Giro de Dilma: toma distancia de Lula y se acerca a Cardoso

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.

Lo elogió por su papel clave en la estabilidad

Miércoles 15 de junio de 2011

 

Giro de Dilma: toma distancia de Lula y se acerca a Cardoso
Dilma Rousseff. Foto Archivo

Alberto Armendariz
Corresponsal en Brasil

 

RIO DE JANEIRO.- Como si fuera parte de la trama de una cautivante telenovela, un gesto político de la presidenta Dilma Rousseff se ha convertido en el gran acontecimiento de los últimos días. En una carta que algunos analistas califican de histórica, la mandataria se despegó de su padrino político, el popular Luiz Inacio Lula da Silva, y se acercó a quien hasta hace pocos meses era su más acérrimo rival, el ex presidente Fernando Henrique Cardoso.

El viernes, mientras se preparaba para asistir a una fiesta en la que iba a celebrar sus 80 años, Cardoso recibió un inesperado regalo de Rousseff: una carta de felicitaciones repleta de elogios, en la que reconoció el papel clave que jugó el ex jefe de Estado (1995-2002) para lograr la estabilidad económica que Brasil disfruta hoy y por la que Lula se ha llevado todos los laureles.

La carta sacudió el ambiente político de Brasilia, que todavía estaba conmovido por las revelaciones por supuesto enriquecimiento ilícito y la posterior renuncia del jefe de gabinete de Dilma, Antonio Palocci, ex ministro de Economía de Lula, y a quien el ex presidente había logrado imponer en lo más alto del gobierno de su sucesora.

Políticos tanto del oficialista Partido de los Trabajadores (PT) como del opositor Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), así como analistas y diplomáticos, ya hablan de un distanciamiento de Rousseff de la figura paternalista de Lula y un acercamiento a Cardoso, cuyo nombre se había vuelto casi una mala palabra durante las elecciones del año pasado, cuando él la tildó de "marioneta" de Lula.

"Ella adoptó una línea totalmente diferente de la recorrida por el ex presidente Lula, que desdeñaba los logros anteriores. El gesto puede ser interpretado como una tentativa de independencia de Lula o como una señal a la oposición en un momento de grandes dificultades políticas", consideró el senador Alvaro Dias, líder del PSDB en la Cámara alta.

En realidad, desde que asumió la presidencia, el 1º de enero, Dilma ha tenido una actitud muy cordial hacia Cardoso.

En marzo, durante la visita a Brasilia del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, sentó a Cardoso a su lado en el banquete oficial, al que Lula no asistió (supuestamente para no robarle la atención a la flamante presidenta, aunque también se indicó que la relación personal con Obama no había quedado muy bien después del desaire que el año pasado el jefe de la Casa Blanca había hecho a los esfuerzos brasileños de mediación con Irán). Luego, durante la fiesta de los 90 años del diario Folha de S. Paulo, Dilma y Cardoso se volvieron a cruzar y ella le resaltó que debían juntarse más seguido.

Sin embargo, para los observadores políticos brasileños, los elogios expresados por Rousseff en la carta a Cardoso van varios pasos más allá, y tienen un especial significado en el contexto de la primera crisis política que sufrió la mandataria, a raíz de uno de los hombres de Lula.

"En sus 80 años, hay muchas características del señor Fernando Henrique Cardoso para homenajear. El académico innovador, el político habilidoso, el ministro-arquitecto de un plan duradero para la salida de la hiperinflación, y el presidente que contribuyó decisivamente para la consolidación de la estabilidad económica. Pero quiero aquí destacar también al demócrata. Al espíritu joven que luchó por sus ideales, que perduran hasta el día de hoy", escribió la presidenta a Cardoso en la carta.

"No escondo que en los últimos años tuvimos y mantenemos opiniones diferentes, pero justamente por eso es mayor mi admiración por su apertura a la confrontación franca y respetuosa de ideas", destacó Rousseff en el texto que Cardoso publicó anteayer en un sitio de Internet especialmente montado para su aniversario con mensajes de amigos, políticos, empresarios y artistas ( www.fhc80anos.com.br ).

Según informó la oficina de prensa del Instituto Cardoso, en San Pablo, el ex presidente llamó por teléfono a Dilma para agradecerle la carta. Hasta ayer no se había recibido ningún mensaje de Lula, y tampoco es que se lo espere.

Estilo propio

Durante la crisis por Palocci, Cardoso escribió en una de sus columnas semanales en el diario carioca O Globo que Rousseff debía aprovechar el trance para marcar su propio estilo de gobierno, diferente del de Lula. Y la presidenta parece haberle hecho caso en la reformulación de su gabinete: nombró a la joven senadora Gleisi Hoffmann, de un estilo muy tecnócrata parecido al suyo, y como ministra de Relaciones Institucionales designó a la veterana senadora Ideli Salvatti, con la misión de establecer puentes de diálogo con la oposición en el Congreso.

Hasta en las filas del PT se escucharon ayer aplausos a la actitud conciliadora de Dilma. El senador Cristovam Buarque, que durante años intentó acercar las posiciones de Lula y Cardoso, felicitó a la presidenta por mostrar criterio propio. "Lula es un compañero de Dilma, pero ya no es el presidente de Brasil, la presidenta elegida es Dilma y ella, al acercarse a Fernando Henrique, parece que comienza a actuar con más autonomía, con alguna distancia de Lula", dijo Buarque.

"Tal vez Dilma y Cardoso estén encontrando el camino de la conciliación y el diálogo. Yo diría que es una de las mejores cosas que han pasado en el país en los últimos años; con el tiempo se tendrá real dimensión de lo que significa que la presidenta y Cardoso estén acercándose", subrayó el legislador.

Menos sorprendido y optimista se mostró el ex gobernador de San Pablo José Serra, que se enfrentó en las elecciones de 2010 con Rousseff. "Ella se pasó la campaña entera diciendo que Fernando Henrique terminó su gobierno con la economía desestabilizada. Es mejor decir la verdad tarde que reiterar las falsedades", apuntó Serra, que indicó que todavía es muy temprano para evaluar las consecuencias de la transformación de la presidenta.

 

La nacion.

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