Más de 100 mil personas en paro nacional estudiantil

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.

100 mil personas –según los organizadores- se reunieron hoy en la marcha convocada por la Confech en Santiago, que tuvo su versión en ciudades del país que congregan centros universitarios. Pero no sólo estudiantes secundarios y universitarios estuvieron presentes: Profesores, funcionarios, trabajadores de la salud y del cobre, empleados fiscales y ambientalistas, confirmaron que hoy los estallidos sociales convergen en una crítica general al país que el actual modelo de desarrollo ha configurado.

A eso de las 11 de la mañana la gran columna que reunía a diversos sectores sociales, comenzó a avanzar por la Alameda de Santiago. Estudiantes secundarios de toda la Región Metropolitana y sus diversas coordinadoras, de las universidades del Consejo de Rectores y de varias universidades privadas, Centros de Formación Técnica e Institutos Profesionales, lideraban la protesta. Los cálculos más conservadores hablaron de 70 mil personas.

Además, asociaciones de funcionarios de varias casas de estudio, la Federación Nacional de Profesionales de la Salud (Fenpruss), la Asociación Nacional de Funcionarios del Ministerio de Educación (Andime), las diversas comunales del Colegio de Profesores y profesores de todas las edades de colegios y liceos, la Asociación Nacional de Trabajadores del Servicio Nacional de Menores (Sename), la Asociación Nacional de Empleados Fiscales, entre muchos otros actores, recorrieron la distancia que va desde Plaza Italia hasta la Plaza de Los Héroes, gritando consignas y levantando carteles.

Una vez que los miles de personas comenzaron a llegar hasta la Plaza de Los Héroes, donde había instalado un escenario, varios oradores se dirigieron a la audiencia. Entre ellos, Jaime Gajardo, presidente del Colegio de Profesores, y Camila Vallejos, presidenta de la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech).

Para hacerse una idea de la cantidad de gente: La columna se extendía desde la Plaza de Los Héroes (metro Los Héreos) el Paseo Ahumada, por la Alameda.

En su discurso, Vallejos calificó de “gloriosa” la “histórica” marcha ciudadana. Mientras esta mañana, María José Hoffmann (UDI), presidenta de la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados señalaba que “basta de manifestaciones, es hora de ponernos a trabajar”, Vallejos recordaba a quienes decían que la gente no quiere manifestaciones, que “los cien mil que estamos aquí sí queremos recuperar la educación pública”.


La dirigenta indicó que “la ciudadanía clama porque se regule la educación de mercado, queremos terminar con el desfinanciamiento de las universidades estatales y con el lucro y avanzar con la gratuidad, porque la educación es un derecho y no un bien de mercado”.

“Hoy ya no nos sirve dialogar, exigimos que se haga valer la ley y que se detenga el lucro en la educación. El Gobierno nos ha dado la espalda, pero hoy debe ser capaz de atender a las demandas del mundo social”, enfatizó.

Hasta el escenario central llegaron parlamentarios como Guido y Cristina Girardi, Lautaro Carmona, Sergio Aguiló y Hugo Gutiérrez, políticos como Alejandro Sule y varios presidentes de los gremios de trabajadores. Se percibía una extraña esquizofrenia cuando la animadora gritaba: “¡Y va a caer, y va a caer, la educación de Pinochet!”, considerando que a su lado estaban varios políticos que poco y nada hicieron por derribar el modelo de educación heredado de la dictadura y maquillado durante la Concertación.

Los políticos fueron recibidos con pifias, aunque también se escucharon algunas durante la intervención de la presidenta de la Confech. El gran ausente fue Arturo Martínez, cuestionado presidente de la Central Única de Trabajadores (Cut), quien a esa hora se encontraba ante la Comisión de Hacienda del Congreso, presentando su propuesta de reajuste del salario mínimo a 192 mil pesos.

Mientras se desarrollaban los discursos, un minoritario grupo de jóvenes se focalizó en destruir símbolos del poder económico y enfrentarse con Carabineros, quienes atacaron con lanza-aguas y lacrimógenas. Gonzalo Díaz del Río, encargado de seguridad de la Intendencia, señaló a más de una cuadra del lugar, que “la policía actuó porque tiraban piedras en la esquina de Amunátegui con Alameda”.

Producto de la revuelta, resultó saqueada una tienda de la telefónica “Claro”. Sin embargo, Calzados Beba, el Hotel Diego de Almagro, y un kiosko que se encuentra en esa esquina no sufrieron daños. Se informó de más de 30 personas detenidas.

“Nosotros teníamos permiso hasta las dos de la tarde y Carabineros ya estuvo interfiriendo desde la una y media (13:30 horas) con carros lanza-aguas, con bombas lacrimógenas. Había carabineros de civil infiltrados llevándose gente que estaba manifestándose de manera pacífica. Esas son claras provocaciones”, aclaró Camila Vallejos, entrevistada esta tarde por CNN Chile.


