James Petras: “EEUU vive un momento histórico por protestas contra capital financiero”

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.

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James Petras

“En Estados Unidos se vive un momento histórico, debido a las manifestaciones que, en las grandes ciudades del país, están reclamando que termine la dominación del sector financiero”, sostuvo el sociólogo y catedrático estadounidense James Petras.

Durante una entrevista telefónica con AVN, Petras resaltó que es esa protesta “una denuncia a la colaboración entre los gobernantes y los sectores financieros, que han actuado en la línea de destruir la vida normal de los trabajadores”.

Profesor de la universidad de Binghamton, y residenciado en Nueva York, Petras se refirió a la importancia de este movimiento de protestas iniciado en las capitales europeas y hoy presente en las grandes ciudades estadounidenses.

“Aquí en Nueva York, donde vivimos, la gran mayoría de los más importantes sindicatos está respaldando esta lucha”, destacó.

Agregó: “No son simples indignados, están hablando de ocupar Wall Street. Es un repudio claro al capital financiero, con un programa que pide que el Gobierno intervenga con políticas públicas para controlar este sector, y canalice recursos hacia la economía productiva para generar empleos”.

Señaló que la lucha en Nueva York ha tenido enormes efectos en todo el país. “Si uno va con los manifestantes, miles y miles de ciudadanos, en coches y caminando, nos saludan. Hay una clara mayoría de simpatizantes, más allá de las decenas de miles que están en las calles reclamando”.

La consigna de la manifestación, tal como comentó, es la misma en todas las grande ciudades: “Y más allá de Nueva York hay movilizaciones con el mismo eslogan: ocupar Wall Street, frente a todos los grandes centros financieros de Los Ángeles, San Francisco, Boston y otras muchas ciudades. Entonces tenemos aquí el embrión de un gran movimiento nacional y popular en contra de la dominación del capital financiero”.

Petras apuntó que en el seno de estos movimientos hay mucha gente que está en contra, también, “de los gastos militares, las guerras imperiales y las presiones que el Gobierno de (Barack) Obama está usando para derrocar gobiernos como el del presidente (de Venezuela, Hugo) Chávez”.

Expresó que entre los manifestantes hay una gran simpatía por el Presidente Chávez “porque muestra otro camino, en el cual canaliza los recursos públicos hacia la producción y la construcción de viviendas, en otros programas, en lugar de como está actuando como representante del capital financiero”.

En torno a la actitud de los partidos Republicano y Demócrata frente a este fenómeno que se está viviendo en la nación norteamericana y que, aparentemente, escapa de sus manos, manifestó que están en silencio.

“Saben que la gran mayoría, 90% del electorado, es hostil al capital financiero. Las encuestas muestran que el sector del capital financiero es el más desprestigiado de toda la institucionalidad norteamericana. 90% de los estadounidenses tiene una opinión negativa de Wall Street.

“Por eso es que los políticos que reciben recursos de Wall Street ahora no se atreven a defenderlo con una política abierta”, acotó.

Petras señaló que republicanos y demócratas están en un dilema y en silencio porque, por un lado, reciben dinero de Wall Street, del sector financiero, y por el otro procuran el voto de un electorado que, en su mayoría, repudia al sector financiero.

Ello “con excepción de un grupo de demócratas progresistas que ha expresado su respaldo a los sindicatos, porque recibe dinero de estas organizaciones y sabe que están muy molestas con Wall Street”, dijo.

Al planteamiento de que hoy, con la incorporación de los ciudadanos estadounidenses a los reclamos, parece que el planeta se ha uniformado en la protesta, el profesor comentó: “Lo que tenemos que ver es si hay una convergencia en un nuevo movimiento de bases, que proyecte un nuevo liderazgo político, frente al desafío del capitalismo financiero en crisis”.

Y sobre la posibilidad de que una nueva referencia política pueda erigirse en Estados Unidos, a raíz de estos movimientos enfrentados al capitalismo financiero, Petras apuntó: “Puede ser. El descontento está claro. La simpatía por la banderas contra Wall Street es popular”.

“En estos momentos hay discusiones, hay asambleas para discutir el camino a elegir. Es un proceso largo, no se puede esperar en el corto plazo, pero estamos acumulando fuerzas aquí; se está extendiendo el diálogo, se ha profundizado la crítica a la política económica de Obama, entonces los fundamentos para lanzar un nuevo proyecto político están sobre la mesa”, resaltó.

AVN / LibreRed.Net

 

 

Occupy Wall Street

LA OPINION -  Ya están en las principales ciudades de Estados Unidos y en el corazón de Washington.Son los indignados o los llamados “ocupas” de Wall Street. Son personas que se cansaron de estar en sus hogares, abandonados a su suerte y decidieron tomarse las calles hasta que existan cambios que les den una salida a sus problemas de desempleo y falta de recursos para sobrevivir en una economía en crisis.

Es un movimiento que comenzó apenas con algunas decenas de personas en Nueva York a mediados de septiembre, y que ahora parecer estar siguiendo un camino similar al recorrido por el Tea Party hace más de dos años. 

Con presencia en más de 300 ciudades como Seattle, Los Ángeles, Houston, Dallas, Filadelfia, Chicago, Boston, el movimiento está haciendo ruido y fuerte. El motivo de su indignación es la falta de empleo y, sobre todo, lo que ven como la codicia de las grandes corporaciones, además de una distribución del ingreso injusta en el país.

Bajo este paraguas de coraje, se han unido a ellos grupos en contra de la guerra en Afganistán, ambientalistas, religiosos y líderes de derechos civiles.

Con sus sacos de dormir, carteles, comida y agua, cientos de personas llegaron a Freedom Plaza, a tan solo unas cuadras de la Casa Blanca y de los principales edificios que aglutinan los centros de poder en el país.

Preparados para todo y dispuestos a todo. Así se definen y así también lo parecen. Similar a lo que se ha visto durante los últimos días en Nueva York, donde se ha llegado a altercados violentos con la policía y donde incluso ayer fueron detenidos otros 23 participantes, segú autoridades policiacas.

“Estamos en contra del corporativismo y militarismo. Queremos sacar al dinero de la política. El sistema está completamente corrupto, queremos terminar las guerras y gastar ese dinero en nuestra gente acá, en trabajos, protección ambiental, programas sociales”, explicó Lisa Simeone, una de las líderes del movimiento local Stop the Machine.

“No estamos pidiendo ser ricos, no estamos pidiendo que alguien nos rescate. Lo único que pedimos es vivir con dignidad y que el dinero de todos los contribuyentes se gaste de manera efectiva. Tener acceso a salud, a una educación decente. En tanto, en Wall Street esos titanes corporativos nadan en dinero”, aseguró.

