Morales dice que la represión a la marcha indígena es “imperdonable” y abrirá una investigación

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.

El presidente boliviano Evo Morales anunció este lunes que la construcción de la vía interdepartamental que atravesaría el Territorio del Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS), rechazada por algunos sectores indígenas y respaldado por otros, queda suspendida hasta que se realice una consulta nacional en los departamentos afectados, Cochabamba y Beni. 

“Mientras (se realiza) este debate nacional y para que los departamentos decidan, queda suspendido el proyecto de carretera del Territorio Indígena del Parque Nacional Isiboro Sécure y que sea lo que el pueblo decida y especialmente estos dos departamentos”, afirmó en declaraciones efectuadas en el presidencial Palacio Quemado.

La ruta es un ramal importante que conecta con un corredor bioceánico que unirá los puertos del Atlántico (en Brasil) y del Pacífico (Perú), lo que contribuiría a aumentar la competitividad de la oferta exportadora nacional, aspecto fundamental para un país sin acceso al mar como Bolivia.

La decisión del gobernante fue anunciada luego que la Policía disuadiera, la víspera, una marcha que a tumbos y entre cabildeos recorrió 250 km, tras comenzar el 15 de agosto y que los marchistas tomaran el sábado, en una escalada de violencia, de rehén al canciller David Choquehuanca, que intentaba establecer el diálogo en un lugar de la caminata.

Morales dijo que la resolución de construir la vía, de 306 km de longitud que debía unir los inconexos departamentos de Cochabamba (centro) y Beni (nordeste), en la Amazonia boliviana, respondía a una serie de normas expedida entre 1984 y 2003.

Morales, que el domingo postuló un referendo en las poblaciones de Cochabamba y Beni, dijo que un debate nacional debía pronunciarse para resolver la viabilidad o no del proyecto carretero, cuyas dos de sus tres tramos se abrieron preliminarmente con financiamiento de Brasil, cuyo gobierno, presidido por la presidenta Dilma Roussef, ratificó este mismo lunes sus apoyos a la construcción de la vía.

“Yo quiero salvar una responsabilidad ante la historia y ante el pueblo boliviano y especialmente ante los 2 departamentos: que haya un debate nacional, un debate del pueblo boliviano para que ellos decidan, especialmente los 2 departamentos beneficiarios o involucrados”, explicó el mandatario boliviano.

La protesta fue impulsada por la Central Indígena del Oriente Boliviano, la Asamblea del Pueblo Guaraní y, en menor proporción, por el andino Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyo.

La administración Morales denunció que un grupo de ONGs que operan en la Amazonia boliviana y, principalmente, la agencia para el desarrollo de Estados Unidos, (Usaid, por sus siglas en inglés) financiaron la protesta, cuyo fin era torpedear las elecciones judiciales, las primeras en Bolivia, pautadas para el 16 de octubre.

Respecto a la violenta represión el domingo a los marchistas indígenas que marchaban hacia La Paz para rechazar el tramo de 177 km de atraviesa su hábitat, Morales dijo que esta es “imperdonable”.

“El presidente ha instruido (una investigación) para dar con todos los agresores, no olvidemos, nuestro canciller ha sido agredido (el sábado por los marchistas), hay policías heridos, pero el día de ayer es imperdonable frente a los hechos en las pantallas de televisión”, señaló.

Además propuso la organización de “una comisión de alto nivel, de organismos internacionales, el defensor del Pueblo, Derechos Humanos, para (que hagan) una profunda investigación sobre los hechos del día de ayer, que dejan mucho que desear”.

También señaló no tener conocimiento de la muerte de un bebé de tres meses como especularon medios a base de informes no confirmados de los marchistas.

La Policía boliviana reportó que no existen muertos ni desaparecidos en la represión a la marcha.

 

Radio del Sur/LibreRed.Net

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