¡LAVIN, PIÑERA: LA MISMA BILLETERA!

El ambiente festivo fue la tónica de la marcha. Profesores jóvenes y mayores bailando “¡Está la escoba, está la escoba”, numerosas mini bandas de carnaval, murgas y batucadas sonorizaron el ambiente. Hasta un Jack Sparrow se paseaba motivando consignas y bromas.

Por otro lado, una especie de “funeral de la educación chilena”, congregaba a varias decenas de jóvenes vestidos de negro y con el rostro pintado de blanco. Cargando una bandera chilena a modo de féretro y acompañados de músicos que entonaban una marcha fúnebre, se detuvieron frente a La Moneda y lloraron por varios minutos.

En la tomada Casa Central de la Universidad de Chile, estudiantes de medicina ofrecían evaluaciones gratuitas, mientras la estatua de Andrés Bello observaba encapuchado -con una botella a semejanza de molotov en la mano y un cartel que decía “Alerta: Educación en peligro”-, como lo fotografiaban cientos de curiosos.

Entre muñecos gigantes y grotescos de políticos, enormes lienzos y pancartas, encontramos frente a La Moneda a una mujer de estampa férrea posando con un letrero que decía: “Se vende lindo país con vista al mar. Llegar y robar”. La mujer era Ana Leonardini, profesora de educación general básica con muchos años de servicio. Al preguntarle sobre el sentido de su letrero, explicó: “Se supone que tenemos una democracia, pero todo está vendido: La salud, la educación, la vivienda, las playas, los caminos, los mares, el agua, todo. En esta marcha debería estar el país completo que se siente perjudicado, pero hay conciencias que aún no se han despertado”.


La novedad de la jornada fueron las chapitas que varios aparecieron comercializando. Las más vendidas, según éstos, rezaban: “La educación chilena no se vende, se defiende”, “Piraña entiende: La educación no se vende”, “Lavín: Para de payasear”, “Por estudiar estoy endeudado. Lavín para la mano”, y “TVN miente”.


VOCES CIUDADANAS

Más allá de los discursos de los oradores oficiales y las palabras de los voceros, entremedio de la marcha, la ciudadanía también tiene su opinión.

“Nosotros somos parte de los trabajadores concientes, que sabemos lo que significan las intenciones privatizadoras del Gobierno. Por eso estamos en la calle”, señala José Barría, presidente de la Asociación de Funcionarios de la Universidad Tecnológica Metropolitana (Utem).

“La situación de deterioro de la Utem no es especialmente diferente a muchas otras universidades del país. Nuestra universidad ha sido el chivo expiatorio que justifica privatizar más universidades tradicionales”, explicó.

Oscar Montes, profesor e inspector general del liceo Juan Antonio Ríos de Quinta Normal, tomado desde el viernes, manifiesta: “Nosotros apoyamos la toma pacífica de los estudiantes, los profesores hemos estado con ellos. Esta marcha es importante porque las propuestas legislativas pulverizan la educación pública y el estatuto docente. Queremos que el Estado tenga una participación fundamental en educación”.

“Yo respaldo a los estudiantes y a todos los movimientos que buscan mejorar las condiciones de los trabajadores. Fuera de ser trabajadora, también soy mamá y tengo un hijo estudiando en una universidad privada. Por otro lado, en salud nosotros también rechazamos las privatizaciones de los consultorios primarios, que hoy se encuentran en una situación de precariedad”, comenta María Elena Alegría, representante de la Confederación Nacional de Funcionarios de Salud Municipalizada (Confusam), quien trabaja en el consultorio de atención primaria Gustavo Molina, en Pudahuel.

Juan Droguett, presidente del Centro de Padres del Tercer Año A y miembro de la Comisión de Reconstrucción del Instituto Nacional Barros Arana (Inba), explica que “como padres somos los más afectados por el modelo de educación, porque nosotros ponemos las lucas. Por eso apoyamos la toma de nuestros hijos. Con esta tremenda convocatoria, el Gobierno tiene que tener una respuesta pronta a nuestras demandas, que no son sólo por la educación, sino también por la salud, contra las tiendas comerciales, por el medioambiente”.

 

MARCHAS EN TODO CHILE

Desde Arica a Punta Arenas, miles de estudiantes y trabajadores se movilizaron. En el extremo norte, las marchas fueron impulsadas por la Universidad de Tarapacá. En Antofagasta se contabilizaron más de tres mil movilizados, que llegaron hasta la Intendencia para demandar cambios a la educación.

En La Serena y Coquimbo, participaron trabajadores de la salud y dirigentes de la CUT, además de los estudiantes de la educación privada.

