Revista "Interculturalidad" : "En el Perú hay interculturalidad a nivel de discurso"

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.

La convivencia y los encuentros (y desencuentros) de diferentes culturas han caracterizado la historia de la humanidad. Quienes somos migrantes, hijos o hijas de migrantes en nuestro propio país o fuera de él, podemos dar testimonio del enriquecimiento, los desafíos, la discriminación, la exclusión o las pérdidas que experimentamos en estos encuentros. Otros y otras, migrantes o no, vivimos las consecuencias de la globalización en los cambios culturales locales y en sus implicancias sociales, económicas y políticas en nuestras vidas cotidianas. Puede considerarse una gran ventaja que no sea necesario convivir en un mismo lugar para interactuar con personas de distintas culturas y diversos sistemas culturales; sin embargo el problema es cómo se produce ese "encuentro".

Queremos abrir este espacio de análisis, debate e intercambio sobre la interculturalidad, categoría con la que nos referimos al diálogo horizontal entre diferentes culturas y la que supone un reconocimiento de los derechos de los otros y otras respecto a los patrones culturales hegemónicos y a nuestros propios sistemas de conocimientos, valores y relaciones sociales. Hablar de interculturalidad tiene profundas implicancias políticas y sociales, que pasan por el reconocimiento de la ciudadanía de las denominadas minorías, y un real proceso de democratización de las sociedades que permita el enriquecimiento de las diversas culturas.

http://www.linguistic-rights.org/bildoj/Interculturalidad_org.jpg

.
¿Es posible hablar de la interculturalidad como algo existente o es sólo un reto o una utopía difícil de alcanzar?

Daniel Bell señalaba que el sincretismo, como una forma de encuentro y mixtura entre las culturas, era una característica del siglo XX. ¿Este encuentro ha supuesto realmente un diálogo o ha sido las más de las veces una relación de imposiciones y resistencias? ¿Hay una apertura para mirar al otro como un igual y no como un inferior? ¿Es posible hablar de un actual o futuro reconocimiento real de las diferentes formas de pensar y sentir? ¿El etnocentrismo y la imposición de unas culturas sobre otras están en retroceso o es que se han hecho cada vez más sutiles las prácticas discriminatorias?

 

La experiencia de muchos compatriotas de la sierra y amazonía del Perú nos dice lo contrario; es decir, siguen sufriendo la discriminación e intolerancia cuando no se incorporan o adaptan a la cultura "oficial", la cultura criolla, fundamentalmente occidental, que se asocia al "progreso" y la ampliación de sus oportunidades de mejora social y económica. Las vivencias de migrantes en diferentes partes del mundo están también marcadas por la discriminación social y cultural y la inequidad, siendo incluso, una consecuencia extrema de esta situación, el asesinato.

De otra parte, son múltiples los ejemplos de cómo las culturas no hegemónicas han influenciado el ordenamiento social y la organización del espacio físico, el lenguaje y diversas expresiones culturales, como la música, la comida o la ropa.

 

Pero, la pregunta sigue en pié: ¿esto evidencia un diálogo cultural democrático, fruto de un reconocimiento social de los diferentes?

 

Esta página pretende promover el debate sobre la interculturalidad y además ser una expresión de ella, motivando un intercambio horizontal y crítico entre diferentes. En esa medida, este es un espacio abierto para todas aquellas personas que tienen algo que decir, o mostrar respecto a las distintas expresiones culturales que se producen en el Perú, en Latino América y en otras partes del mundo. El propósito es tender puentes que enriquezcan nuestras formas de pensar mediante un diálogo franco desde el ámbito y lugar en el que nos encontremos.

 

En este primer número hemos preparado un especial acerca del concepto de interculturalidad. Para ello hemos invitado a participar en el diálogo a tres distinguidos académicos, a los sociológos Gonzalo Portocarrero y Nelson Manrique, y al filósofo Fidel Tubino. También hemos incluido ensayos que abordan el tema de la interculturalidad en sus diversos aspectos, desarrollados por profesionales de distintas especialidades. Así mismo, son parte de esta entrega inaugural, artículos y diferentes creaciones culturales que expresan la riqueza y complejidad de diversos intercambios culturales en el Perú.

