los baños está restringido por las noches: tienen que orinar en los lavabos de los módulos donde duermen seis u ocho personas en literas o hacerlo en una botella. Antes  tenían que llamar a gritos si querían algo por las noches, ahora, por lo menos, hay un interfono pero la policía no acude. En palabras de Cristina Manzanedo, abogado de Pueblos Unidos:  “Si el CIE no es una cárcel, ¿por qué se gestiona como si lo fuera? En la cárcel eres una persona; en el CIE eres un número”.

 -La gestión de los CIE depende del Ministerio del Interior y se centra en aspectos de control y seguridad y no en las condiciones de vida de los internos.

 -Hay falta de formación en el cuerpo nacional de policía del centro; quejas por trato vejatorio y racista a los internos y a sus familiares. En el CIE hay miedo a la policía y a otros internos, porque están mezclados los detenidos solo por situación irregular con gente con condenas penales.

 -En el CIE no se dan los castigos personales sino que los castigos son generalizados; cuando hay problemas se llama a los antidisturbios; se registran las habitaciones; hay restricciones a la comunicación con la calle.  Se les retira le móvil nada más entrar y si no sabes de memoria los números de teléfono estás perdido. Se producen numerosos conflictos para acceder a las cabinas telefónicas…

 -Las visitas se hacen a través de un locutorio con mampara y teléfono lo que da una sensación carcelaria.

 La rueda de prensa concluyó con el testimonio de Marius Tonnang, un camerunés que estuvo 53 días internado en el CIE de Aluche. Como él mismo explicó: “Llevaba 6 años en este país cuando me internaron, yo no mato, no robo”. Y explicó algunos de los padecimientos dentro del centro: “El abogado de oficio no te deja su teléfono, el médico solo sabe de paracetamol e ibuprofeno, la gente sufre, llora…estamos mezclados con gente que está mal de la cabeza, nos tratan como animales; los policías te insultan”.

 Con el trabajo recogido en el presente informe, Pueblos Unidos quiere contribuir a que mejoren las condiciones de privación de libertad y la tutela efectiva de los derechos de las personas internadas. Y piden que su experiencia y la de otras entidades sociales se tome en cuenta de cara a la nueva legislatura, de modo que pueda haber una interlocución más fluida con el Ministerio de Interior, especialmente de cara a la elaboración de un Reglamento de CIE que garantice los derechos de los internos.

Para más información: info@pueblosunidos.org

670.732.575 (Cristina Manzanedo)

678.146.211 (Daniel Izuzquiza)

 

http://www.pueblosunidos.org/cpu/templates/rt_versatility_iii/images/style14/logo.png

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