La historia negra de Repsol

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.

Contaminación e irresponsabilidad empresarial y corporativa’ a ambos lados del océano

La historia negra de Repsol

Tras la nacionalización de YPF, tanto la prensa, los círculos políticos y empresariales como los grandes sindicatos se han volcado a defender la gestión de esta multinacional. Desde DIAGONAL no queremos perder la oportunidad para recordar a través de algunos artículos publicados en los últimos siete años la historia negra de esta petrolera.

- ¿Y después de Repsol, qué?


Redacción web
Sábado 21 de abril de 2012.  Número 172
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Instalaciones de Repsol-YPF en la Amazonía ecuatoriana, con numerosos impactos sociales y ambientales. / Foto: Edu León

- En seis años Repsol ha provocado ocho vertidos de petróleo en el mediterráneo

- Los malabarismos de Repsol YPF

- Repsol miente sobre un vertido en la amazonía ecuatoriana

- El paraíso de Repsol-YPF en Ecuador

- Repsol contamina el agua en la Patagonia

- Repsol miente sobre un derrame en un valioso parque tropical

- Repsol fomenta grupos de extrema derecha para desestabilizar Bolivia

- Repsol promueve la secesión en Bolivia

- Vertido de Repsol en Tarragona

- El paraíso perdido de Repsol

- Los ‘deslices’ de Repsol en Bolivia

- Repsol-YPF sale impune de la muerte de dos campesinos por un venteo ilegal de gas

 

diagonal web

 


Alberto Garzón Espinosa - Miércoles.18 de abril de 2012 -

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Ahora que el PP saca otra vez a relucir su nacionalismo primario a raíz del caso de REPSOL en Argentina, conviene señalar algunos datos sobre la entidad...

En primer lugar, el comportamiento de Repsol en sus variables económicas. Como se puede comprobar, entre 1998 y 2007 Repsol vio sus beneficios incrementarse un 11’97%, mientras el empleo crecía solo un 4’84% y el salario medio un 1’71%. Hay que precisar que no todo el empleo se genera aquí, en España, ni mucho menos. El estudio que hice explicando este fenómeno puede leerse aquí.

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En segundo lugar, Repsol utiliza paraísos fiscales para evadir y eludir impuestos, amén de beneficiarse de las rebajas fiscales y de las deducciones (todo en un marco de competencia fiscal). La propia entidad trata de justificarse en su web. La existencia de paraísos fiscales merma la capacidad recaudatoria de los Estados -deteriorando y destruyendo los servicios públicos-, genera inestabilidad financiera y amenaza la democracia. Un estudio que hice sobre ello puede leer aquí.

En tercer lugar, lo más importante quizás. La propiedad de la empresa. Según se puede leer en su web más de la mitad de la empresa es propiedad de capital extranjero. La composición fundamental es la siguiente:

9’49% de PEMEX, empresa mexicana.

12’83% de CaixaBank

10’01% de Sacyr

42’00% de fondos de inversión extranjeros

9’90% de fondos de inversión españoles

10’80% de inversores minoritarios españoles

Pues eso, ni es española técnicamente (no es mayoría el capital español), ni beneficia de forma neta a los españoles y a sus trabajadores, ni es una empresa modelo en modo alguno. Más al contrario, su papel es tan agresivo como el que más por su uso de paraísos fiscales y otras cuestiones laborales.

Así las cosas, tenemos un gobierno que defiende a los intereses del capital extranjero y de algo del capital privado, que son bancos y grandes empresas fundamentalmente. ¿Quién dijo que este gobierno representa al pueblo?

http://www.agarzon.net/?p=1794

Más información (impuestos):

Como hemos visto, Repsol es una multinacional presente en muchos países y que es propiedad en más de un 50% de capital extranjero, es decir, de otras empresas y fondos de inversión de fuera de España. También es una multinacional que en su crecimiento no ha distribuido con equidad y en el seno de la empresa los beneficios obtenidos, ni en épocas de bonanza ni en épocas de crisis. Y también es una empresa que opera en paraísos fiscales a través de dos vías. En primer lugar porque su propia actividad productiva se realiza en territorio geográfico considerado paraíso fiscal y en segundo lugar porque probablemente sus operaciones financieras se realicen allí aprovechando lo anterior.

Ello nos da algunas pistas de por qué no debemos considerar a Repsol una empresa modelo y española. Pero todavía quedan algunos cabos sueltos por resolver. Y es que, efectivamente, Repsol contrata trabajadores en nuestro país y además paga aquí el impuesto de sociedades, todo lo cual contribuye de forma positiva a la economía española. Por ello necesitamos arrojar luz sobre esta cuestión.

Antes de comenzar cabe considerar que Repsol es un grupo empresarial compuesto por una gran cantidad de empresas y filiales que operan en distintos países. Mientras no observe lo contrario, las cuentas aquí expuestas se refieren al conjunto del grupo.

Repsol tuvo en 2010 un total de 60.430 millones de euros en ingresos. De esos ingresos hay que restar el gasto en aprovisionamientos (36.184 millones; 58’87%), el gasto en personal (9.916 millones; 16’40%) y otros gastos (4298 millones; 7’11%). Todo ello deja un resultado de explotación de 7.621 millones. Como también hay ingresos y gastos financieros, como consecuencia de operaciones de esa naturaleza -tales como beneficios y pago de préstamos-, el resultado financiero es de -1.008 millones de euros.

Es decir, Repsol tuvo en 2010 un total de 6.613 millones de euros en beneficios antes de impuestos. Eso es lo que declaró que había ganado. De ese total, 1.641 millones (24’8%) los obtuvo en España, 1.416 millones (21’41%) en Argentina y 3.556 (53’77%) en el resto de países. Esto nos dice que el “mercado” español no es ni una cuarta parte del beneficio de la multinacional.

Y ahora llega la parte de pagar impuestos. Las regulaciones fiscales varían entre países, en función de múltiples criterios, de forma que no se paga lo mismo en España que en Argentina o que en un paraíso fiscal. En el año 2010 el impuesto nominal a pagar era del 30% en España, del 28% en el régimen especial de Bizkaia, del 35% en Argentina, del 35% en EEUU, del 34% en Brasil, del 25% en Bolivia, del 50% en Venezuela, del 65% en Libia y del 25% en Ecuador, por poner algunos ejemplos. Pero esos porcentajes se aplican sobre la llamada base imponible, que no coincide con el resultado declarado por las entidades.

En efecto, Repsol declaró en España que había ganado 1.641 millones de euros, pero los legisladores españoles consideraron que había que sumar -por distintas razones- una cantidad importante de modo que se acabara pagando impuestos sobre una cantidad mayor. Finalmente, en 2010 la base imponible de Repsol en España subió a 3.534 millones de euros.

A esos 3.534 millones se les aplicó el tipo nominal español, del 30%, de modo que la llamada cuota íntegra fue de 1.060 millones de euros. Esa era la cantidad que Repsol hubiera tenido que pagar a las arcas públicas. Pero Repsol se acogió a una cantidad importante de deducciones fiscales, es decir, incentivos que el Estado proporciona y con los que permite pagar menos impuestos. Esas deducciones ascendieron a 913 millones de euros. Pero a la vez tuvo que pagar por ajustes complementarios en el impuesto. El resultado neto fue que Repsol pagó un total de 949 millones de euros. Eso significa queel tipo efectivo en España fue de un 26’85%. Y en el conjunto del mundo Repsol pagó con un tipo efectivo de 26’34%.

No es un tipo efectivo demasiado bajo, pues las deducciones a las que se acogen las empresas españolas hacen que al final el tipo efectivo medio (del conjunto de las grandes empresas) esté entre el 10% y el 15%. Pero Repsol opera en un sector con impuestos especiales, lo que permite explicar ese dato final. No obstante, un 26’85% no es el 30’00% del tipo nominal, de modo que existe lo que se llama “gasto fiscal” (dinero que el Estado deja de ingresar). Por no hablar de que el Impuesto de Sociedades es, en mi opinión y más aún en un contexto como este, demasiado bajo.

Ahora bien, ¿qué enseñanzas podemos sacar de todo esto? En primer lugar, que Repsol contribuye a los Estados con un total de 1.742 millones de euros, de los cuales 949 millones (54’47%) los paga en España. Ni todos los beneficios ni todos los impuestos los obtiene en España. En segundo lugar, Repsol utiliza paraísos fiscales y desconocemos las cifras reales que debería pagar en ausencia de esos mecanismos de evasión y elusión fiscal. En tercer lugar, la parte que no son impuestos es reinvertida o repartida entre accionistas que son por lo general bancos y grandes empresas -y mayormente extranjeras-. Y finalmente un apunte, la creación de puestos de trabajo es relativamente escasa (43.298 personas en el mundo, 19.761 personas en España).

