Estado español: ¿Qué habéis hecho con mi país, cabrones?

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.

por Rafael Calero Palma

Sábado, 09 de Junio de 2012 

Estos son los culpables  

Estos son los culpables

Y al final se produjo el rescate. De nada han servido todas las mentiras, todos los malabarismos léxicos, todos los recortes, todos los requetepagos. De nada han servido las mil y una privatizaciones. De nada ha servido que nos estén dando por el culo desde mayo de dos mil diez. De nada ha servido que el Ministro de Economía hable inglés (menudo soplapollas, el Ministro de Economía). De nada le ha servido al gobierno más reaccionario que ha tenido este país desde que gobernaban sus abuelos, tener la mayoría absoluta más absoluta del mundo mundial. De nada ha servido nada. Esta tarde los alemanes se están frotando las manos porque otros incautos han caído en sus garras. Griegos, portugueses, irlandeses, y ahora, los españolitos.

Ha llegado nuestra hora. Ahora le toca el turno a España. Ah, España. Ese lugar al que Manolo Escobar lanzaba vivas con orgullo, ese lugar donde no hace ni una década se ataba a los perros con longaniza y enriquecerse era tan sencillo como chasquear los dedos. Ese lugar donde un peón albañil ganaba un sueldo más alto que el de un cirujano cardiovascular y cualquier chaval de dieciocho o diecinueve años podía conducir un Audi de siete kilos porque tenía un trabajo en la construcción. España. Con dos cojones. Un país donde ser Doctor en Filosofía y Letras estaba mal visto, porque aquí lo que molaba era trabajar en el sector de la construcción, y si después de la selectividad, un buen estudiante no se matriculaba en Arquitectura, Ingeniería u otra rama directamente proporcional al dólar y al ladrillo, es que era tonto del culo, la criatura. España, el único país del mundo donde ibas a pedir un crédito al banco y salías con el doble de pasta, para que te compraras también los muebles, y el coche, y coño, ya puestos, cómo no te vas a pegar un viajecito al Caribe, colega, que tú te lo mereces. Todo eso y más pasaba en esta España que, por mucho que se empeñen algunos, sigue siendo de charanga y pandereta, aunque ahora la televisión se vea en tdt, y todo el mundo tenga un teléfono móvil en el bolsillo, aunque la mayoría no pueda leer las instrucciones, porque, sencillamente, no saben leer.

Por desgracia, esta es la España que nos ha tocado en suerte, la que gana mundiales y eurocopas pero sigue siendo cutre elevada a la enésima potencia. Un país donde el Ministro de Educación y Cultura es el más tonto de la clase (otro soplapollas de mucho cuidado) y recorta la inversión en investigación científica pero no lo escuchamos decir nada en contra de los sueldos astronómicos de los futbolistas. Esta España donde campan a sus anchas los políticos más imbéciles, ladrones, corruptos, vagos e impresentables que podamos imaginar. Esta España donde un tío que no sabe ni dónde tiene la cara sea el Rey y se vaya a cazar elefantes y viva, nunca mejor dicho, a cuerpo de rey, mientras millones de compatriotas no tienen ni para comer a diario. Y punto. Esta España donde se roba, se malversa, se engaña, se estafa, se hunde a los bancos, a las empresas y no pasa nada porque, ladies and gentlemen, esto es España.

 

Rajoy y el gobierno en su línea: mienten, engañan y manipulan sobre el rescate

por Kaos. Laboral y economía
Domingo, 10 de Junio de 2012
Rajoy y el gobierno en su línea: mienten, engañan y manipulan sobre el rescate
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha asegurado que "si el Ejecutivo no hubiera hecho los deberes en estos últimos cinco meses, ayer se hubiera planteado la intervención del Reino de España". ¡Cómo si España no llevase intervenida desde, como poco, Mayo de 2010!

