¿Qué ocurrió entre el 13 de Diciembre y el 20 de Diciembre del 2001 en Argentina?.

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.

913.jpgHoy hay una paz en el aire …
Una paz que casi hierve
Una paz a punto de romper el hervor

 

Luchamos por la paz
Porque estamos en medio de una guerra,
Aunque a veces,
En una plaza o alguna selva,
o desde tu ventana,
puedas excuchar ese concierto exquisito del cantar de las aves.

Esa brisa que te acaricia y alivia
Eso tiene mucho de paz

Por ahí ando diciendo que renací el 20 de Ddiciembre del 2001
Me gusta repetir esa parte de mi historia que tuvo que ver con la historia
Es una historia de multitudes de seres, de sus miedos y sus más profundas penas,
Es también la cara del horror del humano, una historia deesgarradora de una sociedad con malos bien malos.

Transmutando

¿Qué ocurrió entre el 13 de Diciembre y el 20 de Diciembre del 2001 en Argentina?

Quiero contar
Desde el egotismo, más que desde el compartir (Es verdad),
cómo veo que ocurrieron esos hechos, porque en este mismo momento estamos escribiendo nuestro propio punto de vista, la de cada cuál, sobre la historia reciente.

Esa fue una de las influencias del 19 y 20, el darnos cuenta, unas cuantas, que todos nosotros, todas nosotras, estamos escribiendo la historia social y política del lugar que nos tocó o elejimos vivir.

Hay un avance acelerado. Hay pasos acelerados que gobiernos y empresarios dirgen hacia más control y vigilancia de la población.
La represión institucional, y sobretodo la tercerizada ejecutada por patoteros y matones a sueldo, se intensifica en todas partes, pero sobretodo en Argentina.

Una sociedad inteligente y con sensibilidad hacia cómo viven sus integrantes no puede permitir semejante multiplicación de violencia del poderoso y la normalización legal de más y más atropellos a los derechos más básicos que los humanos escribieron alguna vez, después de una gran guerra, para no volver a hacer una.

Todos los ejércitos del mundo están actuando cada vez más contra la población que supuestamente deberían defender-proteger.

Lo que sucedió en Argentina entre el 19 y 20 de Diciembre del 2001 ocurrió antes en otros paises y después también, sigue y seguirá ocurriendo.

Fue un levantamiento de una importante multitud de pobladores contra el atropello de los gobiernos que ordenaron la represión como respuesta al descontento y los conflictos sociales.

Desde el 1ro de Diciembre del 2001 una medida económica del ministro de economía desarticuló el movimiento de dinero en efectivo en todo el país. La economía informal, de la que participan por lo general una gran parte de la población, la más débil, fue la principal afectada.
Las reglas del juego capitalista estaban siendo cambiadas por los propios capitalistas y favorecían a la elite que tenía acceso a la información de los procesos financieros. Cuando no, empresarios y especuladores natos diagramaron y se beneficiaron con la crisis, porque tienen como lema que “toda crisis es una oportunidad”.
El día 13 de Diciembre comenzaron a circular los primeros reportes de saqueos que se estaban produciendo en diferentes ciudades del país.
Siguió el 14, el 15, se multiplicaban los saqueos y las ciudades en las que sucedían, siguió el 16, el 17, el 18 … a esa altura, los medios de confusión masiva especularon con la información y el conflicto saturando de datos e información.
Si seguías las noticias y tenías algo de sensibilidad en tus venas estabas poco menos que angustiado/a, con un mal olor a impotencia y apenada/o como pocas veces.
La represión tuvo su momento de inicio luego de la órden de un superior, los mismos superiores represores que luego comandarían otras represiones como la del 26 de Junio del 2002 en Avellaneda.
Ya no había escape a partir de ese momento. Si no seguías el curso de los acontecimientos desde algún medio, te ibas a enterar y contagiar de la tensión y la angustia a través de las personas con las que te cruzabas.

Para el 19 de Diciembre las multiples represiones ejecutadas por la policía, la gendarmería y otros matones a sueldo estaban asesinando a civiles en varias partes del país.

