La misma jueza que liberó a los francotiradores del Golpe de Estado en Venezuela encarceló a Julián Conrado

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.



Como advertíamos el año pasado, el caso Julián Conrado se convirtió en un ventilador que no para de develar las aberraciones represivas y judiciales del gobierno colombiano. Progresivamente, error tras error, el gobierno de Santos, en su obsesión parapolicial de reeditar el Plan Cóndor, fue embarrando al gobierno venezolano en el inventario de truculencias con las cuales combate a la disidencia política (armada o no). En buena medida, tal embarre fue posible por las inconsistencias y contradicciones propias del gobierno revolucionario, atrapado en las circunstancias temporales de una “buena vecindad” mal entendida, evidenciando a la vez las fallas que la gesta bolivariana arrastra y aún está por saldar.

El ventilador sigue prendido. Este 10 de abril en la sesión de la Asamblea Nacional que debatió el golpe del 2002, el compatriota Darío Vivas nos recordó que la jueza Norma Diva Ceiba Torres, para entonces Juez Penal Accidental y hoy a cargo del Juzgado Vigésimo Sexto de Primera Instancia en Funciones de Control del Circuito Judicial Penal de Área Metropolitana, liberó a los francotiradores: Luis Arturo Meneses, Roberto Francisco Mainay, Nelson Enrique Rosales, José Meneses Quintero, Roger de Jesús Miquilena (identidad falsa), John Carlos Muñoz Garzón (colombiano) y Franklin Manuel Rodríguez; todos ellos capturados el 11A en la habitación 808, piso 8, del hotel Ausonia, donde se colectaron cartuchos de fusiles y de pistolas 9 milímetros; fueron llevados al Palacio de Miraflores, entregados al Cuerpo Técnico de Policía Judicial (CTPJ, hoy Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas, CICPC) y el Ministerio Público les asignó un fiscal. La compatriota Norma Diva, aun siendo capturados con las manos en las armas, con suficientes pruebas y experticias que lo incriminaban, los puso en libertad sin restricciones, a las pocas horas de haber sido detenidos. Lo que asombra no es el hecho en si mismo, entendido como un horror más de la gigantesca conspiración del año 2002, a la que se sumaron en el momento (por complicidad reaccionaria o simple cagazón burocrática) una importante cohorte de altos funcionarios estatales, sino que la mencionada jueza siga, como si nada, en su carrera judicial constante y sonante, administrando “justicia” . El asunto no es menudo, si se cae en cuenta de que de los presuntos asesinos liberados por la jueza dependía la determinación de los principales responsables intelectuales de la masacre o, mejor dicho, de sus nombres específicos , pues basta darle un vistazo actualmente a las repugnantes declaraciones de los personeros políticos de oposición o calarse la enajenante información al respecto de los medios privados, insistentes en justificar el carmonazo y evadir de forma idiota su responsabilidad, para ratificar de donde vinieron los dólares que pagaron los asesinatos de Puente Llaguno.

Fue también Norma Diva, la que, a solicitud del Fiscal 20 a Nivel Nacional con Competencia Plena, Daniel Guédez Hernández, legalizó la írrita detención de Julián Conrado , con base en una inconsistente y para nada fundamentada solicitud de Interpol, a pesar de que se admitió a la vez (por el fiscal y por la jueza) que el cantante “… no ha cometido delito alguno …” (textual del expediente) en el territorio nacional. Así en el 2002, la jueza en cuestión libera en un santiamén al grupo de sicarios contratados por la derecha, presuntos implicados en la muerte de 19 compatriotas. El 5 de agosto del 2011, decide el encarcelamiento de un revolucionario enfermo que vino a nuestro país en busca de refugio humanitario y/o asilo político acosado por un NarcoEstado colombiano, sin prueba ni fundamento jurídico alguno, cuando debió ordenar su libertad inmediata , luego de haber permanecido 66 días ilegalmente detenido en los calabozos de la Dirección de Inteligencia Militar (DIM) sin habérsele formulado cargo alguno. El mundo al revés. El mundo al revés y la jueza Ceiba Torres, 9 años después de la masacre, otra vez obedeciendo oscuros designios.