Agencias/Kaosenlared


Lo de este #gobiernodelcapital español va camino de convertirse, si es que no lo ha hecho ya, en el mayor ejemplo de circo político, mentiras, falsedades, manipulaciones y engaños a la ciudadanía de toda la historia de la UE. El teatrillo/farsa que han montado los diferentes representantes del mismo a cuenta del rescate, con el presidente Rajoy y el Ministro De Guindos a la cabeza, no es más que la continuación de una línea de gobierno que vienen marcando desde el mismo día en que asumieron el ejecutivo.

Pero esta vez, cómo no podía ser de otra manera por la importancia del acontecimiento, han ido un poco más allá de la simple mentira y manipulación: han tratado de convertir en una buena noticia, en algo prácticamente maravilloso, lo que es una trágica realidad que coloca al estado español a un paso del infierno económico y financiero, y a sus ciudadanos con la soga al cuello. Tanto, que ayer en las redes sociales, no eran pocos los que hablaban de que, en lugar de con cacerolas, los ciudadanos españoles salieran a las calles con botellas de cava, de sidra, de champagne o similares, para protestar de esa manera tanto por la llegada del temido rescate, como por la forma en que el gobierno estaba vendiendo el suceso a la ciudadanía. Brindar irónicamente para decir al gobierno que no somos tontos, era la propuesta.

Eso ocurría ayer, tras escucharse la rueda de prensa del Ministro de economía, pero con mucha más razón la propuesta sigue teniendo validez hoy, una vez el que ha hablado ha sido el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. En una rueda de prensa en Moncloa, Rajoy, ni corto ni perezoso, se ha felicitado del resultado de la reunión extraordinaria del Eurogrupo de ayer, ya que consideró que "ganó la credibilidad del futuro de la zona euro y la solidez de la moneda común", así como la posibilidad de que pronto vuelva a fluir en España el crédito a familias y empresas. Y, por supuesto, ha negado que exista ningún rescate para España. 

Que los 100.000 millones de euros no supondrán ningún problema para la deuda pública, que los bancos van a devolver hasta el último euro y no habrá ningún coste adicional para el estado, que no hay ningún tipo de plan de austeridad impuesto a cambio del dinero, que otorga credibilidad y ayuda a aumentar la transparencia de la banca española, y, por supuesto, que es el comienzo del fin de la crisis ya que, en breve, la prima de riesgo bajará, la calificación de España en las agencias rating subirá, el crédito volverá a fluir con normalidad hacia familias y empresas y, claro, a raiz de todo lo anterior, se podrá crear empleo. En resumen, ese el discurso que vienen desarrollando desde anoche los miembros del gobierno (y sus lacayos periodistas y tertulianos a sueldo -del gobierno o de la banca, tanto monta-), y es lo que finalmente esta mañana nos ha vuelto a dejar claro el señor Rajoy en su comparecencia ante los medios.

En su discurso, claramente dirigido más hacia los mercados, la troika y demás organismos internacionales que gobiernan de facto España desde, como mínimo, mayo de 2010, que hacia la ciudadanía española, Rajoy se ha felicitado de que, gracias a su trabajo en estos meses, el estado español no haya tenido que ser intervenido. De lo que no ha dicho nada, por supuesto, es de que, en realidad, el estado lleva siendo intervenido desde, como decimos, mayo de 2010, ya que las diferentes medidas de austeridad y recortes que se han ido aprobando desde entonces, tanto por el gobierno der Zapatero, como por este gobierno actual, han venido impuestas desde Bruselas o Berlín, sin necesidad de que se hable oficialmente de intervención (algo que solo ocurrirá si el estado da muestras de no poder cumplir con los compromisos que queden fijados a través del memorándum). ¿Para qué elevar a público, con escándalo incluído, algo que ya es una realidad subyacente?

El presidente del Gobierno explicó, pues, que las entidades financieras españolas que reciban el dinero tendrán que devolverlo e insistió en que el acuerdo con la zona euro no tendrá ninguna condición macroeconómica para España. Además, Rajoy ha asegurado que no había recibido presiones de la Unión Europea para que España solicitara ayuda financiera a sus socios europeos. Pero solo basta leer el comunicado del eurogrupo al respecto para saber que miente como un bellaco.