Sin una fecha de salida, los organizadores esperan que esta ocupación dure semanas, a pesar que tienen permiso para permanecer legalmente en Freedom Plaza solo hasta este domingo.

A tono con los cantantes de rap que animan la jornada, la gente grita, baila, se pasea, duerme y habla con la prensa. Estatuas humanas, monjes budistas, abuelas indignadas, todos detienen el ritmo cotidiano de Washington, llevando un poco de color y caos a una ciudad acostumbrada al protocolo.

Consultado respecto a su visión de los manifestantes, el presidente Barack Obama dijo en una conferencia de prensa realizada ayer que el movimiento “expresa las frustraciones que sienten los estadounidenses”.

“Tuvimos la crisis financiera más grande desde la Gran Depresión, con un tremendo daño a la gente y todavía ves a algunos que actuaron de manera irresponsable, en contra de esfuerzos para terminar con prácticas abusivas. Que fue el problema en primer lugar”, dijo Obama.

“La gente está frustrada y los manifestantes están dando una voz a una base más amplia, que está decepcionada por cómo funciona el sistema financiero”, agregó.

Pero la magnitud de los gritos y protestas en Washington parecían ir mucho más allá de esto. Es una indignación con diversas causas y sin respuestas. “Cómo no iba a venir. Estoy preocupada por el futuro de mis nietos. Las corporaciones nos están quitando todo, destruyendo el planeta, se han tomado el gobierno, nuestra democracia, a menos que seas un millonario no te puedes postular. Es tiempo se sacar el dinero de la política y las corporaciones fuera de nuestra vidas”, insistió Vicky Rider, del grupo “Abuelas Indignadas”, quien viajó especialmente desde Carolina del Norte.

Hasta ayer, Stop the Machine contaba con 5 mil personas que se habían comprometido a participar en sus eventos, pero esperaban superar esa cifra ampliamente.

El Pentágono, Capitolio, Casa Blanca son algunos de los objetivos donde llevarán su indignación, en espera de la marcha del 15 de octubre a nivel nacional.

 

Contrainjerencia

 

NOTICIAS DE EEUU (de Democracy Now !)

  • Miles de personas se unen a la marcha de "A ocupar Wall Street" y la policía arresta a 28 manifestantes

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    Este miércoles, en la ciudad de Nueva York, sindicatos de trabajadores y estudiantes se sumaron al creciente movimiento "A ocupar Wall Street" en la que fue la mayor movilización desde el comienzo de la protesta hace 20 días. Decenas de miles de personas marcharon desde la plaza Foley hasta Zuccotti Park, lugar rebautizado con el nombre de "Plaza de la Libertad", donde cientos de manifestantes acampan desde el 17 de septiembre. La marcha fue pacífica, pero más tarde la policía golpeó con bastones a un grupo de manifestantes que habían derribado una barricada policial en un intento de marchar hacia Wall Street. La policía dijo que había arrestado a un total de 28 personas. Escuchamos declaraciones de testigos de la discusión entre policías y manifestantes en Wall Street.

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  • "Nos unimos": Inspirados por el movimiento A ocupar Wall Street, los sindicatos se suman a los activistas en una marcha histórica

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    La marcha organizada por el movimiento A ocupar Wall Street fue respaldada por una coalición de agrupaciones de trabajadores: el Sindicato de Trabajadores del Transporte, el Sindicato Unido de Enfermeros, el Sindicato Internacional de Empleados de Servicios y la Federación Unida de Maestros. Escuchamos a los dirigentes sindicales hablando ante la ruidosa multitud en la plaza Foley del Bajo Manhattan, antes de iniciar la marcha hacia el distrito financiero.

    Escuche/Vea/Lea (en inglés)
  • El duo de hip-hop Rebel Diaz, de la zona del Bronx, en vivo en la marcha organizada por A ocupar Wall Street

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    Los hermanos que forman el duo de hip-hop Rebel Diaz participaron en la marcha de ayer organizada por A ocupar Wall Street en el Bajo Manhattan, y le dijeron a Democracy Now! por qué habían venido desde la zona sur del Bronx a sumarse a las miles de personas que están pidiendo un cambio. Mientras caminaban por la avenida Broadway hacia Zuccotti Park —corazón del campamento de la protesta— interpretaron una canción inspirada en este movimiento que se multiplica por todo Estados Unidos. La canción se llama "Somos el 99 por ciento".

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  • Con denuncias contra la deuda y los recortes presupuestarios, los estudiantes se suman al creciente movimiento A ocupar Wall Street

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    Una gran columna de estudiantes participaron en la marcha del miércoles en apoyo al movimiento A ocupar Wall Street. Organizaron un día nacional de huelga estudiantil como medida de protesta contra los recortes presupuestarios y en apoyo al movimiento A ocupar Wall Street. De acuerdo con el sitio web OccupyColleges.org, hubo huelgas en 75 universidades de todo el país, muchas de ellas en Nueva York. Democracy Now! se reunió con varios estudiantes que dejaron las clases en las universidades de CUNY, New School y New York University para asistir a la marcha del miércoles en el Bajo Manhattan. "Creo que muchos estudiantes están metidos en esta crisis económica que le vende a la gente una terrible factura de bienes. La gente tiene la impresión de que puede ir a la universidad, tener un trabajo bien remunerado, algo parecido a la seguridad y la inclusión en una vida profesional responsable", afirma uno de los estudiantes. "Lo que notamos mucho viendo a los estudiantes de Europa, Puerto Rico y Chile es que eso es realmente un espejismo".

    Escuche/Vea/Lea (en inglés)
  • "Somos el 99 por ciento": Voces de la marcha organizada por A ocupar Wall Street

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    La marcha del miércoles organizada por el movimiento A ocupar Wall Street convocó a decenas de miles de personas de todas las edades y orígenes, quienes se volcaron a las calles en el centro de Nueva York. La presentadora de Democracy Now!, Amy Goodman, nos informa desde exteriores para hacernos escuchar algunas de esas voces.