En definitiva, en el proceso de desarrollo e internacionalización de Repsol se produce un crecimiento de la riqueza a distribuir. Esa distribución es muy desigual en el seno de la empresa (ver artículo anterior) y es también desigual en las relaciones entre empresa y Estado (aplicación del tipo efectivo). Es decir, en el proceso de desarrollo de Repsol hay distintos y desiguales ganadores, siendo los grandes capitales los que más ventaja obtienen, mientras que el Estado y los trabajadores quedan detrás y en mucha menor medida. Faltaría incluir en este análisis aspectos ya tratados con anterioridad. Por ejemplo, el efecto que tienen las operaciones de Repsol sobre el medio ambiente, sobre la economía de destino y sobre el sistema financiero, todo lo cual son costes no necesariamente económicos que deben tenerse presentes. Y finalmente un elemento aún más importante: ¿no sería más adecuada una forma distinta de administrar Repsol? Es decir, cambiar esas distribuciones (dentro de la empresa y hacia fuera -Estado-) a partir denuevas leyes que vayan desde la subida de impuestos hasta la nacionalización de la entidad. Sólo en esos casos, especialmente el segundo, tendría sentido hablar de una empresa al servicio del pueblo (siempre que los beneficios se reinvirtieran en el mantenimiento o creación de servicios públicos).

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http://www.agarzon.net/?p=1796

 

Grupo Antimilitarista Tortuga

Catorce preguntas y respuestas sobre REPSOL YPF que no aparecen en los medios

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1. ¿Sabías que REPSOL compró la argentina YPF de forma irregular, aprovechando la deuda externa argentina?
La privatización de la empresa nacional de petróleos argentinos YPF en 1999 por el gobierno de Menem está marcada por diferentes irregularidades y denuncias, de las cuales podemos destacar:
a. YPF fue forzada a endeudarse en el exterior aunque disponía de recursos suficientes para sostener su propio desarrollo. Durante la dictadura pasó de tener una deuda externa de 376 millones a más de 6000. El dinero no fue destinado a actividades ordinarias de la compañía.
b. La consultora Gafney&Cline devaluó la cantidad de reservas en la certificación que hizo previa a la privatización, por lo que el valor de la compañía se redujo. Esta devaluación sólo podía beneficiar al futuro comprador. Poco después se hizo público el descubrimiento de “nuevas” reservas, por un valor de 15’000 millones de dólares, y que en realidad habían sido encontradas con anterioridad.
c. 1500 ex-trabajadores de YPF han denunciado la supuesta ilegalidad de la compra de YPF ante la Fiscalía Federal Nº4 de Argentina. Al parecer la venta de acciones de YPF estaría viciada, y según denuncian, Menem vendió YPF en Nueva York, dos días antes de salir anunciado en el Boletín Oficial del Estado.
d. Se vendieron acciones que no eran propiedad del Estado, sino de los trabajadores.
2. ¿Sabías que REPSOL adquirió gratis la boliviana Andina S.A.?
Capitalización de YPFB: Repsol a través de empresas subsidiarias YPF, Pluspetrol y el intercambio de activos con Perez Companc, se adueñó de Andina S.A., empresa de propiedad estatal con la mitad de los yacimientos explorados y productivos de los bolivianos. Pero no pagó nada por ello, sino prometió invertir el valor patrimonial de la empresa en cuestión. El proceso de Capitalización realizado en 1996 durante el gobierno del prófugo Sánchez de Losada se considera como el despojo más grande de la historia boliviana, por entregar gratis todas las empresas públicas.
3. ¿Sabías que Repsol participó en el consorio Pacific LNG, contra cuyo plan de exportación de gas se elevó la población boliviana, con un saldo de 67 muertos y cientos de heridos?
En 2003, los socios del consorcio Pacific LNG, conformado con el objetivo de la exportación de gas a Estados Unidos y México fueron las empresas: Repsol YPf, British Gas, British Petroleum, Totalfinaelf, Exxon-Mobil. Hicieron presión sobre el gobierno boliviano para que la exportación se realizada a través de un puerto chileno. El precontrato, por uin total de 22 millones de metros cúbicos por día, durante 20 años, equivalía a 16.6% de las reservas totales de Bolivia. Además, si los bolivianos pagaban 5.48 dólares por mil pies cúbicos de gas para consumo interno, Pacific LNG hubiera pagado 70 centavos de dólar, de los cuales sólo 13 hubieran ido al Tesoro General de la Nación. La población se sublevó contra dicha exportación, y en el marco de una intensa represión, expulsó del país al presidente Sánchez de Losada. La exportación fue entonces anulada.
4. ¿Sabías que REPSOL-YPF tiene varias causas judiciales por delitos contra el medio ambiente, derechos de las poblaciones indígenas, etc…?
REPSOL-YPF se enfrenta en Argentina al menos a 4 causas judiciales. A destacar la Demanda Civil presentada el 27 de marzo de 2002, por las comunidades mapuches Kaxipayiñ y Paynemil de Loma de la Lata, donde REPSOL-YPF explota el mayor yacimiento de gas y petróleo de Argentina. Estas comunidades demandaron a la empresa Repsol-YPF por 445 millones de dólares en concepto de los daños que sufrieron en su territorio como consecuencia de la explotación hidrocarburífera. Se reclaman 138 millones de dólares por impacto, donde se incorporan impactos sobre la salud psicofísica(en análisis de sangre realizados a hombres, mujeres y niños de estas comunidades, se han detectado elevados valores de metales pesados en sangre, como fruto de la contaminación del agua de las capas subterráneas), vegetación, fauna, y afectación sociocultural. Por otra parte se reclaman 307 millones de dólares como coste de remediación de la superficie afectada, que incluye desde el agua hasta los suelos, incluido la repoblación de la fauna silvestre. La consultora Umweltschutz estima que los trabajos de recuperación demandarán por los menos 20 años.1 Estas denuncias se engloban dentro de la deuda ecológica y social que REPSOLYPF tiene con los pueblos del Sur, de los que extrae sus recursos, sin tener en cuenta los impactos que provoca en su medio ambiente y en sus poblaciones y sin restituirlos.
5. ¿Sabías que las actividades de REPSOL-YPF coinciden con Áreas Protegidas y Territorios Indígenas en América Latina?
REPSOL-YPF, a través de concesiones de hasta 40 años ingresa al interior de Áreas Protegidas de importancia mundial. Sus actividades han tenido impactos ambientales en: el Parque Nacional Madidi, la Reserva de la Biosfera Pilón Lajas, el Parque Nacional Isidoro Sécure, el Parque Nacional Amboró, el Parque Nacional Aguaragüe (todos en Bolivia); el Parque Nacional Yasuní (Ecuador) y la Reserva Llancanelo (Argentina). Repsol también está presente en: 17 territorios indígenas en Bolivia, el Resguardo Único U’wa (Colombia), el Territorio Indígena Huaorani (Ecuador) y varios territorios indígenas en Perú, afectando a los pueblos Ashanika, Shuar y Shipibo. En Argentina, también opera en comunidades mapuches. Varias organizaciones indígenas han denunciado que Repsol había entrado en sus comunidades sin una información y consulta previa, lo cual viola las legislaciones nacionales sobre Derechos Indígenas. Resulta difícil contabilizar los impactos y cambios a nivel socio-cultural que implican en los pueblos indígenas actividades de extracción y producción petrolera tales como las de Repsol.
6. ¿Sabías que REPSOL-YPF había registrado en la Bolsa de Nueva York como suyas las reservas de gas de Bolivia, amparándose en una ley que ha sido revocaba por violar la Constitución Boliviana?
REPSOL-YPF inscribió como propias las reservas de gas que controla en Bolivia en la Bolsa de Valores de Nueva York bajo la denominación de “concesiones soberanas” amparándose en la Ley 1689. Esta ley fue revocada en 2005 porque contradecía la propia Constitución Política del Estado Boliviano. La Ley de Hidrocarburos 1689 fue consecuencia de un Decreto aprobado directamente por el Presidente de Bolivia, en 1996. Reconocía a las empresas concesionarias petroleras el derecho a la libre comercialización interna y externa de los hidrocarburos, otorgándoles la propiedad de los hidrocarburos extraídos a boca de pozo. Fue revocada porque contravenía el artículo 139 de la Constitución Política del Estado, según el cual “Los yacimientos de hidrocarburos, cualquiera sea el estado en que se encuentren o la forma en que se presenten, son de dominio ‘directo, inalienable e imprescriptible del Estado’. Ninguna concesión o contrato podrá conferir la propiedad de los hidrocarburos…”. (La recolonización. Icaria&Antrazyt, Septiembre 2003) REPSOL-YPF registra como suyas las reservas de gas natural boliviano, que pasan a ser el 22% de sus reservas probadas (INTERMÓN OXFAM [2004], “Repsol en Bolivia: una isla de prosperidad en medio de la pobreza”, Informe del mes de mayo de 2005) y las segundas más importantes de toda Sudamérica. En realidad, el sobreestimar las reservas permite una sobrevaloración de la empresa en la Bolsa. Por ello, existen tres juicios contra Repsol YPF a solicitud de los accionistas que fueron afectados por la caída de las acciones de la empresa.
7. ¿Sabías de quién es propiedad REPSOL-YPF?
Esta es la distribución accionarial de REPSOL-YPF:
Participaciones Estables 26,90% (La Caixa 10,20% BBVA 6,30% Repinvés 5,60% PMI Holdings 4,80%)
Participaciones Flotantes 73,10% (Accionistas Institucionales españoles 13,50% Accionistas Minoritarios españoles 13,40% Empleados 0,30% Accionistas resto del mundo 24,10% Accionistas EEUU 21,80% JP Morgan Chase Bank National Association (EEUU) a través de Chase Nominees Ltd. (GB) 9,36% State Street Bank and Trust (EEUU) 6,57% Resto accionistas EEUU 5,87%)
TOTAL 100,00%
Fuentes: REPSOL-YPF y SABI
Es importante para señalar a los responsables de las actuaciones de REPSOLYPF, no sólo a sus directivos, si no a los propietarios de la compañía, ya que ellos, a través de la propiedad de acciones que ostentan, son también responsables. La Caixa tiene si sumamos su participación en Repinvés, un 12,88% de la propiedad de REPSOL-YPF, y el BBVA con un 6,3% de participaciones estables es la otra compañía destacada. También es importante para hacer caer tópicos de propiedad nacional (REPSOL es española), ver como gracias a la globalización de los mercados financieros, un 15,93% de sus participaciones están en manos de dos entidades financieras norteamericanas como JP Morgan Chase Bank y State Street Bank and Trust.
8. ¿Sabías que REPSOL-YPF colabora con estados que no respetan los derechos humanos?
Las actividades de Repsol YPF se sitúan en países donde no se respetan los derechos humanos, tales como: Argelia, Guinea Ecuatorial, Irán, Liberia, Libia, Marruecos, Nigeria o Sierra Leona (Dossier REPSOL-YPF [2006]. Observatorio de la Deuda en la Globalización).
9. ¿Sabías que REPSOL-YPF está siendo procesada en Bolivia por contrabando de crudo?
La Aduana Nacional de Bolivia formalizó el 21 de febrero de 2006 la demanda contra la empresa ANDINA, propiedad en un 50% de REPSOL-YPF, por el delito de contrabando y falsificación de documento aduanero. La acusación tiene su base en una investigación de la Aduana sobre las exportaciones realizadas por la empresa entre junio de 2004 y julio de 2005. La petrolera habría vendido de forma irregular 230.000 barriles de crudo hacia Argentina y Chile, por un valor de 9,2 millones de dólares, según informó el presidente saliente de la Aduana, Ricardo Alba (Bolivia Press nº2, de 28 de febrero de 2006 y La Razón (ESP) el 27 de febrero de 2006). Por esta razón, el pasado 9 de marzo de 2006, la policía boliviana intervino en la sede de REPSOL-YPF , con el objetivo de requisar documentos y detener a los dos máximos ejecutivos de la compañía, su presidente, Julio Gavito de nacionalidad española y su gerente, el argentino Pedro Sánchez. La orden de arresto se debió a que ambos no se habían presentado ante las autoridades judiciales del país. Las informaciones son confusas todavía, pero se cree que no han sido detenidos. El juez Zenón Rodríguez, del Tribunal Décimo de Instrucción en lo Penal de Santa Cruz, dictó orden de allanamiento de morada para detenerlos y trasladarles a dependencias judiciales tras no haberse presentado a declarar (El Mundo, La Fiscalía de Bolivia irrumpe en la sede de Repsol en el país para detener a dos Directivos. Artículo publicado el 9 de marzo de 2006).
10. ¿Sabías que REPSOL-YPF ha sido vinculada a grupos paramilitares en Colombia?
Amnistía Internacional (AI) en su informe internacional “Un laboratorio de guerra: represión y violencia en Arauca” presentado en abril de 2004 en Madrid, se atrevió a acusar a REPSOL-YPF y a Occidental Petroleum, de no respetar los derechos humanos al facilitar ayuda financiera a unidades militares del Ejército colombiano « con vínculos probados » con los grupos paramilitares en el departamento de Arauca. AI denuncia que en este departamento colombiano al noreste del país, en donde operan ambas compañías, se cometen « abusos y violaciones de los derechos humanos por parte de las Fuerzas de Seguridad, los paramilitares y la guerrilla » (Aministía Internacional Colombia [2004]. Un laboratorio de guerra: represión y violencia en Arauca).
11. ¿Sabías que el venteo de gas es una práctica ilegal que REPSOL-YPF realiza a costa de vidas humanas?
En la extracción de petróleo se produce gas que debe ser quemado. Una práctica ilegal que algunas petroleras realizan es el venteo o liberación de ese gas a la atmósfera para no pagar impuestos y regalías. El peligro es que puede generar bolsas de gas altamente inflamables. El 30 de junio de 2005 REPSOLYPF venteaba gas en el pozo Surubí “D” en las inmediaciones de un río. Se produjo una explosión y un campesino y su hijo murieron quemados, mientras que otro de sus hijos permanece en el hospital. La empresa sólo permitió la entrada de las autoridades bolivianas al sitio del accidente seis días después. Por otra parte, todavía no ha asumido responsabilidades, dejando a la viuda sin pensión compensatoria alguna, mientras siguen habiendo emisiones de gas (BolPress, Los quemados de surubí “D”, por Ramón Rocha Monroy (ha ejercido cargos diplomáticos y fue viceministro de cultura). Artículo publicado el 5 de agosto de 2005).