En primer lugar, tal y como dejó claro ayer noche el ministro de finanzas alemán, el dinero no se entrega a los bancos, sino al estado, y es el estado el que debe hacer frente al pago del préstamo recibido, independientemente de que los bancos que reciban el dinero puedan o no puedan devolver lo que reciban. En segundo lugar, el eurogrupo obliga al gobierno a seguir con la línea de reformas que se han venido realizando hasta ahora, y deja claro, aunque sea de manera indirecta, que, de no seguir con las reformas que se vienen pidiendo desde Europa, habrá intervención. Finalmente, en ningún momento el comunicado del eurogrupo habla de que no existan condiciones políticas o fiscales para la entrega del dinero, y queda por fijarse aún el memorándum donde se conoceran los detalles finales del acuerdo. Que el rescate le va a salir gratis a la ciudadanía española, y al propio estado, no se lo cree nadie. Vamos, no se lo creen ni ellos mismos. Pero ya se sabía que algo iban a inventar para negar que hubiese un rescate. Lo que no esperábamos es que fuesen capaces de llegar a convertir la noticia del rescate en una noticia que, como se decía arriba, poco menos que es, según nos la han vendido, como para brindar con nuestros mejores caldos.

Pero lo más surrealista de todo ha venido cuando, preguntado por qué no se había solicitado antes la ayuda, el presidente del Gobierno recordó que él ya había dicho que esto se debía haberlo hecho hace tres años. "Ya me gustaría a mi saber por qué no se hizo antes y así no se hubieran generado dudas sobre parte de nuestro sistema financiero", declaró. Sí, estas son palabras de Rajoy, el mismo que hace tan solo 72 horas negaba por activa y por pasiva que el estado español fuese a necesitar ningún tipo de ayuda. En cambio, ahora resulta que lleva años diciendo que el estado necesitaba ayuda y que no quedaba más remedio que pedirla. Creemos que esta "anécdota" define bastante bien a este presidente y al gobierno que representa.

Mentirosos, farsantes, manipuladores, no se les puede calificar de otra manera. Este es el gobierno que tenemos. El Gobierno de los cuentos, las mentiras, los robos, las estafas y las manipulaciones. Un gobierno sin rumbo y a la deriva decidido a entregar en bandeja de plata los derechos sociales y laborales de los ciudadanos españoles a los banqueros que pagan sus campañas electorales, y a las multinacionales que los contratan una vez dejan los cargos públicos. Y, además, pareciendo que todo es maravilloso para el pueblo...

 


 

Las ayudas a la banca española desde 2008 ascienden a 168 mil millones de euros. ¡Y eso antes del rescate/estafa!

por Valor o Crecimiento
Domingo, 10 de Junio de 2012
Las ayudas a la banca española desde 2008 ascienden a 168 mil millones de euros. ¡Y eso antes del rescate/estafa!
Aunque la impresión que puedan tener muchos es que el dinero de los ciudadanos se haya empleado solo en rescatar a Bankia, lo cierto es que en absoluto es así. Desde el 2008 se han empleado 168.000 millones € en rescatar a bancos españoles...

"A falta que se defina el importe adicional de la ayuda que se deberá inyectar a España para salvar un sistema financiero en coma, creo que vale la pena recordar el importe de ayudas y apoyo que ha recibido hasta el día de hoy.

En total, contando las recientes cifras anunciadas para BFA-Bankia y las nuevas ampliaciones de capital necesarias para CatalunyaCaixa y Nova Caixa Galicia, a día de hoy las diferentes medidas de apoyo, fondos de rescate, comprar de activos o avales impulsados por el Gobierno Español y dispuestas por las entidades financieras ascienden a168 mil millones de euros o cerca del 16% del PIB de nuestro país.

