Sobre la ineficacia de la protesta. Por Meyer Lozano Quintana

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.

 

protestas_radicalizan_delphi.jpgEn el último bienio se ha visto un aumento progresivo de la protesta en los cinco continentes. Ninguna raza, credo o  postura política se salva de dichas manifestaciones. Comenzando por los disturbios en el Magreb y en el Medio Oriente, pasando por España, Italia, Chile, etc., hasta culminar con los recientes eventos en Inglaterra. El móvil de estas revueltas: “La reforma”

 

¿Qué puede ofrecer una reforma a un sistema en decadencia? ¿Si un enfermo está en estado terminal, se le recomendaría cambiar de dieta? ¿O hacer más ejercicio? ¿O cualquier remedio mágico-místico que lo sacara de su desesperada situación? No. Se le recomienda – en el mejor de los casos – que acepte su situación y dependiendo de su sistema de creencias tratar de darla consuelo. En el caso de un sistema político decadente, ¿de qué sirve la reforma?

 

Al explotar el malestar por una concepción política contraria a los intereses del individuo-colectivo, la masa en pleno se desborda y comienza un movimiento ideológico (pacifista o violento) que satisfaga sus necesidades. Sabe que necesita el cambio, sabe que requiere un nuevo estilo y calidad de vida, pero no sabe como concretarlo. ¿Qué se obtiene como resultado de esta falta de objetivos? Una manipulación manifiesta por parte de los medios de comunicación y de los partidos de oposición (De la derecha en el caso de la izquierda y viceversa) para obtener de esa masa el objeto de su deseo. Léase VOTO.

 

Todos los intereses de la masa son dirigidos directamente al partido que hace oposición al gobierno en colapso e instintivamente (es decir, de la manera mas animal) se adhieren a los postulados de determinada doctrina política con el fin de satisfacer sus necesidades, cosa que por supuesto no logran. El caso mas claro de esto es el de Egipto, donde la protesta popular se encauzó de nuevo por un nuevo líder y por el mismo estilo de gobierno con ligeras reformas.

 

Los políticos están conscientes del enorme peligro que representa un pueblo individualizado y colectivizado con fines comunes. Es por esto que Zapatero les dijo a los manifestantes que se fueran a sus casas porque “todo se resuelve con el voto”. Piñera, que al principio dejo ver que su palabra era ley, aceptó dialogar con los estudiantes. Todo esto es una reacción de pánico ante la posibilidad de una evolución (sin “r”) que permita la autogestión del aparato industrial y del comercio.

 

En América latina el asunto toma otro matiz. La paranoia del “soviet” va a orientada hacia el imperialismo, y de esta manera se pierde la razón real de la protesta, que es un cambio del statu quo. La individualización-colectivización de la misma se funde en una masa gris con los intereses reales de sus opositores, así que toda propuesta es reaccionaria, siendo más importante el Estado que el humano.

 

La postura del gobierno inglés al menos es mas sincera. Ha manifestado que va a suspender las redes sociales y monitorear las llamadas telefónicas para evitar nuevos disturbios. Se cae al fin la máscara del parlamentarismo democrático. Todo el poder está en el Estado y el individuo lo ha concientizado. Pero, ¿que se logra con este insight? Por los momentos solo obtener el conocimiento. La evolución social es un proceso largo y difuso. Se necesitan de factores propicios para la germinación de la semilla de la Libertad. Un terreno poco abonado por la imaginación y la diversificación intelectual y cultural, será estéril para el crecimiento de una sociedad sana y Libre. Protestar por la Libertad sin tenerla bien definida es el caldo de cultivo donde surgen los vicios de la propaganda, la manipulación y la represión, llegando en algunos casos al mas puro fascismo (de derecha o de izquierda).

 

Meyer Lozano Quintana

"Individuo colectivista"

1 de unos cuantos

11/08/11

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