Funes: Los Zetas no están interesados en establecerse en El Salvador pero sobornan militares

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.

EL FARO. NET – La cadena árabe Al Yazira publicó este lunes una entrevista con el presidente Funes. En ella, el mandatario relativiza que la epidemia de homicidios que sufre El Salvador obedece o es consecuencia principalmente de una guerra entre pandilleros.


El presidente Mauricio Funes reveló en una entrevista publicada este lunes por la cadena de televisión Al Yazira que los informes de inteligencia que ha conocido le indican que el cártel del narcotráfico de Los Zetas no quiere establecerse en El Salvador, sino contratar a líderes de las pandillas para la distribución de droga localmente, y a mandos medios militares para adquirir armas y explosivos. 

“Los Zetas no están interesados en operar físicamente en El Salvador, las características de El Salvador no son iguales a las de Honduras y Guatemala, donde hay grandes extensiones de terreno donde se pueden mover por la ausencia de autoridad”, explicó a la reportera Lucia Newman, quien enfocó su entrevista en la violencia que sufre El Salvador.

El presidente dijo que sabe que Los Zetas han explorado el territorio y están contratando literalmente líderes de pandillas para la venta al menudeo, “pero no son ellos los que van a vender directamente”. Hizo explícita referencia a la Mara Salvatrucha.

La entrevista dura casi 25 minutos. En ella, la reportera indaga también sobre la epidemia de homicidios que vive el país. Al respecto, Funes sostiene una tesis muy parecida a la manejada por los gobiernos del partido Arena en cuanto a matizar la importancia de las cifras: la mayoría de los muertos diarios no son ciudadanos honestos, sino gente involucrada a pandillas o maras. “No es lo mismo que esté muriendo el ciudadano del común, el ciudadano honesto, el ciudadano que no se mete en problemas, que tiene deseos de llevar una vida tranquila, que el que esté muriendo sea precisamente integrante de pandillas que luchan por el territorio y el control de narcomenudeo, de la venta de droga.”

En la entrevista no queda claro si el gobernante solo quería precisar el origen de la tasa de homicidios que hizo de El Salvador el segundo país más violento del continente en 2010, o si consideraba que había que restar importancia a la muerte de pandilleros.

Sobre Wikileaks 

Una de las preguntas de la periodista es sobre los cables del Departamento de Estado filtrados por WikiLeaks. Particularmente respondió sobre el cable en el que el Encargado de Negocios de la Embajada de los Estados Unidos, Robert Blau, cuenta cómo un amigo del presidente llegó a pedir la ayuda del gobierno de Estados Unidos para resguardar la seguridad del presidente. El diplomático escribe que la fuente reveló que Funes desconfía del partido que lo llevó al poder, el FMLN, y además sospechaba que la línea dura del partido le espiaba las llamadas telefónicas a él y a su grupo más cercano.

El Faro publicó que a Blau, todas esas suspicacias del gobernante le parecían síntomas de lo que llamó un “gobierno esquizofrénico“.

Funes volvió a decir que los comentarios de los cables corresponden a un funcionario de segundo rango que había hecho una interpretación errónea sobre la ayuda que pidió al gobierno de Estados Unidos al asumir el cargo. Dice que pidió apoyo a Washington, Brasil y España para fortalecer la inteligencia. “El temor fue malinterpretado por un funcionario de segundo nivel”, comentó.

La administración creía que el FMLN usaba el Organismo de Inteligencia del Estado para espiar al gobernante. El OIE lo dirige un ex comandante guerrillero, Eduardo Linares.

Tomado de

Contrainjerencia

 

Nota anterior relacionada a los cables de Wikileaks

 

Mauricio Funes y su paso por la CIA

 

TOMADO DE: http://loquenosedicesv.wordpress.com/2011/01/16/656/.

 

Cuando ganó las elecciones, la más importante reunión que sostuvo Mauricio Funes fue con Robert Blau, jefe de la misión diplomática de la embajada norteamericana, y también jefe de la CIA en San Salvador. Pero no era el primero contacto entre Funes y la Agencia, ya que había trabajado para ella durante los años de guerra, y posiblemente después.

