La fiebre del petróleo amenaza al mar y al turismo de Canarias

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.

En Canarias la energía eléctrica debería de ser gratis, pues existen pocos sitios en el mundo donde el viento y el sol sea un negocio seguro para el desarrollo de las energías renovables. Y sin embargo es una de las regiones de Europa con menos implantación de este tipo de energías ¿La razón?: Los políticos y sus corruptelas.

Suspendidos ahora los incentivos a las renovables, todos miran ávidos al mar. Cerca de las costas de Fuerteventura y Lanzarote, Repsol quiere comenzar a perforar en busca del preciado oro negro. Según estimaciones oficiales hay una bolsa de petróleo a más de 1.500 metros de profundidad; el equivalente a 1.000 millones de barriles de crudo y al consumo de toda España durante dos años. Unos dicen que a qué esperamos. Otros, yo entre ellos, que si estamos locos.

El problema no es tan sólo canario. Entre Valencia e Ibiza se pretende hacer lo mismo,  al igual que en el mar Cantábrico, valle del Guadalquivir y golfo de Cádiz.  Pretenden aprovechar hasta la última gota de todo el combustible fósil que seamos capaces de extraer antes de agotar las reservas mundiales. Nos va en ello el progreso, aseguran sus promotores. La electricidad que mueve este ordenador, pero también el plástico en que está hecho son petróleo. La agricultura y la ganadería mundial se mueven a golpe de petróleo. También y especialmente el turismo.

Comemos y vivimos muy bien gracias al petróleo, pero nadie quiere mancharse las manos con él. Que venga de lejos, de Irán, Rusia, Arabia Saudí, aunque eso sí, no pongan en peligro nuestras playas y nuestros hoteles alimentados a golpe de petrodólar. Así piensan los nuevos ecologistas recién llegados, los de tirar la basura en el jardín del vecino, los políticos que promueven autopistas y aeropuertos gigantes pero luego se escandalizan de que para mover coches y aviones haga falta combustible. 

Lo único cierto es que hemos llegado al techo de la producción petrolífera. A partir de ahora cada vez será más caro y de peor calidad. Habrá que buscarlo en el fondo del mar, a pesar de que a esas profundidades los accidentes sean tan terribles como el último ocurrido en el Golfo de México. Ni la fauna y flora marina amenazada, ni las playas y los resorts de lujo, ni las poblaciones locales ni el sentido común podrán parar esta locura.

Hay otras alternativas, como apostar por las renovables, por el decrecimiento, por la sostenibilidad, pero no son tan rentables. ¿Pensar en el futuro? El que venga detrás que arree.

La organización internacional Oceana está difundiendo a través de su página web una colección de fotografías de Carlos Suárez y Carlos Minguell sobre el ecosistema de los maravillosos fondos marinos cercanos a Fuerteventura y Lanzarote, amenazados por las prospecciones petrolíferas. La puedes ver en la web de Oceana (www.ocenana.org/es) o directamente en este enlace de Flickr:

Ciberacción. Pincha en este enlace si quieres unir tu firma a quienes estamos en contra de las perforaciones petrolíferas en los mares canarios.

 

 

http://blogs.20minutos.es/cronicaverde

 

También puedes encontrarme en Twitter (@lacronicaverde) y en Facebook (www.facebook.com/cronicaverde)

cronicaverde

 

Soy geógrafo, naturalista, escritor, periodista y miembro de la Fundación Félix Rodríguez de la Fuente. He trabajado una década en la Estación Biológica de Doñana y sigo haciéndolo con SEO/BirdLife, pero por encima de la investigación me entusiasma la interpretación de la naturaleza y la educación ambiental. También la divulgación científica. Desde 2004 trato de contagiaros esta pasión por la conservación de la biodiversidad a través de mis columnas en 20 Minutos, un observatorio pendiente (y crítico) del discurrir de la vida.

Etiquetado en Salud y Medio Ambiente

Comentar este post