La mayoria decide: Por una nueva educación y una nueva democracia para Chile

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.


Por una nueva educación y una nueva democracia para Chile

 

Asistimos a una movilización de magnitud histórica, que supera reivindicaciones gremiales y expresa el rol cada vez más protagónico que las mayorías exigen tener en la definición del destino del país. Hoy nuestro anhelo es construir un sistema público de educación, gratuito y de calidad, que produzca más conocimiento, cultura y solidaridad en pos de un desarrollo integral, justo y sustentable para Chile, pero sabemos que para conseguirlo los ciudadanos se deben hacer presentes en la toma de decisiones, superando las barreras que impone esta democracia excluyente y antipopular.

Quienes damos vida a este movimiento enfrentamos la siguiente encrucijada: o encaramos con una iniciativa de democracia real el dilema de la resolución de estas luchas o lo delegamos –por acción u omisión- en maniobras partidarias y corporativas de negociación. Maniobras que terminarán, por fuera y en nombre de la lucha social, fortaleciendo el cerco que blinda el consenso neoliberal. A nuestro entender, no basta con denunciar esta segunda alternativa. Debemos trazar con nuestras propias manos y las de todas las organizaciones y ciudadanos de a pie que han participado en estas memorables movilizaciones un camino para la maduración política del movimiento estudiantil y social que se está gestando.

Es en función de esta necesidad que los abajo firmantes queremos proponerle al conjunto de fuerzas sociales que convergen en esta histórica movilización, que exijamos juntos la realización de un Plebiscito Nacional. De esta forma, todos los chilenos y chilenas podremos incidir en las orientaciones que deberá asumir la reforma educacional, dejando además, como precedente constitucional, las condiciones para que en el futuro otros conflictos y aspiraciones sociales se resuelvan por esta vía ciudadana. La incapacidad de este Gobierno para atender las demandas y propuestas del movimiento estudiantil, no es sino la incapacidad de esta democracia para representar los intereses y sueños de las mayorías.

Los plebiscitos permiten al conjunto de la sociedad debatir y decidir políticas de Estado en temas cuya relevancia excede la capacidad decisoria de los gobiernos de turno. Es una institución presente en gran parte de las democracias consolidadas, a la cual este año recurrieron los ingleses para definir su sistema de votación y los alemanes e italianos para definir su política frente la energía nuclear. Su importancia para Chile radica en la posibilidad de contrarrestar la sobre-representación que las minorías privilegiadas tienen en nuestro sistema político y permitir la expresión de sectores mayoritarios hoy excluidos.

Ya nos cansamos de que una pequeña elite de políticos de la Derecha y la Concertación defina el rumbo de nuestra educación y a la vez engorde sus bolsillos a costa de los sueños de millones. La educación y el conocimiento son aspectos fundamentales para el futuro de Chile y su desarrollo no puede quedar en manos de unos pocos. Es hora de construir un proyecto educativo para Chile alternativo al modelo impuesto por los empresarios, hora de que la mayoría decida entre ambos, hora de avanzar hacia una nueva educación y una nueva democracia.


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Asamblea Ciudadana por el Plebiscito

 

Las movilizaciones del presente año poco a poco han demostrado el despertar de una ciudadanía, que gracias al gobierno militar y sus secuelas, aparentaba estar cómodamente dormida en el individualismo y las causas perdidas. Durante los mismos años, la clase política ha gobernado un país a espaldas de la gente y al servicio de unos pocos. Hoy, quienes parecen estar dormidos en sus propios intereses son los políticos: Los movimientos en el presente año han sido cada vez más masivos, superando las expectativas de todos quienes participan en ellos, mientras que los oídos de la clase política se vuelven más sordos, haciendo vista gorda a la opinión de la mayoría del país.

Por lo mismo, estamos obligados a buscar nuevas formas de conducir las movilizaciones sociales: salir de las lógicas de la petición, para comenzar la construcción de un movimiento que sea capaz de proponer, de definir sus propias condiciones y disputar el poder que hoy sólo maneja la élite. Un movimiento que le devuelva a la ciudadanía lo que es suyo: el poder de decidir hacia dónde debe ir nuestro país.

La invitación es entonces, a que construyamos el camino y la fuerza necesaria para hacer valer nuestras decisiones, para no tener que volver a pedirle permiso a nadie para poder decidir sobre nuestro futuro y sobre la defensa y reivindicación de nuestros derechos. Para ello, es crucial que contemos con herramientas básicas de la institucionalidad, que resguarden la organización y decisión ciudadana, como es un Plebiscito nacional y vinculante.

Nos encontraremos este jueves 28 de Julio a las 17:00 en la Casa Central de la Universidad de Chile.


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