El primer trabajo de Funes se omite de sus biografías oficiales. Es sólo por una entrevista publicada por Revista Nos en Chile el 22 de mayo de 2009 que se sabe que, como joven periodista, trabajó bajo la supervisión de José Miguel Fritis, el jefe de operaciones clandestinas de la CIA en El Salvador entre 1981 y 1988.

Fritis falleció antes de publicar sus memorias, así que no hay muchos detalles acerca de lo que hacía Funes en ese tiempo. Sólo quedaron estos datos:

¿Cómo conoció al presidente electo de El Salvador?

Él era un periodista joven que trabajó en el SICAC, Servicios Informativos para Centroamérica y el Caribe (organismo que tenía la misión de crear medios de comunicación para contar lo que estaba pasando en el país y así ganar adhesión para el proyecto político que se buscaba instaurar).

¿Qué trabajo hacia Funes?
Primero trabajó en El Salvador. Después Mauricio Funes junto a Giacomo Marasso (otro chileno en el gobierno de José Napoleón Duarte) fueron enviados a asesorar al gobierno de Vinicio Cerezo en Guatemala. Yo, aunque no era igual que en El Salvador, tenía contacto directo con el Presidente guatemalteco. Siempre sabía lo que estaba pasando en ese país.

 


¿Pero qué hacían en Guatemala?
El gobierno de Venezuela, en la administración de Luis Herrera Campin, nos proporcionó dinero para que creáramos una productora de televisión y radio.

Una vez que este proyecto estaba consolidado en El Salvador, como una política de apoyo e influencia de la Democracia Cristiana, se implementó y se dio apoyo comunicacional a Guatemala. Marasso era el responsable y Funes dirigió la parte radial.

Es necesario ampliar esta poca información con un análisis de lo que hacía Fritis en El Salvador. En la entrevista citada, el agente reconoce que además de trabajar en la propaganda a favor de la Democracia Cristiana, era el jefe de seguridad del gobierno y dirigía operativos militares contra el FMLN.

Wikipedia proporciona estos datos al respecto:
“Su labor en las sombras era hacer inteligencia para desestabilizar a la derecha y a los guerrilleros. Entraba al despacho de Duarte sin anunciarse y manejaba los servicios de seguridad. Dicen que contaba con apoyo de la CIA. A esa altura, Duarte lo trataba de “Miguelito”. Tenía tantos enemigos que 40 guardaespaldas lo cuidaban a diario. Se acostumbró a vivir armado y tuvo siete atentados en su contra.”

Pero eso de que él tratara de “desestabilizar a la derecha” es pura propaganda. Aunque el criminal de guerra, Roberto D’Aubuisson, trató de asesinarlo algunas veces por apoyar a la Democracia Cristiana, acabaron siendo aliados. D’Aubuisson había fundado el partido ARENA en 1981, que por su orientación fascista consideraba a la DC como comunista por implementar la reforma agraria.

Cuando la CIA ayudó a Duarte a ganar las elecciones, D’Aubuisson trató incluso de asesinar al embajador estadounidense. Pero en 1984 Fritis y D’Aubuisson sostuvieron una reunión, donde llegaron a un entendimiento. Fritis debió de haber explicado a D’Aubuisson que era agente de la CIA y confirmado su mutuo compromiso de capturar y asesinar a cuántos izquierdistas que le fuera posible.

En las palabras de Fritis,“Esto ocurrió cuando comenzaba el gobierno de Napoleón en 1984. Nos juntamos a cenar y cuando él se despide, camina hacia el auto y en eso se regresa y [D’Aubuissón] me dice: ‘doctor Fritis’ —allá con más de dos guardaespaldas te dicen doctor— ‘ha sido muy grata esta conversación. Quiero adquirir un compromiso con usted. Me comprometo a que no lo voy a mandar a matar nunca más, no se cuide de mí, yo respondo por mi gente’.”

