¿Estash nerviosho, Repshol?

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.

El gobierno español llamó “al diálogo”

Mientras la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría afirmó que a España "no le consta" que la Argentina se proponga expropiar la petrolera Repsol YPF, el canciller ibérico, Juan Antonio García-Margallo, mantuvo una reunión con el embajador argentino, Carlos Bettini, en la que le manifestó la "preocupación" por la situación de la compañía y le anticipó que Madrid defenderá sus intereses ante cualquier medida que viole "el principio de seguridad jurídica" que pueda ser leída como "como una agresión".

El embajador argentino Carlos Bettini a su llegada al Palacio de Viana, donde fue citado por el jefe de la diplomacia española.

"No nos consta que se haya tomado una decisión (de reestatizar YFP), pero si llegara a adoptarse sería muy negativo para los intereses españoles y la obligación de este Gobierno es defender con todos los instrumentos que tiene a su alcance los intereses de España", subrayó la vicepresidenta durante una conferencia, luego de una reunión del Consejo de Ministros, en la que afirmó que el gobierno del conservador Mariano Rajoy trabajó "intensamente" en el caso.

Sáenz de Santamaría ratificó la postura de La Moncloa de igualar a las empresas españolas con el Estado e insistió que defenderá "los intereses" de los capitales ibéricos "con todos los instrumentos que (su gobierno) tiene a su alcance". En el mismo tono, el jefe de la diplomacia española enfatizó que "el gobierno quiere llamar al diálogo" a Buenos Aires, a fin de evitar un conflicto de intereses entre ambas naciones ante la decisión de las provincias petroleras argentinas de quitarle a la empresa de capitales españoles casi el 20 por ciento de los pozos que controlaba y en los cuales no hizo las "inversiones" comprometidas.

El ministro de Relaciones Exteriores español estuvo reunido por espacio de 45 minutos con Bettini, quien se retiró del encuentro sin formular declaraciones. El funcionario español, en cambio, anticipó ante la prensa posibles represalias si avanza la reestatización de YPF, aunque no quiso entrar en detalles con el argumento de que aún confía en una solución negociada a partir del "sentido común y el diálogo".

"El peor de los escenarios sería una ruptura, y no solo en términos económicos, de las relaciones fraternales que mantienen desde hace décadas ambos países", advirtió. En tanto, la petrolera informó al mercado de valores de Madrid que aún no fue notificada acerca de un proyecto para aumentar la participación accionaria del Estado argentino en la compañía, , tal como trascendió ayer.

Repsol "comunica que no ha recibido notificación alguna por parte de las autoridades argentinas en relación con su participación accionarial en su filial YPF, S.A", sostuvo la empresa a través de un comunicado.

 

La Unión Europea, "al lado de España"

El portavoz del bloque comercial, Olivier Bailly, subrayó hoy "la necesidad de encontrar una solución que no dañe las relaciones" entre Argentina y España en el marco de las tensiones por la petrolera Repsol-YPF y las versiones sobre su reestatización, y anticipó que la postura de los países de la comunidad será de apoyo al gobierno del conservador Mariano Rajoy.

 

"Esperamos que el Gobierno argentino garantice que ellos se atienen a los tratados internacionales en lo que respecta a la protección de las inversiones internacionales en su territorio", añadió el vocero durante una conferencia de prensa en Bruselas en la que, entre otros temas, se confirmó que ese mensaje le fue transmitido a un ministro del gobierno de Cristina Kirchner, aunque no se especificó cuál.

Asimismo, confirmó que el bloque sigue "muy atento" a la situación que se generó entre Buenos Aires y Madrid, y subrayó la necesidad de que "las partes encuentren una solución acordada juntos y que no perjudique el ambiente de trabajo, las relaciones económicas entre la UE y Argentina". No obstante, negó que haya habido una comunicación directa al respecto entre CFK y el titular de la UE, Jaime Durao Barroso.

 

 “LOS GESTOS DE HOSTILIDAD TRAEN CONSECUENCIAS”, DIJO UN MINISTRO ESPAÑOL

Amenaza de un país en crisis

El ministro de Industria hizo una declaración pública para advertir, sin mencionar a YPF ni a la Argentina, que el gobierno español defiende los intereses de sus empresas en el mundo y que cualquier hostilidad se entenderá como una agresión al país.

