Gambia: “Es claro para todos los africanos que la conspiración para volver a colonizar África es real”

Publicado en por Ivonne Levites. - Atea y sublevada.

 

Un militar de la tropa de Alassane Ouattara.

El Gobierno de Gambia declara que no reconoce Alassane Ouattara como presidente de Costa de Marfil después de la detención de su predecesor, Laurent Gbagbo, con la ayuda de la ONU y las fuerzas francesas.

“El gobierno de Gambia no reconocerá ningún presidente, presidente Ouattara incluido, ni ningún gobierno de África que se ha impuesto por  fuerzas de fuera del continente africano, sin importar la razón”, dice el comunicado.

El gobierno de Gambia dijo que “de acuerdo con la Constitución de Côte d’Ivoire, Laurent Gbagbo, es el presidente legítimo de Côte d’Ivoire”.

“Él no puede ser condenado, mientras que Alassane Ouattara, el Presidente de Costa de Marfil elegido por la comunidad internacional, sigue impune después de masacrar a miles de civiles, sólo para ser presidente”, dijo el gobierno.

“Es muy claro hoy para todos los africanos que la conspiración para volver a colonizar África es real y que hay que oponerse a la” agregó.

 

Tomado de Contrainjerencia

 

 

 

Vuelvo a publicar la nota que me enviaron unos compañeros Mallorca, que publique hace pocos días en El Polvorín y que me parece es importante para comprender la situación de Costa de Marfil

 

Monday 18 april 2011

EL INFIERNO EN COSTA DE MARFIL

 

Traducción del catalán al español

Son las 8 de la tarde en Manresa, las 6 en Abiyán, del martes 5 de abril de 2011.
Acabo de hablar por móvil con Yao, un viejo y buen amigo marfileño
"Estoy tumbado debajo de la cama para evitar las bombas y las balas que pueden entrar por las ventanas. El corazón me late alocado. Tengo miedo, tenemos mucho miedo. "

Yao es baoulé, de Bouaké, la segunda ciudad más grande de Costa de Marfil, en el centro del país y, desde el año 2003 en manos de los rebeldes que, capitaneados desde la sombra por el antiguo primer ministro Alassane Ouattara, entraron armados hasta los dientes desde Burkina Faso invadiendo Costa de Marfil y apoderándose de la mitad norte del país, financiados y protegidos por Francia, la antigua metrópoli y principal beneficiaria de los muchos recursos naturales de Costa de Marfil.
Con Yao nos conocemos desde hace más de 25 años, de los muchos viajes que he hecho en Costa de Marfil y de algunos que él ha hecho en Manresa:
"Las calles están desiertas, sólo hay cadáveres y gente armada. Las tropas de Ouattara han liberado todos los presos, les han dado armas y están matando, robando y violando por muchos barrios de la ciudad. "
Yao vive en Bouaké, pero de vez en cuando va a la capital, Abidjan, para visitar a sus hijos e hijas, que se han instalado allí. En su última visita se ha encontrado atrapado en el infierno.
"Hace una semana que no salimos de casa, hoy han cortado el agua potable y la luz, escasean los alimentos. ¿Por qué nos hacen esto? "
Me siento muy impotente escuchando y le pregunto qué podemos hacer desde aquí.
"Orar y, por lo que me dicen sus medios de comunicación, contar la verdad."
En el conflicto de Costa de Marfil se hace cruelmente patente aquello de que una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad universal y no discutible. En este caso, esta verdad indiscutible es que ha habido unas elecciones, uno las ha ganado y el otro las ha perdido, y punto. Y con ello, Alassane Ouattara, Francia, Estados Unidos y la ONU justifican todas las tonterías que están cometiendo.
Me gustaría exponer unas cuantas verdades contrastables que nos ayuden a entender ya reflexionar.
África es el continente con más pobreza del mundo y con más recursos naturales del mundo. La pobreza está sobre todo porque los recursos son explotados por intereses occidentales que se cuidan bastante de mantener el poder presidentes corruptos que los beneficien.
En muchos países de África occidental, Francia ha tenido siempre un control estricto de sus riquezas. Costa de Marfil es la "perla" de la zona: produce casi la mitad del cacao del mundo y una muy buena parte del café. Minas de oro y diamantes, algodón, fruta, caucho, etc.
En el año 2000, después de una serie de golpes de estado que Ouattara promovió desde la sombra, Laurent Gbagbo gana las primeras elecciones libres y limpias que se celebran en el país. Los resultados son reconocidos por todos dentro del país (incluso por la oposición!) Y fuera del país (Francia, EEUU, ONU, etc.). Recuerdo que en el viaje que hice allí en octubre de 2001, la sensación de la gente era de mucha esperanza. A pesar de no haber votado los socialistas (Gbagbo), aceptaban que de manera clara había ganado sin trucos ni trampas y, por tanto, el país entraba por fin en la dinámica de la democracia multipartidista y (creían) la libertad

