Exitoso carnaval por la vida y contra la megaminería en Ibagué, Tolima

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.

Por Nelson Lombana Silva-

-El gigantesco carnaval por la vida y contra la megaminería se realizó con éxito en la ciudad de Ibagué, Tolima, el cinco de junio, día mundial del medio ambiente. Si bien la marcha centró su actividad en rechazar la presencia en suelo tolimense de la multinacional Anglo Gold Ashanti que busca con avidez el oro de la Colosa en el municipio de Cajamarca, en modo alguno se desconoce la política extractiva del capitalismo y que el presidente Santos la desarrolla con su denominada política locomotora energético – minero, que coloca en grave riesgo el medio ambiente y por ende la vida humana misma.

Miles, miles y miles de tolimenses recorrieron las calles céntricas de la ciudad musical de Colombia llamando la atención sobre la necesidad de proteger los recursos naturales, especialmente el hídrico de la voraz ambición imperial de las multinacionales y transnacionales que hacen presencia en la región. Se sabe que más del 70 por ciento del territorio de Dulima se encuentra concesionado a estas monstruosas empresas, que de hacerse realidad nuestro territorio pasaría a ser un simple y doloroso desierto.

Se enfatizó sobre Cajamarca, pues este municipio es considerado hasta ahora la despensa agrícola del Tolima y de Bogotá, principalmente. De allí sale la comida para alimentar a miles y miles de colombianos. Es la preocupación que se hacen ambientalistas, dirigentes sindicales, políticos de izquierda y comunidad en general.

Por eso, se lanzaron a las calles las comunidades de todas las edades, posiciones económicas, raciales y culturales a llamar la atención para que los gobernantes asuman una posición consecuente con el medio ambiente, con la vida humana misma. Los mismos concejales, casi en su totalidad, marcharon con una gigantesca pancarta que decía: “Concejo de Ibagué comprometido con la vida, el agua y el ambiente”.

Estudiantes de las universidades, los colegios y el SENA participaron con toda la alegría y entusiasmo del mundo insistiendo en la necesidad imperiosa de defender el preciado líquido. Según afirmaban sus consignas, no hay cosa más estúpida de pretender cambiar agua por oro, cuando el agua significa vida y oro muerte, traición y envidia. “Patasola, Patasola, asuste al minero”, gritaba el grupo numeroso de zanqueros, quienes desafiando el sol canicular abrían el colorido y vistoso desfile.

La revista El Salmón, hizo circular un artículo intitulado: “Razones para oponerse a la mina La Colosa – Tolima”. En este interesante artículo hay expuesto 15 razones para rechazar monstruosa iniciativa del capitalismo altamente desarrollado y transnacionalizado en el marco del neoliberalismo.

Se puede leer en la introducción: “La minería a cielo abierto y a gran escala es una de las actividades económicas que más daño produce a los derechos de la madre naturaleza. Este tipo de minería, a diferencia de la explotación petrolera, no solo crea pasivos ambientales que pueden durar miles de años, sino que también produce impacto de gran magnitud en los sistemas estratégicos”.

Por su parte, el presidente de usuarios públicos de Cajamarca, justificó su presencia de la siguiente manera: “La situación es muy grave. He de decir que se nos vinieron varios problemas contra el municipio de Cajamarca, precisamente, por la presencia de la transnacional Anglo Gold Ashanti y el túnel de la línea por cuanto al romper el agua se desvía y quedamos secos. La carestía de todo por el cuento de la fiebre del oro. Digo que nosotros queremos que Cajamarca siga siendo la despensa agrícola de los tolimenses”.

El concejal Pedro Mora, dijo: “Hay varios argumentos que son fundamentales: El primero, es la defensa por los recursos naturales, eso no tiene discusión; lo otro es evitar por todos los medios que acaben con los ecosistemas. Estamos apoyando esta campaña de resistencia”.

El concejal del Polo Democrático Alternativo, Jairo Villanueva, destacó: “Esta es una causa general del Tolima y de Colombia que es marchar por el agua y en contra de la megaminería en nuestro departamento. Esto es una muestra de que el concejo está comprometido con la ciudad, con la vida y con el agua. Hay que defender todas las bocatomas, los nacimientos de agua que hay en los municipios y el departamento y evitar que sean concesionados a través de los títulos mineros. Ojalá que nunca sean explotados estos títulos mineros”.

El indígena Julio Villabón, expresó: “Estamos marchando hoy cinco de junio porque es un derecho que tenemos que reclamar por la defensa de nuestra agua, nuestra tierra, nuestras minas; es un esfuerzo por evitar la miseria y la contaminación a punta de mercurio. El oro no es de ellos, los tesoros son de nosotros. Pertenezco a la etnia Pijao los Tunjos”.

Ibagué, junio 5 de 2012.

el salmon urbano

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