    Escuche/Vea/Lea (en inglés)
  • Naomi Klein: Los manifestantes están buscando un cambio en la calle porque se están dando cuenta de que no vendrá de las urnas

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    Entre las miles de personas que participaron en la marcha de anoche organizada por el movimiento A ocupar Wall Street aquí en Nueva York estaba la reconocida periodista y escritora Naomi Klein, autora del exitoso libro "La doctrina del shock: el auge del capitalismo del desastre". Klein también escribió "No Logo", un libro que se ha convertido en un manifiesto cultural para los detractores del capitalismo desenfrenado de todo el mundo. Klein nos acompaña para analizar el movimiento A ocupar Wall Street y por qué el mismo no tiene repercusión en los medios corporativos. "Mi mayor temor era que la presidencia de Obama llevara a esta generación de jóvenes al cinismo político y a la apatía política", dice Klein. "Pero en cambio, los jóvenes van adonde está el poder. Se están dando cuenta de que el cambio no va a venir desde Washington, porque los políticos están muy controlados por los intereses corporativos, y de que esa es la crisis fundamental en este país".

    Escuche/Vea/Lea (en inglés)

Naomi Klein: la polémica en torno al oleoducto Keystone XL demuestra cómo Wall Street está ocupando posiciones en el gobierno estadounidense

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El mes pasado, la reconocida periodista y escritora Naomi Klein estuvo en Washington, D.C., donde fue detenida junto a más de 1.000 personas cuando participaba en una campaña de desobediencia civil que duró dos semanas frente a la Casa Blanca. Dicha campaña se organizó para manifestarse contra el proyecto de construcción del oleoducto Keystone XL, que transportará petróleo desde los campos de arena alquitranada en Canadá hasta las refinerías ubicadas en la costa del Golfo de México. Klein se encuentra actualmente en Nueva York, adonde viajó para apoyar el movimiento A ocupar Wall Street, y nos acompaña para analizar las relaciones que hay entre las dos luchas y la estrecha relación que existe entre la Casa Blanca, el Departamento de Estado estadounidense —que está evaluando el gasoducto propuesto— y los lobistas de Keystone XL.

Protestas del movimiento Occupy Wall Street aumentan en todo Estados Unidos  

Acciones paralelas inspiradas en el movimiento Occupy Wall Street de Nueva York siguen surgiendo en todo Estados Unidos. A partir del viernes de mañana, el sitio web Occupy Together, un centro de eventos nacionales en solidaridad con el mencionado movimiento, informó sobre la realización de concentraciones en 847 ciudades. El jueves, activistas de Washington D.C. lanzaron la protesta October 2011 (Octubre de 2011) ocupando Freedom Plaza.

Lydia, una manifestante, dijo: “Debemos dejar de invertir en privatizaciones. Debemos empezar a preocuparnos por el 99% de la población. Debemos empezar a invertir nuestro dinero en programas de asistencia social y a preocuparnos por la clase media y baja porque no seremos realmente un gran país hasta que todos seamos fuertes y prósperos".

Marilee Eusebio agregó: “Bueno, estoy muy consternada con las mentiras que dicen en todos los niveles, y esto era algo que podía hacer. Algunos de mis amigos dicen que esto es una reedición de lo que hicimos durante Vietnam, pero eso tuvo consecuencias y realmente espero que esto y la gente de Wall Street nos mueva a hacer algo”.

Como en Nueva York, los manifestantes llegaron a Washington D.C. procedentes de todas partes del país, y algunos están participando en su primera manifestación política. Una mujer que vino desde Kansas tenía una pancarta que decía: "Perdí mi trabajo, conseguí una ocupación".

Policía allana campamento de protesta en San Francisco

En San Francisco, los manifestantes están resistiendo un intento de la policía de dispersar un campamento frente al Banco de la Reserva Federal. El jueves, docenas de oficiales con equipo antidisturbios rodearon el campamento y quitaron las carpas, sobres de dormir y otros elementos pertenecientes a los manifestantes. Pero los organizadores dicen que más de cien personas siguen en el área a pesar de haber perdido sus pertenencias.

Obama: Occupy Wall Street refleja una extendida "frustración"

En la Casa Blanca, el Presidente Obama analizó las protestas del movimiento Occupy Wall Street por primera vez. En una conferencia de prensa, dijo que entendía la “frustración” de los manifestantes, pero en última instancia creía en el sector financiero.

El Presidente Obama afirmó: “Claro que escuché hablar del movimiento. Lo he visto en la televisión. Creo que expresa las frustraciones del pueblo estadounidense por haber sufrido la mayor crisis financiera desde la Gran Depresión […], y aún así seguimos viendo a algunas de las mismas personas que actuaron irresponsablemente tratando de oponerse a los esfuerzos para poner fin a las prácticas abusivas que nos llevaron a este problema en primer lugar. Por lo tanto, sí, creo que la gente se siente frustrada, y los manifestantes están expresando una frustración más amplia por el funcionamiento del sistema financiero. Pero recuerden que ya he dicho y seguiré diciendo que tenemos que tener un sector financiero fuerte y eficaz para que podamos crecer”.

El descontento social se extiende por todo EU

David Brooks
Corresponsal
Periódico La Jornada
Sábado 8 de octubre de 2011, p. 36

Nueva York, 7 de octubre. Al cumplir 21 días, Ocupa Wall Street ha generado expresiones de protesta contra la desigualdad económica y el poder financiero en 45 de los 50 estados del país y se ha vuelto tema cotidiano en los medios masivos, en los pasillos del poder cupular y en las calles de decenas de ciudades.

Somos 99 por ciento, se escucha y se ve desde Tampa, Florida, a Portland, Oregón (donde, según algunos medios, marcharon 10 mil personas el jueves), y hoy montaron plantones y/o realizaron más marchas en San Diego, San Francisco, Minneapolis (donde se estableció una Plaza del Pueblo frente a la alcaldía), Tampa y Atlanta.

Ocupa Washington entró en su segundo día, con unos 300 realizando una asamblea general para definir agenda y acciones después de las marchas de ayer.

Según organizadores, hay iniciativas, reuniones y otras actividades relacionadas en 900 ciudades y pueblos.

Aquí en la Plaza Libertad, a un par de cuadras de Wall Street, el plantón que se estableció el 17 de septiembre continúa generando ecos en el ámbito nacional e internacional.

Hoy unos 200 representantes de la comunidad haitiana de Nueva York cruzaron el puente Brooklyn y marcharon a la Plaza Libertad coreando Ocupa Wall Street, no a Haití. Fueron recibidos por un contingente de igual número de los ocupas, y juntos caminaron para llegar al plantón. “Los mismos banqueros y capitalistas que están llevando a los estadunidenses a la pobreza, a la deuda y (a dejarlos) sin techo han empobrecido a los haitianos durante décadas… la comunidad haitiana demostrará su solidaridad con los miles que se están levantando contra la avaricia y crisis capitalista”, declararon en su comunicado público.

