Historias de zapatazos, tortazos, agua va y algo más

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.

 

Al parecer,  lanzar objetos a diversas autoridades, se está convirtiendo en un mecanismo válido de repudio y protesta contra decisiones y actos que van en contra de las libertades y derechos de los ciudadanos.  Aquí les ofrecemos un recuento de las más emblemáticas.

En la ciudad inglesa de Birmingham, un desconocido lanzó un zapato al presidente paquistaní Asif Ali Zardari durante su visita de Estado que realizó a Europa en agosto del año 2010.

De acuerdo a lo reportado por los medios británicos, Zardari zafó de ser alcanzado por el proyectil que fue lanzado desde la tribuna durante un acto público con la comunidad paquistaní residente en Birmingham.

El autor fue detenido por la policía y argumentó que lanzó el zapato en protesta por las malas gestiones del gobierno paquistaní ante las graves inundaciones que estaban asolando al país.

Aunque se desconoce su identidad, sí se informó que es un ciudadano paquistaní residente en Gran Bretaña y que lideró las manifestaciones en contra de la visita del Zardari al viejo continente.

Sin embargo, la acción de este intrépido manifestante fue imitando lo que realizó el periodista iraquí Montazer Al Zaidi quien, en diciembre del 2009, lanzó sus dos zapatos contra el entonces presidente de Estados Unidos, George Bush, durante una conferencia en Irak junto al primer ministro Nuri Al Maliki.

Junto con lanzar los zapatos, el periodista le gritó “perro”, siendo este un  insulto grave en el mundo musulmán.  Sin embargo, Bush logró esquivar ambos proyectiles y fue resguardado por sus escoltas y la policía iraquí.

“Sentí que la sangre de los inocentes corría debajo de mis pies cuando vi la sonrisa de Bush que vino a despedirse de Irak, tras dejar más de un millón de mártires, además de la destrucción económica y social del país”, argumentó Al Zaidi en la primera sesión del juicio que se llevó en su contra.

Convertido en “héroe nacional” para muchos de sus compatriotas, el manifestante pasó nueve meses en prisión preventiva, donde fue torturado y sometido a extensos interrogatorios por la policía iraquí y el servicio secreto norteamericano.

Tras el juicio que lo condenó en primera instancia a tres años de cárcel por ofender a una autoridad –lanzándole dos zapatos y llamándolo perro- posteriormente fue liberado y su condena fue declarada cumplida por los nueve meses que estuvo prisionero.

TORTAZOS A PASTELES

Otra forma de manifestación que está tomando fuerza es la de lanzar tortas al rostro de diversas autoridades.  Sin embargo, se diferencia significativamente con los “zapatazos”, ya que para conseguir dar con el objetivo de la torta, hay que estar mucho más cerca y generalmente, es más fácil salir sin ser identificado ya que todo el mundo concentra su atención en el rostro con crema.

Una muestra de ello fue el tortazo que recibió el jefe de la Iglesia Católica en Bélgica, André-Joseph Léonard, durante una misa en noviembre del 2010.

El incidente ocurrió mientras el sacerdote cantaba junto al coro y no se percata que una persona se acerca al altar y le enrostra una torta delante de toda la comunidad eclesiástica. El grupo que apuntó los tortazos, reivindicó haber lanzado pasteles a figuras como el presidente francés Nicolas Sarkozy o el multimillonario Bill Gates.

La acción del manifestante, fue grabada por una persona desde muy cerca y subida a distintos portales de Internet.

Según las declaraciones ofrecidas a la prensa, la Iglesia belga desconoce la identidad del autor del “tortazo” y niegan que pertenezca a la comunidad católica de Bruselas.

Léonard ha sido fuertemente criticado por sus palabras sobre la homosexualidad, que comparó con la anorexia; por defender a curas pederastas y por sostener que el Sida es una “justicia inmanente”.

Otro tortazo famoso fue el que recibió el ex ministro alemán Jürgen Trittin en septiembre del 2010.

