México: De cómo hacerse invisible para los lobos

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.

 

"Sólo nos tenemos a nosotros". Pero ese nosotros parece inmenso en la voz de Antonia Gutiérrez. El dolor de una de las personas que forma el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad de México se transforma en palabras dardo. Su descripción del "mercado de personas" en México, del mercado de la muerte estremece y moviliza.

 

Por Paco Gómez Nadal

Cuenta Antonia que un día abrió el computador y vio la foto de una camioneta con los cadáveres de seis jóvenes asesinados y que leyó que habían matado al hijo de un poeta. "Había muchos muertos antes, pero por alguna razón este hizo algo dentro de mi". Uno de esos seis muertos era el hijo de Javier Sicilia, el periodista y poeta que ha inspirado un inmenso movimiento de resistencia civil a la llamada "Guerra contra el Narco" que ya se ha cobrado unas 60.000 vidas.

Antonia Gutiérrez, madre soltera, periodista de investigación de profesión y vendedora de ropa al mayoreo para supervivencia se dio cuenta de algo: "Todos estamos en la sala de espera". A la espera de la muerte. "Me di cuenta de que para esos hijos de la gran chingada nuestros hijos son mercancía, nada más y que llegará su turno".

En México, "y esto lo debe saber el mundo", "ya no pedimos para nuestros hijos fama y fortuna, sino que vuelvan, que vuelvan a casa en la noche, que duerman en su cama, que sean invisibles para los lobos".

El Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad (MPJD) está cumpliendo un año y aunque los medios mexicanos y del resto del mundo ya no prestan tanta atención a su desarrollo, en el silencio de los micrófonos está creciendo de forma considerable, no sólo en la labor de denuncia y resistencia, sino en el acompañamiento a las víctimas de la violencia en su busqueda de información o de justicia.

"Tratamos de que nuestros hijos vuelvan cada día a casa -insiste Gutiérrez-; cuando no lo conseguimos y engrosan la lista de los miles de desaparecidos, pedimos que aparezcan vivos; cuando no lo conseguimos, pedimos que aparezcan muertos; cuando no lo conseguimos, pedimos que los maten rápido, de un balazo; cuando tampoco lo conseguimos pedimos que aparezca un trocito de ellos para poder hacer una prueba de ADN y así comprobar que sí existieron, que no fue un sueño". Y todo esto, insiste la activista, solos. "Solo nos tenemos a nosotros. Los Gobiernos no quieren, no pueden, no les interesa...".

Anoche escuché el largo relato de Antonia. Fue un perfil milimétrico de un México cansado pero no arrodillado.  De una mujer luchadora que pide al resto del mundo que mire hacia acá "denuncie, comparta hasta las lágrimas". Este post es sólo un adelanto, es un pedacito de esta Otramérica que no me canso de escuchar, de mirar y de ad-mirar: esa terca Otramérica que sí es visible para los lobos, pero que los está enfrentando.

 

El Movimiento por la Paz en México cumple un año

Este miércoles 28 de marzo, el MPDJ concentra los actos de conmemoración en Cuernavaca, capital del estado de Morelos, de este primer año “Del dolor, la rabia y el amor”. Ofrendas, ceremonias indígenas y ecuménicas, performance, poesía y testimonios de las víctimas se darán desde las 11 de la mañana hasta ya entrada la noche, cuando a las 20:30 se cierre la jornada con una marcha con veladoras.

¡Estamos hasta la madre!

Esas fueron las palabras gritadas por miles de personas que vencieron el miedo y salieron a las calles de México en protesta en contra de la “Guerra contra el Narcotráfico”. DEsde el 2006, esta guerra es responsable por las muertes de mas de 60,000 personas, 20,000 desaparecidos y mas de 100,000 desplazados.

Hace un año, un movimiento nació en Morelos que inspire a miles de mexicanos a exigir el fin de la violencia, un cambio político y traer justicia y vida a las historias de las víctimas.

Este miércoles 28 de marzo en Cuernavaca, Morelos, el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, (http://movimientoporlapaz.mx/) (2) va a conmemorar 12 años de protestas y acciones. Este evento buscará recordar con “dolor, rabia y amor” a los muertos, desaparecidos y las victimas de la “Guerra contra el Narcotráfico” del Gobierno Federal.

Hay tres formas de unirse al Movimeinto por la Paz con Justicia y Dignidad en México.

  • Sigue y twittea los hashtags: #MPJD #MxLaPazMx #aniversarioMPJD
  • Comparte este articulo sobre el movimiento, en tu twitter y Facebook: http://narcosphere.narconews.com/nnstory/movimiento-por-la-paz-con-justicia-y-dignidad-m-xico-cumple-un-o 
  • Cambia tu foto de perfil y cambia tu estatus con la foto que viene abajo
  • Las victimas de la Guerra siguen esperando justicia, una estrategia efectiva para lograr la paz y un cambio real del sistema político del país. El Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad en México, necesita solidaridad global para que esto suceda.


En Solidaridad,
El equipo de Narco News 
 
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(1)    la Guerra controversial y contraproducente de la “Guerra contra el Narcotráfico” es una iniciativa del Presidente Mexicano en respuesta a la incapacidad de los gobiernos locales para controlar la violencia que ha traído el narcotráfico que control alas regiones.
(2)    Hoy, el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad es una iniciativa nacional de ciudadanos mexicanos que, entre otros logros,  organizó una marcha masiva a la Ciudad de México y dos caravanas nacionales. El movimiento también ha forzado al gobierno federal a que reconozca los 60,000 muertos, 20,000 desaparecidos y 100,000 desplazados producto de la “Guerra contra el Narcotráfico” desde el 2006.