Políticos agitaban a punteros que agitaban en los barrios y una avalancha de miedo y confusión llegó sin demora al mismísimo microcentro porteño (por lo general ajeno a todo lo que no sea su ombligo), y el más absurdo de los pánicos se apoderó de miles y miles de habitantes.
“Que vienen los pobres villeros a saquear”, “que vienen los de Fuerte Apache”, “que vienen de tal barrio” . En las principales avenidas de la ciudad de Buenos Aires se corría la voz de pánico y los miedosos comerciantes cerraban los comercios, las grandes empresas permitían a sus empleados retirarse antes del trabajo – eran las horas previas al anochecer del 19 de Diciembre.
En varias esquinas de varios barrios del conurbano vecinos se organizaban para armados custodiar que ningún grupo de saqueadores se acercara.

Los medios comenzaron a transmitir la nueva noticia, en breve el presidente hablaría por cadena nacional.
Una insignificante esperanza era guardada por muchos y muchas.

El momento llegó, los ojos estaban puestos en el representante del poder ejecutivo que había asumido al cargo público menos de dos años antes.
El presidente leyó el texto sugerido por su hijo-asesor y jefe de campaña Antonio de la Rúa.
Bla bla bla … “He declarado el estado de sitio en todo el territorio nacional”
Nadie pudo creer lo que escuchaba, salvo los fachos del alma.

La bronca se hizo desobediencia y ruido protestón. Sonaban bocinas de vehículos, golpes de cacerolas, hasta campanas metálicas, botellas de plástico, todo lo que hiciera ruido.
Sin organización alguna, en diferentes esquinas de la ciudad de Buenos Aires, coincidían las prácticas de los ciudadanos, quemar basura o lo que haya en las esquinas y hacer ruido, o cantar el himno, o aplaudir.
Las miradas se encontraron, las broncas hechas palabras se compartieron. Estaba sucediendo lo más hermoso que pudiera ocurrir, el individualismo aprendido en bloque en la maldita década anterior estaba siendo neutralizado por la necesidad de comunicarse desde el corazón con ese otro que anda cerca – justo en ese momento – y somos muchas las personas que así lo vemos, justo en ese momento de descontento y movilización autoconvocada se estaba enfrentando individual y colectivamente a ese funesto miedo implementado por la dictadura militar.

Los planes de los Chicago Boys se estaban haciendo pedazos como esas baldosas que jóvenes astutos rompían para tener encima en caso de represión.

Pero no terminaba ahí la cosa. Un impulso incontrolable llevaba a multitudes a la Plaza de Mayo, en esa noche del 19 a poco del anuncio oficial de represión. No fueron pocos los taxistas independientes (y no) que ofrecían llevar a la plaza a quien quisiera sin costo alguno. De los balcones otras cacerolas apoyadas por otros vecinos alentaban a las multitudes que marchaban en las calles y no fueron pocos lo que se animaron y bajaron y caminaron junto a esos otros pies.

Quienes por la plaza andaban bajaron de sus vehículos, y quienes lejos estaban comenzaron a acercarse.
La policía estaba bien asustada, muy asustada, corrió doble ración de estimulantes psicoactivos y municiones para las armas.
Algunos disfurtaban de poseer picanas electricas portátiles (otro invento argentino) y poder usarlos en la calle con quien se le antojara.

La plaza de llenó de gente que ya estaba cantando al unisono “Ohhh Que se vayan todos, que no quede ni uno solo!”.
Estaban transcurriendo la primera media hora del 20 de Diciembre. Alguien dio la órden, la represión duró hora y media, casi ninguna radio lo informaba. La TV cerró los ojos.

Gente que jamás en su vida había marchado con otra en movilización alguna vivó en breves horas la euforia y la algarabía de la unión con esos otros y la julepeada de las corridas y los estruendo de los disparos y los humos de los gases que efectivamente te hacían lagrimear y no poco, además de lastimarte con ese ácido la garganta.

Que no te vengan con el cuento de que los Kirchner son la representación de esos días de rebeldía, de que son el fruto natural de estabilización de tanto descontento social, o que son los héroes que vinieron desde la patagonia a resolver los problemas de las personas más necesitadas de soluciones.

