Euskadi: Por un Primero de Mayo anticapitalista, antimilitarista y antinuclear

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.

 

La crisis que sufrimos actualmente, (económica, financiera, social, ecológica...), no se debe, como se nos ha intentado  hacer creer, a la existencia de elementos “incontrolados y egoístas” del sistema financiero; tampoco a “distorsiones del mercado” de las que “todos tenemos un poco la culpa por querer vivir por encima de nuestras posibilidades”;  ni  ”esto lo podemos arreglar entre tod@s”, porque “tod@s” no compartimos los mismos intereses, ni podemos, por lo tanto, estar en la misma barricada, frente a un supuesto enemigo despersonalizado, “los mercados” y “sus desajustes”.

Esos mercados tienen nombres y apellidos, los de las grandes multinacionales económicas y financieras; tienen su propio aparato,  sus organizaciones títeres: Banco Mundial, FMI, OIC, Banco Central Europeo, Agencias de Calificación de Deuda...; tienen sus oligopolios de información, vedados a cualquier opinión “antisistema”; y tienen, en última instancia, su aparato represivo,  policial y militar; y todas estas instituciones están  integradas por personas, con DNI e intereses concretos que conforman, en suma, una clase social.

Ningún programa electoral, ninguna acción de gobierno, se resiste a las exigencias de estos “mercados”, dejando claros los límites de las democracias formales y el papel de la socialdemocracia como fuerza alternante, que no alternativa, en la gestión de los intereses del capitalismo neoliberal. 

Lo que vivimos en realidad es un ataque global contra los intereses de l@s trabajador@s  y de las clases populares de todo el mundo, con especial incidencia en los eslabones más débiles: tercer mundo, mujeres, jóvenes, inmigrantes...; los mismos que han provocado la crisis, tras los balbuceos iniciales de “refundación del capitalismo”, se han lanzado a una ofensiva, país tras país, objetivo tras objetivo, tendente a un nuevo reparto a su favor de la riqueza, a la privatización a precio irrisorio del patrimonio público, a la liquidación de las conquistas sociales producto de la lucha, con su coste en sangre y represión, de generaciones de trabajador@s.

Quieren que paguemos su crisis a costa de nuestra calidad de vida, de nuestra ya residual seguridad en el puesto de trabajo,  de nuestro derecho a disfrutar del ocio en nuestra vejez, a través de los recortes de pensiones y el aplazamiento de la edad de jubilación; ahora nos anuncian un nuevo ataque a la negociación colectiva, dejando la misma en manos de la patronal y de los sindicatos  estatales mayoritarios, los cuales, debido a su errática posición de “Pacto Social”, no están impidiendo los avances de la ofensiva neoliberal y sí, en cambio, frenando a aquellas organizaciones sindicales, sociales y políticas que plantan cara, de forma  más consecuente y contundente al sistema y a su actual agresión a los derechos de los trabajador@s.

Y mientras reducen nuestros sueldos, precarizan nuestros trabajos, roban nuestros pisos manteniendo sus hipotecas, vemos como aumentan los beneficios de las multinacionales y los grandes bancos y se dispara espectacularmente el consumo de los bienes de lujo; ¡Con qué facilidad han convertido su crisis en “nuestra” crisis!; exijamos un cambio radical, socializando la banca y el sector energético, prohibiendo el despido a empresas con beneficios, gravando con fuertes impuestos a las grandes fortunas, mejorando sustancialmente los subsidios de desempleo (más de 160.000 parados en Hego Euskal Herria, 4,7 millones en el Estado), repartiendo el trabajo entre todos y todas.

Mientras tanto, siguiendo una trayectoria consecuente con décadas de imperialismo militarista y belicista, no dudan en recurrir a la guerra, con pretextos “humanitarios” o “antiterroristas”, cuando resulta conveniente a sus intereses más inmediatos; a Corea, Vietnam, Nicaragua, Somalia, a  las guerras y ocupaciones permanentes de Irak y Afganistán, por citar solo algunos ejemplos, vemos ahora como en Libia, con la escusa de proteger a la población civil, se inicia una escalada bélica que suma sus víctimas a las provocadas por el dictador; ante el estallido de revoluciones democráticas y  sociales en uno de los puntos débiles de la globalización capitalista, los países árabes, originadas por el rechazo a las dictaduras, la crisis alimentaria y la carencia de futuro de millones de jóvenes abocados al desempleo y a la miseria, la supuesta “humanidad” del sistema se centra, tan sólo, allí donde  sus intereses económicos y energéticos son más apremiantes y la utilidad de sus antiguos   títeres queda en entredicho.