Gbagbo, ya como presidente, inicia una serie de debates internos entre partidos políticos, sindicatos, confesiones religiosas, autoridades tradicionales, ONGs, etc., a fin de aunar esfuerzos para acabar con las rencillas internas que desde la muerte del dictador y, sobre todo, desde el golpe de estado del 99 habían creado tensiones sociales nada buenas para el desarrollo del país.

hottest-laurent-gbagbo.jpg Laurent Gbagbo

Es el Foro para la Reconciliación. Las crispaciones empezaron a destensar a, las diferentes religiones hacían celebraciones ecuménicas, los diferentes jefes y reyes tradicionales se encontraban, hablaban y se ponían de acuerdo. No era una balsa de aceite, pero en el ambiente se respiraba el interés por la paz y la reconciliación.
Ouattara teme que la cohesión social en torno al presidente le aleje de la posibilidad de ganar las próximas elecciones en caso de que se hagan honestamente.
Francia y Estados Unidos están al acecho, de momento todavía controlan los puntos claves de la economía del país.
El gobierno de Gbagbo comienza gobernar: inicia contactos con muchos países (China, Rusia, Japón, Canadá, etc.) A fin de establecer los mejores tratos comerciales para sus productos y así reflotar la economía y desarrollar el país.

Francia, bajo la presión de empresas como Bolloré y Buhigues, ve peligrar su hegemonía en el país y, en consecuencia, en la zona. Había que estirarle las riendas a Gbagbo.
El 19 de septiembre de 2002, mientras el presidente Gbagbo esta en Italia participando en un foro sobre paz y diálogo invitado por la comunidad de St.. Egidio, un grupo de personas fuertemente armadas entran por la frontera norte con Burkina Faso a sangre y fuego y avanzan hasta casi Abiyán (la capital, al sur). Nadie sabía quién eran, qué querían, quien los había armado. "Queremos derribar el dictador Gbagbo!", Decían, era su único discurso.
Gbagbo vuelve rápidamente al país, el ejército de Costa de Marfil repele la agresión haciéndoles retroceder hasta Bouaké. Ayudados por las fuerzas francesas que había en el país con la excusa de hacer de fuerzas de interposición, los rebeldes controlan la mitad norte del país. El presidente Chirac llama a la negociación con los rebeldes.
"Si quieren controlar el país que se presenten a las elecciones y las ganen, no funciona así la democracia?", Respondió en Gbagbo.
Pero el ejército regular de Costa de Marfil estaba formado por militares barrigones y mal entrenados, ya que los acuerdos firmados (y vigentes!) Con Francia decían que ante cualquier agresión extranjera, las fuerzas francesas actuarían para liberar el país. Pero a pesar de que los rebeldes vinieron de un país extranjero, las fuerzas francesas no actuaron (en este caso no!), alegando que era un conflicto interno.