Cabe preguntarse por la actuación de la Inspectoría de Tribunales y el Consejo de la Judicatura ante una clara violación de los artículos 38 y 39 de la Ley   Orgánica   del   Consejo   de   la   Judicatura y otros cuantos del Código   de   Ética   del   Juez   Venezolano . Ceiba Torres, cómplice en el 2002 de la barbarie fascista y en el 2011 del aparato terrorista estatal del gobierno de Santos. Ceiba Torres, a la torera, liberando asesinos y encarcelando inocentes, en el mismo ruedo de los subterráneos podridos de la trasnochada “justicia” venezolana, en que la jueza Afiuni, hoy justamente encarcelada por la justicia revolucionaria que despunta, fungió de novillera.

La actuación de la jueza Ceiba Torres y la inercia de los mecanismos y entidades del Estado venezolano, hoy interpelados e increpados para corregir tales desafueros, son un buen ejemplo del retorcido aparato de justicia que heredamos de la cuarta república y, en consecuencia directa, una de las explicaciones más evidentes de la impunidad del crimen en Venezuela. Ante el enigma de las liberaciones de los sicarios, el incómodo pero imprescindible recordatorio del compatriota Darío Vivas y luego de la reciente declaración de la Fiscala General Luisa Ortega - “… seguiremos avanzando y vamos a dar respuesta, vamos a dar resultados satisfactorios no solamente para las víctimas, para los familiares de las víctimas que lograron sobrevivir, sino también para todo el pueblo venezolano y que sirva de ejemplo para los pueblos del mundo …” - , cabe preguntarse si la mencionada jueza comparecerá a rendir una declaración que pudiera terminar de aclarar muchas de las sordideces del funesto carmonazo.

Recordamos la historia, no solo para enmendar y prevenir el futuro, sino para que la verdad termine imponiéndose en los hechos, en memoria de las víctimas y respuesta digna al reclamo de sus familiares y amigos. Sino, tanta consigna termina siendo bulla inútil y palabrerío.

A Julián, poeta, para su consuelo y jolgorio:

¡Cuánto daño les está haciendo esos barrotes a los enemigos de la revolución, que son los suyos mismos! ¡Mire los cabos sueltos que se atan! ¡Mire nomás como las cosas se van aclarando a pesar de la oscuridad de su mazmorra!

Mientras tanto, siga con su canto alegre, que el ventilador sigue prendido. Además de su canto, los pueblos le debemos varias honras, sea cual sea el final del cuento y sus pesares.

arturoramos1970@gmail.com

 

Rebelion

 

Cultura desde las entrañas de una selva asediada: canción "Señora Resistencia" de Julián Conrado, cantor viejo y enfermo que por respeto al DIH no puede ser entregado a las cárceles colombianas 

por Video Solidaridad Internacionalista, Canción Julián Conrado

Sábado, 24 de Marzo de 2012

 

Julián Conrado foto en su juventud

Julián Conrado foto en su juventud

DIH impide entregarlo a Colombia y ampara el ASILO para el perseguido político, quién además está enfermo. Un hombre viejo y enfermo, apresado cuando buscaba ayuda médica no puede ser entregado a sus persecutores, por respeto al DIH y a la ética. En las cárceles colombianas fallecen presos políticos

Cultura desde las entrañas de una selva asediada: canción "Señora Resistencia" de Julián Conrado:


JULIAN CONRADO: CANCION Señora RESISTENCIA

Con sus hermosas metáforas y su sensible sentido del humor, Julián Conrado presenta un homenaje a la Resistencia frente al despojo multinacional. Las canciones de Conrado son testimonios históricos y culturales de un valor incalculable... por eso el régimen colombiano lo quiere acallar.