En Valparaíso, unas 20 mil personas marcharon desde la Plaza Sotomayor hasta el Parque Italia y en Talca marcharon profesores y estudiantes e incluso se produjo el bloque de la ruta que une a Talca con San Clemente.

En el sur, Concepción lideró la convocatoria con más de 15 mil personas en las calles, de planteles tradicionales, privados y escolares. En Puerto Montt, los cesantes se unieron a la convocatoria y en Aysén y Punta Arenas también adhirieron al paro.

 

Por Cristóbal Cornejo

El Ciudadano

 

 

1800 horas corriendo por la educación pública gratuita

Ya son más de 160 personas distintas las que trotaron en los alrededores de La Moneda para defender la educación pública. Estudiantes de la Universidad de Chile tomaron la iniciativa que pretende perdurar 75 días, hasta lograr 1.800 horas de corrida.

Desde las 13:30 horas de este lunes 13 de junio, hasta el 27 de agosto, ciudadanos se relevan por grupos, corriendo en el sector de La Moneda, para defender la educación pública e informar a la gente sobre el tema.

Flota una bandera donde se puede leer “Educación gratuita ahora”, mientras trotan en las calles Augustinas, Morandé, Alameda y Moneda –respetando así un mandato de los carabineros según el cual no se puede circular justo al lado del palacio presidencial con tal señal.

La iniciativa la tomó un grupo de estudiantes de la Universidad de Chile: Buscan alcanzar las 1.800 horas de recorrido en 75 días. Este miércoles por la tarde ya lograron 49 horas.

El principio: Los participantes se convierten en corredores de relevos, un par y luego otro corre relevándose, incluso de noche, para que no se detenga el mensaje de la bandera.

Mauricio Haring, estudiante de primer año en actualización teatral en la Universidad de Chile y vocero de la iniciativa, explicó que cualquier persona se puede inscribir para participar y que, de hecho, “si la iniciativa la tuvieron los estudiantes, ahora hay familias, profesores que contribuyen”.

Nada quedó dispuesto al azar, ni siquiera la cifra de las 1.800 horas. Según un informe de la Universidad de Playa Ancha de Valparaíso para unos 300.000 estudiantes en la educación superior tradicional con aranceles superiores a 3 millones de pesos,  se necesitarían 1.800 millones de dólares para cubrir estos costos anuales, o sea un tercio de lo que se está gastando en las fuerzas armadas.

Trotando, entregan flyers a los transeúntes con la siguiente información: “Corrida 1.800 horas por la educación gratuita alrededor de La Moneda a 75 días desde el 13 de junio al 27 de agosto. 1800 millones de dólares son los que necesitan para cubrir la educación superior de Chile. 1800 millones de dólares es menos de 1/3 de lo que hoy se usa en fuerzas armadas anualmente. ¡Que la educación sea nuestra arma!”.

Los estudiantes también organizaron un punto de información, ubicado cerca de la Plaza de la Constitución al lado de la estatua de Diego Portales por Augustinas, donde cualquier persona interesada en la causa puede alistarse.

Además, pusieron a disposición de los ciudadanos una página Facebook: “1.800 horas por la educación” y un Twitter.

Haring explicó que todavía “se necesita gente para correr, para cuidar las cosas en el punto informativo como parte logística. La gente que quiera ayudar con cosas materiales pueden traer galletas, botellas de agua, etcétera”.

Hasta el momento, funcionan con donaciones, los que corren traen agua, frutas como plátanos para los calambres, y cosas para el botiquín como vendas.

“Cualquier persona corre lo que pueda correr, da lo mismo. Lo importante no es ni la cantidad de individuos que corren ni el tiempo que se corre, sino que la bandera se da vuelta y que no se detenga en ningún momento”, añadió.

Más  allá de la carrera, lo interesante estriba en las varias muestras de apoyo ciudadano que recibieron los universitarios.

Sí, familiares y docentes participaron del recorrido, los vecinos en Plaza de la Constitución también metieron la mano. Elias Bastur, kiosquero en la zona, ofreció a los deportistas café y agua caliente porque “en estos días ha hecho mucho frío con temperaturas muy bajas, […] así puedo compartir con ellos”.

Los recepcionistas de la Dirección del Trabajo, igualmente, hicieron este tipo de donación. En cambio, los implicados les explicaron por qué desarrollan tal acto. Nivalda Fuentes, funcionario de esta institución, hizo circular la aclaración, redistribuyendo compañeros suyos el panfleto distribuido por los corredores, que según él  “corren para  solicitar educación gratuita para todos”.

Otras iniciativas del tipo están por ver luz: En el mismo estilo y para llamar la atención de la ciudadanía, pretenden desarrollar un proyecto de 1.800 kilómetros en bicicleta.