12. ¿Sabías que REPSOL-YPF también tiene afectados y movilizaciones en su contra en el Estado Español?
En la refinería de Puerto Llano en Ciudad Real, el 14 de agosto de 2003 murieron 9 trabajadores por un incendio que podría haber sido evitado con mejores medidas de seguridad. Las investigaciones de este suceso llevaron a que la Consejería de Industria de Castilla-La Mancha descubriera graves infracciones en la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, la Ley de Industria y el Reglamento de Instalaciones Petroquímicas. En base a este informe, la Inspección de Trabajo propuso dos sanciones, con la máxima cuantía que establece la ley, a Repsol YPF por dos infracciones “muy graves” en relación con el accidente que ascienden a 1,2 millones de euros.8 El Gobierno regional, responsable de aplicar la sanción, ya anunció en su día, que la cuantía final de la sanción no se fijaría hasta que no concluyera la investigación por la vía penal que se estaba realizando en los juzgados de Puertollano. La investigación sigue abierta a día de hoy en el Juzgado Nº1 de Puertollano por orden de la Audiencia Provincial de Ciudad Real (Mañana se cumple un año del accidente que costó la vida a 9 trabajadores en la refinería de Repsol-YPF en Puertollano. Artículo publicado en lukor.com el 13 de agosto de 2004. Fuente: Europa Press) Por su parte, REPSOL-YPF, después de varios meses de intensas negociaciones, ha cerrado acuerdos de indemnización con los familiares de los fallecidos y heridos. Las indemnizaciones de las partes personadas judicialmente se acercan a los 2,6 millones de euros por daños personales (Repsol cierra las indemnizaciones con todos los afectados del 14-A. Artículo publicado en La Ley Laboral el 9 de julio de 2004).
13. ¿Sabías que, a la vez que REPSOL-YPF patrocina espacios como EL TEMPS de TV3, participa en el cambio climático?
El planeta se calienta por la emisión de los humos de los hidrocarburos y las condiciones de vida, incluidas las humanas están cambiando irreversiblemente. En una campaña de promoción de su imagen corporativa, Repsol YPF menciona que las plantaciones de eucalipto transgénico que tiene en la Patagonia permitirán la absorción de las emisiones contaminantes. Sin embargo, no debemos engañarnos, nuestro modo de vida está basado sobre el petróleo, que constituye un negocio muy jugoso para empresas como Repsol YPF (en 2003, sus beneficios netos fueron de 2’020 millones de euros).
14. ¿Sabes por qué todas estas informaciones sobre REPSOL-YPF no salen en los medios de prensa habituales?
REPSOL-YPF es una de las 10 petroleras más grandes del mundo, y como tal, gasta una cantidad ingente de recursos cada año en los medios de comunicación para realizar sus campañas de publicidad. En un mercado cada vez más globalizado y con una feroz competencia, se hace difícil imaginar a los responsables de cualquier medio de comunicación español renunciando a los ingresos de la próxima campaña de REPSOL-YPF a cambio de ser transparentes y publicar noticias que puedan manchar el nombre de la empresa. Como ejemplo sólo tenemos que revisar las cuentas del GRUPO PRISA en el año 2005 para ver que las Ventas por publicidad han sido de 522 millones de Euros, más del doble que las ventas de periódicos y revistas, que ha ascendido a 204 Millones de Euros (Grupo Prisa y Sociedades dependientes. Cuentas Anuales Consolidadas e Informe de Gestión del ejercicio 2005, junto con el informe de Auditoría, pág. 48).
JUICIO ÉTICO A LAS TRANSNACIONALES, 14 preguntas y 14 respuestas sobre Repsol-YPF, 21 de junio de 2011 (AQUÍ), vía Repsol mata (AQUÍ)
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YPF-Repsol y la guerra de los tahúres

