Razones para un mundo mejor.

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.

Miedo y asco en MVD
La columna de Daniel Figares.

Razones para un mundo mejor.

Daniel FigaresEs extraño que siempre que se habla del futuro apocalíptico del planeta, se sostenga todavía en la actualidad, que existe un debate científico en torno a esto.

El eje principal del debate según la mayoría de los medios de comunicación de masas sería el calentamiento global, grave consecuencia del estilo de vida depredador que impone el régimen único de capitalismo feroz vigente hoy en el mundo.

Se insiste en que las evidencias –que ya adquieren calidad de tales- no serían ‘científicamente concluyentes’.

Vivir para ver: ya hace años que el pensador francés Guy Debord ha hablado de este mundo de secretos cuyo secreto mejor guardado es el SECRETO DE LA DOMINACIÓN.

Era el filósofo alemán Schopenhauer el que decía que cada veinte años nace una nueva generación que no sabe nada de lo que pasó. Pues bien, para un mundo de secretos, nada mejor que la HISTORIA para manipular, cambiar, trastocar y hacer creer…

Lo digo xque para quién tenga algunos años –como yo- se hace difícil asistir a la afirmación primera de este artículo (el debate en torno a las consecuencias apocalípticas) haciendo de cuenta –como se hace ahora- que nunca hubo afirmaciones científicas de carácter categórico al respecto.

Las hubo. El mundo científico ya se expresó… ¿Oyeron hablar del Club de Roma?

En 1968, en Roma, 35 personalidades de 30 países entre los que se contaban académicos, científicos, investigadores y políticos, compartiendo una creciente preocupación x las modificaciones del entorno ambiental que ya estaban afectando a la sociedad dan los primeros pasos para la fundación del grupo que se conocerá como el Club de Roma.

Su objetivo era investigar, alentar métodos e interesar a funcionarios y grupos influyentes de los principales países sobre las perspectivas de la crisis en progreso que ya estaba afectando el medio ambiente. El Club se formalizaría dos años mas tarde como asociación bajo la legislación suiza. La problemática ambiental bajo análisis contemplaba la interdependencia entre distintos aspectos políticos con aspectos energéticos, alimentarios y demográficos entre otros, proyectada hacia escenarios posibles con horizontes que se extendían hacia los siguientes 50 años.

Un inventario de los problemas que visualizó el Club de Roma ya en aquel entonces: deterioro del medioambiente físico, crisis de las instituciones, burocratización, enajenación de la juventud, violencia, educación inadecuada, brecha creciente entre países pobres e industrializados, crecimiento urbano incontrolado, inseguridad en el empleo, satisfacción decreciente obtenida en el trabajo, impugnación de los valores de la sociedad, indiferencia ante la ley y el orden, inflación y disrupción monetaria, y brecha creciente en los países entre ricos y pobres.

El primer informe de trabajo del Club de Roma es editado en los EE.UU. durante 1972 y tendrá amplia difusión. Presentado x el químico, doctor en Administración de Empresas y analista de sistemas Dennis Meadows (y realizado junto a Jorgen Randers, Donella Meadows y William W. Behrens, entre otros) con el título de “Los límites del Crecimiento” (también conocido como “Alto al Crecimiento”), el informe trató de tomar en cuenta las implicaciones para el futuro del ecosistema mundial de cinco tendencias fundamentales de interés universal: la industrialización acelerada, el rápido crecimiento de la población, la gran amplitud de la malnutrición, el agotamiento de los recursos naturales no renovables y el deterioro del medio ambiente.

En el estudio encargado a un grupo de investigadores del Massachusetts Institute of Technology (MIT) bajo la dirección del profesor Meadows se utilizaron las técnicas de análisis de dinámica de sistemas más avanzadas del momento. En primer lugar se recopilaron datos sobre la evolución que habían tenido en los primeros setenta años del siglo XX un conjunto de variables: la población, la producción industrial y agrícola, la contaminación, y las reservas conocidas de algunos minerales. Diseñaron fórmulas que relacionaban esas variables entre sí -la producción industrial con las existencias de recursos naturales, la contaminación con la producción industrial, la producción agrícola con la contaminación, la población con la producción agrícola, etc.- y comprobaron que esas ecuaciones sirvieran para describir con fidelidad las relaciones entre los datos conocidos que habían recopilado.