Esta tarde, en el foro diario, manifestantes y simpatizantes escucharon a dos académicos griegos sobre el movimiento de resistencia contra la austeridad en Grecia.

Aquí siguen los estudiantes, ahora acompañados de sindicalistas, desempleados, profesionales, ambientalistas, veteranos de guerra, una brigada de abuelas por la paz, religiosos; un mosaico que cada día es más diverso. Se habla de una multitud de demandas y asuntos, y ante críticas de que no están planteando un programa de propuestas, afirman que hay muchas, pero que en esencia el punto es demostrar que así es como se ve una democracia –con la participación de todos. Uno reitera: Estamos abriendo un espacio democrático en el ombligo de la bestia, Wall Street.

Cada vez se unen más

Con la multiplicación de acciones en el contexto nacional y el apoyo de diversos sectores sociales continúa la dramática transformación de esta iniciativa, que al nacer estaba conformada casi exclusivamente de jóvenes blancos privilegiados. Ahora algunos ya llaman movimiento a este esfuerzo que empieza a aglutinar a los principales sindicatos y organizaciones sociales y comunitarias de todo tipo, elevando así su perfil como nueva expresión social en el panorama político nacional.

Este movimiento de protesta, Ocupa Wall Street, contra la desigualdad económica y social ya ha aparecido en unos 45 estados, reportó hoy el noticiero nacional de NBC News. En la Plaza Libertad, informó, no sólo cada día hay más organización, sino que han recibido decenas de miles de dólares en donaciones, además de ropa, alimento y más.

Para otros noticieros, el fenómeno es reportado muy seriamente, pero llega a ser cómico. Por ejemplo, en CNN, el subtítulo afirmaba: Protestas de Wall Street estallan; expresan ira contra los sistemas financieros y políticos. Mientras tanto, una locutora resume: hay mucha gente enojada allá fuera. Le pregunta a su reportera que está frente a la Plaza Libertad si ya es algo como la plaza Tahrir, en El Cairo. La reportera responde que eso está por verse, que podría ser. Aparentemente no se daban cuenta que eso implicaría que el movimiento llegaría a derrocar al gobierno.

Algunos de los analistas, comentaristas, académicos y estrategas políticos más reconocidos debaten si es el inicio de una expresión popular progresista como una especie de contraparte de la ultraconservadora Tea Party, si ayudará o dañará las perspectivas electorales de Barack Obama, si es una expresión efectiva, o si puede detonar una revolución. Por otro lado, los precandidatos presidenciales republicanos denuncian a Ocupa Wall Street como peligroso, por promover la guerra de clases y por ser anticapitalista, y por ello antiamericana.

El economista –premio Nobel– Paul Krugman escribió hoy en su columna del New York Times: “Algo está sucediendo aquí. Qué es, no está muy claro, pero podríamos, por fin, estar viendo el surgir de un movimiento popular que, a diferencia del Tea Party, está furioso con la gente indicada”. Agrega que la acusación de los manifestantes de Wall Street como una fuerza destructiva, económica y políticamente, es completamente correcta.

Krugman advierte que ahora, con sindicatos y un número creciente de demócratas expresando por lo menos un apoyo calificado de los manifestantes, Ocupa Wall Street empieza a verse como un acto importante que eventualmente podría ser visto como un punto crítico.

En Nueva York, algunos se quejan de la incivilidad general en la plaza, y el ruido de la incansable batucada, como dijo un ciudadano en el programa de radio de línea abierta con el alcalde Michael Bloomberg, miembro prominente del uno por ciento más rico del país. Estamos tratando de manejar esto de una manera que no haga que el problema crezca y proteger los derechos de todos. No hay soluciones fáciles aquí, y sólo puedo decir que estamos trabajando en ello. Aunque estaba hablando de la molestia física que causaba el plantón, igual podría haber estado hablando políticamente.

Pero al parecer, ya es demasiado tarde: el problema ya creció.

El descontento social se extiende por todo EU

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Integrantes de Ocupa Wall Street y activistas contra la guerra se manifestaron ayer en Manhattan Foto Xinhua
David Brooks Corresponsal 
Nueva York, 7 de octubre. Al cumplir 21 días, Ocupa Wall Street ha generado expresiones de protesta contra la desigualdad económica y el poder financiero en 45 de los 50 estados del país y se ha vuelto tema cotidiano en los medios masivos, en los pasillos del poder cupular y en las calles de decenas de ciudades
Somos 99 por ciento, se escucha y se ve desde Tampa, Florida, a Portland, Oregón (donde, segúnalgunos medios, marcharon 10 mil personas el jueves), y hoy montaron plantones y/o realizaron más marchas en San Diego, San Francisco, Minneapolis (donde se estableció una Plaza del Pueblo frente a la alcaldía), Tampa y Atlanta.
Ocupa Washington entró en su segundo día, con unos 300 realizando una asamblea general para definir agenda y acciones después de las marchas de ayer.

Crece por todo Estados Unidos el movimiento ’Ocupa Wall Street’

Más Voces 2011-10-06

El movimiento de protesta llamado «Occupy Wall Street (Ocupa Wall Street)» y que tiene su centro en Nueva York ha entrado en su tercera semana, al tiempo que se extiende por otras grandes ciudades del país como Chicago, Los Ángeles o Seattle.
En Nueva York, esa organización de protesta contra lo que llaman la «avaricia de Wall Street», los desahucios hipotecarios y el alto nivel de paro en EE UU subrayó su intención de permanecer en el sur de Manhattan durante varios meses. El lunes, 2 de octubre, se realizó un nuevo acto de protesta frente al Ayuntamiento de la ciudad, en protesta por las más de 700 detenciones practicadas el sábado.
Las detenciones y la brutalidad de la Policía neoyorquina han desatado la polémica y alimentan el cruce de acusaciones entre los manifestantes y las autoridades. Algunos de los manifestantes han recurrido a las redes sociales y a los medios de comunicación para denunciar que fueron «engañados» por la Policía para abandonar las zonas peatonales del puente y que por ello fueron detenidos.
En cuanto a la situación de los detenidos, aunque prácticamente todos ellos fueron liberados el domingo, la mayoría tendrá que comparecer en un plazo de 30 días ante las autoridades judiciales para responder de cargos por alterar el orden público y obstaculizar el tráfico en el puente.
Los «indignados» mantienen sus reuniones en el céntrico parque Zucotti, en el sur de la ciudad, área donde comenzaron su acampada el pasado 17 de septiembre y que se ubica en pleno centro financiero. También distribuyeron durante el fin de semana un diario de cuatro páginas, editado por dos periodistas independientes, que han llamado «The Occupied Wall Street Journal», a través del que dan a reconocer sus reivindicaciones y su manifiesto. Desde las páginas de redes sociales como Twitter, ese grupo de protesta comparó las detenciones que la Policía de Nueva York realizó el sábado con las manifestaciones que en 1999 ocurrieron en la ciudad de Seattle (Washington, Noroeste) contra la globalización mundial y la Organización Mundial de Comercio (OMC), en las que fueron detenidas 600 personas.
Escucha el reporte que nos ofrece Fernando Velázquez, del colectivo Pueblos Sin Fronteras, de Radio Pacífica, en Estados Uni dos.