Ciento sesenta y ocho mil millones de euros, que de momento han servido para mantener al enfermo vivo bajo respiración artificial, a la espera de los 40 a 100 mil millones adicionales con los que se pretende apuntarlar las constantes vitales del enfermo para que no se nos muera.

Con todo esto hemos consegudio justo lo contrario de lo que nos habían prometido. En lugar de evitar tener entidades financieras demasiado grandes para ser rescatadas, hemos pasado de 50 a 14 bancos.

Importe ayudas a la Banca Española

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La capitalización de Bankia y CatalunyaCaixa y Nova Caixa Galicia han sido anunciadas pero aún no cubiertas."

Rescate: Se consuma el engaño

por Juan Torres López
Domingo, 10 de Junio de 2012
Rescate: Se consuma el engaño
Primero los gobiernos les crearon las condiciones para que financiaran una burbuja de crédito sin precedentes y con la que han ganado docenas de miles de millones de euros. Dictaron leyes de suelo para que los promotores les pidieran préstamos que financiaran construcciones en todas las esquinas  que irían quedándose vacías y sin vender cada vez en mayor número. Aumentaron las facilidades fiscales para promover las ventas y desincentivaron el alquiler y el consumo colectivo de servicios de ocio o residencia.

Solo de 2000 a 2007, los bancos multiplicaron el crédito total destinado a la actividad productiva por 3,1, el dirigido a la industria por 1,8, el de la construcción por 3,6 y por 9 el dirigido a la actividad inmobiliaria. Y eso que cada vez disponían de menos depósitos para generarlo: en 2000 la banca española recibía 1,43 euros en depósitos por cada euro que concedía a crédito, mientras que en 2007 solo 0,76 euros.

No contentos con los beneficios que les daba el negocio inmobiliario que condenaba al monocultivo a la economía nacional, impusieron políticas de bajos ingresos y recortes salariales para que las familias y pequeños empresarios vivieran en el filo de la navaja y tuvieran que endeudarse hasta las cejas.

Pero no contentos con obtener beneficios normales, los bancos utilizaron a sus tasadores para aumentar artificialmente los activos sobre los cuales iban a dar créditos, para así generar más deuda y cobrar comisiones más suculentas y recurrieron a todo tipo de prácticas comerciales predatorias para fomentar el consumo: manejaban a su antojo los índices de referencia, incluían la abusiva cláusula que autoriza al banco a vender el piso en subasta notarial si se produce el impago de la deuda, reclamaban importes elevadísimos por cuentas que creían canceladas, cobraban comisiones leoninas (más que en cualquier otro lugar de Europa) por cualquier cosa, giraban una y otra vez un recibo inatendido por el cliente generando múltiples gastos de reclamación por una misma deuda, embargaban saldos en cuentas corrientes sin respetar lo establecido en la ley... hasta cuatro folios me ocupa el listado de malas prácticas que han recopilado las asociaciones de usuarios, es imposible consignarlas todas aquí. Y eso, por no hablar de las estafas estrella, que han podido suponer un auténtico robo de entre 12.000 y 15.000 millones de euros, si no más, mediante las participaciones preferentes, las cláusulas suelo, etc.

Mientras sucedía todo esto, las autoridades dejaron hacer, consintieron las tropelías bancarias y permitieron que se inflase la burbuja sin cesar, haciendo oídos sordos a todas las advertencias.

El actual Ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, decía en 2003: "no existe una 'burbuja inmobiliaria' (...) el concepto de burbuja inmobiliaria es una especulación de la oposición que habla insensatamente de la economía de ladrillo y olvida que la construcción es un sector fundamental para la economía del país y en el que trabajan cerca de un millón de personas" (El Mundo 2  de octubre de 2003). Y el más tarde Ministro de Economía, Pedro Solbes, afirmaría que quienes auguraban el riesgo de recesión por esa causa "no saben nada de economía" (El País, 11 de febrero de 2008).