La entrevista concedida a Revista Nos dice que Fritis llegó en 1979 para “participar” en la guerra:
“Desde 1979 hasta 1989, José Miguel Fritis, a través de la Democracia Cristiana en Centroamérica, participó de una guerra en El Salvador. El objetivo de la DC en este país era llegar al gobierno mediante elecciones, y para lograrlo comenzó una campaña política que utilizó como instrumento a los medios de comunicación (crearon, con la ayuda de Venezuela, una productora, se formó un canal de televisión y elaboraron programas de radio).”
Sin embargo la biografía de Fritis en Wikipedia afirma que él no llegó a El Salvador hasta 1981:
“Dentro de la Democracia Cristiana Fritis integró un peculiar grupo conocido como ‘los salvadoreños’, formado también por Marcelo Rozas, Miguel Salazar y Giacomo Marasso. En 1977, siendo prosecretario de la DC, Fritis se fue a Venezuela, donde trabó lazos con el gobierno de Luis Herrera Campins. Luego hizo lo mismo con el guatemalteco Vinicio Cerezo. Esos contactos lo llevaron a instalarse en 1981 en El Salvador como asesor de José Napoleón Duarte.”

Esta cronología tiene más sentido, puesto que el Presidente Ronald Reagan sólo asumió el poder en enero de 1981, y con él, el nuevo director de la inteligencia central (DCI), William Casey. En marzo de 1981 Casey elaboró una nueva estrategia de intervención en Centroamérica, que tenía su objetivo principal apoyar al gobierno de José Napoleón Duarte, que era agente a sueldo de la CIA. El plan incluía hacer trabajo secreto en los medios de comunicación y la propaganda, un espionaje mejorado y un operativo paramilitar para “intervenir” el envío de armas a El Salvador desde Nicaragua y Honduras (LeoGrande 114-115). Sin embargo, es posible que todavía estando en Venezuela, Fritis empezara a ser entrenado para su futuro trabajo en El Salvador.

A propósito, es importante destacar el tipo de trabajo que hacía Fritis para el gobierno venezolano porque llegaría a desarrollar el mismo trabajo en El Salvador. Su biografía dice, “Fue director del Instituto Venezolano de Educación Popular (IVEPO) y tuvo por misión ayudar a desmantelar a grupos paramilitares de izquierda…”. Parecería extraño que un “instituto de educación popular” tuviera ese tipo de misión paramilitar, si no se entiende cómo la CIA encubre sus nefastas actividades.

No por casualidad Fritis estaba en Venezuela en la misma época que otro agente de la CIA, el terrorista Luis Posada Carriles. Posada fue hasta 1974 el jefe de operativos de la policía secreta, la DISIP, donde capturaba, torturaba y desaparecía a militantes de los mismos grupos izquierdistas que perseguiría Fritis. Después, Posada se quedó en Caracas bajo el pretexto de manejar una agencia de detectives particular, desde la cual fraguó la voladura de una aerolínea cubana, asesinando a 73 civiles. Esto fue en 1976, pocos meses antes de que Fritis llegara a Caracas.
Cuando Fritis fue a El Salvador, no sólo fundó medios de comunicación sino también trabajaba en las ofensivas militares. En la entrevista se le pregunta cómo controlaba los temas militares en El Salvador, y contestó:“No los controlaba, pero tenía injerencia.

Los oficiales de ejército en servicio activo y en retiro de Venezuela fueron parte de los Batallones de Cazadores, en un trabajo que yo coordiné. … El ejército y la policía salvadoreña fueron adiestrados por venezolanos, entre otros por personal de la Dirección de Servicios de Inteligencia y Prevención de Venezuela (DISIP).”

Este es el mismo DISIP donde Luis Posada Carriles practicaba la tortura y el asesinato.
 Además, los batallones cazadores en El Salvador, aparentemente dirigidos por criminales venezolanos, no eran conocidos por su respeto a los derechos humanos, sino lo contrario.
Otra responsabilidad de Fritis en El Salvador era el espionaje, y afirma que para él “trabajaban más de 300 personas, que aportaban información  para los análisis de situaciones en toda Centroamérica.”