http://www.masvoces.org/Crece-por-todo-Estados-Unidos-el

La misión es involucrarnos

 

·         El grito de Ocupa Wall Street llega a millones de personas que se habían dado por vencidas

 

Michael Moore

 

Periódico La Jornada

Viernes 7 de octubre de 2011, p. 44

 

Nueva York tiene ocho millones de habitantes; un millón vive en la pobreza. Es una vergüenza. Y, sin embargo, el sistema no se detiene aquí. Por mucha vergüenza que podamos sentir, la maquinaria va hacia adelante, para hacer más dinero. Nuevas maneras de hacer trampa con las jubilaciones, de robar aún más. Pero algo está sucediendo en la Plaza Libertad.

 

Estuve en la plaza para realizar un par de notas. Y volveré. ¿Saben? Están haciendo un gran trabajo ahí. Y están recibiendo aún más apoyo. La otra noche, el sindicato de empleados de transportes –los conductores de ómnibus, los conductores de la metropolitana– votaron con entusiasmo para sostener la protesta. Hace tres días, 700 pilotos de línea –sobre todo de United y Continental– marcharon por Wall Street. No sé si hubo forma de ver esto en televisión. Sé cómo estuvo la cobertura aquí; se mostró a unos cuantos hippies tocando sus tambores… las cosas típicas que buscan los diarios. Por favor: ¡Dios bendiga a los hippies que tocan sus tambores! Pero “ellos” quieren que se vea sólo eso. Y ahora yo les digo lo que vi en aquella plaza. Vi jóvenes, vi ancianos, vi gente de todo tipo y de todos los colores y todas la religiones. Vi también a la gente que vota por Ron Paul (el candidato presidencial ultraconservador que quiere abolir el banco central). Quiero decir, era un grupo de gente de todo tipo. Estaban los enfermeros en esa plaza. Estaban los maestros. Gente de todo tipo.

 

Este martes habrá una nueva manifestación: también los conductores de ómnibus y de la metropolitana marcharán por Wall Street. Escuché decir que la UAW (el sindicato de los obreros del automóvil) planea hacer algo parecido. Piensen: su peor pesadilla se convierte en realidad. ¡Hippies y obreros del automóvil marchando juntos! La gente entendió. Y todos esos cuentos de divisiones internas y esto y lo otro: a la gente ya no le importa. Porque esta vez se trata de que sus hijos corren el riesgo de ya no poder ir a la escuela. Esta vez corre el riesgo de quedarse sin techo. Eso es lo que en verdad está en juego.

 

Pero lo que me parece más extraño de los ricos es cómo habían decidido excederse tanto. Quiero decir: les iba muy bien. Pero para ellos no era bastante. Para los nuevos ricos no era bastante. Los nuevos ricos, que no hicieron su fortuna gracias a una buena idea. Ni a un invento. Ni con su sudor. Ni con su trabajo. Los nuevos ricos que se enriquecieron con el dinero de los otros, con el que jugaron como si fuesen al casino. Dinero y más dinero. Y ahora nos encontramos con una generación de jóvenes para quienes los héroes a emular son los de los canales de televisión de negocios: los que se enriquecieron haciendo dinero a costa de quienes hacen dinero.


 

Estadounidenses piden cambio en el sistema
 
Carta abierta de Noam Chomsky al movimiento Occupy Wall Street
Comportamiento gangsteril de Wall Street
 
 
Lorenzo Gonzalo
Alainet 
 
La Primera, Jueves 06 de octubre del 2011
   
 Aunque son la capital del consumismo y el centro de la economía capitalista, al parecer la población de Estados Unidos ha llegado a su límite y se muestra dispuesta a no aceptar un nuevo ajuste que les quite los últimos dólares de sus bolsillos. Y se han volcado a las calles, aunque no masivamente aún, contra el sistema financiero.
 
Durante poco más de dos semanas se han producido protestas callejeras en Wall Street, organizadas por personas cansadas de saber que la mayoría de las desgracias económicas se originan por los indebidos y turbios manejos de esa institución de valores.

Es inusual que manifestaciones públicas que de algún modo perturben la paz de una ciudad, se desarrollen con carácter sostenido, como ha sido este caso. Incluso en New York, donde su diversidad étnica y densa población la hace propensa a las más variadas protestas, no es común hallar demostraciones con estas características.

Pero más inusual es la continuidad de un movimiento donde sus protagonistas protestan contra el sistema económico. De todos es sabido que el sistema de valores por acciones y otros subterfugios, es el instrumento que define la manipulación del mercado a favor de las grandes corporaciones y la fabricación virtual de capitales. Una reforma general de esta institución tendría repercusiones bancarias de gran trascendencia y transformaría las relaciones mercantiles actuales.

Los organizadores han denominado el movimiento Occupy Wall Street, que traducido al español significa Ocupemos Wall Street.

Silencio mediático
 
Las protestas comenzaron en el Distrito Financiero de Manhattan, pero el sábado 1ro de octubre, se habían extendido a Albuquerque en Nuevo México, Boston, Los Ángeles, Spokane en Washington, Providence en Rhode Island y ha creado ambientes solidarios entre diversas personalidades y estudiantes. No han faltado celebridades como Michel Moor y Susan Sarandon, haciendo acto de presencia en más de una ocasión para darles ánimos a los manifestantes.

Cuando uno revisa la prensa en general de Estados Unidos y los principales rotativos europeos, podemos observar que mantienen un absoluto silencio, solamente comparable a la complicidad que guardan las personas del bajo mundo para proteger a otros socios ladrones de bancos.

No estamos hablando de unas pocas decenas de personas. El domingo 2 de octubre hubo 700 detenidos cuando cruzaban el puente Brooklyn varios miles de manifestantes. Muchos de los participantes, entre ellos algunos de los organizadores, dicen que estas protestas son como aquellas que caracterizaron la Primavera Árabe.

