Joaquin Sabina: Antes calaba la boina del Che y hoy dice que surja el 15M en Cuba. La fama mueve las neuronas a la derecha

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.

"Estamos esperando que surja un 15-M en Cuba. Que la gente salga a la calle y diga qué es lo que no le gusta"
Kaos. Cuba | El Mundo | 28-8-2011

Joaquín Sabina cantará en Miami, por primera vez en su carrera, el próximo 23 de octubre. Charlamos con él sobre la polémica que rodea el concierto de su amigo Pablo Milanés, los problemas del exilio cubano y una gira que le llevará por Los Ángeles, Nueva York y Miami.

¿Cómo te encuentras? ¿Cómo van esos problemillas de salud que te obligaron a cancelar la gira por Estados Unidos?

Pues me encuentro muy bien. No fue nada grave. Pero el médico me prohibió viajar y por eso tuve que suspender los conciertos. Ya estoy bien, con las energías muy renovadas.

Ésta es tu primera gira por Estados Unidos. Nueve York, Los Ángeles, Miami… ¿Cómo la afrontas?

Me produce mucha adrenalina ir a tocar a Estados Unidos. He tardado porque no me habían llamado mucho. Pero ahora surgió y estoy encantado de ir y disfrutar de ello.

¿Qué haces cuando vas a Nueva York y tienes un poco de tiempo libre?

Esta vez, como voy a tocar, estaré muy ‘mojigato’. Pero lo que me gusta es mirar, pasear, empaparme de los sabores, de los olores y disfrutar de las músicas viejas y nuevas.

¿Consideras que tu música está muy influenciada por artistas estadounidenses?

Sí, mucho. No podría de ser otra manera teniendo en cuenta que viví parte de mi juventud en Londres. Yo cuando empezaba me fijaba en Bob Dylan, Tom Waits, Lou Reed. Y, por supuesto, en el jazz de Nueva Orleans y el rock & roll.

¿Qué escucha Sabina estos días en su casa?

Pues la verdad es que últimamente no escucho nada. Quizá un poco de Leonard Cohen. Es que estoy preparando una gira con Serrat y estamos todo el día componiendo, discutiendo, tirándonos los trastos a la cabeza…

Este sábado toca en Miami Pablo Milanés. No sé si estás al tanto de la polémica que hay montada con su concierto. Veinte organizaciones anticastristas han pedido a las autoridades que suspendan el show…

Sí, estoy al tanto de lo que sucede. Mira, para mí Pablo es un hermano. Ha vivido muchos años en mi casa. Él fue el primer cubano que empezó a discutir y a plantearse estos temas. Para la gente de mi edad la revolución cubana fue una luz que con el tiempo hemos visto como si iba apagando. Tengo mucho respeto para el exilio cubano. Sufrimos con sus penas y con sus problemas. Nos preocupa lo que les pasa. Y te lo digo desde el punto de vista de la esperanza de la gente, no solo desde la política.

¿Tienes miedo de que pase algo parecido con tu concierto de octubre?

Creo que conmigo va a pasar algo parecido. Pero a mí me gustaría tener tiempo para discutir con ellos el tema. Yo no soy sectario. Quiero que se acaben estas dos Cubas. Mi mensaje hacia ellos es que son tan cubanos como los de La Habana y que tienen todo el derecho a expresarse. Creo que éste tiene que ser un tiempo de reconciliación.

He escuchado que donde a ti te gusta tocar de verdad es en Latinoamérica. ¿Qué te da el público latinoamericano?

El público latinoamericano tiene mucha energía, un gran ansia de cultura, algo que está prácticamente extinguido en Europa. Siento mucha complicidad con ellos. Son jóvenes necesitados, hambrientos de experiencias y eso me da mucha vida.

¿Has seguido el movimiento del 15-M? ¿Qué te ha parecido?

Sí, lo he seguido. Ya era hora. Mucha gente de mi generación llevaba años esperando a que los jóvenes salieran a la calle y dijeran basta. Eso sí, me ha parecido un movimiento un poco vago, poco concreto. Nada que ver con lo que hacíamos en los 60 y 70. De todos modos, estamos esperando que surja un 15-M en Cuba. Que la gente salga a la calle y diga qué es lo que no le gusta.