Por Mélissa Quillier

Fotografías: Mauricio Díaz

El Ciudadano

 

Las voces de los que salieron a marchar

 


Por una educación pública de calidad y gratuita es la frase que resume la demanda de la multitudinaria marcha realizada este jueves en Santiago. Entre tambores, malabaristas, organilleros y trompetas preguntamos a algunos de los cien mil asistentes las razones de su protesta. Había estudiantes, profesores, investigadores, ecologistas y deudores universitarios. Sus palabras grafican la crisis de la Educación en Chile, el endeudamiento, la precarización y, sobre todo, la desigualdad. Esto es lo que nos dijeron:

 

“Queremos mejorar la educación chilena. Sabemos que el sistema está mal, que no da abasto, que hay estudiantes que están gastando bastante dinero en educación. Es insólito que estudiar en Chile los estudiantes tengamos que pagar tanta plata para poder educarnos como la gente. Sabemos que en Chile no hay educación de calidad y por esos estamos en las calles y vamos a seguir. Maipú se está movilizando y hoy estamos 10 colegios en toma, los que irán aumentando”.

Carolina Mesa, del Complejo Educacional Maipú

 

“Queremos un pase escolar gratuito los 365 días del año. Queremos que los colegios técnicos puedan tener un sueldo del 60% del sueldo mínimo. Recibimos 28 mil pesos mensuales al hacer la práctica. Cuando salimos del colegio que sigamos ejerciendo la misma pega que estudiamos es difícil. Como somos masa hoy hay que protestar, porque así estamos todos en la calle exigiendo lo mismo”.

Alberto Ulloa, Liceo Industrial Electrotecnia de la Cisterna

 

“Estoy marchando por la educación en este país. Ya llevamos harto tiempo esperando la respuesta a lo que estamos pidiendo. En la Confech hemos hecho propuestas concretas. Y es hora de pelearla. Acá en Chile miramos como modelo a otros países sin considerar que la sociedad chilena históricamente ha tenido logros como la reforma universitaria de 1967. Cacha: un año antes que mayo del ’68 francés. Somos una sociedad que puede cambiar las cosas”.

Pablo Greene, Teatro de la Pontificia Universidad Católica

 

“Estoy acá como profesor de la Universidad de Chile y de la UTEM, como ex dirigente de la Fech y como ciudadano defendiendo la educación chilena”.

Luís Mariano Rendón, de Acción Ecológica

 

“Estamos de acuerdo con gran parte del petitorio nacional. Encontramos que la educación hoy en día es un negocio. Es súper injusto que todos los que están en el poder estudiaron gratis y nosotros tengamos que pagar”.

Yaneri Guzmán, estudiante del Internado Nacional Femenino

 

“La educación es un tema trascendental. Tenemos la certeza de que una educación pública de calidad permite la movilidad social y una mejor redistribución del ingreso nacional. Chile va a ser desarrollado sólo el día que tengamos educación pública de calidad y con acceso igualitario para todos nuestros hijos e hijas”.

Nury Benítez, primera vicepresidenta de la Asociación de Empleados Fiscales, Anef

 

 

“Apoyamos el movimiento nacional y el petitorio de la UTEM, que en resumen está en contra del autofinanciamiento de las universidades estatales”.

Rodrigo Contreras, diseño industrial UTEM

 

“Nos sumamos a la lucha de la educación más vulnerable, que es la educación pública. En la Universidad Católica estamos en paro por votación de la mayoría de los estudiantes”.

Raimundo Ladrón de Guevara, Periodismo de la Pontificia universidad Católica

 

“Estamos marchando por las peticiones de los estudiantes para que la educación sea mucho mejor de como está hoy, que nos sirva. Esta es la única forma que tenemos para manifestar nuestro descontento”.

Daniel Concha, del Liceo Nacional de Maipú

 

LAS DIFERENCIAS

 

“Estudiamos en un liceo polivalente. De 400 de nuestros compañeros que salen de cuarto medio, dos o tres cada año llegan a la universidad. La diferencia es demasiada entre nuestros colegios y los que aparecen en la tele. La cuestión igual es penca, por eso estamos acá hoy día”.

Miguel Reyes, Liceo Juan Antonio Ríos, Quinta Normal

 

“Soy profesor municipal y el futuro que le veo a los niños a quienes les hago clases es triste. Podría decir que no tienen futuro. Las generaciones que han salido de 8º Básico están ahí, empleados en cualquier cosa. El cero coma y tanto por ciento accederá a educación superior con este sistema. Es muy injusto”.

Juan Carlos Arce, profesor de Educación Básica

 

“Vinimos por el fin del lucro en la educación. Hay muchas diferencias en Chile por el sólo hecho de tu origen económico”.

Constanza Bravo. Arte de la UMCE

 

“Los profesores vivimos a diario en la sala de clases el problema de la educación. Tenemos que estar aquí en la protesta. Tenemos hasta 40 ó 42 alumnos por sala de clases en algunos colegios y eso obviamente perjudica la calidad de la enseñanza”.