Finalmente introdujeron el sistema completo en un ordenador y le pidieron que calculase los valores futuros de esas variables.

La conclusión lapidaria del informe dice textualmente: “Si se mantienen las tendencias actuales de crecimiento de la población mundial, industrialización, contaminación ambiental, producción de alimentos y agotamiento de los recursos, este planeta alcanzará los límites de su crecimiento en el curso de los próximos cien años. El resultado más probable sería un súbito e incontrolable descenso tanto de la población como de la capacidad industrial.” (1972)

Aunque reconocían su modelo, naturalmente, como “imperfecto, esquemático e incompleto”, no dudaban, sin embargo, a la hora de advertir, que “el comportamiento del mundo, simulado en sus estructuras profundas x el modelo, a nuestro modo de ver, no debe ser puesto en tela de juicio, cualesquiera que sean los mejoramientos ulteriormente prodigados a los datos entrados… No obstante, la gran mayoría de los hombres políticos parece querer obstinarse en tomar decisiones que van en contra de las EVIDENCIAS”.

En las hipótesis de crecimiento continuo, todas las curvas del Club de Roma conducen a un hundimiento del sistema en el transcurso de este siglo (siglo XXI), a causa del agotamiento de las reservas minerales, y, al mismo tiempo, de la insuficiencia dramática de la producción alimenticia y, sobre todo, de la superpoblación y contaminación a niveles intolerables. De esto estaban BIEN seguros. (Incluso cabe reflexionar que nuestra esperanza de una supervivencia un tanto prolongada no descansa ya en las actuales estructuras, sino en LA PROLONGACIÓN DE LA MISERIA DE LA MAYORÍA DE LA HUMANIDAD.)


Preguntado Meadows en el 2006 sobre su trabajo no dudaba en actualizar su predicción de hace casi 40 años para hacerla más funesta: ¿Estamos a tiempo de hacer algo? “Ya verá como pronto empezará a difundirse la idea de que ya es demasiado tarde para actuar, de que no hay nada que hacer...”

¿Cuál es la predicción de Meadows? Que “dentro de cincuenta años, la población mundial será inferior a la actual. Seguro.”

¿X qué? X “un declive –dice Meadows-, un declive del petróleo que comenzará en esta década, cambios climáticos... Descenderán los niveles de vida..., y un tercio de la población mundial no podrá soportarlo… La población mundial decrecerá a sólo 1.000 millones. Fragmentada en clanes, vivirá al modo preindustrial... “

Peor, imposible.

… Hoy, a poco del terremoto y Tsumani en Japón, mientras llueve hace un año en el 80 % de la superficie de Colombia, y mientras en Brasil, Río de Janeiro, llovió en 4 horas lo que llueve en 40 días, me extraña –y no tanto-, que en la última campaña publicitaria de Coca Cola (“Hay razones para creer en un mundo mejor”), que, según reza, esta ‘basada en un estudio realizado en 2010 sobre la situación actual del mundo’, se afirme contundentemente que ‘x cada persona que dice que todo va a estar peor’ (y se ven imágenes de un informativista hablando sobre el ‘global warming’) ‘hay 100 parejas buscando un hijo’; cargando así negativamente a las personas que se preocupan x esta temática…

… Es triste, pero científico, Coca Cola Company (o Estados Unidos, o Montevideo Refrescos S.A., o grupos Díaz Aznarez, Strauch, De Ambrosis, De Posadas, Shaw y García Arocena… o los que sean ahora propietarios de acciones o integrantes de esa sociedad).

 

DanielFigares

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sandokanv 04/30/2011 01:22



un amigo contador al que le envíe el artículo me dijo que Figares leyera la respuesta del Grupo Fundación Bariloche al documento del Club de Roma. según él , las afirmaciones de Figares y sus
conclusiones demuestran improvisación y una temeraria idea de hacerse leer a toda costa, propia de una mente afiebrada o un ego  expandido.