Luego, ese 20, que hubo más represión y resistencia en los alrededores de la plaza y más asesinados y torturados; cerca de las 20 horas renuncia De la Rua a la presidencia; y luego de que quisieron presidenciar otros cuatro tipejos que tuvieron que irse como vinieron, luego de eso, vino lo peor, Eduardo Duhalde, quien intensificó las redes de narcotráfico favoreciendo el avance del paco, además de planear y ordenar la masacre del Puente Pueyrredón.
Al no obtener la respuesta esperada de la reacción de la massmedia, tuvo que adelantar las elecciones y propuso como su “pollo” o “delfín” al Nestor, [“Él” para los del círculo enfermo-protodelirante-peroncho-kirchnerista.], y el Nestor era más astuto que Perón y habló de derechos humanos y de izquierda con los de la izquierda y pasó lo que pasó …

Pero estuvo buenísimo, porque hoy sabemos, que todos esos que parecían compañeros, con los que compartimos tanto, y que se fueron a las filas de la Campora o el Evita, etc. (1) . definitivamente no eran ni serán compañeros. Porque una muy otra cosa sueñan del futuro.

De esas jornadas del 19, del 20, del 21 de Diciembre, (cuando reprimen en planeada enboscada a los motoqueros), y los viernes que siguieron … de esos locos días, terribles, increibles, surge una multitud de seres que tomamos la calle y la palabra e hicimos política por primera vez en nuestras vidas, y surgieron distintas formas de hacer y de organizarse.
Acelerada escuela tuvimos varixs. Al principio, yo, por ejemplo, exigía elecciones ya! Luego, incluso, creí que los partidos de izquierda realmente eran sensibles al dolor del otro y que tenían una claridad de qué hacer. Todos errores. Ya nunca más voté y me la pasé asqueado de las acciones de partidos comunistas y troskistas y no sé cuantos “istas” … Y no hablemos de lxs anarquistas, porque hay tantos anarquismos como anarquistas, son capítulo aparte.

Sólo sé hoy que los poderosos quieren el agua y las piedras y los metales que están bajo las montañas y que quieren la guita que les deja sus venenosos negocios agrarios y que nos les importa otra cosa que tener más y más poder. Sólo sé hoy que esos poderosos cuentan con matones armados uniformados y de civil, y que tienen una pila de leyes que los amparan.
También sé que el fuego del 19 y 20 no se ha apagado ni se apagará jamás, porque las gotas de fuego, aunque pequeñas, están. Eso sí, sin jefecitos de nada, y abajo y a la izquierda.

Nota oportuna: observen que la gendarmería tiene ropaje verde, como los militares. Es para que te vayas acostumbrando. Apenas asumió Nestor Kirchner a la presidencia, lo primero que hizo fue ubicar a la gendarmería en las estaciones de trenes del conurbano de Buenos Aires. Hoy, Cristina F. De Kirchner, no sólo multiplicó la presencia de la gendarmería en varios otros puntos de las grandes ciudades, sino que de la mano de la “ex guerrillera” Nilda Garré, viene preparando a los militares para intervenciones en conflictos sociales, ya tienen los vehículos, están evaluando las armas “no letales” que usarán.

Hoy hay una paz en el aire …
Una paz que casi hierve
Una paz a punto de romper el hervor

 


Andrés López, 21 de Diciembre del 2011, desde el Sur de Indolatinoamérica.

 

 

 

NOTA 2: En Indymedia esos días de diciembre del 2001 quedaba reflejado así: http://argentina.indymedia.org/news/2002/12/69737.php

(1) Organizaciones políticas ligadas íntimamente al poder ejecutivo nacional … como también existen en Ecuador, en Venezuela, en Bolivia, Brasil, Uruguay, todos pésimos actores de un supuesto “progresismo” o “gobierno nacional y popular” o hasta “socialistas”.

Mirá Uruguay y ese Mujica lo represor que es

 

Información contenida en http://laverdadofende.blogspot.com/

Ver Video Informe (muy bien hecho) sobre los megaoperativos policiales:
 

 

  
Hay una paz en el aire [desobedientes días de diciembre del 2001]
http://argentina.indymedia.org/news/2011/12/804145.php

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