José Manuel Soria, ministro español, hizo sus declaraciones tras juntarse con el ministro polaco Waldemar Pawlak.
Imagen: EFE

 Por Tomás Lukin

“Los gestos de hostilidad contra los intereses de las empresas españolas traen consecuencias”, advirtió ayer al mediodía el ministro de Industria, Energía y Turismo de España, José Manuel Soria López. Las declaraciones del funcionario llegaron después de que Santa Cruz confirmara la quita de tres nuevas áreas de explotación que representan el 12 por ciento de la producción total de YPF y en medio de versiones sobre la supuesta presentación de un proyecto de ley para declarar de “utilidad pública” la producción de petróleo que permitiría al Estado argentino adquirir una porción mayoritaria de la compañía. El argumento del funcionario fue el mismo que había utilizado un mes atrás: “El gobierno de España defiende los intereses de todas las empresas españolas que actúan dentro y fuera del país”. Pero esta vez Soria redobló la apuesta del gobierno de Mariano Rajoy y, aunque no se refirió directamente a la petrolera ni a la Argentina, amenazó con represalias.

El mensaje de Soria se puede ver en un video de 31 segundos difundido a los medios españoles por el gobierno de ese país, donde el ministro español mira solemne a cámara y dice casi sin gesticular: “El gobierno de España defiende los intereses de todas las empresas españolas que están actuando dentro y fuera de España. Y si en alguna parte del mundo hay gestos de hostilidad contra los intereses de empresas españolas, el gobierno los interpreta como hostilidad a España y su gobierno. Si hay esos gestos de hostilidad traen consigo consecuencias”.

Según informó la española Cadena Ser, “los servicios de comunicación de La Moncloa (casa de gobierno española) facilitaron a los medios estas declaraciones de Soria, quien se encuentra en Varsovia junto al presidente Rajoy, para participar en una cumbre hispano-polaca”.

Desde que los gobiernos provinciales comenzaron a quitarle concesiones a YPF, Soria, en nombre del gobierno de Rajoy, exhibió una posición pública más dura que la de la propia Repsol. Fue precisamente ese funcionario quien viajó a Buenos Aires para entrevistarse con los ministros de Economía y Planificación, Hernán Lorenzino y Julio De Vido, a fines de febrero, antes de la apertura de las sesiones del Congreso. En ese encuentro también participó el titular de Repsol, Antonio Brufau.

El mes pasado, después de que Chubut y Santa Cruz anunciaron la reversión de las primeras áreas de explotación, el responsable de la cartera de Industria, Energía y Turismo española aseguró que “los intereses de YPF son los de Repsol y los de España”. “Nosotros defendemos los intereses de cualquier empresa española que esté en el resto del mundo; el gobierno trata de tener las mejores relaciones bilaterales posibles con todos los gobiernos, también con el de Argentina”, señaló Soria en declaraciones a la prensa.

En ese momento, el encargado de responderle fue De Vido, quien recordó que “YPF no es del Estado español. Es una empresa argentina con accionistas españoles”. “No comparto en absoluto estos conceptos”, indicó De Vido y agregó que “los intereses de YPF no pueden estar disociados del desarrollo nacional porque es una empresa argentina con accionistas españoles”. Ayer el funcionario oriundo de las islas Canarias, donde gobierna el Partido Popular desde 1999, fue un paso más allá y, ante la inminencia de un hipotético anuncio que no fue, amenazó con consecuencias. “Los gestos de hostilidad contra los intereses de las empresas españolas traen consecuencias.”

Recientemente, el Consejo de Ministros español aprobó nueve permisos para que Repsol busque petróleo en el mar a pocos kilómetros de las costas de Lanzarote y Fuerteventura, dos islas que forman parte del archipiélago de Canarias. El presidente del gobierno de las islas, Paulino Rivero, quien hasta 2010 fue secundado por Soria y en 2011 debió hacer un acuerdo con el PSOE para preservar su cargo, aseguró que no permitirá a la petrolera avanzar en las exploraciones. Por su parte, desde el PSOE canario sostienen que el desembarco de Repsol en sus costas “es un negocio puro y duro del Partido Popular, del señor Soria”.

Pagina12

 

 

Repsol-YPF: lo que mal empieza, sigue mal y acaba mal

viernes 13 de abril de 2012

 

España amenaza, el Gobierno argentino amaga, las provincias del Sur reclaman…. ¿Qué hay detrás de la telenovela de Repsol YPF? Pues una historia de privatizaciones, entrega de la soberanía energética e intereses privados para ordeñar con velocidad las limitadas reservar de hidrocarburos de Argentina.