Claudia Merino, profesora de un colegio particular subvencionado

 

“Nos unimos a la lucha de los estudiantes. No queremos que haya tanta diferencia al educarte sólo por la comuna en que vives”.

Paulina Herrera, Colegio Parroquial de San Miguel

 

 

LOS ENDEUDADOS

“Estamos en contra del endeudamiento del escolar. Es injusto que un estudiante de un Instituto Profesional termine pagando a una tasa de interés de un 6% que es el que grava el crédito con aval del Estado. Una carrera de IP cuesta como 6 millones anuales”.

Miguel Calderón, del Instituto Profesional de Chile

“Debo 10 millones por estudiar Licenciatura en Castellano. Cuando entré a estudiar el arancel era de 1 millón 550 mil pesos anuales. Estudié 6 años y debo más de lo que costaba al haber tenido 100 por ciento de crédito. Es brutal que siendo estudiante de escasos recursos, a la larga termines pagando casi el doble de lo que pagaron tus compañeros que tenían para pagar el arancel. Además, la deuda va subiendo y siento que estaré pagando hasta que me muera”.

María José Morales, deudora universitaria

 

“Estamos por la educación igualitaria. Todos somos estudiantes y tenemos los mismos derechos. No puede haber educación tipo A y tipo B. Salimos a manifestar nuestro descontento con la educación que hay. El arancel de mi carrera cuesta 2 millones 400 mil pesos anuales. Con préstamos tenemos un interés de 2,2 veces. Así terminamos pagando un 220% del costo original de la carrera”.

Boris Rubio, Pedagogía en Lenguaje y Educación, Universidad San Sebastián

 

“Estamos en contra del sistema educacional chileno. Las cosas tienen que cambiar y esta es la única forma de que cambie en este momentos es a través de la movilización ciudadana y estudiantil. El sistema educacional chileno debe beneficiar a todos los estudiantes y no corresponde el tener que endeudarte para estudiar. Al salir de tu carrera puedes salir debiendo unos 25 millones de pesos”.

Alonso Farías, estudiante de Ciencia Política de la Universidad Diego Portales

 

UNA EDUCACIÓN CARA

 

“Estamos defendiendo la educación pública. Que no se privatice. La Usach recibe del Estado el 17% de su presupuesto. El resto 83% lo cubre con aranceles y matrícula. Nuestra carrera cuesta 65 mil pesos cada semestre y el arancel son 1 millón 690 al año”.

Fernando Cortés, Tecnología en Automatización Industrial de la Universidad de Santiago

 

“Estamos apoyando a los estudiantes. Y también es un asunto personal, ya que estoy estudiando mientras trabajo. Estudio Obstetricia en la Universidad del Mar y pago 190 mil al mes”.

Gustavo Donoso, dirigente de la Confederación de Funcionarios de la Salud Municipalizada, Confusam.

 

“La demanda que tenemos al gobierno es que tenemos el derecho a una educación de calidad y gratis. El arancel de mi carrera son 4 millones de pesos anuales, eso es demasiado”

Sergio Pereira, Medicina Universidad de Chile

 

POCOS RECURSOS PARA LA INVESTIGACIÓN

 

“Estamos defendiendo la educación pública. Por una parte tenemos el problema del financiamiento y la falta de apoyo y esto redunda en la mercantilización de los procesos de investigación. La mayor parte de las investigaciones se desarrollan vía consultoría, vía competencia con privados o mediciones de productividad. La visión que orienta los recursos para investigación en Chile tiene poca visión social y es inmediatista, financia investigaciones que producen cosas o con resultados inmediatos. Los fondos del Estado  son muy pocos, competitivos y están sujetos a una forma de productividad muy sesgada”.

Isabel Piper, académica del departamento de Psicología de la Universidad de Chile

 

“Las posibilidades de hacer investigación son muy pocas porque no hay financiamientos. Además las ciencias sociales son un área subvalorada y con poco financiamiento. En el caso de Psicología los parámetros asignados por el Conicyt están enfocados hacia un tipo de investigación muy cercana a los modelos científicos  anglosajones, con muy poca pertinencia social y orientados a publicar en un cierto tipo de revistas. Se usa hoy la investigación para imponer el pensamiento único neoliberal”.

Jesús Redondo, académico de Psicología de la Universidad de Chile

 

 

Y LA MOVILIZACIÓN CRECE

 

“Estamos por las 4 bases del petitorio de los secundarios. Además tenemos un petitorio propio. En nuestro liceo estamos en movilización desde el lunes. Es súper complicado movilizarnos en Providencia porque el alcalde es súper represivo. La toma que hicimos el lunes la desalojaron, pero nos volvimos a tomar el colegio en la madrugada. Ahora estamos en el paro nacional”.