Carlos Abel Suárez · María Julia Bertomeu · G. Buster · Antoni Domènech · ·

 

16/04/12

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El fracaso y las contradicciones de la estrategia empresarial de "argentinización" de YPF, que hacen que Repsol no sea capaz de asumir financieramente la puesta en explotación de las reservas de hidrocarburos de la zona de Vaca Muerta, plantean en toda su crudeza las exigencias del autoabastecimiento energético sostenible de Argentina. En un ambiente determinado por la creciente competencia en el mercado global de gas y petróleo, por los límites empresariales de Repsol y por la política de nacionalización parcial emprendida por el gobierno argentino de Cristina Fernández, el gobierno español de Mariano Rajoy amaga con un rumbo diplomático de choque. Testimonium paupertatis donde los haya de la "marca España", el choque no puede menos que afectar al conjunto de las inversiones españolas en América Latina y retroalimentar el hundimiento de la confianza de los "mercados" en un Reino de España intervenido de facto por la UE, en plena crisis de su deuda soberana.

 

Un poco de historia: YPF y el sueño de un desarrollismo endógeno argentino

 

YPF fue para los argentinos algo más que la principal empresa nacional y un símbolo de soberanía en materia de explotación de hidrocarburos.  Como bien señaló Gustavo Callejas (ex secretario de Combustibles y animador junto a Fernando "Pino" Solanas y Félix Herrero del Grupo Moreno que dio una batalla consecuente contra las privatizaciones),  la renta petrolera permitió en Argentina crear, desde 1934 hasta 1989, toda la infraestructura viaria nacional y provincial, construir la red troncal y expandir las redes domiciliarias de gas. Esos fondos fueron también determinantes para la construcción de todas las represas hidroeléctricas, aportaron a las cajas de previsión y financiaron a otras empresas del Estado. YPF creó pueblos, escuelas técnicas, redes de comunicación. Hasta su privatización, se contabilizaban reservas de gas para 36 años y de petróleo, para 23 años. Pero desde 1989 no se construyó un solo gasoducto o poliducto destinado al mercado interno. Ahora nadie sabe con certeza cuáles son las reservas argentinas de petróleo y de gas. Durante el gobierno de Menem, se construyeron gasoductos para exportar gas a Chile, un gran negocio para las transnacionales, mientras el 40 por ciento de los hogares argentinos carecían de él.

 

En esa historia tan intensa de YPF,  y todo lo que ha significado para la política energética del país, no estuvieron ausentes los intentos de vaciamiento o liquidación, que finalmente tuvieron éxito en los años ´90.

 

El mismísimo general Perón, en su segundo mandato y frente a las dificultades que se advertían en la economía mundial tras el fin de la guerra de Corea, apuntó a un acuerdo con una de las Siete Hermanas, a la que ofreció un contrato de explotación de los yacimientos de la Patagonia, considerada ya entonces la región más prometedora en cuanto a reservas estimadas. Pese disponer de una mayoría absoluta en el Congreso, una parte de los diputados peronistas enfrentó a su jefe, una confrontación que fue finalmente interrumpida por el golpe de 1955 que derrocó a Perón.

 

Luego vino Arturo Frondizi, que había transitado toda su vida política agitando la defensa del petróleo como una herramienta estratégica para el desarrollo nacional, pero que al llegar al gobierno en 1958 dio un giro de 180 grados, haciendo todo lo contrario de lo prometido en campaña. Para imponer su plan de concesiones, tuvo que derrotar una huelga general de los trabajadores petroleros,  movilizándolos con el Ejército, y aplicando el Plan Conintes (Conmoción Interna del Estado). La Federación de los petroleros, dirigida entonces por combativos dirigentes como Marcelo Alvarado y  Ricardo Frigerio (nada que ver con Rogelio Frigerio, ideólogo y uno de los hombres más cercanos a Frondizi), pudo sostener la huelga en algunas zonas, aun desde la clandestinidad o movilizados militarmente. Entre los trabajadores petroleros se recordaba por décadas la hazaña de la destilería de Luján de Cuyo, que estuvo paralizada más de un mes después de que el movimiento a escala nacional hubiera  sido derrotado. Ni los técnicos italianos, que la habían construido y puesto en marcha  -y a los que trajeron para quebrar la huelga-, pudieron vencer la resistencia y sabotaje de los trabajadores y poner en funcionamiento la planta.

 

Finalmente, los contratos de Frondizi fueron anulados por Arturo Illia, en un nuevo intento de restablecer el carácter estratégico de YPF en el sector energético,  lo que duró hasta el golpe militar de Juan Carlos Onganía (1966). En el breve período de Cámpora-Perón de 1973-1974, con José Gelbard al frente de la Economía,  otra vez se intentó corregir el rumbo.  Durante la Dictadura Militar de 1976-1983, YPF fue un botín de guerra codiciado por los mandos castrenses y sus socios empresarios y tecnócratas, como plataforma de grandes operaciones financieras y negociados. La patria contratista, que había nacido con Onganía  en 1966, vivía  con la dictadura de Videla su momento de gloria. Entre las operaciones financieras se computaron  el apalancamiento de préstamos para la compra de armamentos y otros mercadeos conexos, que dejaban grandes comisiones, de las que participaban eufóricos los nuevos ricos de la "patria contratista".

 

Vaciamiento y privatización irregular de YPF

 

Como una muestra de las grandes paradojas de la historia política argentina, fue un abogado peronista riojano,  un personaje distinguido en ese tiempo por su facha Siglo XIX -cara chiquita entre el paréntesis de la melena y unas enormes patillas- quien denunció en 1982, ante el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Criminal y Correccional Nº 3, de la Capital Federal (Expediente 41.545), el endeudamiento fraudulento y vaciamiento de YPF cometido por el régimen militar ya agonizante. 

 

Pero esa no sería la última de las paradojas, casi una comedia de enredos, si no fuese por la tragedia que siempre acompañó a esas prácticas políticas. Precisamente es el mismo Menem quien, al asumir el gobierno en 1989, renuncia al discurso de campaña, en una versión aumentada y corregida de la voltereta de Frondizi, para asumir plenamente la política económica neoliberal.  Esta vez, la hiperinflación, el contexto internacional  y el pasado todavía latente del terrorismo de Estado, contribuyeron a que se lograra destruir todo plan energético nacional. Sin embargo, esos vientos, con toda su fuerza, no eran suficientemente destructivos por sí solos. Había que quebrar a los trabajadores de las empresas públicas de energía y de servicios públicos.