 

Esta página no hubiera sido posible sin el esfuerzo y la apuesta de un conjunto de hombres y mujeres por construir de un medio donde podamos expresarnos y abordar un tema que nos convoca e interpela, como es el de la interculturalidad. A todos ellos y ellas, muchas gracias.

Arturo Quispe Lázaro

 

http://interculturalidad.org/numero01/col.htm

 

La Amazonía peruana y “El Baguazo”: problemas de fondo

Posted: junio 4th, 2010 | Author: Arturo QL

 

 Uno de los temas centrales para entender lo sucedido en Bagua el 5 de junio de 2009 es la fractura existente entre el Estado y la sociedad peruana. Una manera de abordar esta fractura se relaciona con el título de un texto de la historiadora Cecilia Méndez  (2000): “Incas sí, indios no”, es decir idealizar el pasado inca pero mostrar un claro desprecio por los peruanos de los pueblos indígenas de hoy. Por ello, no es fortuito aquello que “ellos (los peruanos de los Pueblos Amazónicos) no son de primera categoría”, que es lo que dijera Alan García pocos días después del 5 de junio de 2009, sino que revela justamente la continuidad de ese desprecio de la clase política, de tradición aristocrática y excluyente, de los criollos limeños por los peruanos de las provincias del país, desconociendo los derechos de los pueblos indígenas, su cultura y formas de vida. Esto es parte de los problemas de  fondo que  lo sucedido el 5 de junio nos revela, una vez más, de un trágico modo,  y es aún una tarea pendiente por saldar.

La historiadora peruana Cecilia Méndez en su texto “Incas sí, indios no…” nos dice lo siguiente:

[El análisis de Méndez se refiere a la oposición de la aristocracia limeña de la década de 1830 contra  la Confederación Peruano-Boliviana comandada por Sucre. Los criollos limeños emprendieron “una guerra ideológica” en contra de la Confederación y de Sucre por considerarlo indio y no solo boliviano. Uno de los más conspicuos opositores fue Felipe Pardo y Aliaga.]

“Hemos privilegiado la figura de Felipe Pardo y Aliaga porque en su producción es posible distinguir de forma especialmente rica elementos de una ideología; que hemos llamado nacionalismo criollo, y que serán reelaborados y permanecerán vigentes durante la mayor parte de nuestro siglo. Existen en Pardo elementos de una retórica que el siglo veinte convertirá en discurso histórico instrumental al poder. Y nos interesa Pardo porque representa, además, una corriente de opinión significativa […] en la definición de categorías sobre lo “nacional-peruano”.

[… …] La defensa de la “patria” y la “nación”, para quien se identificara con una letrilla de Pardo (Mas, que en el Perú lo intente/ un indígena ordinario/ Advenedizo, indecente,/ Cobarde, vil, sanguinario, eso/ sí es extraordinario), implicaba también la definición de una sensibilidad en relación al medio social y humano en su entorno. La defensa de la patria, en este caso, estaba claramente asociada con el rechazo al “indio conquistador”.

Nos interesa Pardo, porque la riqueza expresiva de su producción satírica nos permite profundizar el análisis ideológico. Pardo se burla y se ríe. Queremos reparar en el sentido de esta risa. No se trata de una risa carnavalesca, en la acepción de Bajtin. Su risa no tiene el sentido de la risa popular, festiva, “donde están incluidos los que ríen (…), una risa que escarnece a los mismos burladores y (…), dirigida contra toda concepción de superioridad” (Bajtín: 1971, 17). No es éste el caso. La risa de Pardo es más bien la del “autor satírico que sólo emplea el humor negativo, se coloca fuera del objeto aludido y se le opone…” (Ibídem). Es por tanto una risa que refuerza el sentido de las jerarquías. Escarnece lo que considera inferior, lo que desprecia. Pardo no sólo desprecia lo indio sino toda expresión estética y política que pueda tener un cariz popular: su racismo en relación a los negros fue igualmente abierto. Pero si hemos puesto énfasis en el desprecio del indio es porque, en el contexto en que es expresado por Pardo, resulta singularmente revelador de una de las paradojas más desconcertantes del nacionalismo criollo. Como veíamos, no se desprecia a cualquier indio sino, particularmente, al que se ha salido de “su” lugar. Y su sometimiento es necesario para preservar la “integridad nacional”. […]. La paradoja no fuera tal si solamente los indios no formasen la mayoría de la población en esa nación cuya integridad se pretendía defender.