Repsol y la familia Eskenazi han vaciado YPF en una operación a varias bandas que empieza con el desembarco español a Argentina en el tiempo de las privatizaciones.

 

Por Paco Gómez Nadal

Hubo un tiempo en que las naciones tenían empresas propias. Era una estrategia de soberanía y de autoabastecimiento en muchas áreas. Pero llegaron los ochenta y las tesis de la “imprescindible” privatización de las corporaciones estatales. Y en los noventa, el llamado Consenso de Washington (1989) terminó de apuntalar este vaciado de los estados en el Sur Global. De hecho, fue en 1987 que el gobierno “socialista” español convirtió la estatal Instituto Nacional de Hidrocarburos en la sociedad anónima Repsol, una empresa que era fuerte en distribución y comercialización y casi nada de exploración.

A 9.655 kilómetros de Madrid, en Buenos Aires, Carlos Menem subastaba el Estado argentino y privatizaba hasta el aire. Hasta ese momento, Estados Unidos era el país con mayor Inversión Extranjera Directa (IED) en el país del Sur, pero las privatizaciones hicieron a España comenzar una reconolización económica que la llevaría al primer lugar en IED. Aerolíneas Argentinas, Entel (la Empresa Nacional de Telecomunicaciones), el sector eléctrico, el Banco de Crédito… Las empresas españolas cayeron en la subasta y se quedaron con algunas de las mejores piezas, pero invirtiendo poco. Es decir, utilizaban las propias empresas compradas para pagar sus deudas (en algunos casos nunca las pagaron, como en casos tan oscuros como el de Aerolíneas). Algunos ejemplos… Iberia compró Aerolíneas por 1.860 millones de dólares pero su compromiso de pago en efectivo sólo era de 260 millones. Mejor lo tuvo Telefónica que firmó la compra por 2.834 millones pero sólo desembolsó 114 millones. Según el estudio de María Luisa Bordón sobre Argentina para el Observatorio de las Multinacionales en América Latina (OMAL), la IED española era muy limitada y las compras se hacían emitiendo deuda de las propias empresas adquiridas.

 

Menem, las privatizaciones y la reconquista

Un negocio redondo. Especialmente, si se es una empresa como Repsol, con una carencia grave en la explotación y extracción de hidrocarburos que la ponía en condiciones de inferioridad en el mercado internacional. Así que Repsol llegó a Argentina cuando Carlos Menem (1989-1999) estaba terminando el trabajo sucio. Las caóticas reformas legales que introdujo la Administración Menem convirtieron a YPF en una sociedad anónima en 1990 y el proceso de privatización legal de la compañía estatal se concreta con la Ley 24.145 de 1992. El acercamiento de Repsol a Argentina se produce en 1996. En ese momento compra el 100% de diversas compañías del sector (Astra, Pluspetrol, Mexpetrol, EG3, Algas o Poligas) y participaciones en otras (como Refisan o Parafinas del Plata). Para ese momento, YPF había despedido, entre 1990 y 1997, a 34.917 empleados, y el Estado, en el proceso privatizador, había asumido todas las deudas de la compañía. Limpio el paquete, a finales del 98 Repsol compró un 5,01% de las acciones del Estado argentino en YPF y a principios de 1999 adquirió el 14,99% restante. La operación desembarco culminó en julio de 1999 cuando la multinacional española se quedó con el 55% de las acciones que estaban en manos privadas y el 11% que estaba en manos de los gobiernos provinciales. En total 15.168 millones de dólares en una megaoperación que no era inocente.

Repsol dio un vuelco a sus operaciones, subiendo de manera brutal el porcentaje del negocio en exploración y explotación. El problema, y una de las razones por la que se ha llegado a esta crisis, es que en ese momento las reservas de crudo argentino se estimaban en unos 15 años y Repsol sólo ha vaciado los pozos y maximizado ganancias exportando la mayoría del petróleo. De ahí las acusaciones de las provincias petroleras (asociadas en la Organización Federal de los Estados Productores de Hidrocarburos –Ofephi-: Formosa, Jujuy, Salta. Mendoza, La Pampa, Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra de Fuego) de que Repsol no ha reinvertido casi en las zonas de explotación, y de la amenaza que supone para la soberanía energética y el abastecimiento la posición dominante de los españoles (que controlan un 37% de las reservas del país y un 55% del mercado de combustible).