Los dirigentes de uno y otro partido negaban lo que hiciera falta, por muy evidente que fuese para el resto de los españoles, con tal de dejar que los banqueros y los grandes empresarios de la construcción literalmente se forraran a costa de todos los españoles.

El gobernador del Banco de España que había colocado el PP, Caruana, se pasaba por el arco del triunfo la denuncia de sus inspectores que en 2006 le señalaban formalmente que no se hacía nada frente a un endeudamiento creciente y muy peligroso de la banca española. Pero eso sí, no había declaración suya o más tarde de su sucesor, el socialista Férnandez, en la que no reclamasen moderación salarial y recortes de gasto social.

Pero gracias a todo ello, los bancos españoles se convirtieron en los más rentables del universo, justo, eso sí, en la misma medida en que situaban a nuestra economía entre las más vulnerables.

Cuando estalló la burbuja y ya no se iba a poder disimular lo que había pasado, el inmenso negocio que los bancos habían hecho a costa de la deuda, todos consintieron en disimular.

Permitieron que los bancos declarasen en balance los activos dañados a precios de adquisición siendo cómplices así de un engaño descomunal que hirió de muerte la credibilidad de nuestra economía porque, por mucho que Zapatero dijese en septiembre de 2008 -como le dictaban Botín y compañía- que el sistema financiero español era "el más sólido del mundo", los inversores y prestamistas internacionales sabían lo que de verdad había hecho la banca española.

Los dos grandes partidos, a los que se  suman los de los nacionalistas de derechas de Cataluña y el País Vasco, colocaron en las cajas de ahorros a sus amigos y militantes y crearon una red de oligarquías provinciales que alentó la especulación, extendió la corrupción y que comenzó a llevar al desastre a la gran  mayoría de las entidades, al convertirlas en clones de los bancos privados, sin tener capacidad real ni naturaleza legal para serlo.

Y para facilitar la recuperación de los bancos mas grandes y dejarles a ellos todo el mercado consensuaron la ley de cajas que las llevaba a su bancarización forzada, para provocar cuanto antes su caída y el reforzamiento por esa vía de los bancos más grandes.

Claro que, a cambio, esos mismos partidos han recibido cientos de millones de préstamos para ir ganando las elecciones, ahora uno luego otro, que no devuelven, y han podido colocar en sus consejos de administración, o en los de empresas participadas, a docenas de ex dirigentes o socios.

Luego, cuando el sistema saltaba por los aires porque a los alemanes les consumía el ansia de cobrar los préstamos que con la misma compulsión habían dado a los bancos españoles, todos se concitaron para negar que iban a pedir un rescate. Diez días hace que lo negaba rotundo el presidente Rajoy: "no va a haber ningún rescate de la banca española" (EFE 28 de mayo).

Y cuando lo han pedido, niegan lo que efectivamente han pedido: 100.000 millones de euros para entregar a la banca y que vamos a pagar todos los españoles. Niegan que vaya a tener efecto sobre el déficit y la prima de riesgo, cuando será el Estado quien tenga que devolverlo (¿cómo lo harían unas entidades que se capitalizan precisamente porque no tienen dinero?) y tratan de hacer creer que es algo positivo y una ayuda generosa: "Las noticias que traemos hoy son positivas", dijo el Ministro de Guindos cuando empezaba la rueda de prensa que dio ayer para anunciar el rescate.

Nos han engañado a todos cuando dicen que van a rescatar a España cuando lo que van a hacer es hundirla para años. Nos han engañado los bancos, nos han engañado los gobiernos del PSOE y del PP. Nos han engañado los dirigentes europeos que están borrachos de ideología neoliberal y no se dan cuenta de que las medidas que toman llevan al desastre a los países que las aplican (¿o acaso es que está mejor la economía de Portugal, por no hablar de los ciudadanos portugueses, desde que fue "rescatada"?). Nos ha engañado el Fondo Monetario que se ha sacado de la manga un informe deprisa y corriendo solo para justificar la decisión ya tomada y en el que cifra las necesidades de financiación de la banca española en una horquilla que sitúa, nada más y nada menos, que entre 45.000 millones y 119.000 millones de euro. ¿En qué quedamos?

