Prostitución infantil: no es la cultura quien las viola, son los turistas

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.

 

El País Semanal publica hoy un reportaje espeluznante sobre prostitución infantil en Camboya del que me interesa especialmente un dato:

“El negocio de la prostitución ha vivido tres periodos de desarrollo en este país: la colonización francesa, la llegada de militares americanos y otros extranjeros durante la guerra de Vietnam y, posteriormente, del personal de la UNTAC (United Nations Transicional Authority) a principios de los noventa. Y ahora, la del florecimiento del turismo occidental”.

De las múltiples veces en que he sentido vergüenza de ser europea (algo que soy, por otro lado, de manera totalmente desapasionada), la peor sucedió en Tailandia al visitar una atracción turística de lo más común: un prostíbulo, donde las trabajadoras eran todas tailandesas y los y las clientas, europeos. Donde las condiciones eran evidentemente miserables, donde la edad de los clientes triplicaba (como mínimo) la de las trabajadoras y donde la violencia (no sólo conceptual) era perfectamente palpable. 

Muchos de los clientes del bar debían estar allí para colmar necesidades que las prostitutas y las leyes en sus propios países no les permitían colmar. Pero muchos otros, y estos son los peligrosos, estaban allí convencidos de asistir a un acto folclórico, algo que forma parte de la cultura del país, de sus tradiciones, y que además genera puestos de trabajo, ¡vaya si los genera!

Culturalistas idiotas capaces de defender, con tal de echar un polvo o sacar cuatro fotos para colgar en un blog, que hay niñas en el mundo que disfrutan siendo violadas.

No sigo escribiendo, no hace falta. Leedlo vosotrxs mismos. Leed el reportaje de El País Semanal, leed sobre las niñas vendidas por sus madres, encerradas en jaulas, golpeadas, amenazadas con serpientes, cosidas y obligadas a mantener relaciones a las pocas horas para fingir una virginidad extirpada hace mucho, y después leed los análisis del mundo que os dejo a continuación, extraídos de blogs “viajeros” de compatriotas europeos.

Y después decidme que no me avergüence de enseñar el pasaporte español cuando voy por el mundo.

Guía de Tailandia. Viajes y turismo:

“Por ejemplo, se refirieron una y otra vez a la prostitución pero podían haber explicado que se ejerce de forma muy diferente a como se lleva a cabo en los puticlubs de España. Se me quedó grabada en la mente la pregunta que hizo el reportero a un turista Egipcio en un Bar de Pattaya. Le preguntaba sobre la chica que tenía al lado. Is she a prostitute?. Y el turista egipcio, en esta ocasión más respetuoso y educado que el reportero respondió sonriendo: “Usted ha hecho la pregunta equivocada. Este es un bar muy agradable y esta chica una persona encantadora”. A veces te puedes encontrar turistas desagradables en Pattaya. Otras sin embargo, gente educada como este turista Egipcio. Por otra parte, también podían haber contado cómo desembocan en matrimonios o parejas estables muchas de estas relaciones entre “prostitutas” Thai y extranjeros. Suelen ser historias muy curiosas y que no suelen pasar entre las prostitutas de España y sus clientes.”

La vuelta al mundo en blog: 

“Docenas de prostitutas asediando a cualquier occidental que deje ver el más mínimo resquicio de vulnerabilidad en su cara. Cuanto más mayor, más fácil es el blanco para ellas. Como os decíamos, un espectáculo horrible. Eso es Phuket, un oasis de compañía para todo aquél que se sienta sólo. Y es que eso es justamente lo que se vende en Phuket: No sexo, sino compañía. Por las calles se pasean, ya por la mañana, señores de cincuenta en adelante con señoritas tailandesas de veinticinco. Se las llevan a comer, a la playa, a cenar, y ellas encantadas. Y ellos aún más. Hasta se cogen de la mano. Los hay que parecen enamorados, y no es broma. Y así, dos, tres, siete días y los que hagan falta. Más que prostitutas son parejas de alquiler. Las más espabiladas, convencerán a sus “amados” para que se queden a vivir con ellas en Tailandia (ellos pican más de lo que pensáis) y así vivir mantenidas de por vida. Y todos contentos“.

Madrid Singapur

La prostitución es parte integrante de la idiosincrasia tailandesa y de oriente en general desde hace milenios, y desde la guerra de Vietnam, cuando los norteamericanos establecieron siete bases militares alrededor de Tailandia y utilizaban las playas de Pattaya como lugar de “descanso” de los soldados, el comercio del sexo empezó a orientarse también hacia los extranjeros”.

El País Semanal: El rostro de la esclavitud”

 

 

Brigitte Vasallo

Perder el Norte

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