Es más, bajo la excusa de proteger a los ciudadanos franceses de Bouaké, se interpusieron entre los rebeldes y el ejército, justo cuando este último estaba a punto de liberar Bouaké, haciendo posible un repliegue y una realimentación de los rebeldes que les permitió hacerse fuertes en esta ciudad y así mantener el control de la mitad norte del país.
A continuación, las fuerzas francesas y luego los cascos azules crearon una "zona tapón" entre las dos partes del país, legitimando así el golpe de estado y poniendo al mismo nivel en la negociación el gobierno elegido democráticamente y los que habían montado un golpe de estado ilegítimo e ilegal. Este hecho creó una profunda frustración en la gran mayoría de la población marfileña, y despertó y potenció los fantasmas y la polémica sobre "la Ivoirité" que con el foro de la reconciliación se había comenzado a enterrar.
Comenzó un período de tira y afloja, negociaciones, crispaciones, caída económica en picado, desestabilización, cierre de las inversiones extranjeras, etc., Que llevó a una especie de gobierno de coalición en que el presidente era
Laurent Gbagbo y su primer ministro Soro Guillaume, el jefe de la rebelión.
Detrás de todo este cúmulo de despropósitos había, de manera clara pero no expresa (la expresión la hemos podido constatar desde la semana pasada con los acontecimientos desgraciados de Abiyán), la mano de Francia, EEUU y la presencia constante de Ouattara, todo ello con la complicidad de las Naciones Unidas y la "infalibilidad" de la llamada comunidad internacional.
Todo este período ha implicado un acorralamiento y un desprestigio internacional del gobierno de Gbagbo, que de manera orquestada se presenta como un dictador que se aferra al poder, un corrupto déspota asesino, etc., Olvidando que fue elegido democráticamente.
Finalmente, en noviembre pasado hubo la segunda vuelta de las elecciones entre Ouattara y Gbagbo. La Comisión Electoral Independiente, fruto de los acuerdos de paz firmados entre gobierno legítimo y rebeldes, tenía que hacer el recuento de votos y elaborar un informe de las irregularidades ocurridas durante la jornada electoral, en un periodo máximo de tres días, y tenía que enviar los resultados y los informes al Tribunal Constitucional de Costa de Marfil, órgano al que según la Constitución de este país, en teoría independiente y soberano, le corresponde establecer el ganador de las elecciones teniendo en cuenta los resultados de las urnas y las irregularidades ocurridas.
La noche del tercer día, el portavoz de la Comisión Electoral Independiente convoca una rueda de prensa al margen de muchos de sus propios miembros y, saltándose el Tribunal Constitucional, anuncia como ganador Alassane Ouattara por un margen estrechísimo.