Pardo entonces interesa no sólo porque su producción encierra un discurso ideológico sino porque expresa una sensibilidad que está asociada a él: el desprecio. Y el desprecio, como señala Nugent, forma, aun hoy, parte de nuestra vida pública cotidiana y constituye “una de las más arraigadas enseñanzas de nuestra socialización”(Nugent: El laberinto de la choledad…, p.8). Pero las sensibilidades también tienen su historia, Y la del desprecio al indio en el Perú no es ni tan simple, ni tan obvia, ni tan claramente remota. El desprecio surge por la convicción de la inferioridad de aquél a quien se desprecia.

Podemos entonces ahora observar otro rasgo que tipifica el discurso nacionalista criollo: la exaltación del pasado inca. [… …] Pero esta retórica de glorificación del pasado inca apropiada por los criollos convivía con una valoración despreciativa del indio (o lo que por tal se tuviera) en el presente. Esta situación aparentemente contradictoria tenía, sin embargo, una lógica. Apropiándose y oficializando un discurso que originalmente perteneció a la aristocracia indígena, los criollos neutralizaban el sentido político que pudieran tener las expresiones propias de los indios. Y además, porque apelar a las reales o imaginadas glorias incas para defender al Perú de una invasión, en una manera de establecer el carácter “ya dado” de la nacionalidad, y de negar la posibilidad de que ésta se fuera forjando desde, y a partir de, los propios sectores indígenas, los mestizos, la plebe y las castas. Y de ello no se librarían, en lo sucesivo, los mejor intencionados indigenismos.

A medida que transcurriera la República los elementos ya presentes en esa retórica nacionalista criolla temprana serían racionalizados y articulados en un discurso histórico instrumental al poder, coadyuvando a la reproducción de una ideología que tendía al mantenimiento de las jerarquías sociales.” 

Cecilia Méndez. Incas sí, indios no: apuntes para el estudio del nacionalismo criollo en el Perú. 2a. ed.-Lima: IEP, 2000 (Documento de Trabajo 56, Serie Historia 10), pp. 28-32.

La Amazonia y “El Baguazo”: ¿Los responsables serán sancionados…?

A un año de la violenta represión de la protesta de los Awajún-Wampis en Bagua (departamento de Amazonas, selva del Perú), que ocasionó muertes tanto entre policías como la población indígena, hay cuatro informes que la comisión del Congreso de la República ha emitido sobre lo sucedido en “La Curva del Diablo”. El informe de mayoría aun sigue sosteniendo que hubo injerencia extranjera en lo sucedido, sin mostrar prueba alguna. Sin embargo, el informe presentado por el congresista Guido Lombardi, quien presidió la comisión de investigación, arriba a otras conclusiones. En este informe se encuentra responsabilidad política de tres ex ministros por la muerte de 34 peruanos en Bagua: el ex presidente de Consejo de Ministros Yehude Simon, la entonces Ministra de Comercio Exterior, Mercedes Araoz, y la ex Ministra del Interior, Mercedes Cabanillas. No se menciona a Alan García, como sostienen algunos analistas y peridistas como Hildebrandt (http://www.diariolaprimeraperu.com/online/columnistas/la-orden-vino-de-arriba_39865.html), fue quien dio la orden a Mercedes Cabanillas y fue ella quien ordenó al general Muguruza proceder con el desalojo, como menciona Lombardi. El congresista también menciona que “hay una acusación constitucional directa contra el actual Ministro del Interior, el General Octavio Salazar, por haber negado información clave a la comisión de investigación” (ver video). ¿Alcanzaremos a ver en lo que resta del gobierno aprista algún tipo de sanción contra los responsables mencionados en el informe del congresista Guido Lombardi o los apristas buscaran que las acusaciones prescriban como fue el caso Alan García  que esperó que sus acusaciones prescribieran para luego retornar al Perú?

Video: miércoles 2 de junio de 2010. En el programa periodístico Prensa Libre de Canal 4: http://elcomercio.pe/player/489163 

El problema surgió por concesionar a capitales externos terrenos ubicados en la Amazonía sin cumplir con lo que estipula el Convenio 169 de la OIT. Cabe recordar que el propio García se oponía a estas medidas con mucha elocuencia en su campaña presidencial del año 2006. Ver video:


 

  http://www.interculturalidad.org:

Comentar este post