Mientras en Yemen, Bahrein, Siria,…,  se asesina a l@s manifestantes ante la indiferencia, cuando no la directa colaboración de las potencias imperiales a través de Arabia Saudí, -otro ejemplo de democracia-; mientras cierran los ojo ante la masacre permanente del pueblo palestino, pese a decenas de resoluciones de las Naciones Unidas, la población libia ve como las mismas armas  vendidas al tirano y utilizadas contra ella, (el Estado Español vendió a Gadafi  más de 20 millones de Euros en el 2009; ahora se planifica la venta ¡a Arabia Saudí! de tanques por 3.500 millones), son utilizadas por la coalición contra objetivos civiles; la supuesta misión de paz se transforma en una guerra abierta, la defensa de “los ciudadanos” en  maniobras para la imposición de un nuevo gobierno títere, con cara más amable y pedigrí “democrático” que frene todo proceso revolucionario y permita una cabeza de puente del imperio en la región.
Mientras nos recortan todo tipo de derechos sociales con el fin de reducir el gasto público, salvar los bancos, etc., para los gastos militares no hay ningún recorte,  sino que se incrementa; para hacernos una idea, el gasto militar POR DÍA  en el Estado resulta ser de casi 50 millones de euros (supone del orden de 395 euros por habitante/año).

La investigación en la industria militar también acapara ingentes recursos.  Los contratos de armas vigentes rondan los 30.000 millones de euros, lo que casi quintuplica los 6.045 millones que pretender recortar de la inversión pública entre 2010 y 2011; por lo tanto, los gastos militares, son realmente, uno de los mayores generadores de la deuda pública que tanto dicen combatir.
Nosotros estamos por la desaparición del gasto militar, por el desarme y por el desarrollo de los derechos humanos; queremos denunciar el papel de los gobernantes e instituciones financieras y militares, (empresas armamentistas, ejércitos, bancos……), que garantizan el “orden mundial” injusto que ha provocado esta crisis civilizatoria.  La economía militarista es absolutamente incompatible con nuestros sueños y objetivos.

Pero, en su fase actual, el capitalismo no solo supone un peligro para los derechos humanos y sociales; se ha convertido ya en una amenaza  para la naturaleza y amenaza con dejar como herencia un planeta inhabitable para las generaciones venideras. 

La idea capitalista de aspiración a un crecimiento constante, sin límite alguno, de la producción y el consumo, introducida en el ideario popular por décadas de pensamiento único; el interés exclusivo por los beneficios inmediatos,  frente a la sostenibilidad del planeta, está creando una crisis ecológica sin precedentes en la historia de la Humanidad e iniciando una auténtica crisis civilizatoria; ante los problemas derivados del cambio climático,  producida por la generación de gases de efecto invernadero por encima de la capacidad de ser asumidos por parte de la atmósfera, -las recientes noticias sobre la evolución del agujero de ozono son especialmente alarmantes-, ante la caducidad a medio plazo de la disponibilidad de recursos energéticos naturales, agotados por la escalada depredadora capitalista, hemos asistido, en los últimos meses, al lanzamiento, político y mediático, de una supuesta panacea: el relanzamiento de la energía nuclear.

Una energía que, pese a lo que nos cuentan:

-No reduce la dependencia energética, (el combustible nuclear es mucho más escaso que el petróleo y localizado en menos países).
-Es contaminante, (las minas de uranio emiten toneladas de partículas en suspensión a la atmósfera,  consumen enormes cantidades de petróleo, utilizan ácido sulfúrico en enormes cantidades, producen cantidades igualmente enormes de residuos tóxicos; además, la emisión de CO2 es muy importante en la construcción de las centrales, en la extracción y en el almacenamiento de los residuos; y sigue sin solución el problema de los estos, que unen a su toxicidad una duración de miles de años).
-No es rentable, por el enorme coste de construcción de las centrales, salvo si se subvencionan con dinero público o bien si se hacen durar más tiempo de lo recomendable.
-Pero lo que ha puesto en evidencia el accidente de Fukushima, por desgracia para el pueblo japonés, es el mito de la “seguridad” de las centrales; la realidad se va imponiendo a las falsedades de los medios,  las multinacionales y los gobiernos, que, en un primer momento, han pretendido hacernos ver en esta tragedia una confirmación de sus tesis pro-nucleares (¿¿¿); como si las catástrofes naturales, los atentados, los errores humanos, favorecidos por los criterios de rentabilidad, pudieran descartarse de un plumazo en cualquier punto del planeta; la evolución de la situación en Japón manifiesta, una vez más, que la energía nuclear no es viable y es muy peligrosa, ahora mismo y para el futuro de la humanidad; por ello apostamos por el cierre definitivo de las plantas nucleares, por las energías limpias renovables y por una política de ahorro energético que conlleve otro modelo económico y social sostenible con el medio ambiente y lejos de las políticas de derroche energético y económico que representa el actual modelo de sociedad capitalista.

Desde la Plataforma Anticapitalista de Gipuzkoa llamamos a todas las fuerzas políticas, sindicales y sociales anticapitalistas a movilizarse por un 1º de Mayo anticapitalista, antimilitarista y antinuclear, e invitamos a la ciudadanía y a los trabajador@s guipuzcoanos a sumarse a la marcha que partirá ese día, a las 10 de la mañana, desde la Alameda de Errentería hasta el mercado de la Bretxa, de Donostia.

PLATAFORMA ANTICAPITALISTA DE GIPUZKOA: Antikapitalistak, CGT, CNT, EPK, Ezker Batua, Gazte Komunistak.
Apoyan: ESK, Gorripidea, Kepasakonlakasa.  


Maiazaren Lehena: antikapitalista, antimilitarista eta antinuklearra

Gaur egun pairatzen dugun krisiaren (krisi ekonomikoa, finantzarioa, soziala, ekologikoa...) erantzuleak ez dira, sinestarazi nahi izan diguten bezala, finantza-sistemaren barruan dauden kontrolik gabeko elementu berekoiak; ezta guztiok, 'gure posibilitateen gainetik' bizi nahi izanagatik sortu omen ditugun 'merkatuaren distortsioak' ere. Hau ezin dugu 'guztion artean konpondu', 'guztion' interesak ezberdinak direlako eta, ondorioz, ezin dugulako barrikadaren alde berean egon nortasunik gabeko ustezko etsai baten aurrean, 'merkatuak' eta beraien 'desorekak', alegia.

Merkatu horiek izen-abizenak dituzte, multinazional ekonomiko eta finantzario handienak eta beraien zerbitzura dauden txotxongiloenak: Munduko Bankua, Nazioarteko Diru Funtsa, Merkataritzaren Mundu Erakundea, Europako Banku Zentrala, Zorraren Kalifikazio Agentziak...; 'antisistemen' iritziei betoa jartzen dieten informazio oligopolioak dituzte; eta azken finean, errepresiorako aparatu polizial eta militarra dute. Erakunde hauek guztiak izen-abizenak eta interes komunak dituzten pertsonek osatzen dituzte, klase sozial bat osatzen dute.

Ez hauteskunde programek, ezta gobernu ekintzek ere, ezin dute  'merkatu' hauen eskaerei aurre egin, demokrazia formalaren mugak erakutsiz eta sozialdemokrazia kapitalismo neoliberalaren alternatiba izan ordez, bere interesen beste kudeatzaile bat dela argi utziz.

Gaur egun bizi duguna mundu mailako langileriaren eta herri klaseen interesen kontrako erasoa da, sektore ahulenei bereziki eraginez: hirugarren mundua, emakumeak, gazteak, etorkinak... ; krisia eragin duten berberek, hasieran 'kapitalismoaren birsorketaren' kontuak zabaldu zituztenek,  ofentsiba bat hasi dute herriz herri, helburuz helburu, beraien aldeko aberastasunaren banaketa berri bat lortzeko, ondare publikoa prezio merkean pribatizatzeko, errepresioari aurre eginez langileen hainbat belaunaldien odol eta borrokak lortutako eskubide sozialak lurperatzeko.

