Líder castañero ecologista Ze Claudio y su esposa asesinados en Pará

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.

 

Killing in the name of deforestation: Amazon activist and wife assassinated.

 

Brasil:Assassinados Zé Cláudio e Maria do Espírito Santo.

 

Otro crímen como el de Chico Méndez. Líder castañero ecologista Ze Claudio y su esposa fueron asesinados en el sudeste del estado do Pará, Brasil. Los métodos han sido los mismos, repetidos, idénticos. Primero las presiones, luego las amenazas de muerte y al final los disparos en medio del silencio cómplice de los que lo vieron todo y tienen que callar para seguir viviendo. Miles de hectáreas del bosque amazónico se siguen talando mientras que los gobiernos de turno, el de Lula y ahora el de Dilma Russeff, hacen poco por detener una sangría que enluta a miles de familias pobres de la Amazonía del Brasil.

 

El director de la Regional de Belén de CNS, Atanagildo Matos, dijo que la pareja había sido amenazada en varias ocasiones. Ambos estuvieron muy activos en el proyecto desde su inicio en 1997, y presidió la asociación de residentes de la comunidad. Según Matos, hicieron numerosas quejas a la Policía Federal, el Ministerio Público y en organismos como el IBAMA y el INCRA de las irregularidades cometidas en la región, como la tala ilegal, lo que motivó muchas enemistades.

Atanagildo Matos dijo que María y José Claudio murieron después de caer en una emboscada en la mañana. CNS ya ha solicitado formalmente a la Policía Federal investigar el asesinato. "Es muy doloroso, era una pareja muy querida, muy colaboradora. Estamos muy apenados, la situación es muy complicada", dijo el director regional, aún sacudido por la noticia.

 

 

  

Asesinan a Ze Claudio, símbolo de la defensa de la Amazonía

 

25-5-2011 - (por Guillermo Reaño) La noticia es desgarradora y nos llegó a través de O eco, el portal de noticias ambientales más importante de Brasil. El lunes pasado, sicarios contratados presumiblemente por madereros de la región, asesinaron a sangre fría al líder castañero Claudio José Ribeiro da Silva, Ze Claudio y a su esposa Maria del Espirito Santo, vinculada también a la defensa de la naturaleza.

 

La pareja salía, lo acabamos de leer en Internet, de una reunión en el proyecto Agroextractivista Praia Alta Piranheira, en el municipio de Nueva Ipuxina, en el estado del Acre, una de las zonas más desvastadas (y violentas) de la Amazonía brasileña.

 

Increíble, los asesinos de los ambientalistas actuaron con la misma alevosía con la que hace más de veinticinco años una gavilla de delincuentes a sueldo segaron la vida de  Chico Mendes, símbolo mundial del ecologismo contemporáneo. Los métodos han sido los mismos, repetidos, idénticos. Primero las presiones, luego las amenazas de muerte y al final los disparos en medio del silencio cómplice de los que lo vieron todo y tienen que callar para seguir viviendo.

 

Miles de hectáreas del bosque amazónico se siguen talando mientras que los gobiernos de turno, el de Lula y ahora el de Drussef, hacen poco por detener una sangría que enluta a miles de familias pobres de la Amazonía del Brasil.

 

Ze Claudio venía recibiendo continuas amenazas de muerte y en Manaos, en el contexto de la TEDxAmazonía llegó a decir: “mi trabajo es promover el bosque.  Defiendo los bosques y a sus habitantes, debido a ello estoy amenazado por los empresarios de la madera y por aquellos que no quieren ver el bosque en pie. Eso me ha causado problemas. Cuando hablamos de la  vida, nosotros queremos seguir con vida…

 

”Idéntico alegato por la vida, la misma muerte. Y los matarifes de tantos defensores de la tierra siguen vivos.

 

Qué mala noticia.

 

 

 

 

http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=78ViguhyTwQ

Subido por el 01/02/2011

Zé Cláudio Ribeiro vive na região de Marabá, no Pará, produzindo castanhas de maneira sustentável e resistindo ao boom da construção na Amazônia, e à pressão de derrubar essas árvores impressionantes. Recebeu várias ameaças de morte.