¿Estás al tanto de lo que se cuece en internet? ¿Sabes que hay un grupo en Facebook que te propone como presidente de la SGAE?

Soy un analfabeto total en todo lo que tenga que ver con nuevas tecnologías. De hecho, hasta me sorprende hablar contigo por teléfono porque en mi casa ni suena el teléfono. Sé que me estoy perdiendo algo muy importante. Una revolución a la altura de lo que supuso la imprenta de Gutenberg. Pero aun así me resisto. Yo no leo las cosas que lees tú en Facebook, pero te puedo decir una cosa: yo presidente, ni de la SGAE ni de nada.

¿Has vivido la vida que soñabas cuando cogiste la maleta y te fuiste a Inglaterra?

Yo no soñé nunca con ser famoso y tener dinero. Yo solo quería ser libre. No tener que dar explicaciones. Y creo que, más o menos, eso lo he conseguido. He tenido una vida en la hubiera pagado por poder hacer las cosas que he hecho y, sin embargo, me han pagado a mí por hacerlas.

En esta gira por América también vas a ir a tocar a México. ¿Es tan grande el problema de la violencia como se ve desde fuera?

Es mucho peor de cómo se ve desde fuera porque los mexicanos se han acostumbrado a esta violencia desmedida. La guerra contra el narco de Calderón es de lo más ingenua porque el narco está dentro del gobierno y dentro de la policía. Al final ha conseguido más violencia. Yo propondría algo mucho más sencillo como legalizar las drogas blandas y llegar a un acuerdo con Estados Unidos para que deje de vender armar al narco.

Bueno, Joaquín. Muchas gracias por concederme la entrevista. Qué sigas bien.

De nada. ¿Puedo pedirte un favor?

Sí, claro. Por supuesto.

¿Vas a ver a Pablo Milanés?

Sí, lo veré en la cobertura del concierto.

Pues le das un abrazo de parte de Joaquín Sabina. No te olvides, por favor.


 

CARTAS A JOAQUÍN SABINA (Breve recopilación)

Del Blog de Carlos Tena

¿Bajada de pantalones?

(O cómo Joaquín Sabina sigue recibiendo Cartas al Cantautor)

Me resulta curioso el hecho de que, en pocos meses, el creador de tantas buenas canciones vaya recibiendo misivas varias, donde se le recriminan determinadas actitudes,  más propias de un pusilánime en sesión continua que de un corajudo ciudadano.

Dejando patente mi saludo al vate, cuando desde México declaró: “No condenaré a Cuba, mientras subsistan la prisión de Guantánamo y el bloqueo a la isla“, debo mantener que no les falta algo de razón a estos tres remitentes, cuando precisan que Sabina no parece coherente con lo dicho sobre la Mayor de las Antillas, ya que, en el mismo Chile, ha sido capaz de elogiar a un político admirador de Pinochet, como es el actual presidente Sebastián Piñera.

Ni entro ni salgo en el tema, pero ahí dejo unos fragmentos de  cartas que recién publicadas en la red, con la esperanza de que el admirado autor de Úbeda, sepa alejarse algunos kilómetros de las patéticas actitudes de “amigos íntimos” como García Montero o Muñoz Molina, andaluces de Granada y paisano de Úbeda (Jaén) respectivamente, so pena de que la instantánea con que obsequió a sus incondicionales, en pelota viva, no se haga realidad.

Quedar con el culo al  aire, no parece lo más idóneo en una persona que blasona de profesar más que admiración por los valientes, ya fueran toreros, políticos, poetas,  doctores o políticos. Sus aleluyas dedicadas a Obama, ensalzándole por su quehacer como presidente de los USA (escrita en el diario Público), dejan claro que Joaquín y la lógica se dan de golpes de cuando en vez.