Cristopher Cartes, estudiante del Liceo Lastarria.

 

“No me gusta el estado actual de la educación. El proyecto de Lavín si bien tiene cosas buenas, termina profundizando un sistema educativo malo. Yo lo hago por mis hermanos chicos que están en el colegio y que cuando estudien deje de haber lucro”.

Carlos Rosas, Universidad San Sebastián

 

“Tenemos conciencia social. No es un problema sólo de los colegios municipales. Es imposible que la economía de una familia determine la educación que uno recibe. Ayer empezamos la movilización en nuestro colegio y hoy estamos en paro para marchar. Estamos iniciando los contactos con los otros colegios del Arzobispado para coordinar acciones”

Juan Andrés López, del Colegio Sagrados Corazones de Alameda

 

 

Mauricio Becerra R.

El Ciudadano

Twitter: @kalidoscop

El Ciudadano

Masiva movilización de estudiantes y trabajadores chilenos por la educación pública (16/06/11)

 


 

 

Masiva marcha estudiantil en Chile,casi 200.000 personas en todo el país (16/06/11)


 


Imponente manifestación en Chile; casi 200.000 personas en pro de la educación pública (16/06/11)

 


 

 

 

Chile: La muerte política del ministro Joaquín Lavín
Los pasos firmes, la creatividad expresada con cantos, bailes y las banderas de consignas llenas de humor inteligente, hicieron arder el mediodía invernal del centro de Chile.
Andrés Figueroa Cornejo | Para Kaos en la Red | 17-6-2011

Marcha histórica por la recuperación de la Educación Pública

1. En medio de la marcha de protesta más multitudinaria de Santiago de Chile en las últimas décadas, con alrededor de 100 mil asistentes   en torno a la recuperación de la Educación Pública, el profesor de Educación Básica y dirigente   del Colegio Metropolitano de Profesores, Raúl Manríquez dijo que “la manifestación es la mejor demostración de los errores que ha cometido el gobierno en general, y en materia educacional, en particular. Continuar vendiendo la educación pública al sector privado, no lo aceptaremos los docentes. Lo menos que puede hacer el ministro Lavín es renunciar a su cargo. Ello se apoya incluso en su baja en las encuestas.”

Mientras 14 calles de la principal arteria de la Capital, la Alameda, se mantenían atiborradas de jóvenes estudiantes de colegios y universidades, de educadores y trabajadores, Laura Ortiz, vocera de la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (ACES), informó que “aparte de las tomas y de los paros que sostenemos a nivel nacional, también salimos a la calle a manifestarnos contra el actual sistema educativo. Estimamos que primero es preciso realizar una transformación del modelo económico del país; y que la renacionalización del cobre es primordial para garantizar financieramente los derechos sociales arrebatados.”

La gran marcha del jueves 16 de junio, se inició a las 11:00 y culminó a las 14:00 hrs. Los pasos firmes, la creatividad expresada con cantos, bailes y las banderas de consignas llenas de humor inteligente, hicieron arder el mediodía invernal del centro de Chile.

Ignacio Sepúlveda, representante de la Escuela de Ingeniería Química de la Universidad de Santiago de Chile (USACH, ex UTE), indicó que “hemos logrado reunir al sector universitario tradicional y privado. Nuestras demandas son que el Estado se haga cargo de la Educación Pública. El financiamiento a través de los años ha bajado sustancialmente y la familia chilena, vía endeudamiento a más de 20 años, ha tenido que hacerse cargo de la enseñanza en el país. Y   la educación privada   es vital que se regularice en materia de ganancias. Estudios internacionales afirman que en ningún caso el lucro en la educación es sinónimo de excelencia. Todo lo contrario. Las universidades más prestigiosas del América Latina son gratuitas.”

La presidenta de los Trabajadores Bancarios, Andrea Riquelme, explicó la presencia de esa área de asalariados, enfatizando que “estamos contra el lucro en la educación. Y las instituciones financieras se prestan para endeudar a  los estudiantes para el pago de sus carreras universitarias, hipotecando su porvenir para el resto de su vida.”

Pablo Saavedra de la Escuela de Derecho de la privada Universidad Arcis, indicó con claridad que “nosotros protestamos porque el gobierno quiere seguir privatizando la educación, quiere terminar de enterrar la educación pública y continuar con los subsidios a las empresas privadas, como hizo el gobierno anterior durante 20 años, y que la dictadura comenzó a implementar desde 1981. Por eso creo que con más de 180 colegios en toma y 20 universidades movilizadas, y junto a los trabajadores, debemos poner fin a la educación de mercado. Esta demanda debe ser capaz de cuestionar al conjunto del régimen político chileno.”

Jóvenes, intentando llegar a la entrada del  Ministerio de Educación, convertido en un auténtico fortín de Carabineros de Fuerzas Especiales, fueron ferozmente reprimidos con gases lacrimógenos y gases lazaaguas.