 

Un partido con Javier Sicilia [e hijo]

Un partido de fútbol con Javier Sicilia. Una noche de homenaje en Cuernavaca. Un Movimiento que reta al olvido y al modelo violento del Estado. Pequeña crónica apresurada.

Por Paco Gómez Nadal

El comandante conduce rápido. Fuera, México se diluya en una guerra estúpida inventada en Washington y ejecutada con entusiasmo por un presidente agonizante, Felipe Calderón. El líder habla de literatura, de surrealismo, de paramilitares y de estrategias de protección. Va camino a un partido de fútbol muy especial En la cancha un niño de 10 años, cuatro chicas jóvenes, un hombre entrado en los 50 y 10 muchachos entre los 22 y los 25. Juegan para recordar.


 

Javier Sicilia, un prestigioso poeta en México y un padre mundialmente  conocido por su rabia y su dolor, se pone la camiseta número 18 de la Universidad Americana de Morelos (Cuernavaca). Aquí se juega el partido. Esa era la camiseta de su hijo, Juan Francisco, asesinado hace un año  en el fuego cruzado de la denominada como “guerra contra el narcotráfico” junto a seis amigos. Su muerte destrozó al poeta y su poesía conmovió al país. Sus pasos se acompasaron con otros miles para marchar sobre el Zócalo, en México DF, donde entraron el 8 de mayo de 2011. Era el nacimiento del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad (MPJD), un inmenso conglomerado de víctimas de esta sangría que, desde 2006, ya ha matado a 60.000 personas, ha desaparecido a 20.000 y ha obligado a desplazarse a otras 100.000.

El poeta sólo aguanta 10 minutos en la cancha. “La edad…”, se justifica. Pero también debe pesar el dolor, el cansancio de las múltiples caravanas organizadas por el MPJD [la próxima irrumpirá en el Estados Unidos de la campaña presidencial el próximo agosto], de las miles de historias escuchadas, de los “miles de abrazos” dados.

Dice este hombre de voz gravísima y discurso tejido con suavidad calculada, que en las próximas elecciones presidenciales de México, en junio, “la gente no va a elegir entre un partido u otro, sino que votará por el cartel [del narco] que prefiera”. Una pérdida de brújula costosa que este hombre enfrenta desde una catolicismo declarado –que se visualiza en los rosarios y cruces de madera que cuelgan en su pecho – y desde un anarquismo igual de manifiesto: “Creo que vamos hacia un cambio civilizatorio; hacia una confederación de pequeñas comunidades autónomas, sin Estados… pero ese va a ser un proceso muy largo, doloroso, peligroso… y ni siquiera sé si sobreviviremos a ese proceso porque el orden mundial del capitalismo se va a defender con todo”.

El proyecto de autonomía lo ha visto en directo en territorio zapatista –ellos son los que lo tiene más claro-, y cree que hacia ahí hay que mirar. “El norte de México, especialmente Monterrey, es lo que según el neoliberalismo debemos ser. Pero resulta que ese individualismo, esa competencia, esa deshumanización, los ha dejado solos y cuando legaron los problemas [la violencia del narco] no saben cómo reaccionar, viven aislados en el miedo. El sur de México, especialmente en la zona zapatista, es lo que según el neoliberalismo jamás deberíamos ser. Pero allá los valores son otros: hay un tejido social sólido, se practica la solidaridad y hay bajos niveles de violencia. Allá las comunidades son más fuertes, más dignas, más humanas”.

El MPJD, y Sicilia en particular, son duramente criticados por sectores progresistas de México que consideran una derrota sentarse a negociar con el Gobierno de Calderón o con las autoridades estatales, como lo ha hecho el Movimiento en varias ocasiones. Pero el líder original de esta organización de víctimas se justifica de una manera muy práctica. “Nosotros somos un movimiento de víctimas, no tenemos una causa más profunda… de carácter social o político. Y las víctimas reclaman justicia y asistencia y eso, ahora, nos guste o no, es responsabilidad del Estado, así que es a él a quien le debemos exigir esa justicia y reparación”. Hasta hoy, en el primer año de vida del MPJD, se han logrado algunas cosas. La principal: “Haber hecho evidente lo que parecía evidente. Es decir, que las víctimas son seres humanos y de este modo contrarrestar la criminalización que hace el Estado de ellas”. Además, se ha abierto una procuraduría de atención a víctimas, se está peleando en el Congreso Federal para mejorar la legislación sobre víctimas y violencia, y, ante todo, se ha proporcionado asistencia legal, psicológica y médica a miles de víctimas que “han encontrado una gran familia en la que reivindicarse”.

En el juego de fútbol no se habla de estas cosas…. suena demasiado  grandilocuente. El homenaje a Juanelo –que así llamaban al hijo de Sicilia cuando lo mataron a  los 24 años de edad- es de una humanidad aplastante. Su papá, su mamá, algunos familiares, los jugadores de su equipo… En el partido, Juanelo, Juan Francisco, se llama Villa, el jugador del América [y del Espanyol] que tanto le gustaba. hablan de él en presente, escriben sobre él en futuro. Es lo que tiene la vida, que a veces es más terca que la muerte y que, a poco que se le empuje, podría, sólo podría, cambiar un país. 

Otramérica

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