Investigan tráfico de personas de Haití a República Dominicana

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.

El Centro de Formación y Acción Social y Agraria (Cefasa) de República Dominicana divulgó a comienzos de este año un análisis de la migración de haitianos/as a la ciudad dominicana de Santiago de Caballeros. La publicación revela informaciones básicas sobre transporte para cruzar la frontera, costo y condiciones de viaje, y trabajo en el nuevo país de residencia, además de hacer una serie de recomendaciones a la sociedad dominicana y autoridades.

Investigación sobre Tráfico de Personas desde Haití a Santiago, RD tiene como objetivo averiguar los procesos de tráfico de personas entre estos dos países y definir quiénes son los principales blancos de este delito. El documento quiere mostrar a la población dominicana y migrante el proceso de transporte de inmigrantes que cruzan la frontera por la vía oficial y no oficial rumbo a Santiago.

El informe fue realizado a partir de una entrevista con 106 migrantes que viven en Santiago y llegaron a República Dominicana entre los meses de diciembre de 2010 y junio de 2011. Del total, sólo el 22% tiene status migratorio regular, o sea, pasaporte con visa vigente y un lugar para vivir. Esto les da el derecho de ir y venir por la ciudad y tomar el transporte público sin problemas.

De los entrevistados, el 69% son hombres y sólo el 31% mujeres. Esto sucede porque, generalmente, el hombre va de viaje primero y sólo cuando se siente más estabilizado y con una situación económica mejor, manda buscar a la familia.

Otro hecho registrado por el Cefasa fue la predominancia de migrantes con edades entre 18 y 35 años. Este grupo representa el 61% de los que abandonan Haití, mientras que los menores de 18 años son el 7% y los mayores de 35 años son el 32%.

Para que estas personas crucen la frontera hay una red de “profesionales” especializados en hacer la travesía. El 69% de los entrevistados revelaron que viajaron en transportes especialmente organizados para llevar a los migrantes al país vecino. Desde motocicletas hasta jeeps, son varias las formas de salir de Haití.

El 58% de los entrevistados afirmaron haber llegado a Santiago cruzando el río Masacre, el 40% entraron por el puesto fronterizo de Dajabón, el 1% entró por los puestos de frontera de Pedernales y el otro 1% restante entró por Jimaní.

Cabe resaltar que el 42% de los migrantes entrevistados, aun sin documentos, entraron en República Dominicana por un puesto de frontera, donde hay vigilancia militar. Para el Cefasa, este hecho indica un probable involucramiento de las autoridades militares y migratorias con las redes de tráfico.

Para conseguir el acceso al país vecino, haitianos y haitianas pagan de RD$3.440 a RD$12.000, siendo el valor mínimo encontrado RD$800. En la mayor parte de los casos (el 62%), los migrantes tienen que pagar antes de iniciar el viaje. En el 38% de los casos, es posible pagar a la mitad del viaje o cuando llegan al destino. Casi la mitad (el 46%) de los entrevistados reveló que son obligados a pagar más de lo que fue acordado. Algunos testigos relataron que, cuando el migrante no tiene el dinero exigido, es secuestrado hasta que la cantidad llegue a las manos de las organizaciones de tráfico.

Cuando finalmente llegan a Santiago, a pesar de que no tienen garantías de que van a conseguir un empleo, gran parte de los migrantes termina involucrándose en actividades como: agricultura, construcción, servicios domésticos, venta y seguridad. Sin embargo, por la condición irregular, los migrantes casi siempre se insertan en el mercado informal o en un lugar que no respeta los derechos laborales.

Ante esta situación, el informe hace una serie de sugerencias; una de ellas está orientada a la sociedad dominicana. Cefasa alerta que no se puede combatir a las redes de tráfico que involucren autoridades con el silencio de la sociedad, por eso es necesario que todos aprendan a documentar los abusos para poder denunciarlos.

En el documento también se indica a los migrantes y se intenta concientizar sobre la necesidad de poner los documentos en orden cuanto antes, pues así es posible utilizar el transporte público y evitar abusos y extorsiones.

También se realizan recomendaciones a las autoridades. Alertan que la militarización de la frontera no resuelve la migración irregular, sino que “alimenta el sistema de corrupción”. Por eso sugieren que los militares hagan su trabajo para mejorar el clima de paz entre las dos naciones. También piden la regularizan de los residentes irregulares en República Dominica, a fin de sanar una situación insoportable para el país; y solicitan el fortalecimiento del sistema de justicia para conseguir castigar a civiles, militares, funcionarios y ciudadanos comunes que infringen las leyes.

Adital

El Ciudadano

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