Y nos engañarán esta tarde el presidente Rajoy y el Príncipe Felipe si es que definitivamente se han ido a ver el partido de fútbol cuando griten ¡España, España!, porque lo que están demostrando es lo contrario: España, los españoles de abajo, les importamos un pepino. Ellos y el resto de los políticos que han permitido lo que acabo de señalar, junto a los banqueros y los grandes beneficiarios de la burbuja y de la crisis, que tendrían que vivir 500 años más para disfrutar de todo lo que han ganado a costa de los españoles, son los responsables de este engaño descomunal. Hay que pedirles cuentas a todos y echarlos para siempre.

Juan Torres López, Catedrático de Economía Aplicada en la Universidad de Sevilla

 

¿Ayuda financiera? Falso. Rescate puro y duro. No nos dejemos engañar

por Diana Cordero
Domingo, 10 de Junio de 2012 
¿Ayuda financiera? Falso. Rescate puro y duro. No nos dejemos engañar
La banca festeja, la UE festeja, el FMI festeja, los partidos del capital también. Pero acá lo importante es que no terminemos festejando nosotros lo que es una sentencia de muerte a medio plazo, una sentencia lacerante y sin cortapisas.

Palabras vacías que disfrazan una realidad que se viene durísima. La banca festeja, la UE festeja, el FMI festeja, los partidos del capital también. Pero acá lo importante es que no terminemos festejando nosotros lo que es una sentencia de muerte a medio plazo, una sentencia lacerante y sin cortapisas. Este rescate que nos dicen que será sin imposiciones en realidad implicará un antes y un después en nuestras vidas.

Sabemos que la banca no pagará -nunca paga- y querrán que terminemos pagando los de siempre. Esto significa nuevos cierres de fábricas, más recortes en los servicios de salud y educación, más parados, más impuestos, despidos en la administración pública y en el sector privado es decir, un día a día dificultoso, con una población desprotegida y vulnerable, sin las más elementales garantías de nuestros derechos básicos. Lejos quedó el otrora existente “estado del bienestar” socialdemócrata, que ya se encuentra desdibujado, precario, y al alcance de unos pocos.

Hay mucha indignación y alarma - no ya por los ataques a la economía del pueblo trabajador que viene desde hace años- sino por la manipulación y el mensaje que nos llega a través de los medios que dicen que debemos alegrarnos con este “préstamo a los bancos”. Mentira! Éste no es sino un rescate puro y duro disfrazado. Lo único que cambian son las palabras.

“ No somos Grecia”, “Este no es un rescate como el de Portugal, Grecia e Irlanda”, “Se trata de un préstamo suave”: También es mentira. Cuidado, los medios, el gobierno y algunos dirigentes de la partidocracia nos repetirán esas consignas una y otra vez, hasta que las hagamos nuestras. Lo importante es no creerles.

Escuchar que las condiciones impuestas por el Eurogrupo se limitarán al sector financiero es que sigan tomándonos por idiotas. Leer en El País que este rescate significa que “La ayuda a España es una doble apuesta de la Unión por el euro y el proyecto europeo” es poco menos que insultante. Que un grupo de “opinadores” nos diga que es una última oportunidad que Europa nos da para demostrarles que somos serios, nos llena cuanto menos de asco.

Pero hay una palabra que nos sirve y es la palabra oportunidad. Y esta es una oportunidad que tenemos para salir de esta debacle de manipulación y saqueo, de políticas genocidas, y abandonar ese falso paradigma de que “no somos Grecia” con el cual tratan de domesticarnos y dividirnos.