El cantor Julián Conrado fue detenido el 31 de mayo 2011 por fuerzas represivas combinadas de Colombia y Venezuela en territorio venezolano. El gobierno colombiano lo persigue con saña porque Julián Conrado con sus canciones lleva un mensaje de justicia social a un pueblo empobrecido, saqueado y agredido por el terrorismo de estado que utiliza su herramienta paramilitar y tiene todo el apoyo EEUU. Las autoridades colombianas pretenden obtener otra entrega ilegal de un perseguido político por parte de Venezuela; pero los hombres y mujeres con ética de Venezuela y del mundo piden ASILO para el Cantor. El DIH impide entregarlo a Colombia y ampara el ASILO para el perseguido político, quién además está enfermo. Un hombre viejo y enfermo, apresado cuando buscaba ayuda médica no puede ser entregado a sus persecutores, por respeto al DIH y a la ética. En las cárceles colombianas fallecen con inusitada frecuencia los presos políticos por tortura y por tortura de negación de asistencia médica.

VIDEO de "Señora Resistencia":

 

 

Canción "Parranda clandestina" de Julián Conrado, cantor enfermo que por respeto al DIH no puede ser entregado a las cárceles colombianas, compañero Chávez apelamos nuevamente a que cesen las entregas de perseguidos políticos. 

por Solidaridad Internacionalista

 

Canción "Parranda clandestina" de Julián Conrado, cantor enfermo que por respeto al DIH no puede ser entregado a las cárceles colombianas, compañero Chávez apelamos nuevamente a que cesen las entregas de perseguidos políticos.
La Convención de Ginebra y la Convención Contra la Tortura impiden entregarlo a Colombia. Se pide que las autoridades venezolanas respeten el DIH y la ética bolivariana y no entreguen al cantor Julián Conrado a una tortura segura. En las cárceles colombianas son empujados a la muerte los presos...

Canción "Parranda clandestina" de Julián Conrado, cantor viejo y enfermo que por respeto al DIH no puede ser entregado a las cárceles colombianas.

En esta canción Julián Conrado narra su vida de artista perseguido político: cuenta cómo volvió a su pueblo natal a tocar música, y escapó de los militares disfrazado de “monja larga y flaca que pasaba delante de la narices de los militares saludándolos”.... Con su sensible sentido del humor, Julián Conrado narra una historia a la vez jocosa y terrible: la de seres humanos empujados a la clandestinidad por la intolerancia política del estado colombiano, y su astucia para sortear la cacería humana. Las canciones de Conrado son testimonios históricos y culturales de un valor incalculable... por eso el régimen colombiano lo quiere acallar.

El cantor Julián Conrado fue detenido el 31 de mayo 2011 por fuerzas represivas combinadas de Colombia y Venezuela en territorio venezolano. El gobierno colombiano lo persigue con saña porque Julián Conrado con sus canciones lleva un mensaje de justicia social a un pueblo empobrecido, saqueado y agredido por el terrorismo de estado que utiliza su herramienta paramilitar y tiene todo el apoyo EEUU. Las autoridades colombianas pretenden obtener otra entrega ilegal de un perseguido político por parte de Venezuela; pero los hombres y mujeres con ética de Venezuela y del mundo piden ASILO para el Cantor. El DIH impide entregarlo a Colombia y ampara el ASILO para el perseguido político, quién además está enfermo. Un hombre viejo y enfermo, apresado cuando buscaba ayuda médica no puede ser entregado a sus persecutores, por respeto al DIH y a la ética. En las cárceles colombianas fallecen con inusitada frecuencia los presos políticos por tortura y por tortura de negación de asistencia médica.

ASILO PARA JULIAN CONRADO

La Convención de Ginebra y la Convención Contra la Tortura impiden entregarlo a Colombia. Se pide que las autoridades venezolanas respeten el DIH y la ética bolivariana y no entreguen al cantor Julián Conrado a una tortura segura. En las cárceles colombianas son empujados a la muerte los presos políticos tras torturas y negación de asistencia médica...

El pueblo colombiano sufre terrorismo de estado y necesita que sus hermanos latinoamericanos se solidaricen con su sufrimiento. Que al menos sean respetados los perseguidos políticos y los gobiernos regionales no entren a colaborar en la cacería humana con EEUU y el régimen Santos.

 

 

Kaos en la Red

El revolucionario y cantautor, preso político, sigue componiendo y cantando desde su Carraca en Caracas

Reflexiones para el Comandante Hugo Chávez a 100 días del secuestro-detención de Julián Conrado...