 

 

Killing in the name of deforestation: Amazon activist and wife assassinated

 

José Cláudio Ribeiro da Silva and his wife, Maria do Espírito Santo da Silva, were gunned down last night in an ambush in the city of Nova Ipixuna in the Brazilian state of Pará. Da Silva was known as a community leader and an outspoken critic of deforestation in the region.

Police believe the da Silvas were killed by hired assassins because both victims had an ear cut off, which is a common token for hired gunmen to prove their victims had been slain, according to local police investigator, Marcos Augusto Cruz, who spoke to Al Jazeera. Suspicion immediately fell on illegal loggers linked to the charcoal trade that supplies pig iron smelters in the region.

José Cláudio Ribeiro da Silva, who also went by the nickname ‘Ze Claudio’, was a vocal critic of illegal logging in Pará, a state in Brazil that is rife with deforestation. He also worked as a community leader of an Amazon reserve that sold sustainably harvested forest products.

Da Silva had received countless death threats and had frequently warned that he could be killed at any time, however he was refused protection by officials.

“I will protect the forest at all costs. That is why I could get a bullet in my head at any moment … because I denounce the loggers and charcoal producers, and that is why they think I cannot exist,” da Silva said in a TED Talks last November, adding “but my fear does not silence me. As long as I have the strength to walk I will denounce all of those who damage the forest.”

Clara Santos, the niece of the da Silvas, told BBC that the couple had suffered death threats for 14 years. A report compiled by Brazil’s Catholic Land Commission, a human rights group, in 2008 listed Da Silva as one of the environmental activists most likely to be assassinated.

The double assassination comes at a fateful time for the Amazon rainforest. Politicians in Brazil are considering changing to its Forest Law, which would allow ranchers and farmers to cut down a higher percentage of forest on their land. A vote may occur today.

Brazilian environmental journalist, Felipe Milanez, has said the assassination of da Silva has created ‘another Chico Mendes’. Mendes was a rubber trapper turned Amazon activist whose 1988 assassination catalyzed efforts to save the Amazon.

Da Silva’s killing comes six years after Dorothy Stang, an American nun who fought against deforestation, was slain by gunmen hired by a cattle rancher, also in the state of Pará. Her death was met by a sharp crack-down by the Brazilian against illegal forest clearing.

Nearly 20% of the Brazilian Amazon has been destroyed.

 

http://lamula.pe/2011/05/25/asesinan-a-ze-claudio-simbolo-de-la-defensa-de-la-amazonia/viajderos

 

 

Brasil:Assassinados Zé Cláudio e Maria do Espírito Santo
Lideranças do projeto Agroextrativista,José Cláudio e Maria do Espírito Santo da Silva,marcados para morrer,denunciavam o desmatamento e a extração ilegal de madeira da região Nova Ipixuna. Vídeo
CNS-Rede Faor | 25-5-2011 a las 12:39
www.kaosenlared.net/noticia/brasil-assassinados-ze-claudio-maria-do-espirito-santo

Líderes do Projeto Agroextrativista Praialta-Piranheira, foram assassinados nesta manhã na comunidade de Maçaranduba, a 50 quilômetros do município de Nova Ipixuna, no sudeste do Pará.

Maria do Espírito Santo da Silva e José Claudio Ribeiro da Silva eram nativos da região e integrantes do Conselho Nacional das Populações Extrativistas (CNS), organização não governamental (ONG) fundada por Chico Mendes.

O diretor da Regional Belém do CNS, Atanagildo Matos, afirmou que o casal já havia sido ameaçado diversas vezes. Ambos eram bastante ativos dentro do projeto desde sua criação, em 1997, e já tinham presidido a associação de moradores da comunidade. Segundo Matos, eles fizeram inúmeras denúncias na Polícia Federal, no Ministério Público e em órgãos como o Ibama e o Incra sobre as irregularidades ambientais cometidas na região, como extração ilegal de madeira, e isso motivou diversas inimizades.