Lo cierto es que  el ex pre candidato presidencial de la derechista UDI y actual ministro de Educación, Joaquín Lavín, cae verticalmente y en horas de la tarde, mucho después de la enorme protesta que tuvo carácter nacional, se limitó a amenazar a los estudiantes movilizados con una supuesta pérdida del año escolar (en realidad intentó asustar a los apoderados de los secundarios y a los padres de los universitarios). Ya en mayo, según la encuesta Adimark, se desplomó su aprobación en la cartera de enseñanza en 8 puntos. Hay que esperar la de junio, considerando el dinámico contexto que jaquea su autoridad, y por extensión, la de todo el gobierno.

2. El Opus Dei y ultra liberal económicamente Joaquín Lavín huele a cadáver político luego de gatillar la manifestación más numerosa que recuerde el país desde los tiempos ruinosos de la dictadura militar a través de la imposición de políticas antisociales, privatizadoras, excluyentes y antidemocráticas en materia educacional. Es claro y no de poca importancia que el movimiento social en su conjunto logre desde abajo derribar, esta vez formalmente, mediante una renuncia por ejemplo, a quien estuviera a menos de 200 mil de votos de Ricardo Lagos Escobar en la elección presidencial de 1999. Ello comportaría un efecto devastador para la administración de Sebastián Piñera. Sin embargo, si se despeñara sólo el personaje, el modelo se mantendría intacto. Por eso la caída de Lavín tiene necesariamente que ir en compañía de victorias, al menos parciales, respecto de los intereses de la ciudadanía y la educación.

El cambio sistémico es un horizonte de sentido que sólo podrá jugarse su oportunidad si logra terciar una tercera fuerza política en medio del duopolio dominante, a saber, entre la Coalición por el Cambio y la Concertación, y desde los intereses de los trabajadores y el pueblo, desde los intereses genuinos de las grandes mayorías. En la actualidad, los partidos políticos tradicionales y sus jefes y subalternos sufren una profunda quiebra de credibilidad popular y no tienen por donde repuntar. Ello representa un desafío político de proporciones históricas para el movimiento social y sus organizaciones políticas. Y demanda convicción de poder, flexibilidad táctica, ductilidad a la hora de construir el nuevo instrumento político electoral más amplio y adelantado posible de acuerdo a las correlaciones de fuerzas y el análisis concreto de la realidad concreta. De hecho, una Asamblea Constituyente, únicamente cobra realidad actualizada desde un gobierno con un fortísimo respaldo social, organizado y conciente. Eso ha ocurrido en todos los países del Continente donde ha habido procesos de asambleas constituyentes. Se pone a la orden del día de acuerdo a las fuerzas capaces de producir una nueva Constitución Política que radicalice la democracia en todas sus facetas. De lo contrario, no deja de ser una demanda trascendental, por cierto, pero sin contexto, sin sujeto, sin escenario, sin realidad, sin poder.

La muerte política del ministro Joaquín Lavín es un paso relevante para las fuerzas que buscan cambiar la vida. Pero aún para echar abajo a un ministro, se precisa la formación de un continente social y político todavía más poderoso.   Y de alcanzarse el objetivo, la generación de condiciones hacia un paro general, ahora contra un Sebastián Piñera ya sin espaldas en la opinión pública, resulta una tesis plausible para bascular las relaciones de fuerza entre una sociedad civil totalmente desconfiada, decepcionada   y escindida del Estado. Esto es, ante la división visible que se expresa en la lucha por la recuperación de los derechos sociales conculcados, como la educación; la huelga de los mineros subcontratados de El Teniente; la lucha mapuche; y la pelea ambientalista contra el despojo capitalista; frente al Estado. La crisis de gobernabilidad y la disputa por la hegemonía de las clases históricas en pugna, manifestadas de diversas formas, podrían sentar las bases para tonificar a través de un gobierno de nuevo tipo, y poner a Chile en sintonía con los procesos progresistas, independentistas, antiimperialistas y pro populares en curso en América Latina y El Caribe.         

Junio 16 de 2011

 

 

LA PROTESTA EDUCATIVA FRENTE A LA MONEDA SE EXTENDIO A TODAS LAS GRANDES CIUDADES DE CHILE

Setenta mil repudios a las escuelas de Piñera

El reclamo dejó en claro, bulliciosamente, el descontento con la educación pública y la demanda de cambios como el fin del lucro, mayor equidad y gratuidad de la enseñanza. Crece el descontento con el gobierno conservador.

Carabineros montados enfrentan a los estudiantes durante la protesta realizada ayer en Santiago.