article_Ouattara.jpg

Alassane Ouattara 

Rápidamente, Sarkozy y Obama se llaman para ponerse de acuerdo y, en cuestión de muy pocas horas, la "comunidad internacional" reconoce Ouattara como "único e indiscutible" nuevo presidente del país. Gbagbo se remite a lo que la Constitución dice: espera que el Tribunal Constitucional dé los resultados y, teniendo en cuenta las irregularidades (urnas llenas antes de iniciar la votación, rebeldes que solos y con una mobilette llevaban las urnas hacia quién sabe dónde, mesas donde había más votos que votantes censados, etc.)pr oclamó vencedor Laurent Gbagbo.
Amparándose en la frase repetida miles de veces los medios de comunicación de todo el mundo, antes o después del nombre "Ouattara": "presidente electo según la comunidad internacional", que de tan repetida se ha convertido en una verdad absoluta, las Naciones Unidas y Francia han montado, por acción directa o por omisión o complicidad, unas masacres y un terror que nunca se habían visto en Abidjan ni a Costa de Marfil desde las épocas de la colonización.
Ahora han puesto en marcha, ya no pararán, pero el tendido de sangre y terror que dejarán tras de sí no tiene ni nombre ni justificación. No se acabará con la rendición o la muerte de Gbagbo (que seguramente cuando lea estas líneas ya habrá ocurrido), porque el pueblo no es estúpido como piensan. La gente sabe qué hay detrás de toda esta mascarada, y Ouattara, si gobierna, se verá obligado a reprimir la oposición, negar libertades, cerrar bocas, reprimir subversiones y, seguro, cortar muchas cabezas. Sólo podrá gobernar con un régimen absolutamente dictatorial y represor, y si no echemos un vistazo al otro lado de África: miramos Ruanda y su gobierno.
"No sé si saldré vivo", me ha continuado diciendo Yao, "pero lo que está claro es que ya no quiero seguir viviendo aquí, hace demasiados años que luchamos por vivir mejor, demasiadas frustraciones, no hay nada que hacer , nos han aplastado las pocas ilusiones que nos quedaban ".
Sólo me vienen algunas preguntas:
- Las grandes reservas de petróleo que la empresa Lukoil ha encontrado en la costa del país, de las que tiene la concesión de explotación, las explotará en un futuro?
- ¿Por qué los pro-Ouattara han liberado y armado con fusiles los prisioneros de Abiyán y al cabo de dos días el ejército francés y las Naciones Unidas bombardeaban los depósitos de armamento del gobierno porque decían que los pro-Gbagbo las utilizaban para robar y matar la población civil? Quiere decir que miles de prisioneros armados han decidido dejar las armas e irse pacíficamente hacia su casa?
- Sacar adelante el proyecto del gobierno Gbagbo de convertir el puerto de Abidjan (el más importante de África del Oeste) en un puerto abierto al comercio con potencias emergentes como China, Rusia, Brasil, India, etc. ?
- ¿Por qué lo que siempre habían sido las fuerzas rebeldes y después las fuerzas nuevas (fuerzas nouvelles), el mismo lunes que comienzan el avance mortal hacia Abidjan ya se llaman Fuerzas Republicanas?
- ¿Por qué, en nombre de la protección de la población civil, Francia y la ONU atacan las fuerzas gubernamentales, leales a Gbagbo, y protegen el ejército republicano, cuando son éstos los que han cometido más atrocidades y mortandades, reconocido por la propia ONU?
Cómo puede ser que las Naciones Unidas reconozcan que sólo ha habido un millar de muertos y en cambio se hable de una crisis humanitaria de más de un millón de refugiados y desplazados, y más teniendo en cuenta que no se puede salir de Abidjan, donde en teoría están los combates más feroces?
Ojalá me equivoque, pero a partir del domingo 10, si no antes, veremos por televisión las dramáticas escenas de millones de refugiados huyendo del infierno de Abiyán con fardos en la cabeza en dirección a cualquier lugar donde no los maten. Y quizás la "comunidad internacional" tendrá la soberbia de decir que son los criminales pro-Gbagbo.
Luis Pinyot y Planes
5 de abril de 2011

 

 

Nota original:

L’INFERN A COSTA D'IVORI
Són les 8 del vespre a Manresa, les 6 a Abidjan, del dimarts 5 d’abril del 2011.
Acabo de parlar per mòbil amb en Yaó, un vell i bon amic ivorienc :
“Estic estirat sota el llit per evitar les bombes i les bales que poden entrar per
les finestres. El cor em batega esbojarrat. Tinc por, tenim molta por.”
En Yaó és baoulé, de Bouaké, la segona ciutat més gran de Costa d’Ivori, al
centre del país i, des de l’any 2003 en mans dels rebels que, capitanejats des
de l’ombra per l’antic primer ministre Alassane Ouattara, varen entrar armats
fins a les dents des de Burkina Faso envaint Costa d’Ivori i apoderant-se de la
meitat nord del país, finançats i protegits per França, l’antiga metròpoli i
principal beneficiària dels molts recursos naturals de Costa d’Ivori.
Amb en Yaó ens coneixem des de fa més de 25 anys, dels molts viatges que jo
he fet a Costa d’Ivori i d’alguns que ell ha fet a Manresa :
“Els carrers estan deserts, només hi ha cadàvers i gent armada. Les tropes de
Ouattara han alliberat tots els presos, els han donat armes i estan matant,
robant i violant per molts barris de la ciutat.”
En Yaó viu a Bouaké, però de tant en tant va a la capital, Abidjan, per visitar els
seus fills i filles, que s’han instal·lat allà. En la seva darrera visita s’ha trobat
atrapat a l’infern.
“Fa una setmana que no sortim de casa, avui han tallat l’aigua potable i la llum,
escassegen els aliments. Per què ens ho fan això ?“
Em sento molt impotent escoltant-lo i li demano què podem fer des d’aquí.
“Pregar i, pel que m’expliques que diuen els vostres mitjans de comunicació,
explicar la veritat.”
En el conflicte de Costa d’Ivori es fa cruelment palès allò de què una mentida
repetida mil vegades es converteix en una veritat universal i no discutible. En
aquest cas, aquesta veritat indiscutible és que hi ha hagut unes eleccions, un
les ha guanyat i l’altre les ha perdut, i punt. I amb això, Alassane Ouattara,
França, Estats Units i l’ONU justifiquen totes les bestieses que estan cometent.
M’agradaria exposar unes quantes veritats contrastables que ens ajudin a
entendre i a reflexionar.
Àfrica es el continent amb més pobresa del món i amb més recursos naturals
del món. La pobresa hi és sobretot perquè els recursos són explotats per
interessos occidentals que es cuiden prou de mantenir al poder presidents
corruptes que els beneficiïn.
A molts països de l’Àfrica occidental, França hi ha tingut sempre un control
estricte de les seves riqueses. Costa d’Ivori és la “perla” de la zona : produeix
gairebé la meitat del cacau del món i una molt bona part del cafè. Mines d’or i
diamants, cotó, fruita, cautxú, etc.
L’any 2000, després d’un seguit de cops d’estat que Ouattara va promoure des
de l’ombra, Laurent Gbagbo guanya les primeres eleccions lliures i netes que
se celebren al país. Els resultats són reconeguts per tothom dins el país (fins hi
tot per l’oposició !) i fora del país (França, EEUU, ONU, etc.). Recordo que en
el viatge que vaig fer-hi l'octubre del 2001, la sensació de la gent era de molta
esperança. Malgrat no haver votat els socialistes (Gbagbo), acceptaven que de
manera clara havia guanyat sense trucs ni trampes i, per tant, el país entrava
per fi en la dinàmica de la democràcia multipartidista i (creien) la llibertat
Gbagbo, ja com a president, enceta un seguit de debats interns entre partits
polítics, sindicats, confessions religioses, autoritats tradicionals, ONGs, etc., a fi
d’ajuntar esforços per acabar amb les picabaralles internes que des de la mort
del dictador i, sobretot, des del cop d’estat del 99 havien creat tensions socials
gens bones per al desenvolupament del país. És el Fòrum per a la
Reconciliació. Les crispacions varen començar a destensar-se, les diferents
religions feien celebracions ecumèniques, els diferents caps i reis tradicionals
es trovaben, parlaven i es posaven d'acord. No era una bassa d'oli, però en
l'ambient es respirava l'interès per la pau i la reconciliació.
En Ouattara tem que la cohesió social entorn al president l’allunyi de la
possibilitat de guanyar les properes eleccions en el cas que es facin
honestament.