  Atanagildo  Matos afirmou que Maria e José Cláudio morreram após cair em uma emboscada pela manhã. O CNS já formalizou um pedido para que a Polícia Federal investigue o assassinato. "É muito dolorido, era um casal muito querido, muito prestativo. A gente está muito desfalcado, a situação está muito complicada", disse o diretor regional, ainda abalado pela notícia.

Segundo nota divulgada pelo CNS na tarde de hoje, as ameaças contra a vida do casal de extrativistas começaram por volta de 2008. De acordo com familiares, desconhecidos rondavam a casa de Maria e José Cláudio, geralmente à noite, disparando tiros para o alto. Algumas vezes, chegaram a alvejar animais da propriedade do casal.

  O Fórum da Amazônia Oriental (Rede Faor) também divulgou uma nota sobre o assassinato. No texto consta que "José Cláudio há muito estava marcado para morrer, desde que começou a denunciar o desmatamento e a extração ilegal de madeira na região. Mais uma vez tombam aqueles e aquelas que insistem em defender a floresta".

O Projeto de Assentamento Agroextrativista (Paex) Praialta-Piranheira situa-se à margem do lago da hidrelétrica de Tucuruí e possui atualmente uma área de 22 mil hectares, o­nde encontram-se aproximadamente 500 famílias.

Além do óleos vegetais, o açaí e o cupuaçu, frutas típicas da região, garantem a renda de muitas famílias.

 

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Zé Cláudio Ribeiro vive en la región de “Marabá”, en “Pará”, produciendo castañas de manera sostenible y resistiendo al auge de la construcción en Amazónia, y a la presión para derrumbar estos árboles impresionantes. Ya recibió varias amenazas de muerte. es.tedxamazonia.com.br/conferenciantes

 

 

 

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Jornada funesta para Amazonia brasileña
Por Fabiana Frayssinet ipsnoticias.net/

 

José Cláudio Ribeiro da Silva y Maria do Espírito Santo, asesinados el martes 24 en Pará / Crédito:CNS Bélem
José Cláudio Ribeiro da Silva y Maria do Espírito Santo, asesinados el martes 24 en Pará

Crédito: CNS Bélem

RÍO DE JANEIRO, 25 may (IPS) - El mismo día en que el Congreso legislativo de Brasil aprobó parcialmente normas que favorecen el avance de la frontera agropecuaria, una pareja de activistas que luchaban contra la tala ilegal fue asesinada en el norte del país.

Tras varias postergaciones, la reforma del Código Forestal fue aprobada en la Cámara de Diputados en la noche del martes 24, con 410 votos a favor, 63 en contra y una abstención.

Propuesta por el diputado del Partido Comunista de Brasil, Aldo Rebelo, la reforma del Código Forestal vigente desde 1965 es, para los ambientalistas, la primera gran derrota de la presidenta Dilma Rousseff que, junto al bloque del gobernante Partido de los Trabajadores, no pudo disciplinar a la coalición aliada al gobierno.

"Esta votación significa el mayor retroceso de la legislación ambiental brasileña de las últimas décadas", dijo a IPS el coordinador adjunto del Instituto Socioambiental, Raul Silva Telles do Valle.

Es una "ley que mira al pasado y no al futuro", dijo a IPS el superintendente de conservación del Fondo Mundial para la Naturaleza – Brasil (WWF Brasil), Carlos Alberto de Mattos Scaramuzza.

Si este texto es confirmado por el Senado, y sancionado por Rousseff, será el fin de las metas brasileñas de reducción de gases de efecto invernadero, advirtió Do Valle.

El proyecto habilita el uso de áreas de preservación permanente ya ocupadas con producciones agropecuarias y silvícolas, ecoturismo y turismo rural, siempre que la deforestación se hubiera ejecutado antes del 22 de julio de 2008, y establece una amnistía de multas para los responsables de esa tala en predios de hasta 400 hectáreas.

Según el Código Forestal de 1965, las áreas de preservación permanente son aquellas que, "cubiertas o no por vegetación nativa, (tienen la) función de preservar los recursos hídricos, el paisaje, la estabilidad geológica, la biodiversidad, el flujo genético de fauna y flora, proteger el suelo y asegurar el bienestar de las poblaciones humanas".

