Las trampas del “milagro” alemán: precariedad y pérdida de derechos laborales

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.

El “milagro alemán” ha vuelto a la escena; luego de un año de malas noticias, Ángela Merkel tuvo una buena nueva para los suyos: la tasa de desempleo alcanzó su punto más bajo desde la reunificación.

Angela Merkel

La cifra no es nada despreciable: 535.000 nuevos empleos en 2011 y un índice de desocupación de 6.6%. Alemania, para alivio de los adoradores de las bondades del neoliberalismo, es una vez más el modelo para naciones como España que con un 23% de paro lidera la lista de desempleo en la Unión Europea.

Pero tras esta nueva proeza hay matices. De hecho, tras el milagro hay una receta; el credo alemán tienen un título: “flexibilización del mercado laboral”, es decir, sometimiento de los derechos de los trabajadores a las exigencias de rentabilidad a corto plazo dispuestas por los capitales privados.

Una tasa de desempleo controlada por un mercado flexible esconde dos realidades: la promoción de empleos a tiempo parcial y salarios inferiores al mínimo establecido.

La profesora de Economía de la Universidad Centroamericana de El Salvador, Julia Evelyn Martínez, ha recordado que los mini empleos (mini jobs) son instrumentos que libran a las empresas de pagar impuestos, a la vez que obligan a los trabajadores a dar su contribución a los fondos de pensiones y seguridad social.

Pues bien, el milagro alemán se sostiene sobre 7,3 millones de personas, el 25% de la Población Económicamente Activa, con contratos temporales que devengan tan sólo 230 euros al mes.

“Las empresas alemanas tienen el permiso del Estado para aumentar su ganancia a costa de la pérdida de derechos laborales y de la dignidad de un amplio segmento de la clase trabajadora, integrado principalmente por mujeres y hombres jóvenes”, detalla Martínez.

Sí, hay más gente ocupada, pero la brecha de desigualdad aumenta. De acuerdo al último informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), los ingresos de las personas que cuentan con mejores trabajos aumentaron ocho veces más que aquellas que suscribieron mini jobs.

El “milagro alemán” es la punta de lanza de un pacto tácito entre los grupos dominantes de las naciones industrializadas. El euro, sin duda, se erige sobre un “consenso” : sacrificar al obrero, salvar a la empresa.

Neirlay Andrade / AVN / LibreRed.Net

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