Beraien krisia ordainarazi nahi digute, gure bizitza kalitatearekin, dagoeneko ahula den gure lan-segurtasunarekin; pentsioak murriztuz eta erretiro adina atzeratuz zahartzaroan aisiaz gozatzeko eskubidearekin. Orain beste eraso bat iragarri digute, negoziazio kolektiboaren kontrakoa, tresna hau patroien eta estatu mailako sindikatu nagusien esku utziz. Sindikatu hauek, 'Hitzarmen sozialaren' jarrera defendatuz, ez dituzte ofentsiba neoliberalaren erasoak gelditzen, sistemari eta langileen eskubideen kontrako erasoei gogor eta era kontsekuentean aurre egiten dieten erakunde sindikal, sozial eta politikoak alde batera uzten dituzten bitartean.

Eta gure soldatak murriztu, gure lanak prekarizatu eta zorrak kitatu gabe gure pisuak lapurtzen dituzten bitartean, multinazionalen eta bankuen irabaziak eta luxuzko produktuen kontsumoa igotzen direla ikusten dugu: beraien krisia, gure krisia bihurtu dute erraztasun osoz! Aldaketa erradikala exijitu dezagun, banka eta energia sektorea sozializazioa, irabaziak dituzten enpresei kaleratzeen debekua, aberatsei zerga handien ezarpena, langabezi laguntzen igoera (Hego Euskal Herrian 160.000 langabe daude, 4,7 milioi estatu mailan), guztion arteko lanaren banaketa.

Bien bitartean, inperialismo militarista eta gerrazaleko hainbat hamarkaden bidea jarraituz, gerrara jotzen dute zalantzarik gabe, aitzaki 'humanitarioak' erabiliz. Horrela izan da beraien interesentzako onuragarria behar izan denean: Korea, Vietnam, Nicaragua eta Somaliako gerrak, Irak eta Afganistaneko gerrak eta okupazio iraunkorrak, zenbait adibide aipatzeagatik. Orain, Libiako kasuan, biztanlegoa babesteko aitzakiarekin, diktadoreak eragindako biktimei gerra bat gehitu zaie. Globalizazio kapitalistaren alde ahuletako batean, herri arabiarretan, diktaduren  errefusak, elikadura-krisiak, eta langabezira eta miseriara kondenatutako etorkizunik gabeko milioika gazteen etsipenak sortutako iraultza demokratiko eta sozialen eztandaren aurrean, sistemaren ustezko helburu ‘humanitarioa’, ohiko txotxongiloak erabilgarritasuna galdu eta sistemaren interes ekonomiko eta energetikoak arriskuan dauden herrietara bakarrik mugatzen da.

Yemenen, Bahreinen, Sirian... manifestariak hiltzen dituzten bitartean, mendebaldeko potentzien kezkarik gabe, edo, Saudi Arabia bezalako demokrazia eredugarriak tartekari bezala erabiliz, bere laguntza zuzenarekin; Nazio Batuen hainbat ebazpen direlarik ere, palestinar herriaren sarraskiaren aurrean begiak izten dituzten bitartean, libiar herriak diktadoreari saldutako armak bere kontra erabiltzen direla ikusten du (2009. urtean espainiar estatuak 20 milioi euro saldu zizkion armetan; orain Saudi Arabiari 3500 milioi euro saldu nahi dizkio tankeetan) eta koalizioak arma berdinak erabiltzen ditu objektibo zibilen kontra. Ustezko bake misioa gerra irekia da orain, eta 'biztanlegoaren' defentsa, iraultza geldituko duen azal demokratikoko morroien gobernu berri bat eta Magreben inperioaren zubi-buru bat ezartzeko azpijoko.

Gastu publikoa murrizteko eta bankuak salbatzeko mota askotako eskubide sozialak murrizten diren bitartean, gastu militarrak ez dute murrizketarik, igoera baizik. Espainiar estatuak 50 milioi euro gastatzen ditu egunero gastu militarretan (hau da, 395 euro/urtean biztanle bakoitzeko).

Industria militarraren ikerketak dirutza handia eramaten du. Indarrean dauden arma kontratuek 30000 milioi euro suposatzen dituzte, hau da, 2010 eta 2011 urteetan murriztu nahi diren inbertsio publikoko 6045 milioiak bost aldiz biderkatuta. Beraz, gastu militarrak murriztu nahi omen duten zor publikoaren errudun nagusienetakoak dira.

