La rabia islandesa provoca el perdón de la deuda

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.

Miércoles 29 de febrero de 2012 por CEPRID

Omar R. Valdimarsson

 

islandia-crisis.jpgLos islandeses que arrojaron piedras contra el parlamento en 2009, exigiendo a sus líderes y banqueros una respuesta para el colapso económico y financiero del país, comienzan a recoger los frutos de su rabia.

Desde finales de 2008, los bancos de la isla han perdonado un monto total de deuda que equivale al 13% del PIB, liberando a más de un cuarto de la población de la carga de esta deuda, según un informe publicado este mes de febrero por la Asociación Islandesa de Servicios Financieros.

“Podríamos decir con seguridad que Islandia tiene el record mundial en perdón de deuda por hogar” afirmaba Lars Christensen, economista especializado en mercados emergentes, del Bandsk Bank A/S de Copenhage. “Islandia es ejemplo de cómo emplear el manual sobre qué hacer en situación de crisis. Cualquier economista estaría de acuerdo en esto”.

Los pasos que la isla ha seguido para resucitar desde 2008, cuando sus bancos acumularon un impago de 85.000 millones de dólares, han demostrado su efectividad. Según la Organización para la Cooperación Económica y el Desarrollo (OECD, según sus siglas en inglés), la economía de Islandia superará a lo largo de este año a la de la zona euro y en general a la del mundo desarrollado. Tiene el mismo coste un seguro contra impagos en Islandia que un recurso de protección ante faltas de crédito en Bélgica. La mayoría de las encuestas muestran que los islandeses no quieren adherirse a la Unión Europea, donde la crisis de la deuda ya dura tres años.

Los hogares de la isla han recibido ayudas del gobierno y de los bancos, que son parcialmente controlados por el Estado, para proceder al perdón de la deuda que exceda el 110% del valor de la vivienda. Además, un dictado de la Corte Suprema de junio de 2010 declaraba ilegales los fondos de préstamo asociados a divisas extranjeras, lo que significa que los hogares islandeses ya no están obligados a cubrir las pérdidas de la moneda del país, la corona islandesa.

Las lecciones de la Crisis

“La lección que hemos de aprender de la crisis islandesa es que si otros países están pensando en la necesidad de reducir deuda, deberían tener en cuenta el éxito logrado aquí por la medida del 110%”, afirmaba en una entrevista Thorolfur Matthiasson, profesor de economía en la Universidad de Islandia de Reikiavik. “Es el acuerdo más amplio que se ha tomado”.

Sin esta ayuda, los propietarios hubieran sucumbido bajo el peso de sus préstamos después de que la media de la deuda que alcanzase el 240% en 2008, afirmó Matthiasson.

La economía islandesa —unos 13.000 millones de dólares—, descendió en un 6,7% en 2009, creció un 2,9% el año pasado, y volverá a crecer un 2,4% este año y el siguiente, según estimaciones de la OECD, con base en París. La zona euro crecerá un 0,2% este año, y la zona OECD se expandirá un 1,6%, según sus estimaciones de noviembre. La vivienda, tomada como subcomponente en el índice de precios al consumo, se encuentra en un valor tan sólo un 3% menor que en septiembre de 2008, justo antes del colapso. La agencia Fitch Ratings elevó a Islandia a la calificación de inversión, con perspectivas de estabilidad, y afirmó que “la política poco ortodoxa de respuesta a la crisis ha tenido éxito”.

Pueblo Vs Mercados

El enfoque islandés a la hora de tratar con la crisis ha puesto en todo momento las necesidades de su población por delante de las de los mercados.

Una vez comprendido que los bancos de la isla ya no podían ser rescatados, el gobierno se plantó, acotó la economía doméstica, y dejó a sus acreedores del extranjero haciendo equilibrios en el alambre. El banco central impuso controles de capital para detener el hundimiento de la corona, y con los restos de los bancos prestamistas que se hundieron se crearon nuevos bancos bajo control estatal. Algunos activistas afirman que los bancos deberían ir más allá en el perdón de deuda. Andrea J. Olafsdottir, presidenta de la Coalición de Hogares Islandeses, duda sobre la fiabilidad de los números manejados por los bancos. “Existen datos que indican que algunas de estas instituciones financieras no han perdido ni un céntimo con estas medidas que han adoptado”, asegura.

Nuevas demandas

Según Kristjan Kristjansson, portavoz de Landsbankinn hf, la cantidad condonada por los bancos es, probablemente, mayor que los 196.400 millones de coronas (1.600 millones de dólares) estimados por la Asociación de Servicios Financieros, ya que esta cantidad sólo incluye la rebaja de la deuda requerida por los tribunales del gobierno. “Todavía hay mucha gente con problemas; al mismo tiempo hay otras muchas personas que lo están llevando bien”, asegura Kristjansson. “Es casi imposible decir cuándo es suficiente; con cada medida que se toma, hay nuevas exigencias que demandan una acción mayor”. A modo de precursores del movimiento global Ocuppy Wall Street y de las protestas contra los recortes en Europa, los islandeses tomaron las calles tras el colapso de 2008. Las protestas crecieron a principios de 2009, forzando a la policía a usar gases lacrimógenos para dispersar a las masas que arrojaban piedras contra el parlamento y las oficinas del entonces primer ministro Geir Haarde. El parlamento todavía está decidiendo si seguir adelante con el proceso comenzado contra Haarde en septiembre de 2009 por su papel en la crisis. A principios de 2009, las urnas llevaron al poder a una nueva coalición, liderada por la primera ministra socialdemócrata Johanna Sigurdadottir. Las autoridades investigan ahora mismo a los principales protagonistas del derrumbe bancario.

El periodo legal posterior

El fiscal general del Estado, designado especialmente para esta ocasión, ha declarado que podría condenar hasta a noventa personas, mientras que un total de doscientas están acusadas de delitos, incluyendo las cúpulas de los tres bancos principales del país. Larus Welding, antiguo jefe ejecutivo del Glitnir Bank hf, que fuera el segundo más grande de Islandia, fue acusado en diciembre de garantizar préstamos ilegales y se encuentra a la espera de juicio. El antiguo jefe ejecutivo del Landsbanki Islands hf, Sigurjon Arnason, ha cumplido periodos de reclusión en aislamiento, y continúa siendo investigado.

En comparación, ningún alto ejecutivo bancario de EEUU ha sido imputado por su papel en la crisis de las hipotecas subprime. La Comisión de Seguridad y Cambio afirmó que el pasado año fueron sancionados 39 antiguos cargos por su conducta relacionada con el derrumbe del mercado de la vivienda.

La crisis de las hipotecas subprime hundió el precio de la vivienda en un 33% desde el pico alcanzado en 2006.

CEPRID

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Néstor 03/02/2012 13:00


Mira vos, tanto hablar de la "garra charrúa"....garra lo que se dice garra es la islandesa, que a pura pedrada (vió?) y puteada limpia hicieron recular a a los dueños de la guita y tuvieron que
meter una marcha atrás histórica.


Porque si uno no para a tiempo el abuso de estos dueños de la guita, te van a joder por los siglos de los siglos y lo que es peor que los mas jodidos al final parece que se acostumbraran a estar
jodidos y no les importara.


De estos guapos y guapas islandeses deberíamos de aprender, una buena pedrada a tiempo resuelve y evita muchos problemas posteriores, si señor!