Revolución ahora

Salvando las distancias entre manifestaciones de este tipo con las que dieron al traste con gobiernos autoritarios y de alta naturaleza represiva, quizás fuera más cierto decir que pudieran semejarse a los “indignados” de España. Pero ya se defina de una u otra manera, todas ellas diferentes pero con asideros comunes, las mismas constituyen una denuncia de la avidez de las grandes corporaciones y las manipulaciones de Wall Street. No faltan quienes aprovechan la convocatoria para enarbolar la causa del calentamiento global.

La prensa en general, nos referimos a esos pocos medios locales que no han tenido más remedio que mencionar las protestas, aducen que las razones para la misma son confusas y erráticas. Es una manera de restarles importancia y descalificar al peor candidato que tiene un gobierno: una opinión pública decidida a señalar como malo lo que no funciona, aunque no sepa cómo solucionarlo.

Las protestas contra el sistema financiero que está teniendo lugar, bajo el movimiento denominado “Ocupemos Wall Street”, son síntomas de los nuevos tiempos y ponen en evidencia la incapacidad de los gobiernos para lidiar directamente con sus sociedades, las reformas y los ajustes necesarios para resolver la crisis que vivimos.

Las personas manifestando por las calles de diversas ciudades importantes de Estados Unidos, no tienen por qué proponer un programa de reformas. Su objetivo primario es alertar a los administradores públicos y a los analistas, expertos sociales, profesores, científicos y técnicos en general, que la vida nacional es de todos y que esa vida no está funcionando bien. Solamente hay que recordar el tiempo transcurrido desde que reventaron las dos guerras injustas decretadas porEstados Unidos y las gran crisis que provocaron los intereses de Wall Street y sus sucedáneos, cuando la bolsa se contrajo a raíz del atentado miserable a las Torres Gemelas en New York, para comprender que la seguridad de todos se ha ido por el vertedero de aguas negras creado por las corrupciones inyectadas al sistema.

La simpleza del pensamiento es muchas veces la denuncia más temible que pueda enfrentar un gobernante.

Esperanza de cambio

Decían algunos de los manifestantes que ellos no estaban pidiendo mucho, sino solamente la oportunidad de poder levantarse en las mañana, sabiendo que tienen trabajo, que pueden pagar la renta de sus casas y que la comida del siguiente día no será de nuevo arroz y frijoles. Un cable recibido en The Associated Press manifestaba que “nadie tenía expectativas de cambios inmediatos. Pensamos que las personas están esperanzadas de que los demás puedan despertar un poco y que mientras más nosotros hablamos y manifestemos, habrá más oportunidades que aquellos con la autoridad de hacer cambios en el mundo nos escucharán”.

Las cosas quizás no funcionen exactamente de esa manera, pero sí pueden ocasionar que nuevas figuras sustituyan a las existentes en un proceso de ajustes que sin dudas está teniendo lugar, a través del proceso evolutivo que hasta hoy ha caracterizado el desenvolvimiento de las naciones.

Por lo pronto la verdadera noticia, más allá de las protestas, es que los periódicos no quieren cubrirla, porque la misma desafía el sistema que los mantiene en pie como fuentes de desinformación.

Nosotros, para no sumarnos a la inmundicia, queremos destacar que las Primaveras no son patrimonio de Oriente Medio, de España y el resto de Europa, sino que abarcan un conjunto mucho mayor y toca a las puertas mismas de Estados Unidos
 

APOYO INTELECTUAL
 

Carta abierta de Noam Chomsky al movimiento Occupy Wall Street
 

El politólogo estadounidense Noam Chomsky manifiesta su apoyo al movimiento de protesta que ocupa Wall Street denunciando el proceder de la mafia financiera.
 
A continuación reproducimos el mensaje de uno de los pocos líderes morales que tiene la izquierda en Estados Unidos

“Cualquier persona con ojos abiertos sabe que el comportamiento gangsteril de Wall Street –y de las instituciones financieras en general– ha causado severos daños a los ciudadanos de Estados Unidos (y del mundo). Y debería de saber que lo ha estado haciendo por los últimos 30 años, al incrementar radicalmente su poder en la economía, y con esto su poder político.

Esto ha instaurado un ciclo vicioso que ha concentrado inmensa riqueza, y con su poder político, en un minúsculo sector de la población, una fracción de 1%, mientras el resto crecientemente se convierte en lo que a veces se llama “un precariato” –intentando sobrevivir en una existencia precaria. También, realizan estas terribles actividades bajo casi completa impunidad –no sólo demasiado grandes para dejar caer, también “demasiado grandes para encarcelar”.

Las valientes y honorables protestas en marcha en Wall Street deberían de servir para traer esta calamidad a la atención pública, y llevar a esfuerzos dedicados a sobreponerse a ellos y colocar a la sociedad en un camino más saludable”.

CRONOLOGÍA

Jornadas de protesta de Occupy Wall Street

– El 17 de septiembre fue el inicio de la protesta de Occupy Wall Street. Un estimado de 1,000 personas se concentraron. Agentes del Departamento de Policía de Nueva York prohibieron a los manifestantes poner tiendas de campaña. Esto conllevó a las personas a caminar por Wall Street y concentrarse en Zuccotti Park entre Broadway y Church. Se convocaron protestas paralelas en otras ciudades. 

– El 19 de septiembre, la Bolsa abrió en Wall Street en su horario regular. Los medios empezaron a cubrir las marchas y Occupy Wall Street empezó a captar la atención de una variedad de medios de comunicación.

– El 23 de septiembre, la protesta en Liberty Square, a través de la calle en la sede financiera del One Liberty Plaza, continuó. 

– El 27 de septiembre, en una muestra de frustración por los fracasos de negociación colectiva, 700 pilotos de United y Continental Airlines, junto con otros de la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas, se manifestaron frente a Wall Street en Nueva York. Los pilotos iban de uniforme, y caminaban en formación con pancartas que decían: “¿Cuál es el costo de un piloto? Depende de tu punto de vista”.

– El 29 de septiembre, manifestantes en San Francisco intentaron ocupar las sedes bancarias del Citibank, Chase, y entrar a la institución del Charles Schwab.

– El 1 de octubre, más de 700 personas de Occupy Wall Street fueron arrestados en el Puente de Brooklyn. Los manifestantes también se concentraron en Albuquerque, Nuevo México, Boston, Chicago, Los Ángeles y Seattle para expresar su solidaridad con el movimiento en Nueva York.
 