Por ejemplo, las márgenes y nacientes de ríos y las cumbres y laderas de cerros, en las que no se permite explotación de ningún tipo.

La votación tuvo una "triste coincidencia simbólica". El mismo martes por la mañana fueron asesinados a balazos José Cláudio Ribeiro da Silva y Maria do Espírito Santo, un matrimonio de dirigentes del Proyecto de Asentamiento Agroextractivista Praialta-Piranheira.

La familia de los asesinados denunció que pistoleros les tendieron una emboscada en el municipio de Nova Ipixuna, en el norteño y amazónico estado de Pará. Los dos denunciaban la extracción irregular de madera en la zona y ya habían sufrido amenazas.

"Brasil se despertó con la noticia del asesinato de dos líderes extractivistas, y se va a dormir con el asesinato del Código Forestal", dijo a la prensa el ecologista Paulo Adario, de la filial brasileña de Greenpeace.

Para Do Valle, la votación y el asesinato "son parte del mismo movimiento político que entiende que la conservación ambiental impide el crecimiento", exponente de los sectores agrícolas "más atrasados" que "defienden un modelo del siglo XVIII", agregó.

El Código Forestal hasta ahora vigente establece la reserva legal, una zona "ubicada dentro de una propiedad o posesión rural, con excepción del área de preservación permanente, necesaria para el uso sustentable de los recursos naturales", la conservación y rehabilitación de procesos ecológicos y de la biodiversidad y la protección de fauna y flora nativas.

En la Amazonia legal ‒una delimitación política que incluye los estados parcial o totalmente cubiertos por ese bioma‒ la proporción de reserva legal en los predios agrarios en zonas selváticas es de 80 por ciento. Si la propiedad se encuentra en zonas de sabana tropical de la Amazonia legal, la reserva es de 35 por ciento, y de 20 por ciento en el resto del país.

Pero estas normas no se cumplen. Por eso, para Rebelo, la amnistía de multas permitirá regularizar 90 por ciento de las propiedades rurales que violan la legislación.

Este país tiene 5,3 millones de kilómetros cuadrados de selvas, de las que 1,7 millones de kilómetros cuadrados están protegidas.

Rebelo dice actuar en nombre de "intereses nacionales" y no de las organizaciones no gubernamentales (ONG) ambientalistas.

"Es una victoria del Congreso. El código actual tenía la marca de las ONG, y éste tiene la de Brasil", reforzó la presidenta de la poderosa Confederación de Agricultura y Pecuaria de Brasil, la senadora Kátia Abreu, para quien el proyecto es "el fin de la inseguridad jurídica en el campo".

La deforestación amazónica llegó a 700.000 hectáreas entre 2009 y 2010, la menor desde que se comenzó a medir en 1988.

Pero un informe oficial preliminar reveló el 19 de este mes que entre agosto de 2010 y abril de este año la deforestación aumentó 27 por ciento respecto del mismo período del año anterior, concentrada sobre todo en el occidental estado de Mato Grosso, un fenómeno que el gobierno atribuye a la expectativa de que se apruebe la amnistía.

Para controlar la situación, Rousseff creó un gabinete de crisis y envió 500 fiscales ambientales y efectivos de la Fuerza Nacional de Seguridad y de la Policía Forestal a las zonas afectadas.

Scaramuzza señaló que la pelea del sector agropecuario para flexibilizar la legislación forestal se da en un contexto de precios internacionales muy altos.

En Mato Grosso la ganancia que deja la soja aumentó casi 100 por ciento en un año, indicó. Eso representa un lucro anual de un millón de reales (más de 600.000 dólares) para una propiedad de 1.000 hectáreas, lo que "les permite no solo comprarse camionetas nuevas… sino deforestar más", añadió.

Para el directivo de WWF-Brasil, la amnistía, el aumento del lucro y el control estatal de la tala, mayor pero aún insuficiente, constituyen "una combinación explosiva".

"¿Cómo un país que busca ser líder climático y que será sede de la próxima (Cumbre de la Tierra) Río + 20 puede mostrar unos deberes para el hogar tan malos?", se preguntó.