 

El vaciado de YPF, negocio a varias bandas

La operación de Repsol en Argentina, decía el investigador Augusto Cervo, sería similar a la de Aerolíneas… un trampolín al que luego de utilizarlo se abandona en mal estado. De hecho, la multinacional había iniciado un proceso para soltar parte de su paquete accionarial y de sus operaciones. Primero con Petrobras, la compañía brasileña a la que cedió dos refinerías y 700 estaciones de servicio en 2001. Después con Grupo Petersen (Familia Eskenazi), muy cercano en ese momento a Néstor y Cristina Kirchner, al que ha vendido en diversas operaciones un 26% de las acciones de YPF. Ahora, Repsol controla el 57% de la compañía.

La senadora María Eugenia Estenssoro, hija del último director de YPF antes de que la comprara Repsol, es muy crítica del Gobierno y de Repsol, por haber vaciado YPF. Fue durísima con Menem por regalar “un activo estratégico del país” y ahora lo es con lo ocurrido en los últimos años:  “(...)El contrato societario firmado por Repsol y el Grupo Eskenazi el 21 de febrero de 2008 -publicado desde entonces en la página de la Comisión Nacional de Valores (CNV)- obliga a los accionistas a distribuir el 90% de las utilidades anuales, cuando lo usual es el 25 por ciento. Este mecanismo permitió que ‘el amigo argentino’ [Eskenazi] comprara su parte en la empresa con los dividendos de la propia compañía.  (...) Pregunto: si se acordó retirar prácticamente el total de las ganancias cada año, ¿con qué dinero se esperaba financiar la reposición de reservas y la ampliación de la producción? Repsol aceptó el acuerdo sin protestar, porque así emprendía la retirada con los bolsillos llenos y silbando bajito. Además, esta práctica depredadora la utilizó en la Argentina desde el inicio. Entre 2003 y 2007 repatrió el 97% de las utilidades de la empresa. Toda esta información está en los balances públicos”.

A esto hay que sumar que Repsol tiene denuncias por daños ambientales sobre unos 900.000 kilómetros cuadrados en diversas provincias argentinas y que el presidente de Repsol YPF, Antonio Brufau, recibió una retribución por el desempeño de su cargo de 7,08 millones de euros en 2011. En total, el conjunto del consejo de administración recibió 16,3 millones de euros, frente a los 11 millones del ejercicio anterior.

Según Estenssoro, los Eskenazi hicieron un negocio Redondo y Repsol, otro mayor: “Repsol, además, aprovechó la euforia generada por la "argentinización", para separar los activos del holding español de los de la petrolera estrictamente argentina. En el proceso, se quedó con todos los yacimientos que YPF había comprado en los 90 en Brasil, Perú, Ecuador, Estados Unidos, Indonesia y Rusia, cuando era una multinacional argentina controlada por el Estado nacional. Esos yacimientos hoy valen una fortuna, porque los compró a US$ 20 el barril de crudo, que hoy está a US$ 100”.

 

Loma La Lata 

Por si faltara algo a este cóctel de medias verdades y negocios redondos, en noviembre de 2011, Repsol YPF descubrió un yacimiento petrolero y gasístico enorme, con bolsas de hasta 900 kilómetros, en Loma La Lata, provincia de Neuquén. Una buena noticia para Repsol, pero que Argentina no celebró tanto. La multinacional ha tenido una política de exportar no sólo petróleo y gas, sino también los dividendos. Mientras, las malas leyes de privatización y las precarias regalías que dejan las multinacionales energéticas han provocado que Argentina, país técnicamente exportador de petróleo, haya incrementado la importación de combustible un 1.618% entre 2003 y 2011. Algunos medios enfrentados con el Gobierno de Cristina Fernández, como Clarín, la acusan de haber mantenido una mala política energética. Lo cierto es que el desmonte estatal de los noventa todavía tiene graves repercusiones en la economía y en la soberanía del país.

La cancelación de 15 licencias a Repsol en varias de las provincias de la Ofephi y la presión del Gobierno puede responder a agendas políticas. Sin embargo, la historia real de Repsol en Argentina, al igual que la de Telefónica, Gas Natural, Endesa o Iberdrola, se asemeja más a la de los piratas que a la de unos aliados. Ahora, el Gobierno de derecha Español agita las banderas nacionalistas para defender a una empresa privada y airea los famosos argumentos de la seguridad jurídica para proteger el robo a gran escala que se ha producido en estos últimos 14 años.

 

Otramérica

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