Es que las personas con cáncer no tratado por falta de médicos y servicios, la desnutrición de lxs niñxs, la desesperación de lxs paradxs y la falta de horizonte, la rebelión de los heroicos mineros que hoy luchan a abrazo partido ante los recortes, el 15-M en los barrios organizándose, nos muestran que sí somos Grecia, sí somos igual a cualquier territorio que está siendo atacado y despojado de su dignidad, sí somos como cualquier pueblo arrasado por las políticas neoliberales.

¿Acaso no es un orgullo que nos comparen con un pueblo que lucha como el griego, como el argentino, como el venezolano? ¿Acaso no sabemos que pretende el enemigo al instaurar esta falsa y prepotente creencia de “europeismo” que solo beneficia a los grandes de la UE en detrimento del los del sur, de los países europeos de segunda?

Que no nos confundan, que no nos sigan engañando, en realidad, no nos dejemos engañar. La única salida es ponernos de pie y luchar de una vez por todas contra este sistema asesino, que viene rebanando y avanzando sobre los derechos humanos de una gran parte de la población y que a partir de este rescate se prepara para darnos la estocada final.

Podrán por oportunismo político algunos partidos capitalistas decir que este recate es una “mala noticia para España”, o denunciar que sí habrá recortes, o mostrar una falsa preocupación por las consecuencias en nuestra economía, o “exigir” explicaciones al gobierno. Pero tampoco acá debemos engañarnos. Este proceso no se inició hoy, sino hace tiempo y fue avalado y consentido por todos aquellos partidos que ven que la única salida es más capitalismo. Un capitalismo que nos pintan como “humano” si es bien administrado, pero esto encierra en si mismo una falsedad rotunda: jamás el capitalismo ha sido un sistema al servicio de la gente y sus necesidades, sino todo lo contrario. El capitalismo tiene más que ver con la muerte, la destrucción y el exterminio.

Son muchos los peligros y muchos los desafíos. Y los hay de todo tipo. Los riesgos de manipulación y domesticación por parte de los partidos y los medios masivos, la avalancha de recortes que nos dejarán más pobres y carentes, la represión a la que tendrán que apelar cuando protestemos e intentemos resistir, cuando salgamos a las calles.

Por eso la única posibilidad es que nos organicemos, que apelemos a las organizaciones de base social y sindical, para que cada espacio sea un espacio de lucha. Durante este tiempo los movimientos de base se han multiplicado y sus acciones se esparcen por todo el Estado español. Se deben multiplicar exponencialmente para que logremos un frente sólido y con respuestas contundentes.

Resistir es una tarea múltiple que tiene dos ejes principales no creer en las mentiras de los agentes neoliberales y de aquellos que históricamente nos han traicionado, salir a denunciarlas, y organizarnos para resistir ante cada avanzada de ajustes y tijeretazos. Esta intervención que ya existe y que a partir de hoy se hará más ostensible, solo podremos combatirla en las calles.

Noticia: Algunos de los ajustes (solo algunos) que se exigirá a España por el rescate

Agencias

El mandatario español aseguraba hace diez días que no se produciría un rescate. Este sábado, de confirmarse la intervención, los acreedores del préstamo a España -es decir la Unión Europea, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Central Europeo- viajarían a la capital española para convertirse en una especie de órgano de control que supervisaría al Gobierno de Rajoy. Entrarían a los ministerios y tendrían acceso a las cuentas del Estado. Establecerían cómo pagará España la ayuda a los bancos privados, y con toda seguridad, la troika y Madrid firmarían un crédito para refinanciar la deuda pública española.

Impuestos por consumo indirecto. Con el rescate, un aumento del IVA se da casi por descontada. El incremento de este impuesto regresivo -cuyo efecto lo sienten más las clases bajas- podría llegar al 21% para cualquier tipo de producto, incluidos los de primera necesidad (hoy en el 8%) y para otros productos y servicios de uso habitual (en el 18%). En ese caso, el precio de la comida subiría de manera repentina en torno a un 17%.