 

Se concibió para ello una estrategia muy eficaz, tejida de complicidades y maniobras. Uno de los instrumentos fue el programa de propiedad participada (PPP), por el que los trabajadores supuestamente  se quedaban con el 10 por ciento de las acciones: unas acciones que, en realidad, iban a manejar los dirigentes sindicales corruptos en cumplida connivencia con los empresarios, los bancos y el ministerio de Economía dirigido por Domingo Cavallo. Otro de los medios fue el reparto de las satrapías entre los gobernadores de las provincias petroleras, virtuales señores feudales con una participación decisiva en el negocio petrolero. El "chamullo" técnico, por usar lenguaje tanguero, fue que  el petróleo y el gas ya no eran más recursos naturales estratégicos, sino que, a causa de la "globalización", del "fin de los Estados-nación (sic)", etc., etc., eran bienes transables, commodities, con un comportamiento en el mercado igual que el maíz, el café, la soja, el azúcar, etc. Un concepto que no resistió la menor prueba, ya que apenas se dio vuelta la página, continuaron por doquiera las guerras geopolíticas por el dominio de las regiones ricas en hidrocarburos.

 

Consumada la privatización, la nómina de personal de YPF pasó de 37.000 a  5.500 trabajadores. Numerosas actividades fueron o tercerizadas o desguazadas. Entre ellas, la poderosa flota petrolera de la empresa estatal. Varias de esas naves fueron vendidas, entre los amigos, sin registros contables; y a muchas, se las puede hoy ver abandonadas en cementerios flotantes sobre el río Paraná. Con todo descaro, algunas de las empresas contratistas que manejan resortes fundamentales de la operatoria de YPF figuran con domicilio legal en la sede de la Federación del SUPE, el mismo edificio que en 1958 ocupaban aquellos luchadores infatigables –tan penetrados de consciencia de clase— elegidos por el voto libre de sus afiliados y que murieron casi en la pobreza.

 

Todo este proceso de privatización de YPF estuvo viciado de ilegalidad desde su origen. Entre las numerosas denuncias formuladas en los tribunales, con el patrocinio del ex juez Salvador María Lozada, Pino Solanas presentó en su momento un recurso de inconstitucionalidad muy bien fundamentado. La respuesta fue un atentado: nueve balazos en una plaza de estacionamiento; varios tiros que, afortunadamente, sólo encontraron sus piernas, ya fuese por milagro o porque en realidad quienes dispararon eran sicarios profesionales que sólo tenían ordenes de intimidar.

 

Dada la muchedumbre de antecedentes irregulares de la privatización de YPF y del gas (hasta el punto de que se llamó a la bancada parlamentaria a un diputado "trucho", a fin alcanzar el número necesario de votos), resulta ahora cuando menos jocoso escuchar las apelaciones a la "seguridad jurídica". Entre otras aberraciones legales o procedimentales, YPF fue vendida sin tasación previa, según prescribía la Ley de Reforma del Estado diseñada a propósito por el "genio" jurídico de las privatizaciones, Roberto Dromi, ahora rehabilitado como asesor del ministro de Planificación, Julio de Vido, y –¡oh ironía de las ironías!— posible director técnico de la ahora pretendida renacionalización.

 

La gestión de REPSOL

 

Al asumir la presidencia Néstor Kirchner, en 2003, la relación con Repsol pasaba por buenos momentos. Como gobernador de una provincia petrolera, Kirchner había tenido un protagonismo relevante en el proceso de privatización del petróleo y del gas y luego en la negociación y la venta del paquete a Repsol. Así pues, las relaciones con los directivos de la empresa española iban por buen camino.

 

Sin embargo, tras el colapso del régimen de convertibilidad, la pesificación y el default (suspensión de pagos),  el campo  de las negociaciones con las empresas privatizadas o de servicios públicos concesionados estaba minado. En noviembre de 2003, nuestro amigo Rubén Lo Vuolo, advertía:

 

"Es indispensable realizar una estricta auditoría sobre las reservas comprobadas, tanto en el campo del petróleo como del gas, y establecer restricciones a la relación entre las exportaciones y las reservas. La prioridad es el normal abastecimiento del mercado interno a precios que sustenten las necesidades de la matriz insumo-producto local. Esto obliga a revisar criterios de libre exportación de petróleo, gas natural y derivados, como así también las exigencias en materia de explotación. Antes de exportar, las empresas deberían mostrar evidencias ciertas con respecto a un horizonte de duración de las reservas comprobadas que no sea inferior a los 10-15 años, como así también sería necesario establecer que las empresas productoras de gas y petróleo destinen un porcentaje de sus inversiones a actividades de exploración, con independencia de la duración de las reservas comprobadas de sus yacimientos".  (1) 

 

Nada de eso se hizo. Las petroleras siguieron funcionando como en los años 90. Y cuando se impusieron restricciones a la liquidación en el país de las divisas por exportaciones, las petroleras y las mineras fueron exceptuadas. Los gobernadores, a su vez, otorgaron escandalosas prórrogas para la explotación de importantes yacimientos, anticipándose 20 años algunas a la fecha de su vencimiento, cuando la ley establece que, para renovar una concesión, se tiene que evaluar la conducta y desempeño de la empresa en las últimas décadas. Un verdadero grotesco. Quien sabe algo de los negocios financieros, puede imaginar fácilmente las consecuencias que trae en los mercados de valores el hecho de que a una petrolera se le renueve la concesión de un área productiva por 20 años.

 

Desinversión o vaciamiento de YPF

 

Las compañías mineras y petroleras han gozado de privilegios especiales, no sólo por el diseño y estructura de las privatizaciones, acordes con el modelo "neocon" de los años 90, sino porque el marco regulatorio es absolutamente permisivo. Por ejemplo, aun en los casos comprobados de daño al medio ambiente, las concesionarias no han tenido siquiera que pagar el valor de la reparación del año ocasionado. Tampoco se ha planteado la obligación legal de reformular la operatoria para evitar futuros accidentes. Simplemente, cuando han sido sancionadas, las compañías extractoras se han limitado al pago de una multa, que es siempre infinitamente más barato que un procedimiento ambientalmente sustentable.

 

Tanto Alfonso Cortina como Antonio Brufau, principales directivos de Repsol desde la compra de YPF, han estado al corriente de estas historias. No podían ignorar que más temprano que tarde, por  la forma de conducir el negocio, iban a un choque de trenes con el gobierno argentino, más allá de las voluntades individuales.

 

El crecimiento sostenido de la economía argentina de los últimos años, con el correspondiente incremento del parque automotor, disparó la demanda de combustibles y gas (fuel, gas y gasoil para la industria y el agro), factor al que han de agregarse los coletazos de la crisis mundial, que han tenido gran impacto en la cuenta de los hidrocarburos. En un curioso negocio publicitado como el "proceso de argentinización" de YPF, Repsol había aceptado la venta del 25,4% de las acciones, por un valor de 1.304 millones de dólares, al Grupo Petersen del banquero argentino Eskenazi, un antiguo conocido de Néstor Kirchner totalmente extraño al negocio petrolero. Repsol sacó a sus principales hombres de Buenos Aires, y cedió de inmediato la dirección de la empresa a los nuevos socios. Unos socios que, conforme a la ingeniería financiera aprobada por Repsol y el gobierno argentino, ponían un dólar al contado y cancelarían su deuda con los mismos beneficios o utilidades generados por la compañía en el futuro.

 

O sea –y es crucial entender bien este punto—, que para recuperar el crédito lo antes posible, era fundamental aumentar los beneficios y disminuir la inversión, pero en un contexto totalmente diferente y adverso. Lo cierto es que, dada la moratoria hasta 2013 acordada a los créditos a Eskenazi, Repsol no ha recibido aún ni intereses ni principal, estando, en cambio, obligada a recomprar ese paquete de acciones de YPF (25,46%) a 34 dólares la acción, si pierde el control mayoritario de la compañía argentina –en el mercado bursátil cotizaban el 13 de abril a 21,95 dólares— o disminuyen los beneficios o utilidades repartidos.

 

Este proceso esta muy bien descrito en un reciente trabajo del colectivo argentino Economistas de Izquierda (EDI):

 

"Repsol se apoderó de YPF cuando el barril que actualmente ronda los 100 dólares sólo costaba 20 y dedicó su gestión a vaciar los pozos ya descubiertos. Giró sistemáticamente utilidades al exterior e invirtió en otras regiones (EEUU, Brasil, México, Caribe, África). Argentina figuró siempre como la principal fuente de ingresos de la compañía y la renta del subsuelo nacional fue destinada a abrir negocios en otras latitudes.