 Por Christian Palma

Desde Santiago


La postal más imponente que se repetirá hoy en todas las portadas de los diarios serán las 70 mil personas –según cifras oficiales– que ayer salieron a protestar por la principal avenida de Santiago: la Alameda. Sin embargo, el cuadro se replicó en Valparaíso, Concepción, Temuco, Valdivia, Arica, San Antonio, Chillán y Antofagasta, las más importantes ciudades chilenas y donde la ciudadanía se encargó –una vez más– de recordarle al gobierno derechista de Sebastián Piñera que hay descontento, frustración y rabia. Que el gobierno de excelencia que prometieron no era tal.

La convocatoria de la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech) que agrupa a todas las universidades tradicionales del país, junto al Colegio de Profesores, superó todas las expectativas, pues esperaban reunir a sólo 20 mil personas.

Pero de a poco, muy puntuales a eso de las 11.00, la Plaza Italia, lugar que separa al Santiago más pudiente con el de clase media y centro neurálgico de las manifestaciones capitalinas, comenzó a llenarse de gente. Luego la masa humana caminó tranquilamente hasta la plaza Los Héroes, muy cerca de La Moneda. Ahí se realizó un acto central, donde los discursos fueron pronunciados casi en las barbas del ministro de Educación Joaquín Lavín y el propio Piñera.

La manifestación de ayer se une a otras marchas convocadas por los ambientalistas y donde la ciudadanía en general participó en rechazo al proyecto que pretende levantar hidroeléctricas en la Patagonia, y la menos masiva, pero sí muy significativa protesta de los secundarios efectuada el pasado miércoles y que reunió a unos 7 mil “pingüinos”.

Los tac tac de los pasos sonaban al unísono, mientras la marea humana avanzaba bajo la mirada atenta de los Carabineros que esperaban el primer desorden para reprimir. La larga fila la coloreaban diversos carteles, lienzos y batucadas dejando en claro, bulliciosamente, el descontento con la educación pública y exigiendo cambios como el fin al lucro, mayor equidad y gratuidad de la enseñanza.

Una de las caras visibles es Jaime Gajardo, presidente del Colegio de Profesores, quien fue secundado por Camila Vallejos, presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECH) y un gran número de estudiantes secundarios que desde la semana pasada se mantienen movilizados ocupando casi 240 establecimientos escolares y se han negado a deponer sus tomas, para sentarse a conversar como lo ha propuesto el gobierno. “Reclamamos lo mismo, educación pública para Chile, que se termine con el lucro en la educación, que el Estado recupere su rol, que se privilegie lo público por sobre lo privado, más democracia en las escuelas y las universidades y que se avance a una educación de calidad y no elitista como ahora”, arengaba Gajardo.

En ese sentido, hizo un símil con la gran rebelión contra el sistema educacional que protagonizaron en 2006 los estudiantes secundarios, hecho conocido como el pingüinazo y que costó la cabeza de un ministro, puso en jaque a la administración de Bachelet y logró que el tema educacional se instalara en la agenda. “La diferencia es que en esta ocasión participan todos los estamentos de la educación”, dijo Guajardo. “Aquí se expresa el movimiento social, una expresión que es transversal, legítima, de más de 100 mil manifestantes”, añadió Camila Vallejos. “Algunos han dicho que la gente no quiere manifestaciones, pero hoy día más de 100 mil personas decimos que sí queremos manifestarnos, que sí queremos participar para recuperar la educación pública y para que el Estado se haga cargo de garantizar el derecho de la educación”, agregó.

La dirigente universitaria agregó que “hoy no nos sirve dialogar porque las cosas son claras. Nosotros exigimos que se respete la ley, que dice que no se puede lucrar y eso no se está respetando y no ha habido voluntad política para que se respete”.

En el acto central estuvieron presentes representantes de la oposición y de los ecologistas. “Es como que todo Chile estuviera en la marcha. Hay gente de todo tipo que está reclamando, eso me parece maravilloso”, sostuvo María José, una periodista recién egresada de una universidad privada y que está desempleada. José Luis, chofer de camiones, de paso por Santiago, agregó que “tengo 4 hijos, y sólo me alcanza para pagar una universidad, el resto deberá ponerse a trabajar apenas puedan. Por eso vengo a reclamar y a apoyar a los cabros (jóvenes)”. Pero como ha sido la tónica de las últimas manifestaciones, grupos aislados de manifestantes se enfrentaron a Carabineros que reprimió a punta de palos, lanzaaguas y bombas lacrimógenas en las afueras del Ministerio de Educación en plena Alameda.

Los desórdenes siguieron más cerca de La Moneda donde algunos “encapuchados” (gorros y pañuelos para tapar el rostro), lanzaron piedras, palos y bombas molotov contra personal de Fuerzas Especiales.

Ahora los estudiantes evaluarán la marcha y seguirán analizando los caminos a seguir, derrotero que dista mucho de concluir, mientras las puertas del Ministerio de Educación se abran sin condiciones.

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