Era necesario hacer esta reseña histórica para tener una idea aproximada de la relación que habría existido entre Mauricio Funes y su jefe inmediato. Éste dijo en su entrevista que Funes “era un periodista joven que trabajó en el SICAC”. Del SICAC no se sabe mucho, pero como escribió LeoGrande, la CIA hacía “trabajo secreto en los medios de comunicación y la propaganda”. Pero, por lo mismo, todos los empleados debieron de recibir instrucciones de que el trabajo era secreto. También se sabe que el trabajo consistía en hacer propaganda por la Democracia Cristiana. Es de dominio público que Duarte y Cerezo fueron agentes a sueldo de la CIA y que la agencia canalizaba su apoyo financiero al PDC a través del gobierno de Venezuela.

De esto, sumado al hecho que Fritis andaba siempre con un enorme escolta de seguridad, se puede suponer que cuándo menos, Funes tenía que ser consciente de que él estaba trabajando para la CIA, y consciente también de que el PDC era un órgano de la CIA. Esto explicaría su inesperada presencia en el XIX Congreso de la ODCA en San Salvador en octubre pasado, donde el presidente, sentado al lado de Porfirio Lobo, ostentaba una corbata verde. (http://www.latribuna.hn/web2.0/?p=163519).

Es cierto que Funes era joven cuando lo reclutaron “los salvadoreños”. Nació en 1959, así que suponiéndose que egresó de la UCA a los 23 años, habría podido empezar a trabajar para Fritis hasta en 1983, pero también pudo ser en 1984. Cuando éste lo mandó a Guatemala con Marasso, otro chileno “salvadoreño”, era para que hiciera programas de radio a favor del “gobierno” de Cerezo, que tomó posesión en 1986. Pero la biografía oficial de Funes dice que “inició su carrera periodística como reportero del Canal 10 de televisión en febrero de 1986”, o sea, cuando habría estado en Guatemala. Lógicamente, o la biografía miente, o estaba equivocado Fritis cuando dijo que mandó a Funes a trabajar para el gobierno de Cerezo. Es posible que Funes se fue a Guatemala en 1985 para trabajar para la campaña y que regresó en 1986 para trabajar en el Canal 10.
Además, este misterioso “canal independiente” debía ser el mismo que fundó Fritis para hacer propaganda a favor de la DC: “Nosotros, junto a Marcelo Rozas creamos el primer noticiero independiente, apoyados por Venezuela.” Luego cabe preguntarse si el ascenso meteórico de Funes en la televisión se debía en parte a los buenos oficios de Fritis, el asesor más cercano de Duarte, quien le decía “Miguelito” y lo recibía a cualquier hora.
Philip Agee fue un alto oficial de la CIA por 12 años, hasta que su consciencia lo obligó a salir y a publicar un libro sobre todas las actividades injerencistas y mortíferas de la agencia. Allí, describió a las personas en cada país que trabajaban para la CIA como “agentes” y “colaboradores”. Agee también escribió de los operativos propagandísticos y de los “vehículos” de propaganda, que incluían varios directores y empleados de los medios que recibían dinero por su colaboración.

Aparte de los agentes y colaboradores, la CIA hace uso de “activos”. El Diccionario de Derecho (Pina y Pina Vara) define un activo como “trabajador o funcionario mientras presta servicios”. A Luís Posada Carriles se le califica de “activo”.
Cuando Funes estaba afiliado al SICAC, habría sido o un “agente” o un “activo”, porque estaba trabajando directamente para la CIA. También tenía que serlo cuando trabajaba para el Canal 10, si es cierto que era un canal creado por la CIA. Sin embargo, no se sabe si después  siguió recibiendo pagos de la agencia, o si no volvió a tener contacto con ella hasta varios años después. Tal vez alguno de los partes filtrados por Wikileaks en posesión de El País revele la verdad.

 


Bibliografía
Agee, Philip (1975). Inside the company: CIA diary. New York: Stonehill Publishing Company.
LeoGrande, W. M. (1998). Our own backyard: The United States in Central America, 1977-1992. Chapel Hill, NC: The University of North Carolina Press.
Presidencia. Biografía de Mauricio Funes.
http://www.presidencia.gob.sv/institucion/estructura-organizativa/presidente.html
Revista Nos (22 de mayo de 2009). “José Miguel Fritis: El ocaso de un renegado”.
http://www.revistanos.cl/2009/05/22/jose-miguel-fritis-el-ocaso-de-un-renegado/

Actualizado (Domingo, 16 de Enero de 2011 21:25)

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