Mensaje a la clase obrera y trabajadora de EE.UU. que sale a las calles

– El 4 de octubre, cientos de “ocupas” estadounidenses disfrazados de zombies marcharon por Wall Street, y explicaron que sus máscaras representaban la muerte del capitalismo. La última movilización se registró ayer.
En Wall Stret espera la burgeusía financiera, industrial, agropecuaria, comercial y de otros servicios, delante de ella está su gobierno con el aparato represivo y del Estado integro, con los partidos de Estado para golpearla juntos y derrotarla. Aunque este enfrentamiento debe ser entre la burguesia y el proletatriado, como la crisis es mundial, de esa magnitud debe de ser la respuesta. Sin embargo nunca veremos a los burgueses enfrentarse cuerpo a cuerpo con los trabajadores por eso tiene al Estado y al monopolio de la fuerza represiva; que golpea con el odio que esta tiene a los trabajadores, las acciones de la clase trabajadora deben centrarse en discutir e integrar su programa de clase para derrocar a sus enemigos, apropiarse los medios de producción para su socialización y la instauración  del poder de todos los explotados y oprimidos para eso deben ser las ocupas, para ocuparse de los centros de producción y trabajo. Junto con las marchas y enfrentamientos hacer asambleas para acordar las mejores acciones, la organización y el programa que nos llevará más allá.
Estos son ejes para reconstruir el program y la lucha de la clase trabajadora mundial ante la crisis org{anica del sistema capitalista. ¡¡¡Estamos con ustedes en esta lucha desde México!!!
¡¡¡Viva la Revolución Internacional!!!
¡¡¡Proletarios indignados de todos los países del mundo uníos!!!
Atentamente
Sector Obrero y de Trabajadores de la Ciudad, el Campo y el Mar de Otra Campaña
México 6 de Octubre de 2011

Los especuladores de Wall Street bajo vigilancia

 


David Harvey: “La historia del capital es igual a la historia de la acumulación de deuda”

Andrés Figueroa Cornejo

David%20Harvey.JPGEl geógrafo marxista inglés, David Harvey, dictó una conferencia titulada “Crisis Actual del capitalismo: ¿hacia una ruptura de la división territorial del trabajo?” en el aula 108 de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires el pasado 4 de octubre, a salón abarrotado y donde en una de sus paredes se ilustran fotográficamente los rostros inolvidables de detenidos desaparecidos durante la dictadura militar que estudiaban allí en los años del espanto.
 
A sus 76 años habla sin apoyarse en apunte alguno y con ímpetu adolescente. El autor de ‘Limits to Capital’ (1982) enfrenta con simpleza y al hueso a un público mayoritariamente joven y arranca desde su particular perspectiva analítica y temática sobre las razones y movimiento de la crisis económica mundial.
 
“Las tendencias a las crisis también circulan geográficamente. Nunca ha existido una crisis capitalista que no comenzara en algún lugar y que de allí se expandiera a otros. En este caso, el origen de la crisis estaba ubicada en los mercados de vivienda, principalmente en algunas partes de EE.UU., como California, Arizona, Florida, Georgia. Existen otros sitios donde la crisis se ha manifestado, como España, Irlanda, Portugal. Esa ubicación social y sectorial de la crisis indicaba que contenía una dimensión urbana. Aquí debería pensarse en las relaciones entre la urbanización, la formación de la crisis y la resolución de la crisis. Sin embargo, no hay bibliografía sobre esta cuestión ni desde la perspectiva marxista ni desde la convencional”, dice en un inglés rápido y coloquial, y añade que “Por ejemplo, el Informe de Desarrollo 2009 del Banco Mundial se concentró en asuntos de urbanización, realizando todo tipo de recomendaciones respecto de cómo la financiación de las viviendas debería organizarse, y cuán importante era securitizar las hipotecas y transferirlas a todos los lugares del mundo. Publicaron esto sin decir absolutamente nada sobre la crisis que acababa de desatarse. Por ello escribí un breve libro sobre la historia de la organización y su conexión con la historia de la gestación de la misma crisis. Durante la investigación me encontré con una solución muy interesante del Banco de la Reserva Federal de San Francisco que señalaba que los norteamericanos salen de las depresiones y recesiones típicamente construyendo viviendas y llenándolas de cosas. El documento del BM expresa que la urbanización no es una fuente de la crisis, sino que, por el contrario, en Estados Unidos la urbanización se vio siempre como una solución a la crisis. Pero ocurre que al permitir salir de las crisis, la urbanización también las produce.”
 
Una explicación a la mano
 
Quien refrenda con su actividad intelectual el compromiso con el ambientalismo militante y radical, procura con un ejercicio sencillo dar cuenta de las aristas más complejas del desarrollo capitalista y sus puntos de quiebre. Así Harvey afirma que “Los capitalistas comienzan el día con cierta cantidad de dinero. Van al mercado, compran medios de producción, materias primas, máquinas y fuerza de trabajo. Combinan trabajo, medios de producción y tecnología que crean un producto que luego se lleva al mercado, se vende al precio original más el valor excedente o ganancia. Ese proceso tiene muchas barreras potenciales. Y las crisis están ligadas a una de estas barreras. Por ejemplo, cuando los capitalistas van al mercado y quieren comprar medios de producción se encuentran con que no hay energía o existen problemas con el suministro de materias primas, etc. Entonces surge una crisis. ¿Y qué pasa cuando no hallan suficiente mano de obra o el trabajo está bien organizada y no quiere trabajar salvo ciertas condiciones? Ocurre otra crisis. Yo creo que la crisis de fines de 1960 e inicios de 1970 es de trabajo. La mano de obra organizada era demasiado poderosa, y los capitalistas decidieron no invertir, castigando el trabajo como Pinochet en Chile, Reagan, Thatcher. Asimismo, existe una crisis cuando las materias primas quieren venderse, pero no encuentran un mercado. Esto es parte de la larga historia de las crisis del capitalismo. Y cada crisis que acontece tiene una combinación especial de los elementos señalados. En el caso del punto de crisis en el trabajo ocurre un problema de demanda. ¿Cómo la gente tendrá suficiente dinero para comprar el producto si los salarios están deprimidos?”
 