Autor: Coordinadora “QUE NO CALLE EL CANTOR” y FUNDALATIN
Fecha de publicación: 07/09/11

 


  
 
DEFENSA DE JULIÁN CONRADO
Credito: FUNDALATIN


Carta de Julian Conrado


Julian Conrado con su guitarra, interpreta una de sus canciones
Credito: web


Julián Conrado, el Ali Primera del Pueblo Colombiano


Julián Conrado
Credito: Pedro Ruiz
Julián Conrado sigue componiendo y cantando desde su Carraca en Caracas

Reflexiones al Comandante Hugo Chávez, a los 100 días de la detención criminal de Julián Conrado

"... la vida es muy peligrosa. No por las personas que hacen mal,  
sino por las que se sientan a ver lo que pasa..."

Albert Einstein 

Respetado Camarada:

Usted, nosotros y nosotras conocemos nuestros derechos. Tenemos décadas enarbolando la dignidad del pueblo bolivariano, por ello recurrimos a Usted para decirle: Si como Presidente, hoy máximo líder y exponente de nuestras causas libertarias en Venezuela, necesita saber algo más del caso de Julián Conrado para hacer justicia y tomar una decisión digna y justa, que se siga honrando su condición revolucionaria y humanitaria, en correspondencia con su habitual práctica bolivariana, con humildad le proponemos: a los 100 días del secuestro-detención del Alí Primera del pueblo colombiano, el perseguido político Julián Conrado, pensamos debe optar por una de las tres opciones más sencillas que tiene a la mano: La primera es hablar directamente con su prisionero. La segunda, hablar Usted con la Coordinadora “QUE NO CALLE EL CANTOR”, FUNDALATIN y los abogados de Julián Conrado y la tercera que su Ministro de Interior y Justicia (MIJ), Ministro de Defensa (MD), Fiscala General de la República (MP), Presidenta del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y/o el presidente de la Asamblea Nacional, LE MUESTREN LA CORRESPONDENCIA DEBIDAMENTE RESPONDIDA por ellos a los defensores de Julián Conrado en la que se pide su Libertad, Asilo y/o Refugio Humanitario, que conforme a derecho debería existir. Como no existe respuesta alguna de ellos, debería ordenar a los miembros del  Poder Ejecutivo que les es pertinente que cumplan inmediatamente con la Ley y asuman su responsabilidad, a los otros Poderes del Estado; exhórtelos a  ser fieles  con su deber y también con la colaboración entre Poderes del Estado. Es de hacer notar que en estos casos no sería plausible la máxima legal de aplicarles a las autoridades referidas el “silencio administrativo” por no respondernos como ciudadanos con el derecho de interpelarlos, lo que implicaría la aceptación de todo lo planteado por nosotros en diversos escritos, ya que entregado Julián de nada serviría. Puede solicitarnos copia de recibo en cada uno de sus despachos.

También les puede preguntar a los mismos funcionarios si han hecho algo para ofrecerle protección a la monja Eugenia Russian, presidenta de FUNDALATIN, quien ha recibido amenazas, junto a miembros de la Coordinadora, por asumir la defensa del cantor, al que le han asignado precio, por su cabeza en Colombia-EEUU, no sabemos en que “Bolsa de Valores” la “cotizaron”, pero es bastante más que a la suma ofrecida por la del líder libio Muamar el Gadafi. Todo lo anterior, y lo que sigue, puede verlo también en más de cien portales de internet, las más destacadas: Kaos en la Red, Aporrea y Rebelión, aquí señaladas con sus link´s de hipervínculos en cada texto relacionado.

Si estas alternativas no le fuesen suficientes para decidir, a 100 días de la detención arbitraria de un ser humano, de un poeta, compatriota y bolivariano-aliprimeriano, como le gusta llamarse él, le sugerimos respetuosamente lo siguiente:

Camarada Presidente, podría requerir al MD, o directamente a la Dirección General de Inteligencia Militar (DIM), que le explicase la participación de funcionarios policiales de inteligencia colombianos en nuestro territorio en el secuestro y posterior detención de Julián, conjuntamente con militares y agentes venezolanos, conforme a declaración legal del secuestrado-detenido que consta en uno de los expedientes; seguros estamos de que esta insólita circunstancia, violatoria de la soberanía nacional, no le ha sido informada.