França i Estats Units estan a l’aguait, de moment encara controlen els punts
claus de l'economia del país.
El govern de Gbagbo comença governar : inicia contactes amb molts països
(Xina, Rússia, Japó, Canadà, etc.) a fi d’establir els millors tractes comercials
pels seus productes i així reflotar l’economia i desenvolupar el país.
França, sota la pressió d’empreses com Bolloré i Buhigues, veu perillar la seva
hegemonia al país i, en conseqüència, a la zona. Calia estirar les regnes d’en
Gbagbo.
El 19 de setembre del 2002, mentre el president Gbagbo és a Itàlia participant
en un fòrum sobre pau i diàleg convidat per la comunitat de St. Egidi, un grup
de persones fortament armades entren per la frontera nord amb Burkina Faso i
a sang i fetge avancen fins gairebé Abidjan (la capital, al sud). Ningú sabia qui
eren, què volien, qui els havia armat. “Volem derrocar el dictador Gbagbo !”,
deien; era el seu únic discurs.
Gbagbo torna ràpidament al país i l’exèrcit de Costa d’Ivori repel·leix l’agressió
fent-los retrocedir fins a Bouaké. Ajudats per les forces franceses que hi havia
al país amb l’excusa de fer de forces d’interposició, els rebels controlen la
meitat nord del país. El president Chirac crida a la negociació amb els rebels.
“Si volen controlar el país que es presentin a les eleccions i les guanyin, no
funciona així la democràcia ?”, va respondre en Gbagbo.
Però l’exèrcit regular de Costa d’Ivori estava format per militars panxuts i mal
entrenats, ja que els acords signats (i vigents !) amb França deien que davant
de qualsevol agressió estrangera, les forces franceses actuarien per alliberar el
país. Però malgrat que els rebels van venir d’un país estranger, les forces
franceses no varen (en aquest cas no !) actuar, al·legant que era un conflicte
intern. Encara més, sota l’excusa de protegir els ciutadans francesos de
Bouaké, es van interposar entre els rebels i l’exèrcit just quan aquest últim
estava a punt d’alliberar Bouaké, fent possible un replegament i una
realimentació dels rebels que els va permetre fer-se forts en aquesta ciutat i
així mantenir el control de la meitat nord del país.
A continuació, les forces franceses i després els cascos blaus varen crear una
“zona tampó” entre les dues parts del país, legitimant així el cop d’estat i posant
al mateix nivell en la negociació el govern elegit democràticament i els que
havien muntat un cop d’estat il·legítim i il·legal. Aquest fet va crear una
profunda frustració en la gran majoria de la població ivorienca, i va despertar i
potenciar els fantasmes i la polèmica sobre “l’ivoirité” que amb el fòrum de la
reconciliació s’havia començat a enterrar.
Va començar un període d’estira i arronsa, negociacions, crispacions, caiguda
econòmica en picat, desestabilització, tancament de les inversions estrangeres,
etc., que va portar a una mena de govern de coalició en què el president era
Laurent Gbagbo i el seu primer ministre Soro Guillaume, el cap de la rebel·lió.
Darrere de tot aquest cúmul de despropòsits hi havia, de manera clara però no
expressada (l’expressió l’hem pogut constatar des de la setmana passada amb
els esdeveniments desgraciats d’Abidjan), la mà de França, EEUU i la
presència constant de Ouattara, tot plegat amb la complicitat de les Nacions
Unides i la “infal·libilitat” de l’anomenada comunitat internacional.
Tot aquest període ha implicat un acorralament i un desprestigi internacional
del govern de Gbagbo, que de manera orquestrada es presenta com un
dictador que s’aferra al poder, un corrupte dèspota assassí, etc., oblidant que
va ser elegit democràticament.
Finalment, el novembre passat va haver-hi la segona volta de les eleccions
entre Ouattara i Gbagbo. La Comissió Electoral Independent, fruit dels acords
de pau signats entre govern legítim i rebels, havia de fer el recompte de vots i
elaborar un informe de les irregularitats ocorregudes durant la jornada electoral,
en un període màxim de tres dies, i havia de trametre els resultats i els
informes al Tribunal Constitucional de Costa d’Ivori, òrgan a qui segons la
Constitució d’aquest país, en teoria independent i sobirà, li correspon establir el
guanyador de les eleccions tenint en compte els resultats de les urnes i les
