La Galle: “Desmilitarizar el Servicio Penitenciario es una deuda del Estado y de la sociedad”

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.

Entrevista a Karina Germano, desde la cárcel de Ezeiza

La Galle: “Desmilitarizar el Servicio Penitenciario es una deuda del Estado y de la sociedad”

 

Miércoles 7 de diciembre de 2011, por Inés Hayes *

En diálogo telefónico con ACTA, desde el penal de mujeres de Ezeiza donde se encuentra detenida desde 2006, Karina Germano, conocida como "la Gallega", habló sobre su causa y sobre la situación en la que sobreviven las mujeres, privadas no sólo de la libertad sino de todos sus derechos como seres humanos.

Acusada de participar en el secuestro del empresario brasileño multimillonario Washington Olivetto, Karina Germano, hija de desaparecidos argentinos, fue detenida y encarcelada en San Pablo a principios de 2002 y trasladada a Argentina en noviembre de 2006. Fue condenada a 30 años de prisión en una causa que según organismos de derechos humanos fue “armada”.

¿En qué estado está tu causa?

Yo me encuentro detenida hace 10 años, fui condenada en Brasil y trasladada hace 5 años a la unidad III de Ezeiza. Desde que llegué estoy batallando con el Poder Judicial por mis salidas transitorias porque por la ley brasileña yo tengo derecho a las transitorias al sexto de pena que ya cumplí en Brasil. Aquí hay una diferencia de 10 años para que yo pueda adquirir los beneficios. Hay una campaña por mi liberación que se llama la Galle a la calle que está formada por un montón de individualidades y grupos y asociaciones sociales que hacen diferentes trabajos de militancia y que han agarrado la causa de mi libertad. El reclamo es al Poder Judicial y a la Corte Suprema para que dejen de perjudicarme.

¿Quién es tu abogado defensor?

Es el negro Soares, un especialista en presos políticos y sobre todo en temas jurídicos internacionales. Considero que es el mejor abogado que puedo tener; además lo hace con toda su solidaridad y él viene discutiendo correctamente y amparándose en la ley porque lo que yo estoy pidiendo es que ellos cumplan sus propias leyes.

¿Estás estudiando ahí en Ezeiza?

Yo llegué en noviembre de 2006 y en 2007 inauguramos un Centro Universitario donde se imparten las clases universitarias del Programa UBA XII y en 2007 con la inauguración del Centro hice el CBS y actualmente estoy cursando dos carreras simultáneamente: Sociología y Letras.

Qué buena combinación. También te quería preguntar sobre la feminización de la pobreza en la cárcel.

Sí, lo que nosotros entendemos sobre el sistema penitenciario es que es totalmente una criminalización a la pobreza y a la protesta social, tenemos que ser conscientes que tenemos más de 6 mil procesados en todo el país y que si en algún momento llegan a dar rienda suelta a la Ley Antiterrorista, ni me quiero imaginar. Las cárceles están compuestas por la parte más desfavorecida de nuestra población y las mujeres que están aquí han cometido delitos económicos porque son sostén de familia y no tienen alternativas ni laborales ni ningún tipo de herramienta para poder parar la olla de un grupo familiar.

Sí, claro, además la mayoría carcelaria son jóvenes pobres.

Acá en el penal de mujeres hay muchas señoras que son madres de familia. Hay muchas jóvenes adultas que vienen en situación de indigencia, de institutos de menores que lo que suelen hacer es acumularles causas de menores y cuando cumplen 20 años llegan con muchísimos años de condena.

¿Y a estas mujeres quién las defiende?

Por lo general disponen de abogados defensores oficiales que siguen la misma dinámica del sistema judicial y del penitenciario: es la ley del menor esfuerzo, el abandono total de las personas que quedan totalmente indefensas ante un Poder Judicial que nos trata como números. Es como que a nadie le importa que seamos personas y que se respeten nuestros derechos que están permanentemente avasallados además dentro de un sistema penitenciario militarizado: parece que acá no llegó el ’83, seguimos debajo de una lógica absolutamente castrense. Si ellos pretenden decir que hay resociabilización, quisiera saber cómo se puede resociabilizar con las botas, ¿no? Es algo bastante absurdo, creo que una deuda del Estado y de la sociedad es desmilitarizar el Servicio Penitenciario. Creo que seguir encarcelando no es la solución para la pobreza. Porque nosotros estamos condenados a no salir de estos lugares por los jueces, todos los demás castigos son gratis: te avasallan los derechos todo el tiempo, perdemos los derechos como estudiantes, como madres, como trabajadoras.

¿Cómo es el régimen de visitas?

Yo estoy convencida que tienen una política de aislamiento porque primero el penal queda en Ezeiza, a donde es muy difícil llegar, luego hay requisas muy fuertes y ponen mil reglamentos para dejar entrar a las visitas. Además no dejan entrar a los menores, a los hijos de las presas, si no tienen una tutela legal de las personas que están a su cargo a través de un juez. Además aquí hay un porcentaje de procesadas muy grande que no tienen condenas, que están en prisión preventiva, suelen estar hasta dos años o más hasta tener un juicio y mientras que están en este estado no pierden la tutela de sus hijos.

¿Y cómo es estudiar en la cárcel?

Cuesta mucho, aquí no es que te incentiven al estudio, todo lo contrario: son muchísimas las complicaciones que hay, juegan al desgaste y además todas trabajamos, entonces es una pelea que no te descuenten la hora porque cobramos como jornaleras, estamos con el peor tipo de contratación que hay en la ley laboral vigente: si nos ausentamos del puesto laboral nos descuentan las horas, además no llegamos al salario mínimo vital y móvil.

¿Y qué tipos de trabajos hacen?

Son cadenas de producción: desde pegar manijitas a bolsas de cartón, a hacer carpetas de cartón o coser o tejer, hacemos producción en cadena para empresas privadas.

¿Empresas que tienen un contrato con la cárcel?

Suponemos que sí, nosotras no tenemos ningún contrato, todo eso lo maneja el Servicio Penitenciario.

Que se debe quedar con la plusvalía

Y con muchas más cosas se quedan: hay que pensar al Servicio Penitenciario como una corporación.

Bueno, muchas gracias.

No, gracias a ustedes, les agradezco el espacio, el interés y la difusión. Creo que todos nos debemos una reflexión con el tema de las cárceles para dejar un poco este imaginario social que los medios de comunicación construyen sobre nosotros como monstruitos que tenemos que estar más tiempo encerrados y toda esa demonización que hacen los medios y que acata la población común.

* Equipo de Comunicación de la CTA
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