Según el “Acta Policial” del secuestro se realiza el día (04) de Junio de 2011 (contradiciendo sus propias declaraciones Señor Presidente, las felicitaciones enviadas y alegría expresada por el presidente colombiano Juan Manuel Santos y el comunicado oficial del Ministerio de Interior y Justicia de nuestra república, de los días 1 y 2 de junio); como consta en los tribunales que por fin han conocido del caso, los venezolanos que participaron en la “captura” sin identificarse son: un Coronel, un Capitán, tres Sargentos Mayores, uno Primero, los otros de Segunda y Tercera respectivamente, un Inspector Jefe (DGIM), tres Agentes I, II y III (DIGIM), siete funcionarios en total adscritos al MD por la parte venezolana, participaron en el secuestro según ellos, todos con sus respectivos nombres, que por razones obvias aquí omitimos, así como el nombre y cargo del General que les dio la orden. Obviamente los colombianos no aparecen identificados (cantidad similar a la de sus pares venezolanos, identificados por sus “particulares maneras de expresarse” y quienes extrañamente le pedían “negociar” con Julián), ni los vehículos (también consta en autos), ni tampoco el “avión” que los trasladó,  “con menor cantidad de funcionarios desde Guanare”; mientras colombianos discutían con los  agentes venezolanos si el destino era Colombia o Maiquetía, Julián, vendado escuchó que era "para Caracas, La Carlota".

Por otra parte, las autoridades policiales y militares, o los Ministros respectivos, podían explicarle Presidente, porque “el capturado” duro desde el 31 de mayo hasta el 05 de agosto incomunicado, ¡67 DIAS INCOMUNICADO E INDEFENSO!, sin abogado y lo más grave sin presentarlo ante las autoridades judiciales, ni fiscal alguno, para “legalizar su captura”, de los cuales los primeros seis (6) días estuvo con los ojos vendados y amarrado de día y de noche, ¡168 HORAS VENDADO Y AMARRADO DE PIES Y MANOS!, lo que llevo a Julián a pensar que lo tenían secuestrado “verdaderos paramilitares”, pensando que a su esposa la habían matado (ella no aparece en el expediente en el “Acta Policial” claramente forjada).

También puede pedirle al Señor Canciller que le muestre la nota diplomática del gobierno colombiano, junto con los requerimientos obligantes de los tratados y/o de las leyes venezolanas donde solicite alguien la extradición y soliciten la medida cautelar de privativa de libertad de Julián. Asimismo puede requerir al compatriota Canciller que le muestre la copia o el original donde él le envía esos documentos al MIJ para que este los envíe al TSJ para su revisión y control legal.

Luego de esos pasos, una vez que le comprueben que el gobierno de Colombia solicito la petición antes mencionada, entonces pregúntele a la Fiscala General, donde estaban sus fiscales y fiscalas durante los primeros 66 días del secuestro-detención, en los que Julián no supo de su existencia en nuestra patria, y si procede que cuando por primera vez aparece un fiscal -el 5 de agosto-, el Ministerio Publico solicite a un Juez de Control, la medida cautelar de privación de libertad prevista en el art. 396 del Código Orgánico Procesal Penal (COPP) “…si la solicitud de extradición formulada por un gobierno extranjero..." existiera, y si es posible que  sin cumplir con este prerrequisito de conocer quien lo requiere (Estado requirente) ante la Cancillería venezolana, como ocurrio, puede un fiscal de la República Bolivariana de Venezuela, hablar si quiera de extradición en justo derecho y apegado a ley en un juzgado, lo que es peor, que la Jueza 26 de Primera Instancia en Funciones de Control, Dra. Norma Ceiba Torres, “legalice” su arbitraria detención, a petición de la Fiscalía. Pregúntele a la Presidenta del TSJ sobre los visos de legalidad en todo lo actuado y las responsabilidades legales que las múltiples violaciones cometidas acarrea, así como los responsables en cada una de ellas; y además que pasa con el Habeas Corpus, desde hace tiempo ahora de su competencia -si algún día así lo decide el TSJ-, interpuesto ante el juzgado Quinto de Control, quien lo acepto para darle curso y remitió al TSJ “para que decidiera la instancia competente”, introducido desde el 11 de junio para la protección de los Derechos Fundamentales de Julián Conrado violados (proceso legal breve brevísimo según los juristas por su naturaleza y esencia). Pregúntele a la Defensora del Pueblo si sabe quién es Julián Conrado, y si por casualidad está enterada de algo, que ha hecho, por lo menos en este caso, para honrar esa hermosa institución bolivariana que tanto nos ha costado antes y después de su constituyente de 1999.