Es de esperar, por otra parte, impuestos especiales sobre el tabaco y las bebidas alcohólicas. Subiría además la tarifa por el consumo de luz y se impondrían más peajes en las carreteras.

Menos funcionarios y menos sueldo. Al igual que ha sucedido en los tres países intervenidos hasta ahora -Grecia, Irlanda y Portugal- el Gobierno reduciría el número de funcionarios y bajaría los sueldos de los que conservaran el trabajo. Esta iniciativa no es nueva, porque en 2010, el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero redujo el salario un 5% de promedio a los trabajadores del Estado, y después mantuvo los salarios congelados para los dos años siguientes.

Así ha sucedido en Grecia, que ya ha eliminado 200.000 puestos públicos, y en Portugal, que durante 2011 redujo en 20.000 el número de funcionarios en todo el país, además de aumentar en media hora la jornada laboral y de suprimir dos pagas extra que tenía la plantilla.

Más drástico fue el recorte en Irlanda, donde ya se suprimieron 37.500 plazas y se prevé 23.500 más antes de 2015.

Recorte en las pensiones. La troika exigiría más recortes, como le impuso previamente a Grecia, Irlanda y Portugal, en un sector ya tocado por el Ejecutivo de Rodríguez Zapatero, como lo es el de las pensiones. Nunca, desde el retorno de la democracia, se habían tocado las jubilaciones. Hasta que llegó 2011, cuando las partidas fueron congeladas. No hay que olvidar que el Gobierno aprobó una reforma a las pensiones que retrasa la edad de jubilación a los 67 años, una iniciativa que se irá implantando de manera progresiva hasta 2027.

No sería éste el único cambio. No hay que descartar la privatización de empresas públicas -ya se hizo un intento con el canal II de Isabel, en Madrid, que gestiona el agua de toda la Comunidad.

Es probable también que se reduzca la prestación por desempleo, que en España puede cobrarse hasta por dos años, según el tiempo que se haya cotizado a la seguridad social.

La reforma laboral que el Gobierno impuso por decreto en febrero pasado suavizaba las condiciones de despido, abarataba los costes a las empresas, y debilitaba el poder de los sindicatos al flexibilizar la negociación colectiva, lo que fortalecía a la empresa para negociar directamente con el trabajador. Ello no impide que entre las condiciones impuestas por la troika esté ahora la de bajar aún más sueldos e indemnizaciones en caso de despido.

Salud y educación. No se salvan sectores fundamentales en el Estado de bienestar como estos dos. Hace semanas, el Gobierno de Rajoy acometía un recorte de 10.000 millones de euros en ambos sectores. Esta medida podría reforzarse en estos días con otras iniciativas, como la supresión de becas o el copago sanitario, como ya funciona en Grecia y Portugal, y el cual establece un pago fijo por ir al médico o incluso a urgencias.

Viviendas. Difícil será suponer que las viviendas sean dejadas de lado. La Comisión Europea tiene entre ceja y ceja desde hace tiempo a la desgravación fiscal por compra de vivienda que restableció el PP -había sido eliminada un año antes por Zapatero-, así que no sería raro que entre las exigencias a España se incluya la supresión de este incentivo, pues la UE considera que la desgravación alimentó la burbuja inmobiliaria y provocó el endeudamiento de las familias españolas.

Mientras las comunidades autónomas se someten entre tanto a un reajuste de su presupuesto, el Gobierno central firmaría el Memorándum de Entendimiento con la Comisión Europea, que establece las condiciones de pago para devolver el crédito.

Ese  crédito, claro está, no será inyectado en la economía para tratar de reflotar una sociedad que arrastra más de 5 millones de parados. La ayuda de la troika a España, en realidad, es un rescate a la banca, aunque el que pondrá la cara en su nombre será el Estado español.

 

Kaos en la Red

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Angie 06/11/2012 15:43


Excelente blog, felicitaciones, seguid adelante a ver si entre todos podemos desenmascarar a estos cipayos y lograr una vida mejor para todos.