irregularitats ocorregudes.
El vespre del tercer dia, el portaveu de la Comissió Electoral Independent
convoca una roda de premsa al marge de molts dels seus propis membres i,
saltant-se el Tribunal Constitucional, anuncia com a guanyador Alassane
Ouattara per un marge estretíssim.
Ràpidament, Sarkozy i Obama es truquen per posar-se d’acord i, en qüestió de
molt poques hores, la “comunitat internacional” reconeix Ouattara com a “únic i
indiscutible” nou president del país. Gbagbo es remet al que la Constitució diu :
espera que el Tribunal Constitucional doni els resultats i, tenint en compte les
irregularitats (urnes plenes abans d’iniciar la votació, rebels que sols i amb una
mobilette s’emportaven les urnes cap a vés a saber on, taules on hi havia més
vots que votants censats, etc.) va proclamar vencedor Laurent Gbagbo.
Emparant-se en la frase repetida milers de vegades als mitjans de comunicació
de tot el món, abans o després del nom “Ouattara” : “president electe segons la
comunitat internacional”, que de tan repetida s’ha convertit en una veritat
absoluta, les Nacions Unides i França han muntat, per acció directa o per
omissió o complicitat, unes massacres i un terror que mai s’havien vist a
Abidjan ni a Costa d’Ivori des de les èpoques de la colonització.
Ara han engegat, ja no pararan, però l’estesa de sang i terror que deixaran
darrere seu no té ni nom ni justificació. No s’acabarà amb la rendició o la mort
de Gbagbo (que segurament quan llegiu aquestes ratlles ja haurà ocorregut),
perquè el poble no és estúpid com es pensen. La gent sap què hi ha darrere
tota aquesta mascarada, i Ouattara, si governa, es veurà obligat a reprimir
l’oposició, negar llibertats, tancar boques, reprimir subversions i, segur, tallar
molts caps. Només podrà governar amb un règim absolutament dictatorial i
repressor, i si no fem un cop d’ull a l’altra banda de l’Àfrica : mirem Rwanda i el
seu govern.
”No sé si en sortiré viu”, m'ha continuat dient en Yaó, ”però el que és clar és
que ja no vull continuar vivint aquí, fa massa anys que lluitem per viure millor,
massa frustracions, no hi ha res a fer, ens han esclafat les poques il·lusions
que ens quedaven”.
Només em vénen unes quantes preguntes :
- Les grans reserves de petroli que l’empresa Lukoil ha trobat a la costa del
país, de les quals en té la concessió d’explotació, les explotarà en un futur ?
- Per què els pro-Ouattara han alliberat i armat amb fusells els presoners
d’Abidjan i al cap de dos dies l’exèrcit francès i les Nacions Unides
bombardejaven els dipòsits d’armament del govern perquè deien que els pro-
Gbagbo les utilitzaven per robar i matar la població civil ? Voleu dir que milers
de presoners armats han decidit deixar les armes i anar-se’n pacíficament cap
a casa ?
- Tirarà endavant el projecte del govern Gbagbo de convertir el port d’Abidjan
(el més important d’Àfrica de l’Oest) en un port obert al comerç amb potències
emergents com Xina, Rússia, Brasil, Índia, etc. ?
- Per què el que sempre havien sigut les forces rebels i després les forces
noves (forces nouvelles), el mateix dilluns que comencen l’avenç mortal cap a
Abidjan ja es diuen Forces Republicanes ?
- Per què, en nom de la protecció de la població civil, França i l’ONU ataquen
les forces governamentals, lleials a Gbagbo, i protegeixen l’exèrcit republicà,
quan són aquests els que han comés més atrocitats i mortaldats, reconegut per
la pròpia ONU ?
Com pot ser que les Nacions Unides reconeguin que només hi ha hagut un
miler de morts i en canvi es parli d’una crisi humanitària de més d’un milió de
refugiats i desplaçats, i més tenint en compte que no es pot sortir d’Abidjan, on
en teoria hi ha els combats més ferotges ?
Tant de bo m’equivoqui, però a partir de diumenge dia 10, si no abans,
veurem per televisió les dramàtiques escenes de milions de refugiats
fugint del infern d’Abidjan amb farcells al cap en direcció a qualsevol lloc
on no els matin. I potser la “comunitat internacional” tindrà la supèrbia de
dir que son els criminals pro-Gbagbo.
Lluís Pinyot i Plans
5 d’abril del 2011

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