Como nada de eso se hizo así, o lo que se hizo es ilegal, conforme manda la ley en Venezuela, nuestra Constitución y en los tratados libremente suscritos por la República Bolivariana de Venezuela, a Usted le será fácil deducir si a Julián se le violaron sus Derechos y su dignidad, y si se ha respetado la digna tradición humana del derecho al Asilo y/o Refugio, para reponer el Estado de Derecho infringido. Una vez sabido eso, pregunte Usted a sus cuerpos de inteligencia si saben o sospechan de quien o quienes están tras el pago de las recompensas ofrecidas por Colombia-EEUU, ellos los cobradores de las recompensas y los ofertantes de la paga son sus verdaderos enemigos en este caso.

Pregúntele a sus Ministros de Interior y Justicia, de la Defensa, de Relaciones Exteriores, miembros todos de la Comisión Nacional de Refugiados que ha pasado con la solicitud de Asilo y/o Refugio de Julián Conrado, hecha ante el Representante en Venezuela del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), Mohamed Alwash, certificando por el Oficial de Protección, Daniel Ruíz, a través la copia original   de un libro de Bolívar, en el que se vio obligado a escribir el poeta colombiano su solicitud de protección humanitaria de manera pública, desde su Carraca (prisión), en su condición de perseguido político, enviada a través de un soldado bolivariano -que los hay y muchos, como el de Turiamo-, que clandestinamente hizo llegar a la Coordinadora “QUE NO CALLE EL CANTOR” y a FUNDALATIN, para su posterior legalización.

Por último pregúntele a los médicos que lo han examinado si es posible que un hombre como él, en este caso el cantor del pueblo colombiano insurgente, requiere atención médica, reposo y refugio humanitario también por su precaria salud, habiendo tenido el poeta una tan particular y accidentada vida; un luchador social que desde 1973, siendo estudiante recibió una salvaje y brutal paliza que lo dejo inmovilizado durante semanas, con cicatrices visibles –luego de una manifestación en Cartagena, contra el golpe fascista en el Chile del compañero presidente Salvador Allende-; desde entonces sólo recibió culatazos, patadas, trompadas y garrotazos, con más detenciones. Aparte del afectuosos cariño de su madre, familiares, compañeros y amigos, junto al reconocimiento, baile y sonrisas de su pueblo por sus canciones y su cantar; de ahí paso a ser trovador y combatiente en la guerra colombiana (lo que le refuerza su derecho de protección) que lleva más de sesenta años, en la que sufrió tres bombardeos (dos de ellos a metros de la explosión central, el otro, él que se hizo violando territorio ecuatoriano en Sucumbíos amenazando con extender la guerra interna colombiana de manera directa a sus vecinos, lo agarro a varias decenas de metros en el último puesto de vigía (en el campamento del comandante Raúl Reyes en conversaciones para el Intercambio Humanitario de Ingrid Betancourt con el gobierno francés), aunque también voló literalmente por los aires, pero a menos distancia), ha padecido decenas de ametrallamientos aéreos y en combate de infantería, más de 40 brotes de paludismos y cerca de 20 de leishmaniosis, dengues, hepatitis, reumatismo, picadas de culebra, plagas, problemas de próstata -como consta en “EL LIBRO DE CONTROL DE EVALUACIONES Y EXÁMENES MÉDICOS A LOS DETENIDOS CIVILES Y MILITARES” de la DIM-, dolores en la columna, músculos, de cabeza por hambre y sin ella, problemas auditivos que lo llevan a  perder el equilibrio y a caer, fiebre recurrente en las noches, problemas en las rodillas, “estallidos descomunales dentro de mi (su) cabeza… ¡PUN!” -permanentes durante el sueño interrumpido no contó-, sol, lluvias, caminatas en “…marchas interminables cargados como mulas…”. Pregúntele Usted compañero Presidente, a los galenos militares, como dice él que le contó a Usted por escrito, “… si no es posible que por lo menos su cuerpo esté ‘desbatao’…”, con secuelas de guerra severas.