FRAGMENTOS DE ALGUNAS CARTAS AL CANTAUTOR

 

Sin embargo, Joaquín es capaz de bailar con la más fea

Cronopiando

 

Carta de un ex iluso a Joaquín Sabina

 

 

(…/…)

“Si nosotros somos unos ilusos, ustedes son unos canallas”. De esta manera cerraba Joaquín Sabina un formidable artículo en rechazo a la primera invasión estadounidense a Iraq y al apoyo que aquella guerra de golfos había encontrado en el Estado español de principios de los noventa. Los que en la calle o en los medios expresaban su rechazo a la guerra eran acusados por el gobierno socialista de ser unos ilusos.

Joaquín Sabina, ni más listo ni tonto que cualquiera, igual seguía de flaco, igual de calavera, igual que antes de loco por cantar dando el cante hasta el día en que se muera.

Pero los tiempos cambian, el guión exigía cada vez más escenas de cama y, algunos años más tarde ya no era ayer sino mañana. Era la misma guerra, sí, y los mismos canallas pero, por el camino,se le quedaron largos los pantalones al viejo Peter Pan y, al final, hubo un iluso menos. Sé que no hay un canalla más.

Y lo sé porque al lugar donde se ha sido feliz siempre se puede tratar de volver, hacerse mayor con delicadeza y seguir deshojando la margarita que en el pasado fue la verdad primera.

Deja Sabina que esas mariposas que cazan en sueños los niños con granos se busquen otros perros que les ladren aplausos y adhesiones, que nada se te ha perdido a ti en las rebajas de enero. No permitas que labios sin ánima quieran quererte al contado, no te pases un pelo de listo, no inviertas en Cristo, no te hagas el tonto.

Sí, ya sé que, ahora, hasta las floristas te saludan, que has aprendido bailes de salón y te has vuelto un doctor en lencería, que suenan palmas por alegrías y que, tal vez, ya no te importa tanto salir con Simón de Cirene de tour por el monte Calvario, o que sigan ladrando los perros a las puertas del cielo.

Ahora tienes un alma que no tenías, un carné exclusivo de socio del pingüe negocio de la primavera, pero tú mismo, alguna vez, reconociste no saber que la primavera duraba un segundo. Hablo de cuando querías escribir la canción más hermosa del mundo, libre de los tontos por ciento, del cuento del bisnes, gracias a las clases que dabas en una academia de cantos de cisne, cuando no habías arriado tu bandera frente al cabo de poca esperanza, a la vuelta de un coma profundo.


Carta Abierta a Joaquín Sabina, desde Chile

Daniel M. Giménez

Rebelión

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De un tiempo a esta parte, sin embargo, cada nuevo verso tuyo parece desganado, mustio, sonsacado a tirabuzones por contratos con disqueras y editoriales. La potencia de las imágenes de un “Ahora que” o de un “Siete crisantemos” ha sido desplazada por la consonántica simple (simplona, para ser más preciso) de, por ejemplo, un “a, e, i, o, u, a mi boda fueron todas menos tú”. Sin comentarios.

Ok. Te lo concedo. Probablemente estoy pecando de expectativas desmedidas. Pero eso no deja de ser culpa tuya. Tú mismo fuiste responsable de dejarte la vara muy alta y ahora pareces no estar haciendo mucho esfuerzo en alcanzarla. Tus últimos versos, más que gozarse, se toleran. Y se toleran porque son tuyos. Se toleran porque alguna vez tuviste la capacidad de la rima sublime Se toleran simplemente por la memoria de lo que alguna vez fueron.