En sus propios balances se informa que esos lucros surgieron del vaciamiento de los pozos ya existentes. Esa extracción aseguró un altísimo nivel de rentabilidad. Sólo en el período 2008-2010 la empresa obtuvo beneficios netos por 13.380 millones de pesos y distribuyó el 90 % de esas ganancias.

 

"Un fraude complementario fue perpetrado por los capitalistas argentinos aliados del gobierno (familia Eskenazi). Ingresaron a la compañía adquiriendo el 25 % de las acciones, con fondos surgidos de la distribución de las utilidades. No pusieron un solo peso y financiaron su compra con créditos solventados en el vaciamiento de la empresa.

 

"El gobierno participó directamente de esta operación. Destrabó obstáculos legales y sancionó ajustes de precios en los surtidores. Supuso que esta "argentinización" permitiría recuperar el control sobre un sector devastado por las privatizaciones. Pero el remedio fue peor que la enfermedad, puesto que los empresarios nacionales acentuaron el parasitismo de los ibéricos.

En los últimos meses este desastre comenzó a repercutir sobre la economía y obligó al gobierno a presionar por un incremento del abastecimiento. El oficialismo se enojó con sus viejos socios, quitó subsidios a las empresas (programas petróleo, refino y gas plus), denunció sobreprecios en el gasoil, cuestionó prácticas monopólicas (vender más caro a los transportistas que en los surtidores) y obligó a liquidar las divisas de exportación. Además, votó en el directorio de YPF contra el reparto de dividendos, amenazó con introducir fuertes regulaciones y desplegó una retórica muy beligerante ("no podemos volver a la época del Virreinato")". (2)

 

El desencadenante de la crisis y el juego del gallina

 

En diciembre de 2010, la compañía Ryder Scott certificó la existencia de reservas de gas y petróleo no convencionales equivalentes a 22.807 millones de barriles en la zona de Vaca Muerta, entre las provincias de Neuquén y Mendoza. Su explotación convertiría a la Argentina en autosuficiente y triplicaría las reservas conocidas del país. YPF, que produce el 39% del petróleo y el 28% del gas argentinos, ve con esta certificación de su concesión de Vaca Muerta aumentar su valor bursátil y su importancia estratégica.

 

Al mismo tiempo, huelga decirlo, pone directamente en cuestión las fórmulas y expectativas que estaban detrás  de la "argentinizacion de YPF" en un mercado global de fuerte competencia por las reservas de hidrocarburos, exacerbada por la irrupción de las compañías petroleras chinas. La puesta en explotación de Vacas Muertas exige una inversión en los próximos años de 25.000 millones de dólares, mientras que el plan inversor comprometido por Brufau en carta a la Presidenta Cristina Fernandez es de 3.416 millones de dólares en 2012, después de 3.029 millones en 2011. La reinversión de beneficios de YPF esta limitada por el acuerdo con el Grupo Petersen, que establece que se repartirá en un 90% para asegurar el pago de los créditos otorgados por Repsol para la compra de su paquete de acciones de YPF. Las cifras, simplemente, no cuadran, si la prioridad del gobierno argentino es el aumento de la producción y la autosuficiencia energética, independientemente de las comisiones implícitas en el proceso de nacionalización para controlar el 51% de las acciones de YPF (3).

 

Es evidente que a partir de enero de 2012 las autoridades argentinas han puesto en marcha su estrategia. La propiedad de las reservas es legalmente de los gobiernos provinciales, seis de los cuales han comenzado a retirar las licencias de explotación en zonas bajo su jurisdicción, acompañando este acto administrativo con las oportunas movilizaciones populares. El efecto inmediato ha sido una caída del valor bursátil de las acciones de YPF en más de un 30%, y sigue cayendo… Según el borrador del proyecto de nacionalización filtrado por el periódico Clarín, el gobierno argentino se haría con el 50,01% de las acciones de YPF con la compra del 25,46% de la familia Eskenazi y el 24,55% de Repsol, de un paquete mayoritario actual del 57,43% de la empresa española. A pesar de que cualquier adquisición por encima del 15% obliga a una OPA global sobre el conjunto de YPF, la estrategia del gobierno argentino es dejar de lado el 17% en manos de inversores institucionales, en una buena parte de EE UU, que sin duda encontrarían compradores interesados en el mercado, tal vez chinos.

 

Las idas y venidas de los negociadores españoles durante estas semanas, incluyendo los infructuosos viajes a Buenos Aires del ministro de industria Soria y del presidente de Repsol, Brufau –recibidos por los ministros argentinos de economía, Hérnan Lorenzino, y de planificación, Julio de Vido, pero no por la Presidenta Cristina Fernandez—, operan en un cronograma que se asemeja a lo que en teoría matemática de juegos se llama el "juego del gallina": un juego en el que ambos jugadores pueden destruirse, y gana, si alguno finalmente lo hace, el más temerario y con menor aversión al riesgo. En efecto: en 90 días, los gobiernos provinciales argentinos deberán asumir los sueldos de las plantillas y las perdidas de las regalías de YPF en sus magros presupuestos; mientras, el precio de las acciones de Repsol -no ya las de YPF- han cedido un 26% de su valor (de 23,73% a 17,47% euros) ante la perspectiva de la nacionalización de YPF, frente a una caída media de la bolsa de Madrid del 15%.

 

La convocatoria, la semana pasada, de una reunión de la Presidenta Cristina Fernández con los presidentes de los gobiernos provinciales petroleros despertó todas las alarmas en el Reino de España, mientras circulaban por los bufetes de abogados especializados hasta cuatro borradores distintos del proyecto de nacionalización de YPF. Desde Varsovia, adonde acompañaba a Mariano Rajoy, el ministro de industria Soria, hizo una advertencia, más sombría aún que puerilmente solemne, "ante los gestos de hostilidad", amenazando al gobierno argentino con "serias consecuencias". El secretario de Estado para Europa, Méndez de Vigo, auguró que Argentina se convertiría en un "apestado internacional". Al día siguiente, tras recibir al embajador argentino en Madrid, el ministro de exteriores García Margallo elevó ante las cámaras el tono de la amenaza, dedo en ristre, tronando todo tipo de represalias (4).

 

El juego del gallina continúa: la diplomacia de la "marca España", en acción

 

La crisis de YPF-Repsol pilla a la diplomacia española con el pie cambiado y sumida en sus contradicciones, tras la formación del conservador gobierno Rajoy en diciembre de 2011.

Las empresas españolas son el primer inversor extranjero en la República Argentina (23.000 millones de dólares) y suponen cerca de un 15% del PIB argentino. Al mismo tiempo, empero –y con mayor motivo, en la situación de crisis en España—, una parte importante de sus beneficios, del valor de sus acciones en bolsa y su misma naturaleza de empresas transnacionales depende de sus inversiones en América Latina, que a comienzos de este siglo superaban ya los 90.000 millones de dólares. Actualmente, las suyas suponen dos tercios de toda la inversión directa española en el exterior (5).

 

La reacción del gobierno Rajoy –en mitad de una semana entre negra y esperpéntica, en la que el diferencial de la deuda española superaba los 410 puntos y la bolsa se hundía por debajo de los 7.300 puntos, con los "mercados" rechazando los presupuestos y recortes del plan de ajuste, una delegación de la Comisión europea inspeccionando sus cuentas en Madrid y el Rey de España borboneando furtivamente en Bostuana— ha seguido en el tono de "enviar una señal de confianza a los mercados". Probablemente, con el mismo éxito para la "marca España" que el cosechado en lo tocante a la economía nacional.

 

La "señal" lanzada con la imperita cadena de destempladas amenazas de bajísima credibilidad, buscando más o menos erráticamente la alianza con México (que participa a través de Pemex como socio minoritario en Repsol) como presidente de turno del G-20, con la Comisión europea, con Colombia (como anfitriona estos días de la Cumbre de las Américas de Cartagena), o con los EE UU, muestra hasta qué punto la diplomacia española, tras el giro expresamente neoconservador de su política exterior, ha quedado aislada en América Latina. Una América Latina que s

e recupera de las "décadas perdidas" neoliberales, en las que las empresas transnacionales españolas hicieron su agosto en procesos de privatización más que dudosos, por decir lo menos. En ese proceso privatizador terminaron precisamente por constituirse como empresas transnacionales, y hoy tienen que competir no sólo con otras transnacionales de EE UU y Europa, sino de Brasil y China. Y tienen, además, que lidiar con los legítimos procesos de renacionalización y recuperación de soberanía iniciados por los gobiernos de los países del ALBA y, ahora, por el kichnerismo argentino. Y lo cierto es que, en esta situación de creciente competencia en un mercado globalizado, las empresas españolas, ni por su capacidad económica ni por el apoyo político con que cuentan, se hallan en las mejores condiciones competitivas.