Nos gustaría tener la oportunidad, hermano Presidente, de verle a los ojos y decirle con profundo dolor, la vergüenza que tenemos dentro, en el alma, por tener preso en la Revolución Bolivariana a otro Alí Primera; el dolor que sentimos, si al Camarada Julián lo entregaran, sería como ver nuevamente, se le cortaran otro vez las manos a Víctor Jara, o como si se le atacara a punta de metralleta a Pablo Neruda, o como se fusilasen los sueños de Benjo Cruz (“El cantor de Bolivia”). Julián Conrado es el “Ali Primera colombiano” y así se le conoce desde hace años en nuestra Patria. No es un hecho oportunista ni aventurero hacer la comparación. Hoy se ha levantado la esperanza del refugio de Julián en cientos de artistas, trabajadores de la cultura en general e intelectuales orgánicos a nivel nacional e internacional, vinculados y adscritos muchos de ellos en la Coordinadora “QUE NO CALLE EL CANTOR”.

El Caso de Julián Conrado, trasciende su condición física y humana. Es un hecho profundamente ético, moral y político. El costo que tendría en la solidaridad internacional seria gigantesco. Intelectuales de la talla de Itsvan Mezaros, James Petras, Noham Chomsky, Earle Herrera, José Vicente Rangel, Eleazar Díaz Rangel, Luis Britto Garcia han levantado su voz en defensa de Julián, entre muchos otros. Artistas como Iqui Qalam de Canadá, Lilia Vera, La Chiche Manaure, Sol Mussett, Sandino Primera, La Cantera, El Frente de Creadores Militantes, son algunos de los que “se han revelado” por la justicia y el refugio para Julián. Comunidades en las Islas Canaria acaban de realizar un acto de solidaridad con Julián, en plena frontera con Colombia en el Táchira, bien ya el de Barinas, Barquisimeto y siguen preparándose muchos más en el país y en el exterior.

Desde la Coordinadora “QUE NO CALLE EL CANTOR” y FUNDALATIN, junto a otros, hemos y estamos trabajando para contrarrestar los efectos negativos en la solidaridad con la revolución bolivariana de esos perniciosos precedentes, junto a su perenne difundido propósito internacionalista de paz con justicia.

A su edad Comandante, que es la de Julián también, en la selva colombiana, son más las bajas para los insurgentes de enfermos, o de viejos, que las del combate, y por supuesto, que las deserciones.

Para muchos por razones arto conocidas y denunciadas por Usted, con la guerra sicológica mediática contra los pueblos, es fácil ver el “terrorismo” en la insurgencia colombiana y hacerse los de la vista gorda con el terrorismo del Estado colombiano que sigue con sus “falsos positivos” y fosas comunes, con cámaras de gas incluidas, cientos de dirigentes sindicales, campesinos, indígenas, comunitarios y activistas por los DDHH siguen siendo asesinados, desplazados o expatriados en la hermana Colombia, alcanzando las políticas santanderianas de “Paz Democrática” records mundiales.