Entre nos (pero no le digas a nadie), sé que no siempre se puede apuntar a las nubes, que de tanto en tanto nuestra limitada humanidad nos obliga a hacer vuelo rasante. Hasta hace no mucho, ése era el principal motivo para tolerar tus últimos versos: la casi convicción de que la tolerancia estaba circunscrita y debía ser temporal. Pero te confieso, Joaquín, que esa convicción empieza a debilitarse día a día. En los últimos años has sometido la tolerancia pública (de tu público) a pruebas francamente desproporcionadas Fue ardua la prueba a la tolerancia a que nos sometiste con el alarde público, con prensa y gran despliegue comunicacional de por medio, de tus nuevas inclinaciones monárquicas malamente disfrazadas de “cenas de amistad”… ¿“de cuándo aquí”, como decimos en Chile, tú, que alguna vez fuiste un republicano militante, tan amigo de Los Borbones, ah? Fue ardua también la prueba de tolerancia de ver no sólo tus desconcertantes volteretas electorales, sino, sobre todo, tu activismo musical en favor de ese PSOE que no tiene escrúpulo alguno en atentar contra derechos sociales elementales con tal de salvarle el pellejo al mismo capitalismo financiero que se llenó los bolsillos por adelantado con los actuales recortes a las jubilaciones de los súbditos españoles… Ya sé. Leí el soneto en que te exculpabas con una coartada barata: tapándose la nariz, había que cerrar filas contra Rajoy. Digamos que, con ecuanimidad, esa excusa, aunque un tanto difícil de digerir, puede pasar hasta como un acto de madurez política. Pero… ¿en verdad había necesidad de participar incluso en el clip producido y organizado por los esbirros del PSOE en la industria musical española, ah? También sin comentarios.

Y bueno. Por si no lo sabías, Joaquín, la tolerancia es como un bien económico: aunque está sometida a demandas ilimitadas, sus rendimientos son limitados. De tanto tentarla, puedes terminar por agotarla. Y te confieso que la mía hacia ti se agotó en enero del 2010 cuando llegaste a Santiago “apoyando” (como si importara) y “dedicando canciones” al que había sido candidato presidencial de los que en dictadura fueron grupos de choque juveniles del pinochetismo, el mismo candidato presidencial de los grupos económicos propietarios de minas de carbón que quieren sembrar el territorio chileno con termoeléctricas depredadores del medio ambiente y de la salud pública, el mismo candidato presidencial que se disfrazó primero de progresista adhiriendo a las demandas de las minorías (sexuales, indígenas) para ganar cámaras de TV pero que luego, mostrando inescrupulosamente su conservadurismo nato, se desentendió de ellas para cazar los votos del retrógrado conservadurismo chileno.

¿Qué más te puedo decir Joaquín? Son tolerables tus versos mediocres; son tolerables tus mediáticas cenas con la familia real; son tolerables incluso tus musicales llamados a votar por el PSOE (WTF?). Pero definitivamente no hay tolerancia que aguante tus “apoyos” a ese cadáver político que fue candidato de los que en dictadura fungieron como grupos de choque juveniles del pinochetismo…

CARTA A JOAQUÍN SABINA

LA REPÚBLICA

Alfonso J. Molina Delgado

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Yo creí que eras otro Peter Pan y nunca abandonarías la rebeldía de la infancia, ni las calles, ni el último vagón. Tenía la certeza de que siempre te veríamos aparecer en los aquelarres de algún maldito, con tu porte entre quijotesco y tunante. Estaba convencido de que nunca asistirías a las exhibiciones tumultuosas de algunos de los señores del poder, donde hay que saber nadar para no ahogarte en la baba derramada.

Supongo que has aprendido a nadar, ahora a favor de corriente, para defenderte en tan viscoso ambiente. Eso sí, el valor no lo has perdido y cada vez te acercas más a los clásicos de la literatura castellana. Tienes que tener agallas para parecerte a Unamuno o a Azorín o a Pío Baroja, sobre todo en lo anarquistas que fueron en su juventud y lo derechosos en su vejez, pero siempre valientes, como tú, la tuya es una postura arriesgada, optar por un candidato vencedor respaldado por mafias bancarias y mafias mediáticas es un riesgo total, una gran afrenta, ya se, ya se… siempre te gustó el cine negro. Porque, ¿Qué pasará si tu querido nuevo partido, incurre de nuevo en la tentación del Terrorismo de Estado?, recuerda que los mismos que esgrimieron la pistola, la sombra y el dinero son hoy los asesores de tu querido presidente. ¿Te posicionarás en contra?, ¿Serás otra Yoyes?. ¿Y si les da nuevamente por robar el dinero del pueblo a mansalva?. Ya sabes que el asesino vuelve siempre al lugar del crimen, ¿Qué harás, lo denunciarás?.

Cuando uno no vive como piensa, acaba pensando como vive

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