 

Pero todo es susceptible de empeorar, y los elementales errores de estrategia diplomática son desde luego un factor de empeoramiento. El conflicto por el 24,55% de las acciones en juego de Repsol en YPF puede acabar afectando no solo al conjunto de la inversión española en Argentina, sino también en toda America Latina. El síndrome de la "seguridad jurídica" de la derecha española surge directamente de su experiencia traumática de la crisis argentina de 2001, cuando frente a la intervención de la banca española en Argentina, Aznar solo pudo recurrir a la presión de EE UU, ante la incapacidad de reacción de la UE: eso, y no otra cosa, es lo que propició el giro "atlantista" que desembocó en la foto de las Azores, la participación en la Guerra de Irak y la manifiesta displicencia hacia el núcleo de la "vieja Europa". Pues bien; esa interpretación aznariana de la defensa de los intereses de la "marca España" y de las empresas trasnacionales españolas en America Latina constituye ahora el núcleo de la nueva política exterior conservadora española, siempre bajo presión del propio Aznar y de su ideológicamente venenosa fundación FAES. De lo que se trataría, en substancia, es de una confrontación ideológica "sin complejos" con el "populismo", y a favor de la "libertad de mercado" y de la "democracia liberal" (6).

 

Más consciente de la tensión estructural subyacente en las inversiones españolas en América Latina, la diplomacia del anterior gobierno del PSOE buscó una estrategia de "acompañamiento" y adaptación a la nueva situación política surgida en la última década, multiplicando alianzas asimétricas con los países de la zona, apalancando políticamente las inversiones en una estrategia multilateral iberoamericana y gestionando los conflictos inevitables con una mayor presión hacia las empresas españolas para que cumpliesen con su "responsabilidad social corporativa", reinvirtiendo en la zona. Una estrategia que, al menos, y justo es decirlo, evitó en su día choques abiertos de Repsol con Ecuador, Bolivia y Venezuela.

 

Lo que, por el momento, parece primar ahora es la botaratada, y una escalada de amenazas que no puede sino alimentar la consabida espiral de endurecimiento de posiciones, en la República Argentina no menos que en el Reino de España. Ni que decir tiene que, en un marco de creciente debilidad del peso político español en la UE, la contaminación por "inseguridad jurídica" de las inversiones españolas en América Latina a causa de una mala gestión diplomática de la crisis de YPF-Repsol agravaría la crisis de confianza de la UE en el gobierno Rajoy, para no hablar de los dichosos "mercados".

 

NOTAS: (1) Lo Vuolo, R. (2003): Estrategia económica para la Argentina, Buenos Aires, Siglo XXI-Ciepp.  (2) Claudio Katz, Eduardo Lucita, Jorge Marchini et al.(marzo 2012): Afloran los límites del modelo, Buenos Aires. Economistas de Izquierda (EDI) (http://www.rebelion.org/noticia.php?id=147522).  (3) Por supuesto, no faltan teorías conspirativas de todo tipo en la prensa española para explicar la posición argentina. Valga señalar una, que recoge el nuevo espíritu de  "lucha de clases" de la derecha española, aparecida en el periódico digital El Confidencial: (http://www.elconfidencial.com/opinion/mientras-tanto/2012/04/15/la-pasionaria-argentina-y-su-cachorro-marxista-9047/).  (4) http://www.cincodias.com/economia/videos/margallo-confia-dialogo-solucionar-conflicto-argentina/20120413cdscdseco_1/  (5) Ver Alfredo Arahuetes, "Las inversiones directas españolas en America Latina en el periodo 2001-2010", Anuario Iberoamericano 2011, (http://www.anuarioiberoamericano.es/pdf/2011/analisis/6_alfredo_arahuetes.pdf). 6) FAES, America Latina: una agenda de Libertad 2012, (http://www.fundacionfaes.org/record_file/filename/3304/AMERICA_LATINA_WEB.pdf) presentada recientemente, con un publico de opositores cubanos y venezolanos, en el mismo escenario en el que se quiere celebrar en octubre de este año la Cumbre Iberoamericana, dedicada a las Cortes de Cadiz de 1812.

 

María Julia Bertomeu (Buenos Aires), Carlos Abel Suárez (Buenos Aires) y Gustavo Búster (Madrid) son miembros del Comité de Redacción de SinPermiso. Antoni Domènech (Barcelona) es el editor general.
Sin Permiso
Mientras CCOO y UGT apoyan a Repsol, la Central vasca LAB es solidaria con Argentina
escrito por Resumen Latinoamericano   

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Comisiones Obreras y UGT de España se arrodillan ante Repsol, mientras que el sindicalismo vasco independentista de LAB, es totalmente solidario con el pueblo argentino en su decisión de recuperar YPF. 

DESDE EL PAÍS VASCO, LA CENTRAL SINDICAL INDEPENDENTISTA LAB SE SOLIDARIZA CON EL PUEBLO ARGENTINO:

A través de este comunicado, el sindicato LAB desea manifestar su solidaridad con el pueblo argentino y nuestro apoyo a su legítima aspiración por recuperar la soberanía sobre los recursos energéticos.
Al mismo tiempo, denunciamos la intervención neocolonial del gobierno español que, empleando un tono belicista intolerable, pretende intimidar y coaccionar al gobierno y, sobre todo, al Pueblo argentino para que desista de su razonable intento por recuperar el control de la petrolera YPF. Este proyecto, sin duda, le otorgaría al pueblo argentino mayores beneficios de los que actualmente obtiene de la presencia de esta multinacional.
De acuerdo con la Declaración Universal de los Derechos de los Pueblos (Argel, 1976) consideramos inalienable el derecho que corresponde a todos pueblos del mundo a la libre determinación, y a ejercer su soberanía sobre las riquezas y recursos naturales del propio territorio, sin ninguna injerencia exterior.
Por esa razón, enfrentar las amenazas de la oligarquía económica (ya sea española o de otra nacionalidad)  es un acto de reafirmación soberana. Y por otro lado, el control del petróleo es un objetivo estratégico para posibilitar que la riqueza generada por esta actividad se dirija a reforzar el desarrollo económico y social del pueblo argentino.

            En Euskal Herria (País Vasco), a 16 de abril de 2012

   Recuperación de YPF: Tanto Comisiones Obreras como la UGT española muestran su descuerdo con el gobierno argentino
   

DESDE ESPAÑA, LAS CENTRALES COMISIONES OBRERAS Y UGT SE SOLIDARIZAN CON EL FASCISMO ESPAÑOL:
El sindicato español Comisiones Obreras (CCOO) afirma que esta decisión contrasta con la de los gobiernos de Bolivia, Venezuela y Brasil que han alcanzado acuerdos con Repsol para seguir con la actividad industrial y las inversiones en sus respectivos países



La Confederación Sindical de CCOO y su federación sectorial FITEQA, tras conocer la decisión del Gobierno argentino de nacionalizar YPF, ha expresado su desacuerdo y rechazo a una medida que causará graves perjuicios a los accionistas, sobre todo a los pequeños accionistas, a los trabajadores y a la economía española, en un momento especialmente delicado por la situación de crisis y recesión por la que atraviesa, y por la presión de los mercados financieros y especulativos. CCOO advierte que la decisión puede debilitar la estructura industrial de la empresa YPF y deteriorar las condiciones laborales de los trabajadores y trabajadoras de REPSOL. Recuerda en su declaración que CCOO es una organización sindical fuertemente implantada en las empresas de Repsol en España y que ha seguido desde su inicio el conflicto suscitado por el Gobierno de Argentina en relación con la filial de la empresa española en aquel país.

Denuncia CCOO que la decisión del Gobierno argentino, que hasta noviembre de 2011 bendecía la gestión llevada a cabo en YPF, contrasta con la de los gobiernos de Bolivia, Venezuela o Brasil, que han alcanzado acuerdos con Repsol para seguir con la actividad industrial y las inversiones en sus respectivos países. Unos acuerdos que han contado con el apoyo de los trabajadores y de los sindicatos que los representan.

"No debe olvidarse, precisa CCOO, que hoy Repsol es una empresa global, que se puso de manifiesto con ocasión del llamado "corralito" argentino, que en su momento llevó a los sindicatos españoles a firmar un convenio de congelación salarial en España, con garantías de respetar el empleo y las inversiones en Argentina, cuando otras empresas optaron por abandonar el país".