A Julián le indilgan el “cargo” de “terrorista” y “narco traficante” en EEUU-Colombia, pero sus propios medios (RCN, Caracol Radio, El Tiempo, Globoterror, CNN, etc.) dicen que él es: “…Él cantante de las FARC”, “Ideólogo del Secretariado”, “Representante del secretariado de las FARC, en las mesa de ‘Diálogos para la Paz del Cagüan’ en el “Área Temática de Juventud y Cultura”. Es decir es un “criminal” con el canto, las ideas y la paz. Mientras, el común contaminado o desinformado y el propio gobierno colombiano llaman “rebeldes” a los criminales mercenarios de EEUU/OTAN en Oriente Medio, porque “luchan contra el eje del mal”. Comandante, esos “rebeldes” si son sus enemigos, si obedecen al eje del mal, para el florentino del pueblo bolivariano, y por supuesto también para nosotros los “terroristas”. Otros personajes, que en nada lo ayudan a Usted, tratan de justificar sus conductas o silencios cómplices por supuestas razones de Estado o de Geopolítica. Los más inmorales, irresponsables y ramplones dicen: “Se trata de la cabeza de Chávez o la de Julián”, irrespetándolo a Usted y a Julián como pasa con todos los adulantes, al asociar la fuete de vida de Ustedes y/o Julián con la condición de que muera su hermano, también los hay iguales pero “más estrategas”: “… Es que la CELAC y Venezuela como zona de paz está por encima de todos”, enarbolando un falso dilema: “paz o principios con dignidad, o entrega”; o dicen: “… estamos amaraos, no tenemos alternativa”; o sencillamente se lamentan en voz baja: “… que vaina no…”, “… que cagada chica…”; y los hay “despistados”, “inocentes”: “… ¡veeerga panita, …no puede ser¡”, olvidándose o traicionando así el compromiso bolivariano revolucionario y despreciando la reciente experiencia Libia entre muchas otras. Echando por la borda nuestro futuro, en el que es obligado vencer. Esa ignorancia o pragmatismo sin principios nos conducen, como mínimo, a la criminalidad del secuestro-detención, a extinguir o abolir el derecho de Asilo y/o Refugio Humanitario, que tanto ha costado en vidas y luchas a los pueblos libertarios del planeta.

Recuerde Comandante, al Profeta Isaías, al que poco le gusta citar a la cúpula eclesiástica, a la que también nos llama “terroristas”:

“Reposará en la estepa la equidad, y la  justicia morará en el vergel; el producto de la justicia será la paz, el fruto de la equidad, una  seguridad perpetua. Y habitará mi pueblo en el albergue de paz, en moradas  seguras y  en  posadas tranquilas”

Antiguo Testamento, Profecías de Isaías, Capítulo 32, versículos del 16 al 18

Además Señor Presidente y Comandante, aparte de todo lo anterior, oiga o lea sus nuevas canciones desde la cárcel, Julián sigue componiendo y cantando para seguir amando y venciendo en patria bolivariana, no en una cárcel, no en Colombia-EEUU donde pretenden que Usted lo envíe. Haga que sea posible su lema de vida, “el propio de él mismo”: ¡Amando venceremos!

Tal vez los carceleros y médicos, seguro con buena voluntad la mayoría, no entienden lo de sus sufrimientos y dolencias; “… Debe ser que por las cámaras que tienen para vigilar, me ven cantando; lo que pasa es que yo, como dijo Alí Primera… ‘cuando recibo palos y golpes, alzo la frente y canto’…”, nos dijo en la visita.

De regalo a Usted Comandante, en estos 100 días de tormento le enviamos estas estrofas de una de sus nuevas canciones que nos cantó Julián, en la última visita del pasado domingo, parida en su Carraca de Boleíta en el DIM:

Quiero decirle a Venezuela

que lo que teme mi corazón

no es propiamente la extradición

ni los candados ni las cadenas

es la triste mancha que a ti te queda

si es que toman esa decisión

Se enojaría Manuela y Simón

No la perdonaría Alí Primera

Dirá el che Guevara con arrechera

¡Coño así no es la revolución!

 

Coro

Soñando un mundo mejor

soñando un mundo más bueno

descubro que el prisionero

es quien me tiene en prisión.

¡Amando venceremos!

Julián Conrado

A 100 días del secuestro-detención de Julián Conrado, el Alí Primera del pueblo colombiano, hecho ocurrido en su tierra pequeña y grande bolivariana, deseándole rápida y definitiva recuperación hacia la cima y triunfo eterno para ser un “tilín” mejores, quedamos a la espera de Usted,

Coordinadora “QUE NO CALLE EL CANTOR” y FUNDALATIN.

aporrea

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