Estado español: Vidas de santos y hazañas bélicas, las polémicas entradas del Diccionario Biográfico

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.

Víctimas de la Guerra Civil.

  • Algunas entradas de personajes relacionados con el franquismo tienen un tono propagandístico en el Diccionario Biográfico de la Real Academia de la Historia.
  • Hay perfiles de sacerdotes asesinados escritos por miembros de  sus órdenes religiosas; el de Escrivá de Balaguer lo redacta un miembro del Opus Dei.
  • De Franco se exaltan discutidas virtudes diplomáticas y estratégicas.
  • La obra histórica está financiada con 6,5 millones del dinero público.
DAVID YAGÜE 01.06.2011

El nuevo Diccionario  Biográfico de la Real Academia de la Historia ha desatado una tormentosa polémica. Las entradas de Franco y otros personajes relacionados con la Guerra Civil y el franquismo en clave poco crítica e incluso propagandística han desatado numerosas reacciones en la comunidad histórica y política.

La obra fue presentada el pasado jueves por los Reyes y desde entonces ha desatado críticas por parte de muchos historiadores. Este martes, el Gobierno pidió que fuera revisada, pero la Academia se negó a rectificar: "No actuamos de censor".

Exigir la imposible objetividad o neutralidad a los historiadores es tan complicado como pedírselo a los miembros de los altos tribunales. Sin embargo, sí que parece que en una obra académica debería haber, si no ya espíritu crítico, sí una mínima distancia con lo que se narra.

Esta obra, realizada con 6,5 millones de dinero público, incluye 40.000 biografías de personajes ilustres de nuestra historia de las que, de momento, solo se pueden consultar hasta la mitad, aproximadamente, de la letra G. Por ello, las polémicas de estas entradas no deberían extrapolarse a todas, pero sí al espíritu que acompaña una obra de este tipo.

Quizá el perfil de Francisco Franco sea el más controvertido. Lejos de cualquier mesura, el perfil biográfico asegura que el militar "montó un régimen autoritario, pero no totalitario", o asegura que "suprimió leyes arcaicas". Además, no se menciona en ningún momento la palabra dictadura.

Al generalísimo, retratado por un parte de guerra que le describía como un hombre de "incomparable valor, dotes de mando y energía",  también se le adjudican cualidades que aún hoy levantan polémica entre los especialistas como sus dotes diplomáticas -"ofreció sus buenas artes a Petain (presidente de la Francia ocupada en la Segunda Guerra Mundial) para conseguir que se dulcificaran las condiciones del armisticio"- o su habilidad como estratega -"cuando Johnson (presidente de los EE UU) invitó a Franco a participar en la Guerra de Vietnam este demostró su capacidad militar recomendándole salir de una guerra que no podía ganar"-.

No hay ninguna mención a ninguna represión realizada por parte del régimen.

El mismo historiador que firma dicha entrada, Luis Suárez Fernández (vinculado a la Fundación Francisco Franco y miembro del Opus Dei), escribe la de otra figura polémica de nuestro siglo XX: José María Escrivá, fundador del Opus Dei y santo de la Iglesia Católica. Se trata de un texto que parece más propio de una recopilación de vidas de santos que de un diccionario académico. En él se puede leer que "a los dos años padeció una enfermedad infecciosa muy grave; su madre hizo con fe una promesa a la Virgen por su curación y superó la dolencia milagrosamente".

"Dios le hizo ver [la cursiva es del original] con claridad la misión que le había encomendado" y "Dios le hizo entender que el Opus Dei estaba dirigido también a las mujeres" son otras frases de la misma entrada que hace un claro alegato del Opus Dei.

Que la historia de España está claramente marcada por militares y frailes es un hecho y por eso hay tantas entradas dedicadas a estos gremios. Sin embargo, puede sorprender que en una obra de este tipo algunas biografías de sacerdotes asesinados en la Guerra Civil vengan firmadas por otros religiosos de la misma congregación.

También resulta chocante el tono claramente elegíaco con el que se escribe de algunos militares del bando nacional. Del coronel de infantería Santiago Alonso Saénz (1895-1938) se lee que participó en la Guerra Civil "consciente del sentido de verdadera cruzada que adquiría nuestra guerra", "que intervino siempre brillante y heróicamente en más de cien hechos de armas" contra "el ejército rojo" y encontró una "gloriosa muerte".

En parecido tono aparecen descritas las acciones de un general del mismo ejército, Luis Caro Portal que causaron numerosas bajas al "enemigo". Un militar que según se puede leer, rechazó la Constitución de 1978 por "masónica" y que aseguraba que "no hay paz ni democracia alguna si se destierra a Dios del alma y de la ley". De este hombre que creía que "el liberalismo es pecado", también se nos informa de la placa que había en el porche de su casa: "En esta casa somos católicos, apostólicos y romanos y nos 'ciscamos' en la democracia".

También ha levantado ampollas la discutible calificación de "bandoleros-terroristas" que de los maquis se hace en la entrada de Camilo Alonso Vega, general del ejército nacional.

 

20minutos.es

 

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Así fue la Guerra Civil Española según la Real Academia de la Historia. (Viñeta de Territorio Vergara)

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