Según la prensa alemana, en Hannover una persona enmascarada lanzó un pastel de nata contra el ex ministro de Medio Ambiente y líder de los Verdes en el parlamento durante un debate público sobre el movimiento antinuclear.

El agresor, que vestía de blanco, luego de lanzar la torta se escabulló entre los asistentes al acto sin ser identificado ni detenido.

Dentro de las razones que se esgrimen del tortazo, se señala en la prensa que cuando Trittin era ministro de Medio Ambiente del gobierno de Gerhard Schröder, inició un plan para desactivar todas las plantas nucleares en Alemania antes del 2022, pero ahora que está en el Congreso, ha apoyado la moción del gobierno de Angela Merkel de aplazar el cierre en doce años más.

Finalmente, no podemos dejar de incluir el golpe que recibió el premier italiano Silvio Berlusconi en diciembre del 2009 cuando terminaba un mitin en la plaza del Duomo de Milán.

El agresor, identificado como Massimo Tartaglia, fue detenido inmediatamente por la policía y conducido posteriormente a la cárcel San Vittore por el dictamen de un tribunal mientras durara la investigación.

Según sus declaraciones, él estaba junto a un grupo de manifestantes que le gritaba “payaso” y “dimisión” durante el discurso de Berlusconi, provocando que el premier elevara el tono de su voz y les gritara en tres ocasiones “vergüenza”.

Aunque se ha informado que Tartaglia estuvo sometido a diez meses de tratamiento psiquiátrico, éste asume que actuó motivado por una “fuerte aversión” a las políticas del gobierno, pero que no es un asesino y que actuó en solitario.

Tras tres meses de investigación, los tribunales decretaron que el autor podría cumplir arresto domiciliario mientras continuaran las pesquisas, pero en junio del 2010, se decretó su absolución de los cargos por sus problemas mentales.

EL JARRAZO DE AGUA

Sin duda que de las acciones directas contra la sordera de la autoridad, la más reciente y  recordada en nuestro país, es el jarrazo de agua proporcionado por la “heroína nacional”, María Música Sepúlveda, quien tan sólo con catorece años de edad, se llenó de valentía y le  lanzó un litro de  agua al rostro a la ministra de Educación -pro privatización de ese entonces- Mónica Jiménez.

La acción de la estudiante habría sido motivada por la constante represión de Carabineros de Chile, a las manifestaciones estudiantiles, donde ella misma resultó afectada producto del violento actuar policial que no escatima en usar tanquetas que despiden gases lacrimógenos,  carros lanza agua (guanacos) , entre otros dispositivos de represión de la manifestación pública.

El documentalista Dauno Tótoro describió el instante fotográficamente “María Música Sepúlveda, estudiante del Liceo Darío Salas de Santiago, se acerca a la ministra Jiménez para plantearle que muchos de sus compañeros habían sido reprimidos con dureza por parte de efectivos policiales y que a ella misma la habían golpeado. Y ante la indiferencia y el silencio de la personera el agua sale del jarro, se proyecta y avanza, rompe la ley de gravedad y llevada por el principio de acción y reacción empapa la cara del poder. La cara de la ministra se retuerce ante este bautizo y purificación que viene de las manos de una estudiante que actuó motivada por la normal indiferencia de una ‘autoridad’ “.

EL NOMINADO DEL MES

Claramente en nuestro país faltan dedos en la mano para contar las autoridades que causan indignación popular ya sea por su doble discurso, su falta de compromiso con lo público y su favoritismo por lo privado,  entre otros.

Estas semanas la “autoridad” que es blanco del descontento estudiantil es el actual de la cartera de Educación, Joaquín Lavín, quien buscando continuar con el sistema de endeudamiento de los chilenos(as) para poder acceder a la educación superior, se estrelló contra el suelo entre los violentos brazos de sus guardias, en medio del enojo de los  alumnos de la Utem.

Lavín calificó la funa de los estudiantes como un acto de agresión, no obstante el estudiantado se encargó de desmentir los dichos del ministro, responsabilizando de lo sucedido a sus guardias.

El Ciudadano

Videos de muestra

 

 


El Ciudadano

Comentar este post