Honduras: Los niños y niñas no mienten - Por Gerardo Torres

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.

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Por Gerardo Torres Zelaya

Secretario General

OPLN

Dirán que pasó de moda la locura

dirán que la gente es mala y no merece,

más yo partiré soñando travesuras

(acaso multiplicar panes y peces)

 

“El Necio”, Silvio Rodríguez

 

La sociedad hondureña, androcentrista por tradición, tiene problemas en reconocer figuras de poder que no sean hombres mayores de 40 años, mestizos o de preferencia blancos, de buen porte económico e implacables costumbres morales, religiosos y de buen ver ante los ojos de la sociedad conservadora.

Si una mujer habla es incorrecto, si quien levanta la voz es homosexual es pecado, si quien pide la palabra es parte de los pueblos originarios entonces resulta interesante más no importante, y si es un o una joven quien se pone de pie pues se le aplasta y se justifica ese ataque con el famoso decir de que no sabe lo que hace, que esos arranques son propios de la irracionalidad de sus breves años y que por lo tanto deben ser controlados o aleccionados.

La juventud no es más que una etapa, ser joven no es sinónimo de ser revolucionario (aunque debería, según Allende), la juventud vendría a ser entonces la etapa humana más subestimada. Las grandes mentes, referentes y guías de las poblaciones aveces se les olvida que su vida es consecuencia de las decisiones de un joven (de una versión del pasado menos desgastada y acomodada de ellos o ellas mismas).

Cuando un joven opina, siempre está en duda. Cuando un “adulto” ataca a un joven entonces dice toda la verdad, aunque descaradamente mienta, inventando cifras, malversaciones, acusaciones y no pudiendo ni investigar bien los nombres de las personas a quienes quiere atacar, confundiéndolas con sus padres o entre ellas.

Esta suele ser la forma en la que se dan las cosas, digo suele ser porque no siempre es así. Cuando la generaciones entienden que el desgaste social solo puede ser superado con el rompimiento de una clase oprimida contra otra que la aplasta entonces es cuando inevitablemente la mirada vuelve a las juventudes resistentes o revolucionarias. Es ahí cuando las buenas costumbres (como no contestarle a los mayores) no tienen esa calma acostumbrada sobre la cual acomodarse y dejan de ser validas.

El trabajo como siempre se impone ante todo; ya sea el chantaje, los cuartos poderes, las falacias de autoridad y las demostraciones de “fuerza”. El trabajo de una generación llegara hasta donde el trabajo mismo la lleve, no hasta donde se le sentencie por terceros.

Juventudes Socialistas

El socialismo que había sido sentenciado por algunos de los ahora ex jóvenes, como algo incorrecto, como romanticismos de cuando aun no habían madurado ha tomado nuevas fuerzas en el mundo. También lo ha hecho el fascismo que ahora muestra también rostros rejuvenecidos en Estados Unidos y Europa y que adelantan un nuevo enfrentamiento histórico que nos obligara a enfrentarnos para salvaguardar la humanidad de la violencia del racismo, la discriminación y el capital.

El asesinato de 68 jóvenes socialistas noruegos seguirá retumbando por muchos años en los oídos de esta generación que se está formando y consolidando en la lucha. De alguna forma todos y todas compartimos el dolor del Partido Socialista de Noruega (AUF) así como ellos han mostrado su solidaridad por las decenas de jóvenes asesinados por el golpismo en Honduras.

El pasado 22 de julio los jóvenes fueron asesinados en cuestión de horas en la isla de Otoya, en Honduras los asesinatos de nuestros compañeros y compañeras se han realizado en un periodo y espacio territorial más amplio pero por el mismo enemigo. Cuando los sectores más conservadores se sienten amenazados son las juventudes el primer objetivo a atacar.

Recientemente se realizó en la ciudad de Attersee, en Austria una nueva edición del Festival Mundial del espacios de Juventudes de la Internacional Socialista y a través de la Fundación Friedrich Ebert Stiftung (FES) se me extendió una invitación para participar como conferencista e invitado a la instancia donde más de 3 mil jóvenes deliberarían sobre los retos que plantea el nuevo auge del fascismo y de las formas en las que socialistas y social demócratas pudieran encontrar agendas comunes para enfrentar a este enemigo histórico.

El festival fue enlutado por la muerte de los y las compañeras noruegas que luego del campamento en el que fueron masacrados se dirigían a la fría ciudad austriaca para encontrarse con las demás delegaciones del mundo. Pero también sirvió para poner los pies en la tierra del peligro real que enfrentamos como generación.

El Golpe de Estado en Honduras, la remilitarización de América Latina con la excusa de la guerra contra las drogas, el auge del llamado Tea Party en los Estados Unidos como expresión de un nuevo nacional socialismo (nazi), el incrementó de la aceptación de Partidos Racistas, Nacionalistas o Extremistas en varios países de Europa y la derrota política de fuerzas progresistas en otros países de distintas partes del mundo, plantea un panorama complejo para esta nueva generación de revolucionarios que debemos ir consolidando estructuras para la lucha internacionalista que nos compete.

Lo que viene para las juventudes no es fácil, como tampoco ha sido fácil la lucha contra la oligarquía, el imperialismo, el bipartidismo, la discriminación y la explotación en nuestro país. Como juventudes resistentes y revolucionarias debemos balancear siempre el ímpetu de la lucha con la efectividad de la propuesta.

Y aunque aveces se nos tilde de grupúsculos a los jóvenes que nos atrevemos a organizarnos, tampoco es para caer en el extremo del movimiento hippie de los 60 con su consigna “no confíes en nadie mayor de 30 años”. Nuestro compromiso político es racional y emocional al mismo tiempo y sabemos que así como hay compañeros de todas las nacionalidades, rasgos, creencias y preferencias también hay compañeros y compañeras de todas las edades sin distinción alguna.

Como conclusión habría que pensar por que estamos luchando. Si es por el reconocimiento de ese mismo androcentrismo o adultocentrismo que criticamos entonces vamos mal. Si luchamos por la humanidad no habrá difamación, ataque, calumnia o amenaza que nos detenga.

Si ser joven y no ser revolucionario es una contradicción biológica entonces habría que ponernos a pensar en serio si sería tan descabellado construir una corriente revolucionaria guiada, conducida y defendida en su mayoría por jóvenes de todo el país y el mundo para dar argumentos políticos e ideológicos a esta resistencia que se esta consolidando a nivel mundial contra la explotación y el fascismo.

Seguro ya van a salir voces llamando ingenuo este llamamiento a organizarnos desde los “cipotes” para buscar el poder ya y no después, pero eso no es nuevo para algunos “adultos”. En definitiva si las juventudes resistentes y revolucionarias tomáramos esa decisión seria un proceso indetenible. Y si decimos que lo vamos a hacer lo haremos, recordemos que como dice el popular refrán “los niños y niñas no mienten” a diferencia de quienes nos atacan cuando decidimos asumir una posición.

Ahora será de dar el primer paso hacia la construcción de está nueva expresión política para guiar y no de simple acompañamiento.

 

Organizacion Politica Los Necios

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