Euro: se acaba el tiempo

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.

May 30, 2011 Roger Bootle, The Telegraph


cuanto-tiempo-me-queda.jpgPueden tratar de ‘retrasar y orar’ pero el euro se queda sin tiempo. Odiador del euro desde el inicio, habiendo escrito varias veces del tema, últimamente no quise recargar a mis lectores con más jeremiadas sobre el euro.

Pero amárrase el cinturón: ahí voy. Mi excusa es que esta crisis sigue sorprendiendo a los incautos. Hay tanto que decir, que tendré que hacerlo por partes. Antes de encontrar soluciones, que se hará en otra fecha, primero las causas. ¿Por qué la crisis del euro? Porque era fundamentalmente errado desde el inicio. Sólo la buena suerte, fuerte crecimiento económico y extraordinaria administración podría haberlo mantenido junto. De hecho, la eurozona tuvo que sufrir lo opuesto de los 3.

Renunciar a monedas soberanas es algo serio. Las tasas de cambio son una válvula de seguridad. Al quitarlas, la presión debe reducirse, o encontrará algún otro camino. En un sistema de tasa fija, como ERM, la especulación puede quebrar el sistema. Los fanáticos del euro se confortaban de que, en contraste, una unión monetaria total es inmune a esto.

Se reconocía que la presión económica y financiera aún podría salir, ya que los países que divergieran del centro tendrían que dar mayores dividendos, pero sería bueno, ya que este prospecto debería servir de freno. Pero no imaginaron que la presión de los mercados de bonos amenazarían la estabilidad del euro mismo.

Cuatro cosas salieron mal. Las primeras fueron fallos de sector privado.

1, lejos de reaccionar a sus nuevos grilletes, España e Irlanda salieron a un frenesí de gasto de sector público –mientras el gobierno griego lideraba la bonanza.

2, en todos estos casos, los mercados estaban sin esperanza de prever posibles dificultades y los dividendos impuestos eran sólo marginalmente mayores que los de Alemania.

Por lo tanto, no daban freno.

3 y 4 fueron fallos de gobierno.

Las autoridades presidieron sobre un sistema bancario extremadamente débil, muy vulnerable a los golpes. Y sus políticas sobre muchos años resultaron en alta deuda de gobierno sobre tasa de PIB, no sólo en la periferia, sino también en el centro –supuestamente sólido. En común con la mayoría, las autoridades europeas groseramente subestimaron la posibilidad de un default soberano como amenaza realista y su capacidad de causar una crisis bancaria total.

El que la élite política siguiera adelante con el euro fue resultado de una profunda arrogancia. Donde se pudo, los electorados no pudieron decir si aprobaban el euro y otras formas de integración. En donde pudieron hablar, se les hizo seguir votando hasta que saliera un “sí”. La crisis actual tiene las mismas raíces. La difícil economía del proyecto se manejaría políticamente. El establishment de Bruselas se aseguraría de que todo saliera bien.

Pero no lo hizo. Ahora la economía amenaza comerse a la política. El endeudamiento soberano de Grecia es tan alto, que es imposible que pague sus deudas sin ayuda externa (i.e regalos). Y la economía seguirá contrayéndose por años. Tendrá que haber “un evento”. Lo único es saber cuándo pasará; quién pagará la cuenta –y cómo se le dirá.

En la UE, la nomenclatura es extremadamente importante. Claro que no se le llamará un default – dudo que tenga nombre que empiece con “de”. Las cosas malas empiezan con de – devaluación, derrota. Se llamará algo que empiece con “re”. Las cosas buenas empiezan con “re”, como renacimiento y renuevo –y reestructuración y reajuste. Pero será un default.

Quién paga la cuenta es importante, porque puede seriamente dañar a ciertos bancos. La amenaza incluye al propio ECB, porque tomó gran parte de la deuda griega. Los pleitos por la cuenta sin duda postergarán cualquier solución, y envenenarán la atmósfera entre estados miembros. Mientras, el destino de la banca europea pende de un hilo.

Por eso es que el “cuándo” es tan importante. El enfoque actual es tratar de retrasar el evento hasta que las cosas mejoren. Notará que esto se parece mucho a la sofisticada estrategia de la banca británica frente a préstamos hipotecarios falsos, llámese “retrase y rece”. Mr Micawber tenía la misma idea pero la expresaba diferente.

Así que, aunque los mercados no pueden causar un quiebre del euro rompiendo la tasa de cambio, pueden causar una crisis financiera interna –peor que cualquier pánico monetario. El prospecto –o la realidad- de semejante crisis aún podría hacer que algunos líderes europeos precipiten el fin del euro como lo conocemos.

Roger Bootle is managing director of Capital Economics and economic adviser to Deloitte. http://www.telegraph.co.uk/finance/comment/rogerbootle/8544970/They-can-try-to-delay-and-pray-but-the-euro-is-running-out-of-time.html

 

http://birdflu666.wordpress.com/2011/05/30/euro-is-running-out-of-time/

 

Publicado en el blog de 
jane burgermeister
Traducción a cargo de Claudia Calvo.- Costa Rica

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