El proyecto también puede acabar transfiriendo a gobiernos provinciales y municipales la facultad de regularización ambiental de los predios, lo que reducirá "los mecanismos de control del Estado" y facilitará que los infractores sorteen castigos como el embargo de la propiedad y la cancelación de créditos o de ingresos por venta de productos plantados ilegalmente, dijo a IPS el activista de la campaña amazónica de Greenpeace Marcio Astrini.

También "el mundo pierde, porque Brasil es un importante emisor de gas invernadero y no podrá cumplir su meta" de abatir esa contaminación entre 36 y 38,9 por ciento para 2020, apuntó Do Valle.

El que gana es "el sector más atrasado del agronegocio, que no quiere invertir nada para adecuarse a patrones mínimos de sustentabilidad", agregó.

Astrini destacó que hay por lo menos 15 legisladores que se beneficiarán de la amnistía porque son hacendados con cuantiosas multas ambientales pendientes, sin contar a los que recibieron financiación electoral de sectores vinculados al agronegocio.

Además, "Brasil tiene compromisos internacionales de mantener su producción de soja y carne desvinculada de la deforestación. Una ley que incentiva la tala pone en riesgo esos compromisos", sostuvo Astrini.

Para Scaramuzza, la votación y el asesinato de los ambientalistas "siguen una misma línea".

Brasil "mejoró mucho en los últimos años", pero el Estado todavía no está presente en regiones recónditas como el municipio amazónico donde fueron ejecutados los dos campesinos, ni logró crear un estímulo para una agricultura moderna, de alta productividad y que conserve sus recursos naturales, concluyó. (FIN/2011)

 

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Ativistas ambientais são executados no Pará

25/05/2011  Fonte: OESP, Nacional, p. A15 http://pib.socioambiental.org/es/noticias?id=102132

Ativistas ambientais são executados no Pará
Casal, que era conhecido como ''defensor da floresta'', foi surpreendido por pistoleiros e morto a tiros na cabeça e no peito; polícia ainda não tem pistas

Um casal que desde 2008 lutava contra a devastação florestal e a exploração ilegal de madeira no entorno da comunidade de Maçaranduba, sudeste do Pará, foi assassinado na manhã de ontem em uma estrada da região. José Cláudio Ribeiro da Silva e Maria do Espírito Santo foram atingidos por tiros na cabeça e no peito. A polícia abriu inquérito para apurar o caso, mas ainda não tem pistas dos criminosos.
De acordo com testemunhas, o casal foi surpreendido por pistoleiros na estrada que leva ao assentamento agroextrativista Praia Alta Pirandeira, uma área de 22 mil hectares à margem do lago da usina hidrelétrica de Tucuruí. No local vivem cerca de 500 famílias. José Cláudio e Maria eram conhecidos na região como defensores da floresta.
Familiares afirmaram que nos últimos dias alguns homens "em atitudes estranhas" estavam rondando a residência do casal, principalmente à noite. Eles contaram ainda que, para intimidar, os suspeitos disparavam tiros para o alto e depois desapareciam.
Há suspeita de que os homens estariam a serviço de madeireiros incomodados com a vigilância que o casal exercia para que as florestas em volta do assentamento não fossem derrubadas. Segundo os familiares, até animais da propriedade do casal foram mortos como aviso para que eles parassem com as denúncias de desmatamento.
O secretário de Segurança Pública, Luiz Fernandes Rocha, enviou uma equipe de peritos e um grupo de policiais civis para apurar as circunstâncias dos crimes. Segundo Rocha, o governo do Pará realizará todos os esforços necessários para que os assassinatos não fiquem impunes.
"O Estado não vai tolerar mais esse tipo de violência em nosso território. Mobilizamos uma grande equipe para ir até o local e investigar o problema e, se possível, voltar com os responsáveis presos", afirmou o secretário. O delegado-geral adjunto de Polícia Civil, Rilmar Firmino, está coordenando a equipe e chefiará pessoalmente as investigações.
Vigilância. Toda a área da reserva extrativista do assentamento é rica em espécies de madeira nobre, como angelim e jatobá. A propriedade do casal tinha 80% da mata preservada. Eles viviam há 24 anos na região e faziam parte da Conselho Nacional das Populações Extrativistas (CNS), uma organização não governamental criada por Chico Mendes, assassinado no Acre na década de 80 por também defender a floresta amazônica.
Para o diretor da Regional Belém do CNS, Atanagildo Matos, as vítimas deixam uma lição: permitir que o povo da floresta possa viver com qualidade, de forma sustentável, com o meio ambiente. Ele pediu que o Ministério Público Federal e a Polícia Federal investiguem o caso.
Em nota, o Fórum da Amazônia Oriental (FAOR) condenou o assassinato, afirmando que o casal estava "marcado" para morrer. "Mais uma vez tombam aqueles que insistem em defender a floresta", diz o manifesto, exigindo que as autoridades investiguem com seriedade o crime e prendam os mandantes e executores para que o fato "não faça parte da imensa lista de impunidade que assola o Pará".
Investigação
O Ministério Público Federal enviou ofício para a Polícia Federal pedindo que acompanhe as investigações sobre o assassinato do castanheiro José Cláudio Ribeiro da Silva e de sua mulher.