 David Harvey fundó el concepto de ‘acumulación por desposesión’ (enriquecimiento capitalista a través de la explotación y privatización de todos los recursos naturales, servicios básicos y derechos sociales). Y prosigue su exposición sobre el proceso de reproducción del capital condensado simbólicamente en un día, expresando que “La cuestión es que tiene que haber más de lo que había al comienzo del día. Es decir, el capitalismo es crecimiento; debe incrementarse para sobrevivir. Si no aumenta, hay crisis. ¿Qué pasa hoy? Se observa que parte del mundo no está creciendo, como Europa, Japón, Estados Unidos. En buenas cuentas, el sistema capitalista está comprometido con el crecimiento desde alrededor de 1750. La tasa promedio de crecimiento por año, según cualquier medición, es de 2,25% anual. En la coyuntura, uno ve una suerte de fetiche asociado a un crecimiento de un 3% al año. Es decir, ese porcentaje resultaría el mínimo de crecimiento aceptable. Pero pasa que hace unos 150 años aproximadamente, se observa que ese crecimiento es compuesto. Esto es que para crecer en 1970 hacía falta 0,4 trillones de dólares de nueva inversión. Ahora demandaría 1,5 trillones de dólares de nueva inversión capaz de generar utilidades. En 20 años más se precisarán 3 trillones de dólares. Y en la medida que pasa el tiempo, las oportunidades se vuelven más difíciles de encontrar. Entonces se puede advertir un enorme estrés en la lógica del ‘síndrome de crecimiento’. Se está en presencia de un enorme reto para continuar el crecimiento, y en los últimos 30 años ha habido una corriente de dificultades para localizar nuevas oportunidades de crecimiento, incluso con la apertura de China y Rusia. ¿Qué queda entonces para mantener los mismo niveles de crecimiento?”
 
El autor de ‘The Condition of Postmodernity’ (1989), se contesta que “Ese 3% de crecimiento requiere que los capitalistas respondan qué harán con la utilidad al final del día. Atrapados en la competencia, si los capitalistas no crecen pierden el negocio. Y las presiones competitivas no se dan entre capitalistas individuales, sino también entre naciones. En la actualidad, todos los países quieren ser más competitivos que los demás, pero eso no es posible. En esta dinámica, hay ganadores y perdedores.”
 
La deuda
 
“Al final del día, ¿de dónde proviene la ma
yor demanda, aquella que no estaba allí al comienzo?”, se pregunta David Harvey y casi sin respiro indica que “Hasta finales del siglo XIX la respuesta estaba en el imperialismo colonialista. Pero ya no existen residuos no capitalistas ni feudalismo en el mundo. Entonces, supongamos que vivimos en una sociedad donde sólo hay capitalistas y trabajadores, dos clases. Al final del día, los trabajadores o los capitalistas tienen que crear esa demanda extra. Pero en concreto, no pueden ser los trabajadores porque están sufriendo la depresión, por tanto los capitalistas tienen que aportar su propia demanda. En consecuencia, los capitalistas están obligados a originar ese superávit. Entonces, la demanda al final del día es aportada por la demanda que va a ocurrir mañana. Y la expansión de mañana es la que barre con el superávit de ayer. El único problema es que hay una brecha de tiempo. ¿De qué manera se cubre esa brecha de tiempo? A través del sistema crediticio. El capitalista no compra la materia prima, sino que establece un pagaré que significa un compromiso de pago. La historia del capital es igual a la historia de la acumulación de deuda. De lo contrario no hay capitalismo posible. Por eso, más allá de la propaganda, los capitalistas nunca van a terminar con la deuda porque es un argumento político central del sistema. Y no tiene que ver con la economía. ¿A dónde va ese superávit? Se pueden producir nuevas cosas, ¿pero qué ocurre cuando el mercado se satura?”
 
Para ilustrar de mejor modo su posición, Harvey manifiesta que “Cuando se mira la historia de 1920 y su recesión en EE.UU., se registra una repentina explosión de la industria de la construcción de casas y ciudades, lo que provoca una onda poderosa de urbanización. Allí está la primera ola de la producción automovilística y el inicio del rediseño de las ciudades norteamericanas, absorbiendo mucho capital. Pero se construye ahora y el índice de retorno se resuelve en alrededor de 15 años después. En 5 años, los precios de las casas en Florida aumentaron 8 mil por ciento. Se inventaron los ascensores y los rascacielos. Pero luego de unos 7 años se advirtió la existencia de una sobre inversión y se produjo un crash. Y lo que ahora se ha descubierto es que 18 meses antes de la caída de Wall Street en 1999, el mercado de propiedades en Norteamérica había caído justo dos años antes de la debacle del mercado de acciones. Ello se traduce en un gran desempleo en la industria de la construcción (en 1930, la mitad de la fuerza de trabajo empleada en la construcción se despeñó un 50%). Por eso, en la época, el Presidente Roosevelt intentó establecer un sistema de inversión pública en torno a la infraestructura, edificación de carreteras, diques, represas; y asimismo, se empeñó en reformar las finanzas de las viviendas. Antes de 1930 era muy difícil conseguir crédito para viviendas. Sin embargo, pronto apareció un conjunto de instituciones financieras que permitía la obtención de créditos hipotecarios por 30 años. Por este medio se trató de salir de la crisis, pero no dio resultado porque los trabajadores no tenían empleo. Al final de la Segunda Guerra Mundial, EE.U.U. se enfrentó a un problema de proporciones. ¿Volverían las condiciones de 1930? Mucha gente que regresó de la guerra y había luchado, sabía perfectamente usar armas. Y existía un temor real en Norteamérica vinculado a la incertidumbre de que los soldados vueltos de la guerra no encontraran empleo y, a diferencia de 1930, el descontento social adoptara formas más violentas. La solución que ofreció el capitalismo fue la suburbanización. Ella fue una medida de pacificación social, una solución política. Sobre esa iniciativa se fundó el ‘sueño americano’ y todas las manifestaciones culturales e ideológicas que de medidas materiales surgieron. Pero a fines de 1970 ocurrió una fuerte caída de los mercados de la vivienda. La solución de 1945 ya en la década de los 70’ era un problema. Por eso se decidió repoblar el centro de las ciudades que habían sido abandonadas y revolucionar el mercado de consumo mediante mercancías de corta duración.”
 
El creador en 1996 de ‘The New Imperialism’ termina su alocución con pedagógica ironía cuando dice que “En la década de los 80 hubo una crisis en los mercados de propiedades donde quebraron más de mil instituciones financieras. Se denominó ‘la crisis de ahorros y préstamos’, que redundó en la bolsa en los 90’. Entonces comenzó un proceso de financiación de hipotecas dirigido a personas que no podían pagarlas. ¿Si la tasa de retorno en la producción es de un 3% y en la especulación financiera es de un 40 a 50%, dónde se invierte el excedente capitalista?”
 
Octubre 5 de 2011

 

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