Por último, CCOO reitera su oposición a la decisión del Gobierno argentino, que califica de grave error, y evaluará los esfuerzos del Ejecutivo español y de la dirección de la empresa para defender los intereses  sociales, políticos, económicos y jurídicos que están en juego.

UGT condena la expropiación de las acciones de Repsol en YPF

El sindicato muestra su preocupación por el impacto sobre el empleo directo o indirecto ligado a la multinacional

 UGT condena la expropiación argentina de las acciones de Repsol en YPF y muestra su preocupación por el impacto que la medida puede traer sobre la economía española y, sobre todo, sobre el empleo directo e indirecto ligado a la multinacional Repsol. El sindicato insta al gobierno argentino a que abra un proceso de negociación para alcanzar una solución consensuada al problema generado y reclama al gobierno español que promueva la implicación al máximo nivel de las instituciones competentes de la UE.

Para UGT, la expropiación del 51% del accionariado de la empresa española Repsol (dejándolo en un minoritario 6%) constituye una agresión inaceptable a los intereses económicos españoles, que tiene graves consecuencias inmediatas, pero sobre todo a medio y largo plazo.

Resulta evidente el trasfondo hostil de la actuación, en la medida en que la nacionalización decidida afecta únicamente a la parte accionarial propiedad de Repsol, y no al 25% que posee el grupo Petersen, propiedad de la familia argentina Eskenazy, ni al restante 17% en manos de otros accionistas. Es decir, se trata de una actuación que no busca únicamente controlar la mayoría de la empresa energética, sino de hacerlo estrictamente contra los intereses de la empresa española.

Más allá de las razones aducidas por el Gobierno argentino, y que desde UGT no entramos a valorar, una decisión unilateral de este tipo no tiene cabida en el marco legal internacional, por cuanto vulnera no solo los pactos y acuerdos alcanzados en su momento por el propio gobierno argentino y la multinacional española en 1998, cuando ésta desembarcó en YPF en una operación realizada por el propio gobierno argentino, sino también los tratados internacionales que salvaguardan la seguridad jurídica internacional. Este es un valor imprescindible para alentar las inversiones extranjeras, y la acción de la Presidenta Kirchner genera una fuerte desconfianza sobre la fiabilidad de Argentina como país que sin duda provocará graves consecuencias económicas y financieras.

Por todo ello, UGT rechaza la medida adoptada unilateralmente por el gobierno argentino, y muestra su preocupación por el impacto que la misma puede tener sobre la economía española, sobre los pequeños accionistas de la empresa en todo el mundo (algo que, en el caso de los españoles, puede castigar aún más sus mermados niveles de renta y su capacidad financiera) y, sobre todo, sobre el empleo directo e indirecto ligado a la multinacional Repsol.

Desde UGT requerimos al gobierno argentino para que abra un proceso de negociación que permita alcanzar una solución consensuada al problema que ha generado, y que cumpla sus acuerdos y restituya la seguridad jurídica rota. Esta es la única vía para recuperar la confianza de los inversores internacionales en su país, con el que España mantiene fraternales relaciones bidireccionales de gran calado económico, social y cultural.

Asimismo, reclamamos al gobierno español la máxima información y transparencia en la gestión de este asunto, y una actuación firme pero prudente y exenta de gestos y declaraciones altisonantes. Igualmente, el gobierno español debe promover la implicación al máximo nivel de las instituciones competentes de la Unión Europea, para que ejerzan toda su capacidad de influencia y de presión a nivel internacional ante este ataque a una empresa relevante de uno de sus socios. 
Resumen Latinoamericano

YPF: El dolor de lo que fue y el desafío de lo que es

YPF_n.jpgBuenos Aires, 17 de abril del 2012

La decisión presidencial de re-nacionalizar YPF es el camino correcto hacia la recuperación de la soberanía nacional. Camino difícil y lleno de obstáculos pero que hay que asumir y recorrer con mucha fuerza y esperanza.

Tenemos que apoyar a nuestra presidenta que tuvo el coraje y decisión política de asumir este reclamo popular de años y debemos aportar desde cada lugar para fortalecer la decisión gubernamental que ha provocado más de un cimbronazo de intereses económicos y políticos.

El gobierno español se escandaliza del gobierno argentino defendiendo lo indefendible, a una empresa como Repsol que tuvo grandes ganancias y pocas, o ninguna inversión en el desarrollo de la producción petrolera.

Se sabía de las actividades de REPSOL en otros países, pero la decisión del menemismo fue adjudicarle YPF y las consecuencias están a la vista.

No voy hacer comentarios de quienes apoyaron en las provincias las privatizaciones, y festejaban que eso era la gran solución a los problemas del país, pero debemos tener memoria y tener presentes a los diputados y senadores que aprueban leyes dañinas que después el país debe soportar para varias generaciones, como las leyes de impunidad, la ley antiterrorista y las privatizaciones, entre otras calamidades.

 

Recordemos a Aerolíneas Argentinas que Iberia desmanteló y fundió, llevándose equipos, motores, aviones y todo lo que pudo y  después del desastre, el gobierno argentino tuvo que asumir la re-nacionalización y hacerse cargo de la deuda y los desastres dejados  por las empresas.

Hoy, la nacionalización de YPF  vuelve al mismo problema, la falta de inversiones, el desabastecimiento, los costos y las deudas, los activos y pasivos que deja REPSOL son enormes y es necesario tener mucha serenidad para volver a hacer rentable la empresa.

Muchas veces he señalado, y es casi un latiguillo, que un país que no controla sus recursos naturales y las empresas estratégicas necesarias para el desarrollo integral, es un país sin soberanía.

Este es un mal que afecta a la Argentina desde hace décadas y ha llevado a un peligroso atraso al país que supo privatizar casi todo y sigue acumulando una deuda externa e interna inconmensurable que costará grandes sacrificios y esfuerzos rediscutir.

REPSOL pretende cobrar a la Argentina y pasar por acreedor cuando es el gran deudor del el pueblo argentino. El gobierno debe exigir a la empresa el pago de lo no cumplido.

Los países europeos protestan contra la Argentina y dicen que el país no es seguro para sus intereses. Quienes no son seguras son las empresas trasnacionales como Repsol y otras, que vienen a explotar y no a invertir para el desarrollo y la vida del pueblo. No esperamos caridad sino responsabilidad, y no la tienen.

Debemos hacer un fuerte llamado a los gobernantes y legisladores de que no es posible que  actúen según los vientos que soplan a su  favor en la especulación  política.

Hay que establecer leyes  para impedir que un gobierno privatice los bienes y recursos que son patrimonio del pueblo y no de los gobernantes, tanto nacionales como provinciales.

La decisión sobre ese patrimonio debe ser decidido por el pueblo a través de consultas populares  de acuerdo al derecho constitucional, evitando  que se produzcan hechos semejantes.

Hay que salir de esta democracia delegativa donde los gobernantes hacen lo que quieren y no lo que deben, y construir una democracia participativa con decisión en los grandes temas del país, en las políticas de gobierno, evitando el feudalismo de las provincias.

Llegamos al agotamiento que acarrea más pobreza y marginalidad a nuestro pueblo.

YPF tuvo su etapa de esplendor y orgullo nacional, hoy es sólo un recuerdo y el gobierno actual debe remontar un pesado camino que deja la irresponsabilidad de REPSOL.

No puedo dejar de señalar que el petróleo no es la única asignatura pendiente en la recuperación de la soberanía nacional. No estoy hablando de los nacionalismos trasnochados. El gobierno debe actuar, antes que sea tarde, sobre las empresas mineras, que se llevan el 97 % de lo extraído con una simple declaración jurada, y la venta del territorio nacional. El país ha dejado su derecho soberano para someterse a tribunales internacionales que no tendrán en cuenta el derecho del pueblo argentino. Ponen en peligro a la salud de los pobladores, a recursos como el agua y el medio ambiente todo y además generan los daños económicos a los pequeños y medianos productores. Ese es el fruto de la época de privatizaciones del gobierno de Carlos Menem que se sometió a los intereses extranjeros y provocó grandes daños al país.

Esperamos que la decisión presidencial de re-nacionalizar YPF avance y para lograrlo debemos apoyar decididamente la recuperación de la soberanía, con serenidad y firmeza.


Adolfo Pérez Esquivel
Premio Nobel de la Paz
Presidente del Servicio Paz y Justicia

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