Dilma pede que Polícia Federal investigue o caso

Tânia Monteiro / Brasília

A presidente Dilma Rousseff determinou ontem ao ministro da Justiça, José Eduardo Cardozo, que acionasse imediatamente a Polícia Federal (PF) para investigar a morte do casal de extrativistas, José Cláudio Ribeiro da Silva e Maria do Espírito Santo.
Segundo informações do Palácio do Planalto, a presidente foi informada do crime pelo ministro da Secretaria-Geral da Presidência, Gilberto Carvalho, e, em seguida, pediu a Cardozo para que tomasse as providências necessárias junto à PF.
Em nota oficial, Carvalho disse que há tempos o casal vinha denunciando o desmatamento e a extração ilegal de madeira na região amazônica.
A ex-ministra do Meio Ambiente Marina Silva, que se reuniu com a presidente Dilma para discutir o Código Florestal, comentou que a flexibilização das regras ambientais vai deixar desamparados líderes ambientais como esses que têm a lei como instrumento de luta. Marina lembrou ainda que esses líderes trabalhavam contra o desmatamento no Pará e sucederam a irmã Dorothy, assassinada em 2005, no combate aos crimes ambientais na região.
Crime bárbaro. Também em nota oficial, a Secretaria de Direitos Humanos classificou o assassinato como "bárbaro" e afirmou que não se trata de um caso isolado, "mas com o objetivo de calar a voz de lutadores de uma justa e honrosa causa".
Segundo o documento, levantamento da Ouvidoria Agrária Nacional mostram que, entre 2001 e 2010, 58 pessoas foram assassinadas no Pará por conta de conflitos de terra e outras 62 mortes estão sob investigação.
O texto diz ainda que a Ouvidoria Nacional de Direitos Humanos entrou em contato com a Polícia Civil do Pará e com a PF e que "o governo brasileiro não aceita que esse tipo de prática ocorra em nosso país e não poupará esforços para identificação e responsabilização dos criminosos".


Em entrevista, Zé Cláudio contou sobre ameaças

Em entrevista à repórter da Estadão/ESPN Paulina Chamorro, em novembro do ano passado, o extrativista e líder ambiental José Cláudio Ribeiro contou como era conviver dia após dia com as ameaças de morte.
Segundo Zé Cláudio, sua mulher sofria muito com a situação, mas era uma defensora da natureza ainda mais ferrenha que ele. "Quando eu paro um madeireiro, é ela quem fotografa com a máquina digital. Por isso que eles (quem os ameaçava) dizem: "Não pode matar ele e deixar ela. Não pode matar ela e deixar ele. Tem que matar os dois"."

OESP, 25/05/2011, Nacional, p. A15

http://www.estadao.com.br/estadaodehoje/20110525/not_imp723706,0.php
http://www.estadao.com.br/estadaodehoje/20110525/not_imp723707,0.php
http://www.estadao.com.br/estadaodehoje/20110525/not_imp723708,0.php
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Escribió Malcolm Allison

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