Guk gastu militarren desagerpena, desarmea eta giza eskubideen garapena nahi ditugu. Zibilizazio krisi hau eragin duen bidegabeko 'mundu ordena' bermatzen duten gobernu eta erakude finantzario eta militarrak (arma fabrikatzaileak, ejerzitoak, bankuak...) salatu nahi ditugu. Ekonomia militarista erabat bateraezina da gure amets eta helburuekin.

Baina gaur egungo bere fasean, kapitalismoak, giza eskubideak eta eskubide sozialak ez ezik, natura bera ere jartzen du arriskuan eta hurrengo belaunaldiei bizitzeko egokia ez den planeta bat uztearekin mehatxatzen du.

Kapitalismoak mugarik gabeko hazkunde etengabearen ideia zabaldu du eta pentsamendu bakarraren hainbat hamarkadek herriaren ideietan sartu dute. Berehalako etekinak lortzeko inteteresa planetaren jasangarritasunaren gainetik jarri izanak, gizateriaren historian aurrekaririk ez duen krisi ekologikoa eta zibilizazio krisia ekarri ditu. Aldaketa klimatikoa areagotzen duten berotegi efektua eragiten duten gasen produkzioak, atmosferak jaso dezakeen neurria gaindituz (ozono geruzaren zuloari buruzko azkenengo berriak oso kezkagarriak dira); eta, kapitalismoaren izaera harrapariak ekarriko duen  baliabide energetiko naturalen epe ertainerako amaierak, ustezko panazearen kanpainia poltiko eta mediatikoa ekarri dute azkenengo hilabeteotan: energia nuklearraren ofentsiba.

Kontatzen digutenaren arren, energia honek:

-Ez du energia dependentzia murrizten: erregai nuklearra petrolioa baino urriagoa da eta herrialde gutxiagotan aurki daiteke.
-Kontaminatzen du: uranio-meatzeak partikula tonak isurtzen dituzte atmosferara, petrolio kantitate ikaragarriak kontsumitzen dituzte, azido sulfurikoa erabiltzen dute kantitate handian, eta hondakin toxiko asko sortzen dituzte. Gainera, zentralen eraikuntzan eta hondakinen erauztean eta biltegiratzean CO2a isurtzen da, eta hondakinen arazoak ez du konponbiderik eta bere toxikotasunak milaka urteetako iraupena du.
-Ez du errentagarritasunik zentralen eraikuntzak suposatzen duen dirutzagatik. Horregatik, diru publikoaren laguntza jasotzen dute eta zentralaren bizi-iraupena gehiegi luzatzen da.
-Baina Fukushimako istripuak, japoniar herriaren zorigaitzerako, agerian utzi duena zentralen segurtasunaren mitoa izan da. Hasieran istripuak ideia nuklearzaleak baieztatzen zituela zioten komunikabide, multinazional eta gobernuen gezurren gainetik errealitatea inposatu da. Planetaren edozein tokitan hondamendi natural, atentatu eta errentagarritasunaren bilaketak eragindako giza-akatsen aukera erabat baztertuko balukete bezala jokatzen dute nuklearzaleek. Japoniako egoeraren bilakaerak energia nuklearraren bideraezintasuna eta gizateriaren etorkizunerako suposatzen duen arriskua erakusten du beste behin. Horregatik, zentral nuklearren behin betiko itxieraren alde gaude eta energia berriztagarri garbien alde apustu egiten dugu. Egungo gizarte eredu kapitalistak suposatzen duen xahubide ekonomiko eta energetikotik oso urruti dagoen eredu ekonomiko eta sozial jasangarri bat nahi dugu, energia kontsumoa murriztuko duena.

Kapitalismoaren Kontrako Gipuzkoako Plataformak Maiatzaren Lehen antikapitalista, antimilitarista eta antinuklear baten alde mobilizatzera dei egiten die indar politiko, sindikal eta sozial antikapitalista guztiei eta herritarrak eta gipuzkoar langileak egun horretan Errenteriako Zumarditik (irteera goizeko 10etan)  Donostiaraino (Bretxako merkatua) egingo den martxarekin bat egitera gonbidatzen ditu.

KAPITALISMOAREN KONTRAKO GIPUZKOAKO PLATAFORMA: Antikapitalistak, CGT, CNT, EPK, Ezker Batua, Gazte Komunistak.
Bat egiten dute: ESK, Gorripidea, Kepasakonlakasa.

 

Izquierda Anticapitalista

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